de Castro, Guillén

Las mocedades del Cid. Parte segunda



Edición a cargo de:
Eva Soler Sasera
Procedencia:
ARTELOPE - TC/12
- Texto base:
Primera Parte de las comedias de don Guillén de Castro natural de la ciudad de Valencia, Valencia, Felipe Mey, 1618.
- Texto cotejado con ediciones modernas:
Obras de Don Guillén de Castro y Bellvís, ed. Eduardo Juliá Martínez, Madrid, Real Academia Española, 1925-1927.
Guillén de Castro. Las hazañas del Cid, ed. de John G. Weiger, Barcelona, Puvill, 1981.
Digitalización a cargo de:
Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes Saavedra, 2014

LOS QUE HABLAN EN ELLA SON LOS SIGUIENTES

EL REY DON SANCHO
UN CAPITÁN SUYO
RODRIGO DE VIVAR EL CID
DON DIEGO ORDÓÑEZ DE LARA
ARIAS GONZALO
[DON GONZALO]
DON DIEGO
DON RODRIGO
DON PEDRO
DON ARIAS, hijos de Arias Gonzalo todos los cinco
EL REY DON ALONSO
PERANSULES
DOÑA URRACA
BELLIDO DE OLFOS
ALIMAIMÓN, Rey de Toledo
ALGUNOS MOROS
[CONDE DE CABRA]
ZAIDA, mora
SOLDADOS CRISTIANOS
ALGUNOS CRIADOS y otra GENTE de acompañamiento
SOMBRA DEL REY DON FERNANDO
EL CONDE DON GARCÍA
EL CONDE DON NUÑO
UN VASALLO
DOS MORABITOS
DOS SOLDADOS

Acto I

Dicen dentro a voces y salen el REY DON SANCHO, y un CAPITÁN suyo.

DENTRO
¡Santiago, Santiago,
cierra España, cierra España!

DON SANCHO
Acometa mi escuadrón.
¡Ah, vasallos! ¿Qué os espanta?

CAPITÁN
¿Adónde vas, Rey don Sancho?

DON SANCHO
A morir.

CAPITÁN
Espera, aguarda.

(Todo tocando al arma, y vanse el REY y su CAPITÁN, y salen RODRIGO DE VIVAR, y D. DIEGO ORDÓÑEZ.)

RODRIGO
5
Tarde llegamos don Diego,
don Diego Ordóñez de Lara;
tan cruel como dudosa
comenzóse la batalla.
De nube le sirve al sol
10
el polvo que se levanta;
todo es ya confusas voces,
y todo atrevidas armas.
«Santiago», dicen todos,
y todos, «España, España»;
15
todo es valor español
y todo sangre cristiana.
Todo es sangre, todo es fuego,
aquí mueren y allí matan;
el peso oprime a la tierra
20
y al cielo ofende la causa.

DON DIEGO
Acometamos.

RODRIGO
Espera.

DON DIEGO
Muero por sacar la espada.

RODRIGO
Reconozcamos primero,
y por la parte más flaca
25
acometa nuestra gente.
Mas, de la hueste contraria,
de gente un tropel confuso
se sale de la batalla.
¡Válgame Dios! Preso llevan.
30
al Rey don Sancho. Es sin falta.

(Sale el REY DON SANCHO entre muchos SOLDADOS, como que le llevan preso, guardándole el decoro de REY.)

SOLDADO 1.º
Son sucesos de la guerra.

DON SANCHO
No es sino mengua de España.

DON DIEGO
Él es, ¿qué esperas Rodrigo?

RODRIGO
¿Qué he de esperar? Muere o mata.
35
Rey don Sancho, aquí está el Cid.

DON DIEGO
Y Diego Ordóñez de Lara.

SOLDADO 2.º
¿El Cid es?

SOLDADO 3.º
El Cid, huyamos.

SOLDADO 4.º
El nombre sólo bastaba.

(Huyen los SOLDADOS dejando libre al REY DON SANCHO.)

DON SANCHO
¡Ah, don Rodrigo! ¡Ah, don Diego!,
40
aún es mayor mi desgracia:
mi gente va de vencida.

RODRIGO
Pues vuelve a vencer, ¿qué aguardas?

DON DIEGO
¿No te basta, no te sobra
cualquier destas dos espadas
45
para cobrar lo perdido?

DON SANCHO
¡Santiago, cierra España!

(Éntranse y tocan dentro al arma y hacen ruido de pelea y salen el REY DON ALONSO y un CAPITÁN suyo.)

REY ALONSO
¡Ah, vasallos! ¡Ah, leoneses!,
¿agora el ánimo os falta?

CAPITÁN
¿Dónde vas, Rey don Alonso?

REY ALONSO
50
A morir.

CAPITÁN
Espera, aguarda.

REY ALONSO
El Cid, ¿no es un hombre solo?
¿Más su nombre os acobarda,
que mi desdicha os obliga?
¡Santiago, cierra España!

(Éntranse, y tocan otra vez al arma, y dicen dentro con DON DIEGO, y el CID que salen acuchillando sus contrarios.)

DON DIEGO
55
¡Victoria, España, victoria
por don Sancho!

RODRIGO
Bravas alas
tiene el miedo.

SOLDADO 1.º
Y brava fuerza
el acero de tu espada.

(Salen el REY DON ALONSO y PERANSULES que será el CAPITÁN que salió con él, retirándose del REY DON SANCHO y los suyos.)

DON SANCHO
Prended, matad a mi hermano;
60
no se escape, no se vaya.

REY ALONSO
Don Rodrigo de Vivar,
don Diego Ordóñez de Lara;
don Fernando, vuestro rey,
fue mi padre.

RODRIGO
Nuestras armas
65
no te ofenderán, señor.

DON DIEGO
Ponte en cobro, Dios te valga.

PERANSULES
Allí te espera un caballo.

REY ALONSO
¡Ah, vil fortuna volcaría!

(Vanse el REY DON ALONSO y PERANSULES, y sale el REY D. SANCHO con muchos SOLDADOS de los suyos.)

DON SANCHO
¿Por dónde fue? ¿Qué se ha hecho?
70
[A los SOLDADOS.]
¡Corred tras él, que se escapa!

RODRIGO
Si al enemigo que huye
le hacen puente de plata,
¿por qué a un hermano persigues?
Deteneos, gente arrojada.
75
Tu Majestad se reporte,
porque no es malicia tanta
digna de un cristiano pecho.

DON SANCHO
El corazón se me abrasa.
No me enojes, don Rodrigo,
80
que como rémora paras
mi furia.

RODRIGO
Señor, perdona,
no has de pasar desta raya.
¿Tu misma sangre persigues?
¿Tu misma sangre derramas?
85
Vuelve y piadoso contempla
tu viejo padre en la cama
de sus hijos rodeado
y rindiendo al cielo el alma.
Y entrar entonces diciendo
90
la afligida doña Urraca,
tendido al pecho el cabello,
bañada en llanto la cara:
«¿Morir os queréis mi padre?
San Miguel os haya el alma;
95
a San Miguel y Santiago
la tengáis encomendada.
A don Sancho dais Castilla,
la Extremadura y Navarra;
a don Alonso a León,
100
y a don García a Vizcaya;
y a mí porque soy mujer
me dejáis desheredada;
siendo, padre, vuestra hija,
siendo de Castilla Infanta,
105
¿habré de ir de tierra en tierra
como una mujer errada?»
Allí respondiera el Rey
con ternísimas entrañas,
dando aljófar de los ojos
110
a la plata de las canas:
«Calledes hija, calledes,
no digáis tales palabras,
que la mujer que las dice
merecía ser quemada.
115
Que allá en Castilla la vieja
un rincón se me olvidaba,
Zamora tiene por nombre,
Zamora la bien cercada;
quien os la quitare hija
120
la mi maldición le caiga,
y al que de mi testamento
no obedeciere las mandas».
Todos dicen «amén, amén»,
pero tú, don Sancho, callas,
125
y apenas murió el buen Rey
cuando la mano levantas
sin mirar que desde el cielo
con la suya te amenaza
y a tu hermano don García
130
desheredas y maltratas
en el Castillo de Luna,
donde prisiones arrastra;
y agora desta victoria
disminuyes la alabanza,
135
persiguiendo a don Alonso;
basta, Rey don Sancho, basta
que a tus hermanos les quites
los reinos y la esperanza
de cobrallos, de sus cuellos
140
el rígido acero aparta.
Acuérdate de que rompes
a tu padre la palabra,
y teme el ser desdichado
si su maldición te alcanza;
145
que no con callar cumpliste,
pues es cosa averiguada,
que tácitamente otorga
quien a lo propuesto calla.

DON SANCHO
Mucho me aprietas, Rodrigo;
150
más me ofenden tus palabras
que tu opinión me acredita,
y me asegura tu espada.
Si a mis hermanos persigo
bastante ha sido la causa,
155
mis enemigos son todos,
beberé su sangre ingrata;
y no han de tener más tierra
que cuando encima les caiga
solamente siete pies,
160
a mi hermana doña Urraca
he de quitalle a Zamora,
y no tardaré en cercalla
más, de cuanto marche agora
mi gente y a esta jornada
165
has de acompañarme, Cid.

RODRIGO
Con mi lealtad ordinaria
a defender tu persona
siguiendo iré tus pisadas;
pero vame juramento
170
y no saldrá de mi vaina
mi espada contra Zamora.

DON SANCHO
No imagino que hará falta.

RODRIGO
Bien poco habrá que la hizo.

DON SANCHO
Ya me enojo si no callas.
175
Toca, toca a recoger,
y al momento marcha, marcha
contra Zamora, a Zamora
vamos. Pase la palabra.

RODRIGO
¡Oh, Rey mal aconsejado!
180
¡Oh, infelice doña Urraca!

(Vanse y salen la Infanta DOÑA URRACA y ARIAS GONZALO.)

URRACA
Arias Gonzalo, si al consuelo mío
no acude tu valor y tu consejo,
fuerte es la pena, mujeril el brío.

ARIAS GONZALO
Con el alma te sirvo, y te aconsejo,
185
suspende el llanto y sirva tu querella
pues es tan clara, a tu razón de espejo.

URRACA
Mi desventura todo lo atropella,
y así parece que en la suerte mía
son rayos los efectos de mi estrella.
190
Si es que don Sancho, cuya mano impía
doña Elvira dejó desheredada,
y preso tiene en Luna a don García,
en el trance feroz desta jornada
venciese a don Alonso, justamente
195
podré temer los filos de su espada;
y así mi corazón eternamente
triste y sobresaltado al mismo peso
la nueva espera y la desdicha siente.

ARIAS GONZALO
Hijos, no puedo responderte a eso
200
sin estas lenguas, que serán, señora,
fieles anuncios de tu buen suceso.
(Salen DON GONZALO, DON DIEGO, DON RODRIGO, DON PEDRO y DON ARIAS, todos hijos de ARIAS GONZALO.)
Defenderánte el muro de Zamora
estos cinco renuevos, arrancados
de este árbol verde, aunque marchito agora.
205
De apoyos servirán a mis cuidados,
que son tuyos, señora, si es que llego
a servir de caudillo a tus soldados.
Don Gonzalo, llegad; llegad, don Diego,
don Rodrigo y don Pedro, y con brío
210
para ceñirse espada; harálo luego
el menor, que es don Arias, ya le crío
y tal, que en el discurso de la guerra
del que muriere ocupara el vacío.

DON GONZALO
Suspende el llanto y el temor destierra...

DON DIEGO
215
...que antes que ver tu tierra destruida...

DON RODRIGO
...verás temblar y estremecer la tierra.

DON PEDRO
Pondréme espada y perderá la vida
en tu servicio.

DON ARIAS
Y yo.

ARIAS GONZALO
Dales las manos.

DON ARIAS
Ánimo tengo, aunque mi edad lo impida.

URRACA
220
Con tierno amor y pensamientos llanos
los brazos les daré.

ARIAS GONZALO
Besad sus huellas.

URRACA
Vos sois mi padre y ellos mis hermanos.

DON PEDRO
Bellido de Olfos viene.

URRACA
¡Ay, luces bellas!
Malas nuevas serán.

ARIAS GONZALO
Sí, no lo dudes,
225
pues el tan presto se obligó a traellas.

(Sale BELLIDO DE OLFOS.)

BELLIDO
Perdona, Infanta, aunque el semblante mudes,
si aplicando a mi voz atento oído
los males sabes y al remedio acudes.

URRACA
¿Venció don Sancho?

BELLIDO
Sobre ser vencido
230
ya le llevaban preso entre la gente
del escuadrón más fuerte y más lucido,
cuando Rodrigo de Vivar valiente,
ése a quien llaman Cid, ese enemigo
que vence con el nombre solamente,
235
dio libertad al Rey.

URRACA
¡Oh vil Rodrigo,
ingrato eternamente a mi memoria!
¿Venció don Sancho? Di

BELLIDO
Que venció digo
con el mayor aplauso y mayor gloria
que se ha visto jamás.

URRACA
¿Que oíllo puedo?

BELLIDO
240
Con sangre deja escrita su victoria.

URRACA
¿Y murió don Alonso?

BELLIDO
Huyó a Toledo
a lo que se sospecha.

URRACA
¿Qué haré agora?

BELLIDO
Con más causas darás al alma el miedo,
cuando sepas que el muro de Zamora
245
viene ya amenazando.

URRACA
¡Ay, desdichada!

ARIAS GONZALO
¿Por qué pierdes el ánimo, señora?
¿No ves que está Zamora bien cercada?
¿De tu justicia en la divina mano
no ves lucir la no torcida espada?
250
Junta consejo, diles de tu hermano
el injusto rigor, el mal intento,
que yo aseguro que le salga vano.

(Dentro.)

¡Viva Zamora!

ARIAS GONZALO
Ya a tus puertas siento
el pueblo junto que la nueva sabe
255
y con voces te anima; cobra aliento.
Terrible es la ocasión, la causa es grave,
pero atropelláranse inconvenientes,
pues todo el cielo en tu justicia cabe.
Traiga tu hermano innumerables gentes,
260
llegue a Zamora, dele la batalla,
que le defenderán brazos valientes.
Y en habiendo un portillo en la muralla
mis hijos pondrá en el después del pecho:
¡veremos quien se atreve a derriballa!

URRACA
265
Mucho me animas, el temor desecho.

(Dentro.)

¡Viva la Infanta!

ARIAS GONZALO
Y la arrogancia altiva
de estas voces me deja satisfecho.

URRACA
Vamos, y la defensa se aperciba.

ARIAS
Ea, amigos, decid, la pena aplaca:
270
«Muramos todos, doña Urraca viva».

TODOS
¡Muramos todos, viva doña Urraca!

(Salen el REY DON ALONSO de León y ALIMAIMÓN, rey de Toledo.)

ALIMAIMÓN
Alonso tuya es Toledo;
de mis poderes dispón
y de mí.

REY ALONSO
Obligado quedo
275
con el alma, Alimaimón,
a servirte.

ALIMAIMÓN
Pierde el miedo.

REY ALONSO
Nunca le supe tener,
sólo desdicha he tenido,
pues cuando pensé vencer
280
entonces quedé vencido.

ALIMAIMÓN
Es la fortuna mujer
en las mudanzas y el nombre.

REY ALONSO
Soy desdichado y mi hermano
-para que el mundo se asombre-,
285
es hombre que con ser hombre
tiene su rueda en la mano.

ALIMAIMÓN
Ayúdale en popa el viento,
mas no siempre ha de durar,
que no dura lo violento.
290
¿Vienes cansado?

REY ALONSO
No siento
sino en el alma el pesar.
Y como en su centro estaba
los del cuerpo divertía;
y así, Rey, más me cansaba
295
que el caballo que corría
el discurso que volaba.

ALIMAIMÓN
Con más ánimo, mejor
mostrarás el que has tenido;
que más muestra su valor
300
en la desdicha el vencido,
que en el triunfo el vencedor.

REY ALONSO
Aunque me ves descontento,
que tengo no has de creer
sin valor el sentimiento.

ALIMAIMÓN
305
Sólo tú puedes tener
por victoria el vencimiento;
pues causaron los despojos
de tu valor sin segundo
generales los enojos,
310
y es tu desdicha en el mundo
llorada con tantos ojos,
tanto, que en Toledo agora
si llora el niño en la cuna,
sus padres piensan que llora
315
también tu mala fortuna,
el mundo entero te adora.
(Sale un MORO y habla al oído de ALIMAIMÓN.)
De Zaida las luces bellas
quieren verte, porque dice
que movida a tus querellas
320
lloran tu estrella infelice
sus ojos que son estrellas.

REY ALONSO
¿Zaida, la que es maravilla
del mundo?

ALIMAIMÓN
La rica hermosa
hija del Rey de Sevilla,
325
apiadada de piadosa
viene a verte.

REY ALONSO
Iré a servilla.

ALIMAIMÓN
Agora en Consuegra está,
que es suya.

REY ALONSO
Justo sería
recebilla.

ALIMAIMÓN
Viene ya,
330
que como es sobrina mía,
a Toledo viene y va.

(Sale ZAIDA mora, con todos los MOROS que pudieren acompañarla.)

ALIMAIMÓN
¡Zaida!

ZAIDA
¡Alonso! ¡Alimaimón!

REY ALONSO
[Aparte.]
(Ya mis penas glorias son.)

ZAIDA
(Aparte.)
(Bello galán.)

REY ALONSO
(Aparte.)
(Bella dama,
335
poco debes a tu fama.)

ZAIDA
Corta anduvo tu opinión.

REY ALONSO
Mil años te guarde el cielo.

ALIMAIMÓN
Voime Alonso y cuando estés
con más falta de consuelo
340
volveré.

REY ALONSO
Beso tus pies.

ALIMAIMÓN
Pierde el pesar.

REY ALONSO
Perderélo.

(Vase ALIMAIMÓN, y siéntanse ZAIDA y DON ALONSO, con otros que los acompañan.)

ZAIDA
Alonso, tanto voló
tu nombre siempre alabado
por el mundo, que llegó
mil veces donde tratado
345
hemos del tu fama y yo.
Inclinéme a tu valor
siendo casta mi esperanza;
y como siempre el amor
que fue grande en la alabanza
350
en la lástima es mayor,
apenas tuve creído
tu vencimiento en tu suerte,
cuando por verte he venido,
templando el gusto de verte,
355
señor, el verte vencido.
Y no sólo a verte vengo,
con ser éste el mayor bien
que para el alma prevengo,
sino a ofrecerte también
360
cuanto valgo y cuanto tengo.
Cuenca, Consuegra y Ocaña,
y otras mis villas tendrás
cuya riqueza es extraña;
y ojalá por darte más
365
fuera mía toda España
y cuantas provincias son
desde Levante a Poniente;
pero con esta intención
en mis joyas solamente
370
puedo ofrecerte un millón.
Empeña o vende mis villas,
si no basta mi tesoro,
y estima con mi decoro
estas entrañas sencillas
375
con más quilates que el oro.

REY ALONSO
Señora, pues causa ha sido
el no haber vencido, al ser
de ti tan favorecido,
desdicha fuera el vencer,
380
como es dicha el ser vencido.
Y así, tres venturas son
las que el cielo me asegura
tras la pasada ocasión,
pues me venció tu hermosura,
385
y luego tu obligación.
Con el honor que me ha dado
tu boca te certifico,
que no sé si me has dejado
más obligado que rico,
390
o más rico que obligado.
No tiene el suelo español
la riqueza en que me fundo,
pues miro entre tu arrebol
en ti, aunque pequeño, un mundo
395
donde nunca falta el sol;
para ver que no me engañas
cuando de decir me trates,
que engendran glorias extrañas
oro de muchos quilates
400
las venas de tus entrañas.
Mas si ofende tu valor
mi alabanza, ve culpando
mi agradecido temor,
aunque mis ojos callando
405
te lo dijeran mejor.
Mas si con ellos te obligo
cuando tu alabanza sigo,
de mí puedes admitir
lo que te quiero decir,
410
pero no lo que te digo.
Y lo que pisando vas
por ídolo he de tener;
no puedo ofrecerte más,
pues ni aún a ti he de ofrecer
415
las glorias que tú me das.

ZAIDA
Levanta. ¡Notable exceso!

REY ALONSO
¡Zaida bella!

ZAIDA
Rey cristiano,
de tu majestad el peso
hace que tiemble la mano.

REY ALONSO
420
Como reina te la beso.

ZAIDA
No, señor. ¿Qué rey la besa
a reina sin ser su esposa?

REY ALONSO
Atrevida fue la empresa.

ZAIDA
¡Gran Alonso!

REY ALONSO
¡Zaida hermosa!

(Sale PERANSULES.)

PERANSULES
425
El Rey te espera en la mesa.

ZAIDA
Hoy a mi lado sentado
comerás.

REY ALONSO
¡Dulce comida!

ZAIDA
¿Qué dices?

REY ALONSO
Solo un bocado
podrá el comelle a tu lado
430
hacer eterna una vida.
Y más si potable el oro
de tus entrañas comiera.

ZAIDA
Yo te estimo.

REY ALONSO
Yo te adoro.

ZAIDA
[Aparte.]
(¡Ay cielo, si fuera moro!)

REY ALONSO
435
[Aparte.]
(¡Ay Dios, si cristiana fuera!)

(Éntranse todos. Suena ruido y dicen dentro a voces lo que se sigue y salen ARIAS GONZALO y sus hijos arriba en la muralla.)

DENTRO
¡España! ¡Santiago! ¡Cierra, cierra!
Arrima esas escalas, apercibe
instrumentos y máquinas de guerra.
¡Viva el Rey, viva el Rey!

ARIAS GONZALO
El cielo vive
440
defensor desta causa y desta tierra;
gigantes pare quien razón concibe.

(Dentro.)

[UNOS]
¡Zamora!

OTROS
¡España!

ARIAS GONZALO
¡Fuerte es la batalla!
Hijos, corred volando la muralla.
Allí arriman escalas, allí han hecho
445
un portillo, acudid, mostrad el brío
donde os parezca ser de más provecho.
(Vanse los hijos y él prosigue diciendo.)
¡Zamora insigne a tu defensa envío
a pedazos el alma, cuando el pecho
ocupa en tu muralla este vacío!
450
Y ¡ojalá que, aunque a costa de mi pena,
te diera un hijo para cada almena!

(Tocan al arma, y salen el REY D. SANCHO y D. DIEGO y cuantos SOLDADOS puedan.)

DON SANCHO
Ea, valientes godos no vencidos,
y vencedores siempre, nuevos Martes,
pues que nos sobra gente, repartidos
455
a Zamora asaltad por varias partes.
¡Que tanto se os defienda! De corridos
a puñadas batid sus baluartes,
a puntapiés sus torres haced piezas,
sus murallas romped con las cabezas.
460
Por aquí miro su mayor flaqueza;
llegad, llegad, venced, venced agora.

ARIAS GONZALO
Está en mi defensión su fortaleza.

DON SANCHO
Arias Gonzalo, ríndeme a Zamora,
contempla el oro en mi real cabeza
465
y el acero en mi mano vencedora,
si soy tu rey, buen viejo...

ARIAS GONZALO
Cosa es llana.

DON SANCHO
...no seas deste muro barbacana.

ARIAS GONZALO
También lo fue tu padre, en quien de estrellas
contemplo circuida el alma santa,
470
y heredero también de sus querellas
me encargó la tutela de la Infanta.
Leyes suyas defiendo que atropellas
con tanta fuerza, y con injuria tanta,
y los reyes que son cristianos reyes
475
no rompen fueros, ni derogan leyes.

DON SANCHO
Eres traidor.

ARIAS GONZALO
No soy, y el mismo cielo
defiende mi justicia averiguada.

DON SANCHO
Escalas, ea, escalas; y de un vuelo
sube, don Diego.

DON DIEGO
El pomo de mi espada
480
media Zamora te pondrá en el suelo.
¡Sangre de Lara soy!

DON SANCHO
Esta jornada
quiero vencer yo solo; poner quiero
en Zamora mis armas, yo el primero.
Mi fe me anima y mi valor me abona,
485
desta manera la victoria allano.
¿Qué mano ha de atreverse a mi persona?

ARIAS GONZALO
Nadie te ha de ofender, Rey soberano.

DON SANCHO
Pues ¿qué harás?

ARIAS GONZALO
Respetando tu corona,
si subes solo, besaré tu mano;
490
pero el que te acompañe, por mis brazos
al suelo ha de volver hecho pedazos.

DON SANCHO
¡Ah villano! Ya estoy de enojo ciego.
Hoy mi valor que en mi venganza apoya
Cipión cartaginés, Aquiles griego,
495
será sobre Cartago y sobre Troya.
¡Guerra, guerra! ¡Zamora, a sangre y fuego!

ARIAS GONZALO
No haréis, que es el honor preciosa joya
y puras fuerzas de flaqueza saca.

DON DIEGO
¡Viva don Sancho!

ARIAS GONZALO
¡Viva doña Urraca!
500
No puedo más, ¡ay cielo! ¡Ah, zamorano
valor! ¿Dónde te ascondes? ¿Qué te has hecho?

(Esto último se dice dando el asalto a la muralla, y sale a ella DOÑA URRACA con los cabellos descompuestos.)

URRACA
¡Ah, nobles de Castilla! ¡Injusto hermano
sediento de mi sangre! De mi pecho
la saca agora, que se opone en vano
505
a tu rigor, del mío satisfecho.
Llega, y para que el cielo te destruya,
bebe mi sangre que también es tuya.
Teme a mi padre, en quien venganza espero
de tu injusticia.

DON SANCHO
¡Oh, vil! ¿Quién te respeta?
510
¡Subid, soldados! ¡Venga un ballestero!
Pásele el corazón una saeta.

URRACA
¡Padre, vuelve por mí en trance tan fiero!

DON SANCHO
¿Que eso te anima y eso me inquieta?
¿Tu padre llamas? ¡Para hacerme guerra
515
baje del cielo o salga de la tierra!

(Sale de la tierra el REY DON FERNANDO con un venablo en la mano sangriento. Visión.)

REY FERNANDO
Detén, Sancho, la mano, que violenta
es injusta.

DON SANCHO
¿Qué miro? ¿Qué recelo?
¿Qué me aflige, me asombra y me amedrenta?

REY FERNANDO
Quien no obedece al padre ofende al cielo
520
y nunca tierra firme le sustenta.
Tu muerte, rey don Sancho, te revelo,
cuyo instrumento el cielo soberano
puso a tus ojos y dejó en mi mano.

(Vuélvese el REY DON FERNANDO a entrar debajo la tierra, desapareciéndose.)

DON SANCHO
¡Válgame Dios! Soldados, ¿habéis visto?
525
¿Habéis visto, vasallos?

DON DIEGO
Rey, ¿qué es esto?

DON SANCHO
¡Toquen a recoger, que no resisto
esta sombra, este asombro!

DON DIEGO
¿Descompuesto
tu Majestad?

DON SANCHO
En lo que estoy no asisto...
A recoger, soldados. Pase presto
530
la palabra.

DON DIEGO
¿Qué viste?

DON SANCHO
Al gran Fernando
mi vida con mi muerte amenazando.

ARIAS GONZALO
¿Qué suspensión, señora, habrá podido
la furia detener del Rey, tu hermano?
(Tocan dentro las cajas a recoger.)
Ya toca a recoger.

DON SANCHO
Ingrato he sido
535
a mi padre y a Dios.

URRACA
Cuando su mano
nos pudiera vencer, ¿cómo vencido
se va? ¿Qué puede ser?

DON DIEGO
Rey soberano,
¿qué tienes?

ARIAS GONZALO
¡Con qué priesa se retira!
[A URRACA.]
El mismo cielo por tus cosas mira.

(Vanse. Sale BELLIDO DE OLFOS solo.)

BELLIDO
540
¡Ay, Zamora desdichada!
¡Ay, patria amada y querida,
injustamente perdida
y dignamente adorada!
Extraña resolución
545
encamina mi esperanza;
si es venganza, no hay venganza
sin asomos de traición.
Aunque tenga el fin funesto
la intención que traigo agora,
550
la libertad de Zamora
gallardamente he dispuesto.
Mas toda el alma se admira
del valor que en mí no afloja.
¿Quién me anima? ¿Quién me arroja?
555
¿Quién me tienta o quién me inspira?
En todas mis esperanzas,
en todas mis intenciones,
con recelos y traiciones
aseguré mis venganzas.
560
Y hoy ni medroso me espanto,
ni cobarde me retiro,
con saber que a tanto aspiro
y ver que aventuro tanto.
Algún impulso divino
565
da fuego a mi pensamiento;
del cielo soy instrumento,
aunque malo, peregrino.
Aquí esperaré a la Infanta
Mas ya viene; loco estoy,
570
de ver que cobarde soy
y la muerte no me espanta.

(Sale DOÑA URRACA, y algunos VASALLOS que la acompañan.)

URRACA
El no perderse Zamora
milagro del cielo ha sido;
a mi hermano vi vencido
575
y a su gente vencedora.

VASALLO
Cansada debes de estar,
Señora.

URRACA
Como mujer
cansada estoy de temer
y muerta estoy de llorar.
580
¿Bellido de Olfos?

BELLIDO
Si gustas,
hablarte a solas querría.

URRACA
Dejadnos.

(Vanse todos, dejando solos a los dos.)

BELLIDO
Señora mía;
el ver tus lágrimas justas
me ha movido y me ha obligado...
585
Ya sabes que te he servido,
y que nunca de ti he sido
con una merced premiado.
Con todo, por verte agora
como estás, tu bien procuro.
590
¿Qué me darás, si aseguro
la libertad de Zamora?

URRACA
Bellido, en el alma precio
esa oferta, y si has oído,
que quien compra del perdido
595
a su gusto pone el precio.
Consulta en tu voluntad
lo que quieres, con saber
que diera el alma por ver
en Zamora libertad.

BELLIDO
600
Dame la mano, y confía
de mi industria y de mi suerte,
el darte con una muerte
Zamora libre en un día.
Escucha, señora.

URRACA
Calla
605
si es traición y en mi querella
excusará el no sabella
la culpa del no excusalla.

BELLIDO
Ya te entiendo.
[Aparte.]
(A quien le pesa
de mis trazas viene aquí)
610
Hoy el mundo vera en mí
la más atrevida empresa.
¿Lloras, señora? No llores.
(Aparte.)
(Hoy seré terror de España.)
(Salen ARIAS GONZALO y sus hijos.)
Arias Gonzalo te engaña,
615
y todos te son traidores.
Da Zamora al Rey, tu hermano,
pues defendella no puedes
y espera después mercedes
de su justa heroica mano.
620
¿Qué importa en esta jornada
defendella un mundo entero,
y por la una parte Duero,
por la otra Peña Tajada,
si faltan mantenimientos?
625
Rico, pobre, bueno o malo,
¿comerán de Arias Gonzalo
los honrados pensamientos?
Mira que estás engañada
de quien te incita y provoca;
630
quien no da pan a la boca
mal dará fuerza a la espada.
A Zamora rinde.

ARIAS GONZALO
Infame,
bajo, vil, de humilde pecho,
mi respeto justo ha hecho
635
que tu sangre no derrame.

RODRIGO ARIAS
¡Villano!

ARIAS GONZALO
Espera, Rodrigo.
¡Hijos!

DON ARIAS
Desvergüenza tanta...

GONZALO ARIAS
¡Vive Dios!

BELLIDO
Mátanme, Infanta,
porque las verdades digo;
640
pues por hacerse señor
de Zamora te ha engañado
Arias Gonzalo.

ARIAS GONZALO
¡Oh, malvado!
Tú mientes como traidor.

URRACA
Matalde.

RODRIGO ARIAS
¡Villano!

DON ARIAS
Espera.

GONZALO ARIAS
645
¡Traidor!

ARIAS GONZALO
En esto, señora,
va mi honor.

BELLIDO
¡Ah, quién agora
alas en los pies tuviera!

ARIAS GONZALO
¡Ah, hijos, ah, zamoranos!
Muera, muera el magancés;
650
ligeros tiene los pies,
no se os vaya de las manos.

(Dentro.)

[VOCES]
Aquí, aquí.

URRACA
[Aparte.]
(¡Terrible estruendo!
Como sin alma he quedado.
¿Qué intención le habrá obligado
655
a Bellido? No la entiendo.
Y este impensado rigor
me atemoriza, ¡ay, cuitada!,
pues yo soy tan desdichada,
como Bellido es traidor.)

(Vanse. Salen el REY DON SANCHO y DON DIEGO ORDÓÑEZ DE LARA.)

DON DIEGO
660
Ya te miro, gloria al cielo,
con menos pena, señor.

DON SANCHO
A faltarme tu valor
y a no tener tu consuelo,
sin duda, hubiera acabado
665
la vida.

DON DIEGO
El pesar destierra.

DON SANCHO
Vi que temblando la tierra
abría el cielo enojado.
Vi de mi padre al abrilla
el aspecto soberano
670
y de un venablo en su mano
vi la sangrienta cuchilla.
-Paréceme que a la vista
le tengo- Y, tras esto, veo
abrazarse mi deseo
675
por hacer esta conquista.
Pienso que pierdo opinión
si malogro esta esperanza.
Tú, pues eres mi privanza,
tú, pues sabes mi razón,
680
dame consejos agora.
No reposo, no sosiego.
¿Qué dices? ¿Qué haré, don Diego?
¿Quitaré el cerco a Zamora?

DON DIEGO
Si es que el cerco se levanta
685
porque pesa en tu conciencia
la justísima obediencia
de tu padre, cosa es santa;
mas si es por esta visión
fantástica, ciega y vana,
690
a tu valor, cosa es llana,
que ofendes. ¿No ves que son
quimeras que se levantan
y las presenta el sentido?
O ¿es que en Zamora temido
695
con embelecos te espantan?
Que no falta una hechicera,
que entre sombras finge y miente.
Si es que por hijo obediente
lo dejaras, justo fuera;
700
mas si no, poco te estimas,
si es que por eso lo dejas.

DON SANCHO
Como discreto aconsejas
y como valiente animas.
Mía Zamora ha de ser,
705
aunque para hacerme guerra
brote gigantes la tierra.
¡Vive Dios!, que he de poner
en ella mis estandartes
armas de seda y de acero,
710
sino es que allano primero
sus torres y baluartes.
Todo mi valor lo abrasa,
a todo mi fuerza obligo;
y si la estrella que sigo
715
con venablos me amenaza,
para poderme igualar
en las armas al contrario,
en la mano de ordinario
un venablo he de llevar.
720
Iguales armas tenemos
la fortuna y yo. ¿Has oído?

(Dentro.)

[VOCES]
¡Afuera, aparta!

DON DIEGO
Un ruido
cuyas voces son extremos...
Descompuesto un caballero
725
huye, pica, corre, vuela.

DON SANCHO
Como es de miedo la espuela
hace el caballo ligero.
Los que le siguen dirán
si es ligero su caballo.

DON DIEGO
730
Revientan por alcanzallo,
mas pienso que no podrán.
La gente de tu real
le ha recogido y le ampara.
¡Qué a espacio vuelven la cara
735
al peligro, aunque es mortal,
los contrarios!

DON SANCHO
Hay valor
en ellos.

DON DIEGO
¡Con qué congoja
de su caballo se arroja!

(Dentro.)

¡Ah, Rey don Sancho! ¡Ah, señor!

DON DIEGO
740
Por ti pregunta.

DON SANCHO
¿Por mí?
Tocáranme sus cuidados.

DON DIEGO
Ya una tropa de soldados
le traen caminando aquí.

DON SANCHO
Algunas causas mayores,
745
le obligan a extremos tales,

(Salen BELLIDO DE OLFOS y SOLDADOS que le traen.)

BELLIDO
Rey, ampara los leales
y castiga los traidores.

DON SANCHO
Alza, ¿quién eres?

BELLIDO
Bellido
de Olfos soy. Con boca y manos
750
a los reyes castellanos
he adorado y he servido.
Y Arias Gonzalo, señor,
con audacia y con malicia,
porque esforcé tu justicia,
755
y contradije a su error;
porque dije que a Zamora
como era razón te diese,
fundado en el interese
de su intención, que es traidora,
760
con sus hijos me acomete,
entero el pueblo amotina
contra mí, que a la malina
ocasión asió el copete.
Pero la inocencia mía
765
porque quiere castigallo,
todo el cielo en un caballo
que apercebido tenía,
me ha valido y me ha escapado
de aquel indomable viejo,
770
por aquel postigo viejo
que nunca fuera cerrado.
Por el huyendo salí,
que es mi amigo el capitán
de los que en su guarda están,
775
y el cielo me trajo aquí
por milagro y... Rey, querría
hablarte a solas.

DON SANCHO
[A D. DIEGO y a los SOLDADOS.]
Ios fuera.

DON DIEGO
[Aparte.]
(Éste es traidor.)

(Vanse todos dejándolos solos.)

BELLIDO
[Aparte.]
(¿Quién pudiera
tanto sin la industria mía?)
780
Yo he procurado, señor,
que pongan los zamoranos
a su justicia en tus manos,
y a Zamora en tu valor.
No bastó en mi diligencia
785
la fuerza de mi verdad,
y acudiendo a mi lealtad
he venido a tu obediencia.
¿No me admites por vasallo?

DON SANCHO
Sí, pues la mano te doy.

BELLIDO
790
Pues agora, que lo soy,
en obligación me hallo
de darte a Zamora. Agora,
Rey justo, Rey soberano,
pues Zamora está en mi mano
795
cuenta por tuya a Zamora.

DON SANCHO
Bellido de Olfos, si eso
tu espada y crédito abona,
serás segunda persona
en mis reinos.

BELLIDO
Tus pies beso.
800
Solo tú, Rey, has de ser
depósito del secreto.
Oye, escucha.

DON SANCHO
Eso prometo
y aseguro.

BELLIDO
Has de saber...

(Dice dentro ARIAS GONZALO.)

ARIAS GONZALO
¡Ah, Rey don Sancho! ¡Ah, señor!

(Salen el CID RODRIGO y DON DIEGO ORDÓÑEZ y los SOLDADOS.)

RODRIGO
805
Al Rey avisemos presto,
llega don Diego.

DON SANCHO
¿Qué es esto?

BELLIDO
Temblando estoy de temor.

RODRIGO
Muy grandes voces se oyeron
en el real de don Sancho,
810
que las daba un caballero
de Zamora en el andamio.

(Sale arriba ARIAS GONZALO.)

ARIAS GONZALO
¡Ah, Rey! ¡Ah, señor!

RODRIGO
Escucha;
desde aquí le divisamos.

ARIAS GONZALO
De un traidor te guarda...

DON DIEGO
Entera
815
llega su voz.

DON SANCHO
¡Cielo santo!

ARIAS GONZALO
...que de Zamora ha salido,
Bellido de Olfos llamado,
traidor, hijo de traidores.
El hechizo de sus labios
820
no te engañe, que a su padre
y a su misma sangre ingrato,
le mató y echó en un río;
testigo bien declarado
de quien es, matarte quiere,
825
toma mi consejo llano,
no digas que no te aviso;
no acuerdes tarde, don Sancho.
Protesto que si sucede
lo que digo, en mi descargo,
830
que no puede dar el mundo
de tan desastrado caso
ni a tu descuido disculpa,
ni culpa a los zamoranos.

DON SANCHO
¿Qué es esto, Bellido?

BELLIDO
[Aparte.]
(¡Ay, cielo!
835
De congoja estoy temblando.)

RODRIGO
Rey, yo conozco a Bellido;
manda prendello o matallo.

BELLIDO
Rey, escucha.

DON SANCHO
Cid, espera,
confuso me tiene el caso.

BELLIDO
840
Señor, el que da las voces
debe ser Arias Gonzalo,
porque sabe que la fuerza
de Zamora está en mi mano.
Estratagemas son suyas;
845
no lealtades, sino engaños,
con que defiende a Zamora
a costa de mis agravios.
¿Quiéreslo ver? A tus pies.
¿Cómo un humilde gusano
850
se atreverá, a tu persona
Rey poderoso, Rey magno?

DON SANCHO
Del todo estoy persuadido
que es traidor Arias Gonzalo.

RODRIGO
Arias Gonzalo procede
855
como caballero honrado,
y hay en su pecho lealtad
como valor en sus brazos.
Y cuanto dijo de ti
es cierto y averiguado,
860
que lo sabe el mundo, y yo
lo defenderé en el campo,
y no a un traidor solamente.

DON SANCHO
¡Ah, Rodrigo!

RODRIGO
Señor, callo,
obligado a tu respeto.

BELLIDO
865
Por lo mismo estoy callando...
Mas no lo que a tu corona
sé yo que le importa tanto.
Si Arias Gonzalo y Rodrigo
son parientes tan cercanos,
870
no es mucho le corresponda,
aunque contra ti.

RODRIGO
¡Villano!

DON SANCHO
¡Rodrigo!

RODRIGO
¡Oh, santa obediencia,
lazo agora de mis manos!

BELLIDO
Si el favorecer al Cid
875
tu hermana Urraca, Fernando,
los caducos lo entendieron,
y los niños lo cantaron;
y el amor entre los dos
recíproco, aunque pasado,
880
tiene fuerza en sus reliquias
mayor que en los muros altos
de Zamora...

RODRIGO
Eres traido
y mientes, infame, bajo.

DON SANCHO
¿En mi presencia?

BELLIDO
Tú eres
885
partícipe de mi agravio.

DON SANCHO
Tocárame la venganza.
[A RODRIGO.]
¡Vete, vete desterrado
por un año desta tierra!

RODRIGO
Rey don Sancho, rey don Sancho,
890
tú me destierras por uno,
yo me destierro por cuatro.
Y no pienso que en el mundo
dejará de ser honrado
sin besar mano de Rey
895
quien tiene reyes vasallos.
Y guardaré de traidores,
porque a los reyes ingratos
suele castigar el cielo,
él te guarde muchos años.

DON SANCHO
900
Vete.

RODRIGO
Y al cielo, señor,
de la falta que te hago
me protesto.

DON SANCHO
Vete.

RODRIGO
Voyme.

DON DIEGO
Y todos te acompañamos.

RODRIGO
[Aparte.]
(¡Ah, mal regido mancebo!)

(Vanse todos, dejando solos a BELLIDO DE OLFOS y al REY.)

DON SANCHO
905
Por dar crédito a tus labios
le niego a todos, Bellido,
mira.

BELLIDO
Si te trato engaños
manda cortar mi cabeza,
que nunca ha sido cerrado
910
hay un postigo en Zamora,
que llaman de los zambranos
de la Reina, y por él quiero
-pues sé los ocultos pasos-
darte a Zamora, y ya tengo
915
el capitán cohechado
de los que guardan su fuerza;
pero, como importe tanto
el secreto, tú y yo solos
importará que salgamos
920
a reconocer el puesto.

DON SANCHO
¿Contigo sólo en el campo
sola mi real persona?

BELLIDO
¿No irá segura en mis manos?
Pues que de mí no te fías,
925
con tu licencia me parto
donde moros me acrediten,
pues me ofende un rey cristiano.

DON SANCHO
Espera, Bellido, espera...

(Sale DON DIEGO ORDÓÑEZ.)

DON DIEGO
Señor, ¿el Cid desterrado
930
de tu tierra que en tus tierras
es la fuerza de tus brazos?
¿Qué dirá el mundo de ti,
Rey?

DON SANCHO
¿Fuése?

DON DIEGO
Puesto a caballo
le dejé, que se partía
935
entre todos sus soldados
y gran parte de los tuyos,
aunque rehúsa el llevallos.

DON SANCHO
[Aparte.]
(Mucho emprendo.)

DON DIEGO
¿No respondes?

DON SANCHO
Ve, y dile que yo le llamo.
940
Bellido, yo estoy resuelto.
Ve, don Diego.

DON DIEGO
Iré volando.

(Vase.)

DON SANCHO
A mi persona aventuro
en tu confianza; vamos,
ve diciendo.

BELLIDO
Lo que pisas
945
iré barriendo y besando.

DON SANCHO
Tú mi privanza has de ser.

BELLIDO
[Aparte.]
(Tú has de morir a mis manos.)


Acto II

Salen RODRIGO DE VIVAR y DON DIEGO ORDÓÑEZ DE LARA.

RODRIGO
Yo volveré a su presencia,
que es mi natural señor,
950
y en el vasallo es honor
acudir a la obediencia.

DON DIEGO
Es tu proceder tan justo
como discreto y valiente.

RODRIGO
Aquí esperemos mi gente,
955
que vuelve con poco gusto
de ver su esperanza vana,
pues yendo resuelta agora
de agotar la sangre mora,
vuelve a verter la cristiana.

DON DIEGO
960
De ofenderte, arrepentido
está el Rey.

RODRIGO
A Dios pluguiera,
don Diego, que lo estuviera
de haber al cielo ofendido;
que cualquiera ofensa mía
965
le hubiera yo perdonado.

(Sale el CONDE DE CABRA y algunos SOLDADOS acompañándole.)

CONDE
Muerto me lleva el cuidado.

DON DIEGO
¿No es el Conde don García?

RODRIGO
¿Conde de Cabra?

CONDE
¿Gran Cid?

RODRIGO
¿Qué hay? ¿Qué tenéis?

CONDE
Buena ley
970
y buen celo. Falta el Rey
de su tienda.

DON DIEGO
¿Cómo?

CONDE
Oíd:
con Bellido solo es ido.

RODRIGO
¿De Bellido se ha fiado?

CONDE
Con estar tan avisado
975
de que es un traidor Bellido.

RODRIGO
Es Rey mancebo en efecto,
y atropella su corona.

CONDE
La falta de su persona
oculté con mi secreto.
980
No he querido publicalla
a su gente, viendo en ella
que diera al descomponella
principio el alborotalla.
Y con la de más valor
985
le busco por estos prados.

(Salen el REY DON SANCHO y BELLIDO a un lado del tablado.)

DON SANCHO
Bellido, ¿dejaste atados
los caballos?

BELLIDO
Sí, señor.
Pero allá gente diviso.

DON SANCHO
¿Quién será?

BELLIDO
[Aparte.]
(Desdicha es mía.)
990
A este lado te desvía.
(Aparte.)
(Tiembla la tierra que piso.)

RODRIGO
Paréceme que os partáis
repartidos cuerdamente
buscando al Rey, y a mi gente
995
esperaré mientras vais,
adonde cualquiera voz
vuestra que venga por mí
pueda llevarme tras sí
más que los vientos veloz.

CONDE
1000
Pues yo voy por este lado.

DON DIEGO
Yo por éste iré perdido.
¡Oh, mancebo mal regido!

RODRIGO
¡Oh, Rey mal aconsejado!

(Vanse todos, dejando al REY y a BELLIDO solos.)

BELLIDO
Ya he visto desparecer
1005
la gente que devisaba,
señor.

DON SANCHO
Tan lejos estaba,
que apenas la pude ver.
No tiene lugar el suelo
cual Zamora.

BELLIDO
No hay dudar.
1010
Ya, Rey, la puedes mirar
como tuya.

DON SANCHO
¡Plegue al cielo!
Es su sitio milagroso.

BELLIDO
(Aparte.)
(A gran cosa me aventuro.)
Por allí está flaco el muro,
1015
y poco fondable el foso.
Y hay tras aquel torreón
un portillo en la muralla.
[Aparte.]
(¿Daréle?)

DON SANCHO
Yo he de ganalla.

BELLIDO
[Aparte.]
(¿Saltáis, teméis, corazón?)

(Hase de advertir que a todo esto el REY está mirando hacia Zamora, y BELLIDO está a sus espaldas como que le amaga con la daga, y duda, y cuando se vuelve el REY se compone BELLIDO y disimula.)

DON SANCHO
1020
Paréceme a maravilla.

BELLIDO
[Aparte.]
(Buena ocasión tengo agora.)

DON SANCHO
Tierra del cielo es Zamora.

BELLIDO
Es lo mejor de Castilla.

DON SANCHO
Justamente es pretendida,
1025
estímola con razón.

BELLIDO
(Aparte.)
(Es de tanta estimación
que ha de costarte la vida.)
Más allá hacia el otro lado
donde luce un capitel,
1030
está aquel postigo, aquel,
que nunca fuera cerrado.
Llámanle de los zambranos
de la Reina, y si me das
cien hombres...

DON SANCHO
¿Ciento no más?

BELLIDO
1035
Pondré a Zamora en tus manos.
Entraré por él.

DON SANCHO
Espera.
¿Cómo?

BELLIDO
De noche y, señor,
tú por la puerta mayor
que te abriré.

DON SANCHO
¿Qué te altera?

BELLIDO
1040
Ya me parece que entrando
hiriendo y matando voy;
y así alborotado estoy,
como quien sueña velando.

DON SANCHO
Segura esperanza llevo
1045
de que has de darme a Zamora.

BELLIDO
Cobarde soy; ¿qué haré agora?

DON SANCHO
Bellido, mucho te debo.
Serás mi segunda parte,
serás mano de mi espada.

BELLIDO
1050
Seré tu esclavo.
(Aparte.)
(Y soy nada
pues no me atrevo a matarte.)

DON SANCHO
Serás piedra en mi corona.

BELLIDO
¿Qué mira tu Majestad?

DON SANCHO
A cierta necesidad,
1055
que a los reyes no perdona,
me desvío.

BELLIDO
Por aquí
si gustas, puedes bajar,
porque en este valladar
te cubra esta peña.

DON SANCHO
Sí.

BELLIDO
1060
Y porque es seguro el puesto
y secreto.

DON SANCHO
Dices bien.

BELLIDO
Pues dame la mano.

DON SANCHO
Ten.

BELLIDO
Baja espacio.
(Aparte.)
(A morir presto.
Tu suerte el vivir te acorta.)

(Éntrase el REY y BELLIDO le da la mano, como que le ayuda a bajar.)

DON SANCHO
1065
¡Jesús! Bajando he caído,
y entre esas matas asido
perdí el venablo.

BELLIDO
No importa.
(Escápasele al REY el venablo de las manos y BELLIDO le toma.)
Yo lo guardo.

DON SANCHO
Bien está.

(Esto dicen de adentro.)

BELLIDO
De animoso estoy resuelto;
1070
mas, ¿qué hielo en sangre envuelto
por mis venas viene y va?
Ciega el alma, ¿con qué espanto,
en qué inconvenientes piensa?
Si es un hombre sin defensa
1075
¿cómo el ser rey puede tanto?
Pero ya cobro valor,
ya el hielo en mis venas arde.
Mataréle, que el cobarde
de lejos mata mejor.
1080
Pero ¿qué miedo, qué lazo
me detiene? ¿En qué despecho
se acobarda siempre el pecho
y se encoge siempre el brazo?
¡Cielo, cielo soberano
1085
valedme en esta ocasión!
Esforzad mi corazón,
pues castigáis con mi mano.

(Éntrase BELLIDO como que tira el venablo y vuelve a salir huyendo en habiendo dicho el REY DON SANCHO los dos versos siguientes.)

DON SANCHO
¡Jesús, mil veces, señor,
valedme! Traidor, ¿qué has hecho?

BELLIDO
1090
De las espaldas al pecho
queda pasado.

DON SANCHO
¡Ah, traidor!
Mas es tan justo el castigo
como tu mano traidora.

BELLIDO
Como yo llegué a Zamora
1095
abierto tengo el postigo.

(Vase huyendo BELLIDO y RODRIGO dice a voces de dentro.)

RODRIGO
¿Qué has hecho, traidor? Espera,
algo hiciste, que huyes tanto.

(Vuelve a salir BELLIDO corriendo.)

BELLIDO
Sólo puede el cielo santo
parar mi veloz carrera.
1100
No he podido desatar
el caballo, y a pie quedo;
mas con las alas del miedo
podré correr y volar.

(Vase.)
(Sale RODRIGO.)

RODRIGO
Enfrena, dame el caballo;
1105
quisiera, aunque imita al viento,
como de pena reviento
reventar por alcanzallo.

(Vase RODRIGO, y sale D. DIEGO ORDÓÑEZ y el REY habla de dentro.)

DON SANCHO
¡Jesús, Jesús, cielo, cielo!
¡Padre!...

DON DIEGO
¿Qué lamentos sigo?

DON SANCHO
1110
...pues es tan tuyo el castigo,
sea mas tuyo el consuelo.
Pon límite...

DON DIEGO
¡El alma espantan!

DON SANCHO
...al rigor con que me dejas.

DON DIEGO
Largos ayes, tristes quejas,
1115
el cabello me levantan.

DON SANCHO
¡Ay, ay!

DON DIEGO
¿Qué escucho? ¿Yo puedo
temer?

DON SANCHO
¡Ay!

DON DIEGO
¿Soy yo por dicha?
Mas el miedo a una desdicha
nunca fue afrentoso miedo.

DON SANCHO
1120
¡Ay, padre!

DON DIEGO
¡Ay, trance feroz!

DON SANCHO
Mis inobediencias miro.

DON DIEGO
Yo conozco este suspiro.
¿Por dónde salió esta voz?
¿Quién se queja?

DON SANCHO
Un desdichado.

DON DIEGO
1125
¡Ay, cielo! Estoy sin sentido.
¿Quién es?

DON SANCHO
Un hombre que ha sido.
Yo muero; llega, ah, soldado

DON DIEGO
¿Qué es esto? Temblando llego.
Aquí está.

DON SANCHO
Si eres leal,
1130
llega. ¡Ay, Dios!

DON DIEGO
¡Pena mortal!
(Hace como que se asoma a la puerta del vestuario DON DIEGO.)
¿Es el Rey?

DON SANCHO
¿Eres don Diego?
Llega.

DON DIEGO
¡Terribles asombros!

DON SANCHO
Baja, dame tus abrazos.

DON DIEGO
Arrojaréme en tus brazos
1135
y llevaréte en mis hombros.

(Éntrase DON DIEGO, y salen arriba al muro de Zamora DOÑA URRACA, y ARIAS GONZALO.)

URRACA
¿Qué has oído en el real
de don Sancho?

ARIAS GONZALO
Grande estruendo
y un hombre viene huyendo.

URRACA
Y volando viene; ¿hay tal?

ARIAS GONZALO
1140
El que le sigue a caballo
si es que alcanzallo desea,
¿cómo se apea?

URRACA
¿Se apea?

ARIAS GONZALO
Y a pie procura alcanzallo.
Bellido es el que huye allí.

URRACA
1145
Y el que le sigue es Rodrigo.

ARIAS GONZALO
Ya se encamina al postigo
nunca cerrado.

URRACA
¡Ay de mí!
¿Que habrá hecho? Estoy perdida.

(Salen por el palenque que se ha de hacer para que pase un caballo hasta el tablado, BELLIDO, y tras el RODRIGO, los dos a pie.)

BELLIDO
Como el viento soy ligero.

RODRIGO
1150
¡Oh, mal haya el caballero
que las espuelas se olvida!
Por alcanzarte mejor
me apeé, y al viento igualas.
Espera.

BELLIDO
Notables alas
1155
son las del miedo.

RODRIGO
¡Ah, traidor!

URRACA
¡Ah del postigo! Amparad
a Bellido.

ARIAS GONZALO
Oye, señora.

(Vase ARIAS GONZALO.)

BELLIDO
Dale sagrado, Zamora,
a quien te dio libertad.

(Éntrase BELLIDO.)

RODRIGO
1160
¡Ah, villano! No estarás
dentro en Zamora seguro;
que derribaré este muro
a puntapiés.

URRACA
¿Dónde vas?
¡Afuera, afuera, Rodrigo,
1165
el soberbio castellano!
Acordársete debiera
de aquel buen tiempo pasado
que te armaron caballero
en el altar de Santiago.
1170
Mi padre te dio las armas,
mi madre te dio el caballo,
yo te calcé espuela de oro
porque fueras más honrado,
pensando casar contigo,
1175
no lo quisieron mis hados.
Casástete con Jimena,
hija del Conde Lozano,
con ella hubiste dineros,
conmigo fueras honrado.
1180
Muy bien casaste, Rodrigo,
mejor hubieras casado;
dejaste hija de un rey
por tomar la de un vasallo.
Vete, Cid; Rodrigo, vete,
1185
pues te muestras tan ingrato,
que no sólo no te acuerdas
de lo que estás obligado,
pero, loco y atrevido,
soberbio, arrogante y vano,
1190
a mi decoro te atreves
con la lengua y con las manos.
Pagaste amor con desdén,
y lealtades con engaños;
con males pagas los bienes,
1195
los favores con agravios.

RODRIGO
Señora, corrido estoy
de ver que me ofendas tanto,
que me culpes de atrevido
y que me arguyas de ingrato.
1200
Si tu padre me ciñó
la espada que traigo al lado,
por eso contra Zamora
de la vaina no la saco,
cumpliendo así el juramento
1205
que me tomó agonizando
en presencia de sus hijos
sobre sus reales manos.
Si tu madre y reina mía
me honró con darme el caballo
1210
y tú con la espuela de oro
me dejaste más honrado,
por eso el caballo agora
detuvo el curso gallardo
con que volaba otras veces,
1215
tu disgusto adevinando,
y las espuelas también
con que pudiera picallo,
se escondieron al buscallas
y al querellas me faltaron.
1220
Pues si en mí, que te respeto,
y hasta tu sombra idolatro,
lo irracional, lo insensible
muestra sentimiento humano,
¿por qué dices que te enojo?
1225
¿Por qué piensas que te agravio?
¿Qué disgusto te procuro?
¿Qué decoro no te guardo?
Si no me case contigo,
fue, señora, imaginando
1230
que aun con tus alas no fuera
posible volar tan alto.
Si vengo sirviendo al Rey
solamente le acompaño;
ni en tu daño le aconsejo,
1235
ni contra ti salgo al campo.
Si agora un traidor persigo,
con muchas causas lo hago;
pues esta mañana solo
salió con el Rey tu hermano,
1240
y vi que pasaba huyendo;
recelé el notable daño
de que avisaron al Rey
las voces de Arias Gonzalo.
Y con venir arrogante,
1245
temeroso y temerario,
advierte si te respeto
y si decoro te guardo,
pues a tu voz me detuve,
y a tu enojo estoy temblando.

URRACA
1250
Ya es menos, Rodrigo, escucha.

(Dentro ARIAS GONZALO y algunos SOLDADOS dicen a voces.)

ARIAS GONZALO
¡Muera Bellido, mataldo!

[SOLDADOS]
¡Muera, muera!

(Dentro dando grandes voces.)

URRACA
Voces siento.

(Dan voces dentro, como que las dan en Zamora y en el real del REY.)

DENTRO
¡Oh, infelice rey don Sancho!

RODRIGO
¿Qué escucho?

DENTRO
Los de Zamora
1255
son traidores declarados.

URRACA
Rodrigo, adiós; mi presencia
importará.

RODRIGO
¡Cielo santo!
¿Qué puede haber sucedido?
Todo el cielo viene abajo.

(Dando voces en Zamora y en el real del Rey, se van DOÑA URRACA y RODRIGO, y sale DON DIEGO con el REY DON SANCHO en los brazos pasado con el venablo el pecho.)

DON DIEGO
1260
Anímate.

DON SANCHO
No puedo.

DON DIEGO
¡Triste calma!
Peso es del alma el que en los hombros llevo.

DON SANCHO
Don Diego, espera, que me sale el alma.

DON DIEGO
A sacarte el venablo no me atrevo.

DON SANCHO
Detiénela en la boca de la herida.

DON DIEGO
1265
Voces daré al real.

DON SANCHO
La muerte pruebo.

DON DIEGO
Diérate el alma para darte vida,
si esta imposible hazaña a los humanos
les fuera de los cielos permitida.
¡Ah del Real! Valientes castellanos,
1270
volved agora a la piedad el pecho,
y a la venganza prevenid las manos.
Valed a vuestro Rey.
[Aparte.]
(Pero sospecho
que entre sus confusiones y mi llanto
no son mis roncas voces de provecho.)
1275
Ayudadme a llevarle.

DON SANCHO
Al cielo santo
le pide ayuda, porque tenga agora
consuelo un hombre que le ofende tanto.
Muero, don Diego.

DON DIEGO
Muera quien te llora.
¡Ah, injustos hados! ¡Ah, traidor Bellido!
1280
Sin duda, sabe en tu traición Zamora.
Venganza espero, si justicia pido.
¡Cielo! Zamora es causa.

DON SANCHO
No, don Diego.
Causa es de causas quien la causa ha sido.
Fui hijo inobediente, estuve ciego,
1285
y el cielo me castiga, a quien le pido
que entre agua y sangre me perdone el fuego.
Sólo instrumento a su justicia he sido,
que de matar a un rey atrevimiento
no tuviera Zamora, ni Bellido.

DON DIEGO
1290
Iguale a la desdicha el sentimiento,
y si al agravio la venganza igualo,
volarán sus cenizas por el viento.
Abrasará a Zamora, pagarálo,
que no porque el castigo es justo, es bueno,
1295
deja de ser el instrumento malo.
Alborótese el mundo, quede lleno
de horror, de asombro, de dolor, de espanto;
que yo he de ser el rayo deste trueno.

DON SANCHO
¡Ah, don Diego!

DON DIEGO
¡Ah, señor!

DON SANCHO
No llores tanto
1300
mi muerte. Mira, muda esa esperanza
de quien quizá se ofende el cielo santo.

DON DIEGO
Fundada está en justicia esta venganza.

(Salen el CONDE DON GARCÍA y los SOLDADOS que fueron con él.)

CONDE
Aquí está el Rey.

DON SANCHO
¡Oh, Conde don García!

CONDE
Y el que más parte de tu pena alcanza.

DON SANCHO
1305
¡Mis vasallos!

TODOS
¡Señor!

DON SANCHO
La culpa es mía
y de Dios la justicia.

(Sale RODRIGO DE VIVAR.)

RODRIGO
¡Oh, injusta mano!
Tu atrevimiento entonces no sabía;
que hiciera mi dolor el paso llano
derribando murallas, y vengara
1310
si es que se venga un rey en un villano.

DON DIEGO
Llega, famoso Cid.

RODRIGO
¡Oh, fuerte Lara!
¿Qué es esto, Rey, señor?

DON SANCHO
Flor de Castilla,
no hay segura corona, ni tiara.
Pasóme de un venablo la cuchilla;
1315
que, sagrado o real, cualquiera pecho
es de barro también.

CONDE
¡Oh, gran mancilla!

RODRIGO
Yo he de quedar en lágrimas deshecho.

DON SANCHO
Mis leales vasallos, una cosa
haced para que muera satisfecho.
1320
La maldición de un padre rigurosa
en la tierra me alcanza; volvé al cielo,
contemplalde en su esfera luminosa.
Pedilde tiernamente algún consuelo
a esta pena mortal, si es que le obligo
1325
con sangre suya que colora el suelo.
Y tú, Cid, de quien fue tan grande amigo,
ruégale que a los cielos soberanos
pida el perdón, pues obligó al castigo.
¡Jesús! Muero; decid a mis hermanos
1330
que me perdonen, como yo al que puso
en el pecho de un rey traidoras manos.

CONDE
Gran gente viene, y con tropel confuso
llegan.

RODRIGO
En esta tienda que han armado
lo entremos.

DON SANCHO
Pues el cielo lo dispuso,
1335
en su misericordia confiado
muero contento y el villano yerro
perdono, y perdón pido.

(Vanle entrando cuando va diciendo esto el REY, y cubriéndole con la cortina dice DON DIEGO que ya ha expirado, quedándose todos en el tablado.)

DON DIEGO
Ya ha expirado.
¡Ah, Zamora cruel! ¿Cómo no cierro
con tus murallas? Hecho más honroso
1340
es hacer su venganza que su entierro.
¡Ah, castellanos! ¡Ah, Vivar famoso,
Conde don Nuño, Conde don García!
Rete a Zamora un hombre valeroso
y después de probar su alevosía
1345
en el campo, abrasada en nuestro fuego,
demos al viento su ceniza fría.

CONDE
Dice don Diego bien.

CONDE NUÑO
Tiene don Diego
sangre del gran Mudarra.

RODRIGO
Hirviendo agora,
da lugar al enojo y no al sosiego.
1350
Mas para averiguar si es que Zamora
cupo en esta traición, hágase el reto.

DON DIEGO
¿Quién pone duda en eso?

RODRIGO
Quien lo ignora.

DON DIEGO
Que tuvo valedores os prometo,
que no pudiera hacer, siendo Bellido
1355
causa tan leve, tan notable efecto.
Y aunque no fuera así, traición ha sido
siendo deste delito sabidores
haber al delincuente recogido.
Pues, ¿quién duda, si fueron valedores
1360
de un acto tan atroz, tan torpe y feo,
que todos en Zamora son traidores?

RODRIGO
Que lo fue Arias Gonzalo no lo creo,
pues aún lleva su voz el aire vano
con que quiso estorbar tan mal deseo.
1365
Pero vaya a retalle un castellano,
que él volverá por sí, que aún tiene acero
en la espada, en el pecho y en la mano.
¿A mí me miráis todos?

CONDE GARCÍA
El primero
eres siempre en Castilla.

RODRIGO
Mi cuidado
1370
os dará de mi sangre un caballero;
pues yo, como sabéis, tengo jurado
de no ir contra Zamora.

DON DIEGO
No a excusarte
bastará el juramento; mas, ¿no has dado,
en que el volvernos todos a mirarte
1375
fue que tu edad y tu opinión honrada
obliga a preferirte y respetarte?
Y no porque esa mano y esa espada
haga falta en Castilla, aunque ella fuera
con mayor opinión acreditada.
1380
Y ya sabemos que si el Cid quisiera
alcanzar a Bellido, le alcanzara,
porque con mas cuidado le siguiera,
llegara a tiempo, y en Zamora entrara,
pero entre las almenas de Zamora
1385
oyó una voz y veneró una cara.

RODRIGO
Aunque en Bellido la intención traidora
me obligaba a cuidados vigilantes,
no supe entonces lo que lloro agora.
Tarde lo supe; que a sabello antes,
1390
por vengar a mi Rey, con pies valientes
derribara murallas de diamantes;
sin podello estorbar inconvenientes
de respetos humanos, en el mundo
fuera mi espada asombro de las gentes.
1395
Y si de esta verdad en que me fundo
dudare alguno, le diré...

DON DIEGO
Rodrigo,
bien la acredita tu valor profundo.
Solo vuelvo a deciros que me obligo
al reto de Zamora.

CONDE NUÑO
Seguiría
1400
yo esta opinión.

CONDE GARCÍA
Yo y todo.

RODRIGO
Y yo la sigo.
Y si antes dije que de sangre mía
daría un caballero valeroso,
por ti don Diego Ordóñez lo decía.

DON DIEGO
Todos me honráis y tú, gran Cid famoso,
1405
con tan grande favor me infundes brío
a emprender esta hazaña poderoso.

RODRIGO
Vamos a prevenir el desafío.

DON DIEGO
Pagando en sangre a mi lealtad tributo
con las nubes que engendra el llanto mío
1410
hasta el sol en su esfera pondrá luto.

(Vanse. Sale DOÑA URRACA sola.)

URRACA
¡Válgame Dios! ¿Si es verdad
que se engañan mis sentidos?
¿En el real alaridos
y voces en la ciudad?
1415
¿Si fue algún atrevimiento
de Bellido?

(Sale DON RODRIGO ARIAS.)

DON RODRIGO
Di traición.

URRACA
¿Qué ha sido?

DON RODRIGO
Desdichas son.

URRACA
Dilas tú, pues yo las siento.

DON RODRIGO
La triste voz ha llegado
1420
de que al Rey don Sancho ha muerto.

URRACA
¡Jesús!

DON RODRIGO
De tal desconcierto
con razón alborotado,
le persigue el pueblo entero,
cuyas voces has oído.

URRACA
1425
¡Ay, hermano! Sin sentido
he quedado... ¿Qué haré? ¡Muero!

(Sale BELLIDO huyendo y pónese a los pies de DOÑA URRACA y, tras él, vienen ARIAS GONZALO y los otros hijos con las espadas tiradas para matarle y la Infanta le guarda.)

TODOS
¡Muera el traidor homicida!

BELLIDO
¡Ah, zamoranos, piedad!
¿A quien os dio libertad
1430
queréis quitalle la vida?
Señora, si a tus pies puesto
no me defienden tus manos
muerto soy.

URRACA
¡Ah, zamoranos!
Arias Gonzalo, ¿qué es esto?
1435
¿Por qué seguís a Bellido?
¿Qué ha hecho?

ARIAS GONZALO
Deja, señora,
verter la sangre traidora
del que la tuya ha vertido.
Cuando la tierra estremece,
1440
cuando los cielos espanta,
cuando tus leyes quebranta,
cuando tu fama enmudece,
cuando pierde tu opinión,
cuando al Rey, tu hermano, ha muerto,
1445
¿tú le defiendes?

URRACA
¿Es cierto?

ARIAS GONZALO
Malas nuevas ciertas son.
Por los aires han venido
de que el Rey, nuestro señor,
murió a manos de un traidor.
1450
¿Quién será sino Bellido?

URRACA
¿Quién será sino mi suerte
causadora destas penas?
Prendeldo, echaldo en cadenas,
pero no le deis la muerte.

(Quítale la espada URRACA.)

ARIAS GONZALO
1455
¿Cómo en delito tan grave?
Pues dirá quien dello trata,
que quien su muerte dilata
algo en sus traiciones sabe.

URRACA
Y, ¿no será lo más cierto,
1460
pues la ocasión los obliga
decir que porque no diga
los cómplices lo hemos muerto,
y resultar del suceso
otra mayor desventura?
1465
En una cárcel segura
le tened seguro y preso.
Y si es que los castellanos
dicen que culpa tenemos,
la disculpa les pondremos
1470
y el delincuente en las manos.

ARIAS GONZALO
Son tus razones, señora,
de tu discreción tributo.

URRACA
Cubran de funesto luto
las murallas de Zamora,
1475
y vean el sentimiento
con que esta desdicha pago,
mi inocencia en lo que hago,
y mi pena en lo que siento.
Arias Gonzalo, conmigo
1480
te ven, que aún hay mas que hacer.

ARIAS GONZALO
Tu discreto parecer,
como tus pisadas sigo.
[A los SOLDADOS.]
Llevad preso ese traidor.

(Vanse ARIAS GONZALO y DOÑA URRACA, quedando los demás.)

BELLIDO
¿Traición es poner la mano
1485
en un rey que fue tirano?

SOLDADO 1.º
Nunca es tirano el señor.

BELLIDO
¡Ah, Zamora, cómo en mí
tu noble opinión estragas,
pues con prisiones me pagas
1490
la libertad que te di!
¡Por hecho tan valeroso
atáis tan valientes manos!
Mas ya, indignos zamoranos
del nombre antiguo y famoso,
1495
ya entiendo vuestra intención
aunque no me la digáis,
pues al traidor castigáis
para lograr la traición.
Mano fui con que tirastes
1500
la piedra...

SOLDADO 2.º
Calla, villano.

BELLIDO
Y agora escondéis la mano.

SOLDADO 2.º
Tú mientes.

BELLIDO
Bien me pagastes,
Zamora, pues me condenas.

SOLDADO 1.º
Mataréte si no callas.

BELLIDO
1505
Veas tener tus murallas
por cimientos tus almenas.

(Vanse llevándole preso y sale arriba DOÑA URRACA y ARIAS GONZALO y tocan trompas roncas y tambores destemplados y va saliendo el entierro del REY y pasando y entrándose.)

URRACA
¿Qué trompas roncas son estas
y tambores destemplados?

ARIAS GONZALO
Todo por los aires dice
1510
la muerte del Rey don Sancho.
Su entierro debe de ser,
o quizá, si no me engaño,
es publicar el delito
para vengar el agravio.
1515
Mira en orden las hileras
que vienen de cuatro en cuatro,
así a Zamora se acercan
cubiertos de lutos largos.
Los mejores de Castilla
1520
llevan las andas en alto,
donde viene muerto el Rey,
triste y lamentable caso.
Mira a sus pies su corona,
su cuerpo en sangre bañado
1525
y por el heroico pecho
mira el agudo venablo.
Y con funesto silencio
los leales castellanos
que hasta el sol visten de luto
1530
con el polvo que arrastrando
levantan tantas banderas;
y mira, ¡prodigio extraño!,
que sólo muestran desnudas
las espadas en las manos.
1535
¡Cómo afligen, cómo lloran,
a venganza amenazando!
¡Oh, cuánto callan sintiendo!
¡Oh, cuánto dicen callando!

URRACA
¡Ay infeliz suerte mía!
1540
Yo me voy, Arias Gonzalo;
que el pecho de una mujer
no es posible sufrir tanto.

(Vase DOÑA URRACA, y suena una trompeta y descubre en un caballo a DON DIEGO ORDÓÑEZ DE LARA que viene armado, cubierto de luto, y con una mortaja al hombro y un crucifijo en la mano derecha.)

ARIAS GONZALO
Mas ¿qué bastarda trompeta
suena por este otro lado
1545
y haciendo en los montes ecos
pide silencio a los campos?
Allí viene un caballero;
ya con la vista le alcanzo,
ya le conozco en el brío,
1550
y es, sin duda, no me engaño,
don Diego Ordóñez de Lara
que tiene por nombre 'el Bravo';
todo cubierto de luto
hasta los pies del caballo,
1555
debajo del luto lleva
un arnés muy bien trenzado,
una mortaja en el hombro
y un crucifijo en la mano.
Hacia el crucifijo mira
1560
y con él viene hablando.
Aquí llega, y hablar quiere;
atento quiero escuchallo.

DON DIEGO
¡Ah, zamoranos cobardes!
¡Desleales, fementidos!
1565
Oídme, testigo el cielo
de las verdades que os digo;
Consejo fue de Zamora,
deslealtad, traición ha sido:
el matar al Rey don Sancho
1570
por las manos de Bellido.
Y así reto de traidores
primero al Consejo mismo,
a los chicos, a los grandes,
a los viejos, a los niños;
1575
hasta las mujeres reto,
a los muertos, a los vivos,
y reto a los por nacer,
pues sois pocos los nacidos;
y reto en vuestra Zamora
1580
plazas, calles, y a quien hizo
de la más humilde casa
al más soberbio edificio;
reto el pan, reto la carne,
reto el agua, reto el vino,
1585
a las aves de los vientos,
a los peces de los ríos;
a cuanto os sustenta reto,
y en el campo desafío
al que a defender se atreva
1590
que Zamora no ha sabido
en tan villana traición
y en tan infame delito.

ARIAS GONZALO
Don Diego Ordóñez de Lara,
en lo que agora habéis dicho
1595
hablastes como valiente,
pero no como entendido.
En lo que hicieron los grandes,
¿qué culpa tienen los chicos?
Y ¿qué merecen los muertos
1600
en lo que hicieron los vivos?
Y ¿qué han culpado en Zamora
calles, plazas, edificios?
¿Qué saben de sentimientos
los que no tienen sentidos?
1605
¿Sabéis cómo está ordenado
y por ley establecido,
que el que retare a Consejo
ha de matarse con cinco?

DON DIEGO
Ya lo sé, y con cinco mil
1610
a matarme me apercibo,
mañana en saliendo el sol
sustentaré lo que he dicho
en el campo, si es que salen
esos cinco.

ARIAS GONZALO
Yo y mis hijos
1615
moriremos por Zamora.

DON DIEGO
Bien decís, pues yo me obligo
a mataros.

ARIAS GONZALO
¡Dios lo sabe!
Y el responder a esos bríos
para mañana dilato.

DON DIEGO
1620
A mi espada lo remito;
y a vos, por quien pienso ser
instrumento del castigo.

(Los dos versos postreros los dice DON DIEGO mirando al crucifijo y vase, y ARIAS GONZALO éntrase de la muralla y salen el REY D. ALONSO y ZAIDA, mora.)

ZAIDA
Alfonso, ¿qué te parecen
los jardines de Toledo?

REY ALONSO
1625
Que envidia tenelles puedo
de que tus plantas merecen.

ZAIDA
¡Qué trascendientes olores,
qué cristalinas corrientes!
¿No regalan estas fuentes?
1630
¿No consuelan estas flores?
¿No divierte esta verdura?

REY ALONSO
Todo alegra el corazón,
y más las fuentes, que son
espejos de tu hermosura.

ZAIDA
1635
Bien tu amor me lisonjea.

REY ALONSO
Pues, señora, ¿has de pensar
que a mí me puede alegrar
cosa que tuya no sea?
Este agrado universal
1640
de darnos Flora en su falda
a pedazos la esmeralda
y desatado el cristal;
estos árboles con bríos,
estas flores a manojos,
1645
todo ha de verse en tus ojos
para lucir en los míos.
Tú fuiste, después del cielo,
en este destierro mío
gobierno de mi albedrío,
1650
de mis trabajos consuelo.
Y fue tantos intereses
del alma tu rostro bello,
que fuiste en fin todo aquello
que me importaba que fueses.

ZAIDA
1655
Al menos puedes creer
que para verte servido,
ya que todo no lo he sido
todo lo quisiera ser.

REY ALONSO
Eres toda mi alegría
1660
nunca a mis ojos ausente;
una cosa solamente
te falta para ser mía,
que es tener cristiano el ser.

ZAIDA
Sólo no puedo por ti
1665
ser cristiana.

REY ALONSO
¿Cómo así?

ZAIDA
Porque por mí lo he de ser.
Conocí la ceguedad
de mi ley y la he mudado;
y así, aunque por ti he llegado
1670
a conocer la verdad,
pues se ha fraguado en mi pecho
acto tan libre, no es justo
decir que fue por tu gusto
lo que ha sido en mi provecho.

REY ALONSO
1675
¿Qué influencia, qué ventura
causó tan dichoso efecto,
como ver en un sujeto
tu discreción y hermosura?
Sólo en ti sola conviene
1680
hermosura y discreción.

ZAIDA
¡Ay, Alfonso! Alimaimón
con sus morabitos viene;
y como sospecha en fin
que llegamos a querernos,
1685
parecelle ha mal el vernos
en lo oculto del jardín;
para excusar en mi daño
la pena del qué dirán,
la sombra deste arrayán
1690
lo ha de ser de nuestro engaño.
Aquí te finge dormido
por excusar el calor
de la siesta.

REY ALONSO
En nuestro amor
esto sólo habrá fingido.

(Éntrase en un arrayán que ha de haber, y pónese fingiendo estar dormido y salen el REY MORO y dos MORABITOS viejos.)

ALIMAIMÓN
1695
Bella es Toledo.

MORABITO 1.º
Es famosa.

MORABITO 2.º
A tener tan buena estrella
como es fuerte y como es bella,
no estuviera peligrosa.

ALIMAIMÓN
¿Peligrosa? Algún recelo
1700
me das.

MORABITO 2.º
Bien puedes temer.

ALIMAIMÓN
¿Toledo se ha de perder?

MORABITO 2.º
Así está escrito en el cielo;
mas tu cuidado y prudencia
vencerá a la astrología,
1705
porque es la sabiduría
más fuerte que la influencia.

ALIMAIMÓN
¿No está Toledo fundada
en lugar tan eminente?
¿No hacen su muro y su gente
1710
inexpugnable su entrada?
¿No es suerte la menor torre
de su Alcázar?

MORABITO 2.º
Pues conviene,
oye la falta que tiene,
mira el peligro que corre.

REY ALONSO
1715
(Aparte.)
(Esta plática en que asisto
podrá importarme después.)

ZAIDA
(Aparte.)
(Casi, casi entre los pies
le tienen, y no le han visto.)

ALIMAIMÓN
Adviertes notablemente.

MORO 2.º
1720
Aunque es Toledo invencible,
tiene el socorro imposible
de bastimento y de gente;
y así, a la larga, cercada,
por hambre se ha de perder,
1725
que más cruel suele ser
que la lanza y que la espada.

ALIMAIMÓN
Habla bajo, porque el viento
tiene voz y tiene oído.

REY ALONSO
(Aparte.)
(No es malo estar advertido.)

ALIMAIMÓN
1730
En mi cerrado aposento
de cosas tan importantes
fuera bien que me trataras.

MORO 2.º
Bien adviertes, bien reparas,
y si me advirtieras antes,
1735
yo tuviera...

(Vanse entrando y ven a ALFONSO dormido.)

ALIMAIMÓN
¿Es el cristiano
Alfonso?

MORABITO 2.º
La lengua muda.

MORABITO 1.º
Con lo que ha oído, no hay duda
que está Toledo en su mano,
si te quiere ser traidor.

ALIMAIMÓN
1740
Prenderelo.

MORABITO 1.º
Bien harás.

MORABITO 2.º
Por asegurarte más
matalle será mejor.

REY ALONSO
(Aparte.)
(¡Ay de mí! Yo soy perdido.)

ZAIDA
[Aparte.]
(¡Ay, mi Alfonso!)

REY ALONSO
(Aparte.)
(¿Qué haré pues?
1745
¿Hablaréles? Mejor es
el fingir que estoy dormido.)

ALIMAIMÓN
Iré contra el juramento
y palabra que le di,
si es que le mato.

ZAIDA
(Aparte.)
(¡Ay de mí!
1750
Mataráme el sentimiento.)

ALIMAIMÓN
¿Si duerme?

ZAIDA
[Aparte.]
(Yo estoy muriendo.)
En viendo acero desnudo,
seré de su pecho escudo.

ALIMAIMÓN
No lo habrá oído durmiendo.
1755
Téngole mucha afición
y no le podré matar.

MORABITO 2.º
¿Y es razón aventurar
tu reino?

ALIMAIMÓN
Tienes razón.
[A los MORABITOS.]
Llegad, matalde.

ZAIDA
[Aparte.]
(¡Oh, Alá!)

ALIMAIMÓN
1760
Espera.

ZAIDA
[Aparte.]
(Yo soy perdida.)

REY ALONSO
[Aparte.]
(Peligro corre mi vida.)

ALIMAIMÓN
Durmiendo, durmiendo está.
Dejaldo; si no durmiera
temiendo su muerte clara
1765
sin duda, se levantara,
sin duda, se defendiera.
A lástima me provoca,
quiérole bien.

MORABITO 1.º
Haz mirar
1770
si está mojado el lugar
adonde tiene la boca,
que es evidente señal
de que el sueño es muy pesado.

REY ALONSO
(Aparte.)
(Yo haré que le hallen mojado.)

ZAIDA
1775
(Aparte.)
(¡Ay, cuitada!)

REY ALONSO
(Aparte.)
(Estoy mortal.)

MORABITO 2.º
Mojado está, llega a vello.

ALIMAIMÓN
No hay que temer.

(Míranlo todos.)

MORABITO 2.º
Mas, señor,
advierte.

REY ALONSO
[Aparte.]
(Con el temor
se me levanta el cabello.)

(Tocándole el cabello uno de los MORABITOS se le levanta.)

MORABITO 2.º
1780
Que el cabello que levanta
en su cabeza es corona,
y no sé como perdona
tu cuchillo a su garganta.
Que ha de ser rey de Toledo
1785
me dice a voces la ciencia.
Llega, harás una experiencia.

REY ALONSO
[Aparte.]
(Muerto soy.)

ZAIDA
[Aparte.]
(Muriendo quedo.)

MORABITO 2.º
Haz a tu mano humillarse
su cabello levantado.
1790
(Pasándole el REY la mano por encima el cabello le baja y luego vuélvesele a levantar.)
¿Ves que apenas le has bajado
cuando vuelve a levantarse?
Pues, ¿en qué reparas ya?
Si no le mandas matar
en Toledo ha de reinar
1795
Alfonso.

ALIMAIMÓN
¡Válgame Alá!
Con este acero probar
como con la mano quiero
si baja el pelo.

(Sale ZAIDA y pónese delante el REY, que había echado mano a su alfanje para ALFONSO que estaba aún durmiendo, sin mostrar que sentía lo que pasaba.)

ZAIDA
Primero
por mi pecho ha de pasar.

ALIMAIMÓN
1800
¿Qué os va a vos, sobrina mía,
en esto?

ZAIDA
Vame, señor,
el estimar tu valor
que es tan mío.

REY ALONSO
[Aparte.]
(¡Ay mi alegría!)

ZAIDA
Si está Alfonso en confianza
1805
de tu palabra en tu tierra,
¿es fundarse en buena guerra
tu justicia y tu venganza,
el matalle así a traición?
Y yo, tío, ¿he de tener
1810
por justo el verte perder
la alabanza y la opinión?
Primero quiero morir
a tus manos.

ALIMAIMÓN
No hay dudar;
mas que no quise matar
1815
al cristiano has de advertir,
pues sólo quise, admirado
de tan notable extrañeza,
probar yo si en su cabeza
el cabello levantado,
1820
que no se humilló a mi mano,
se domeñaba a mi acero;
pero ya ni aún eso quiero,
pues quiero tanto al cristiano,
que es su vida propia mía.
1825
(Aparte.)
(Después quiero aprisionallo.)

MORABITO 2.º
Si haces yerro en no matallo
verá Toledo algún día.

(Vase el REY y los MORABITOS, quedando ZAIDA y ALFONSO solos.)

ZAIDA
Gracias, Alá, que mi bien
de tan gran peligro sale.

REY ALONSO
1830
Por muchos amigos vale
la mujer que quiere bien.

ZAIDA
Levanta mi Alfonso amado
y del peligro te aleja.

REY ALONSO
Mi querida Zaida deja
1835
que bese lo que has pisado;
que más meritos arguyo
de tu calidad inmensa.

ZAIDA
¿Qué hice por tu defensa
en dar un pecho que es tuyo?

REY ALONSO
1840
Tú eres mi seguro puerto.

ZAIDA
No sé agora si lo está.

(Sale PERANSULES con unas cartas y dáselas a ALFONSO.)

REY ALONSO
¿Peransules?

PERANSULES
Señor, ya
nuestro Rey don Sancho es muerto.

REY ALONSO
¡Válame Dios! ¿Que he perdido
1845
mi hermano? El alma lo siente.

PERANSULES
Por estas más largamente
puedes saber cómo ha sido.
Pero con más brevedad
le importara a tu persona
1850
el partir por la corona
que heredaste.

ZAIDA
Así es verdad.

REY ALONSO
Y ¿cómo en tal confusión
podré escaparme de aquí?

PERANSULES
Fiando, Alfonso, de mí
1855
la industria y la prevención.

REY ALONSO
Mas, ¿he de serte cruel?
¿Qué dices, mi sol divino?

ZAIDA
Que te haré llano el camino
como te siga por él.

REY ALONSO
1860
Adoro tal pensamiento.

ZAIDA
Emprendo tan grande hazaña.

REY ALONSO
Tú serás reina de España.

ZAIDA
Con ser tuya me contento.


Acto III

Salen ARIAS GONZALO, y sus cuatro hijos PEDRO ARIAS, DIEGO ARIAS, RODRIGO ARIAS, GONZALO ARIAS, armados todos cinco.

ARIAS GONZALO
Ya, Pedro, sois caballero,

PEDRO ARIAS
1865
Tu bendición a tus pies
me anima; imitarte espero,
pues tengo como el arnés
el pecho también de acero.

ARIAS GONZALO
De mi mano estáis armados
1870
los cuatro.

RODRIGO ARIAS
¡Danos, señor,
la bendición!

ARIAS GONZALO
Sed honrados,
para que imitéis mejor
el valor de mis pasados.
A morir, si no a vencer
1875
hoy los cinco habemos de ir,
y yo el primero he de ser,
seré el primero al morir
pues fui el primero al nacer.

DIEGO ARIAS
Eso, mi padre, sería
1880
mengua nuestra.

GONZALO ARIAS
Y por tu cuenta
nuestra afrenta correría.

RODRIGO ARIAS
Mira, señor, que es afrenta
de mis hermanos y mía.

PEDRO ARIAS
¿Tan poca seguridad
1885
tienes de nuestro valor?

RODRIGO ARIAS
¿Y tan poca autoridad
tiene mi opinión, señor?

ARIAS GONZALO
No me repliquéis, callad.
¿Soy muerto yo? ¡Cielo santo!
1890
¡Oh, lo que tarda en salir
el sol! Pero no me espanto;
teme que lo han de partir
y por eso tarda tanto.
Sol hermoso, alegra el día
1895
y contrapuesto al ocaso
logra la esperanza mía.
Lo que te detiene el paso
¿esperanza o cobardía?
¿Hay cosa que te acobarde?
1900
¿Por qué me consuelas tarde?
De ti me quiero quejar.
Cuando salgo a pelear
¿es razón que estés cobarde?

RODRIGO ARIAS
Mucho, padre, has madrugado.

DIEGO ARIAS
1905
Sospecho que no has dormido.

ARIAS GONZALO
Hijos míos, el honrado,
mientras se siente ofendido,
ha de vivir desvelado.
Ponerme las armas quiero.

GONZALO ARIAS
1910
Aquí están.

ARIAS GONZALO
Y podrá ser
que salga el sol más ligero
con la vanidad del ver
sus reflejos en mi acero.

(Sale DOÑA URRACA.)

URRACA
¿Arias Gonzalo?

ARIAS GONZALO
¿Señora?

URRACA
1915
Padre, señor.

ARIAS GONZALO
A vencer
o morir me parto agora.
Yo el primero he de volver
por tu honor y por Zamora.

URRACA
Y ¿eso es justo en ocasión
1920
que están tus hijos delante?

ARIAS GONZALO
Mientras vivo, no es razón
que deje de ser Atlante
yo mismo de mi opinión.
[A sus hijos.]
Dadme esas armas.

URRACA
Dejad
1925
de hacer tan notable exceso.
Sustenta mi autoridad,
padre del alma, que es peso
más convenible a tu edad.
Y perdona si te doy
pena en esto.

ARIAS GONZALO
De que así
1930
me trates, corrido estoy;
pues si no soy lo que fui,
aún es algo lo que soy.
La lanza puedo empuñar
y ha bien poco te prometo
1935
que saliendo a pelear,
después de pasado el peto
la rompí en el espaldar.
Manos tengo, y si me hallo
con la gota, esto no es
1940
ocasión para excusallo,
pues a falta de dos pies
cuatro me dará un caballo.
Demás de que no pudiera
excusarme, cosa es clara,
1945
aunque tan sin ser me viera,
que de morir acabara
o por nacer estuviera.
Pues que con tanta osadía
don Diego a los por nacer
1950
y a los muertos desafía.

URRACA
Padre, pues cinco han de ser,
sé el postrero.

ARIAS GONZALO
No, hija mía.
No, señora.

URRACA
¿Cómo no?

ARIAS GONZALO
Supuesto que me habilito
1955
para salir...

URRACA
¿Quién tal vio?

ARIAS GONZALO
...mi opinión desacredito
no siendo el primero yo.
Si mis hijos dondequiera
me dan el primer lugar,
1960
que yo el postrero escogiera
cuando salgo a pelear
cobardía pareciera.
Dame el peto y espaldar,
que ya mi sangre alterada
1965
hierve en mi pecho.

URRACA
¿Dejar
me quieres desamparada
cuando me acaba el pesar?
¿Cuándo en tanta confusión
recelo tanto los tiros
1970
desta sangrienta ocasión,
que hasta mis propios suspiros
pienso que gigantes son?
¿Cuánto más he menester
tu favor, sola me dejas?
1975
Vuelve y echarás de ver
mis lágrimas y mis quejas
que a un monte pueden mover.
Acuérdate que Fernando,
mi padre y tu Rey, muriendo
1980
te llamó y agonizando
dijo «a Urraca te encomiendo»,
y respondiste llorando:
«Yo te prometo, señor,
de nunca desamparalla».
1985
En cumplir esto mejor
que en salir a la batalla
acudirás a tu honor.

ARIAS GONZALO
Infanta, a morir provoca
tu queja y tu sentimiento;
1990
y ya advierto que en tu boca
es tu ruego mandamiento
y obedecello me toca.
Mas oye, escucha y repara
en lo que decirte quiero:
1995
a mis hijos enviara,
mas es bravo caballero
don Diego Ordóñez de Lara;
y aunque fuertes caballeros
son mis hijos, ¡ay de mí!,
2000
temo mucho sus aceros,
y así los golpes primeros
quiero que ejecute en mí;
que aunque mis intentos buenos
no saquen desta jornada
2005
otra cosa, por lo menos
embotando en mí su espada
cortara en mis hijos menos.
Recelo el vellos morir
a sus manos.

URRACA
¡Qué pesar!

ARIAS GONZALO
2010
Salir quiero a combatir,
pues me promete el quedar
mayor pena que el salir.
¡Ay, mis hijos!

URRACA
Y ¿no son
tan de hija estos abrazos?

ARIAS GONZALO
2015
Lastímanme el corazón.

URRACA
No saldrás de entre mis brazos,
atlante de mi opinión.

ARIAS GONZALO
No tengo que responder,
porque a tan fuerte mandar
2020
es mengua no obedecer.

URRACA
Tus manos quiero besar.

ARIAS GONZALO
Hijos, morir o vencer.

GONZALO ARIAS
Por la edad me toca a mí
ser primero.

RODRIGO ARIAS
Yo saldré,
2025
que tantas veces salí
vencedor.

DIEGO ARIAS
Si merecí
ser dichoso, yo seré.

PEDRO ARIAS
De hoy armado caballero
con mas ocasión te obligo.

ARIAS GONZALO
2030
(Aparte.)
(¡Qué de cosas considero!
El más valiente es Rodrigo,
mas es el que yo más quiero,
y querríale excusar
hasta que a más no poder
2035
le tenga de aventurar.)
El mayor había de ser
el primero en pelear;
pero, pues se ha derogado
en mi esa ley, los menores
2040
irán primero.

PEDRO ARIAS
Hasme dado
mil glorias.

ARIAS GONZALO
[Aparte.]
(Y mil temores
en el alma me han quedado.)

RODRIGO ARIAS
Notablemente me aflijo,
señor, de tus extrañezas.

ARIAS GONZALO
2045
Callad, pues a Pedro elijo.
Con notable hazaña empiezas
a ser caballero, hijo.
Por tu patria y tu honor vas
al campo; no hay que temer,
2050
que sin duda vencerás;
piensa que vas a vencer,
pero no discurras más,
porque resuelto a salir
no tienes más que pensar,
2055
que es dañoso el discurrir,
pues nunca acierta a matar
quien teme que ha de morir.

URRACA
Tan gran valor no se halla
en la tierra.

RODRIGO ARIAS
Todo es fuego.
2060
¡Oh, lo que siente quien calla!

(Tocan dentro una trompeta.)

ARIAS GONZALO
Ea, hijos, ya don Diego
hace señal de batalla.
Una y dos veces replica
la trompeta, ¡ah, quien pudiera
2065
salir! Mis males publica,
sobradamente me altera.
¡Qué daños me pronostica!
Ven, pondréte la celada.
¿Tiemblas, hijo? Espera, tente.

PEDRO ARIAS
2070
No es cobardía.

ARIAS GONZALO
No es nada;
que siempre tiembla el valiente
antes de sacar la espada.

PEDRO ARIAS
Padre, confianza ten
de mi fuerza y de mi brío.

ARIAS GONZALO
2075
Llégate, llégate bien,
llévate este aliento mío
y esta bendición también.

URRACA
Tengo el alma enternecida.

ARIAS GONZALO
Por ti quedo sin juicio.

URRACA
2080
A tus brazos iré asida.

ARIAS GONZALO
Este es el mayor servicio
que pude hacerte en mi vida.

(Vanse. Salen dos SOLDADOS.)

SOLDADO 1.º
No puedo dejar de ver
la batalla, aunque la siento.

SOLDADO 2.º
2085
Hasta el sol está sangriento,
sangriento el día ha de ser.

SOLDADO 1.º
El mirar la empalizada
la sangre al pecho retira.

SOLDADO 2.º
Y ¡qué de gente la mira
2090
atónita y admirada!
Hombres y piedras se imitan
en el callar.

SOLDADO 1.º
¿Quién vio tal?
A silencio general
unos a otros se invitan.

(Salen los CONDES NUÑO y GARCÍA y siéntanse en las sillas.)

CONDE NUÑO
2095
No vi tan gran suspensión.

CONDE GARCÍA
Ni temí tan triste día.

SOLDADO 2.º
Los Condes Nuño y García
se sientan, jueces son.

SOLDADO 1.º
¿Cómo ese cargo no han dado
2100
al gran Señor de Vivar?

SOLDADO 2.º
No lo ha querido aceptar
(Tocan atabalillos.)
por no serlo apasionado.
Pero allí está, ¿no le ves?
Armando una tienda está.

SOLDADO 1.º
2105
Para don Diego será,
es fiel del campo.

SOLDADO 2.º
Así es.

(Salen en el andamio de Zamora DOÑA URRACA y ARIAS GONZALO.)

ARIAS GONZALO
Darás ánimo, señora,
a mis hijos desde aquí.

URRACA
Contra mi gusto salí.

SOLDADO 1.º
2110
Al andamio de Zamora
llena de luto funesto
sale la Infanta.

SOLDADO 2.º
Honrarálo
al buen viejo Arias Gonzalo,
que a sus espaldas se ha puesto.
2115
Hacia allí suena ruido.

SOLDADO 1.º
Don Diego debe de entrar.

SOLDADO 2.º
No nos faltará lugar,
aunque tarde hemos venido.

(Vanse.)

CONDE NUÑO
Con bravo denuedo ha entrado
2120
don Diego Ordóñez de Lara.

CONDE GARCÍA
Escrito tiene en la cara
el valor que Dios le ha dado.

URRACA
Con notable gallardía
entra don Diego.

ARIAS GONZALO
Es muy fuerte.
2125
[Aparte.]
(Es la imagen de la muerte.
¡Ay, hijos del alma mía!)
Es gallardo, es bravo y fiero.

URRACA
Espanto pone el mirallo.
¡Qué bien se pone a caballo!

ARIAS GONZALO
2130
Es famoso caballero,
es un fuerte castellano.
[Aparte.]
(¡Ah, señora, que tú has hecho
tan a costa de mi pecho
que no me oponga a su mano!
2135
¡Cuánto diera por ser yo
el primero que saliera,
adonde mi muerte viera
y la de mis hijos no!)

URRACA
De que se apee me espanto
2140
don Diego.

ARIAS GONZALO
[Aparte.]
(Infelice soy.)
Y yo reventando estoy
de que Pedro tarde tanto.

(Salen RODRIGO y DON DIEGO.)

RODRIGO
A mí me ha tocado el ser
fiel del campo.

DON DIEGO
A mí en rigor
2145
me toca el ser vencedor.
Mi justicia ha de vencer
y con esta confianza
salgo al campo a pelear.

RODRIGO
Mucho aprovecha el fundar
2150
en justicia la venganza.

DON DIEGO
Pues cinco contrarios son
los que yo a vencer me obligo,
plantar por cada enemigo
quiero en la tierra un bastón.

RODRIGO
2155
Don Diego estallos plantando,
¿qué misterio representa?

DON DIEGO
Para no perder la cuenta
de los que fuere matando.
Y así quiero a cada vida
2160
que quite, al aire arrojar
un bastón.

RODRIGO
Baste tocar
la vara que está tendida
en el campo, si salieres
vencedor; y ve a vencer.

DON DIEGO
2165
Las dos cosas pienso hacer.

RODRIGO
Eso será si vencieres.

DON DIEGO
Justicia defiendo agora
y hará mi vida inmortal.

(Hacen señal dentro.)

URRACA
¡Qué temerosa señal!

ARIAS GONZALO
2170
Este es mi hijo, señora,
bien se pone, brío tiene.
¡Ay, hijo! Vuelve a mirallo.

RODRIGO
Ven a ponerte a caballo,
que ya tu contrario viene.

DON DIEGO
2175
Con valor y sin recelo
iré a quitalle la vida,
pues que la sangre vertida
de mi rey clama en el cielo.

ARIAS GONZALO
Ya saludando a tu Alteza
2180
aprieta el peto al arzón.

URRACA
Dale tu la bendición
mientras baja la cabeza.

ARIAS GONZALO
Ya lo hago, y tú le haz
merced que le infunda brío.

URRACA
2185
Fuego del alma le invío.

ARIAS GONZALO
Denuedo tiene el rapaz.
¡Quién experiencia le diese
para engaste del valor!

URRACA
Tu le verás vencedor.

ARIAS GONZALO
2190
¡Ah, señora, si venciese!

CONDE NUÑO
Igualmente han parecido
en lo galán.

CONDE GARCÍA
Y en lo fuerte
lo son, con cuidado advierte
que ya el sol les han partido.

ARIAS GONZALO
2195
Ya les dan lanzas, holgara
que el padrino le advirtiera,
de que una lanza escogiera
que como un roble pesara;
porque cuanto más pesada
2200
va en el ristre más segura.

URRACA
El cielo le dé ventura.

ARIAS GONZALO
Ya le calan la celada.
Dios te guíe.

URRACA
De mirallo
me desmayo; ¡triste calma!
2205
¿Dónde vas?

ARIAS GONZALO
Llévanme el alma
entre los pies del caballo.
(Asómase mucho ARIAS.)
Donde la guía el cuidado,
el descuido me abalanza.
¡Oh, qué bien rompió la lanza!

URRACA
2210
Terrible encuentro se han dado.

CONDE GARCÍA
Las lanzas hechas astillas
verá la esfera abrasadas.

CONDE NUÑO
Ya sacaron las espadas.

ARIAS GONZALO
Hará Pedro maravillas.

URRACA
2215
¡Dios te guarde!

CONDE GARCÍA
¡Qué reñida
es la lid!

ARIAS GONZALO
¡Ah, quién pudiera
ser su impulso! Yo le diera
más a tiempo aquella herida.
Con mayor brío desea
2220
Pedro volver por Zamora,
pero don Diego, señora,
con más acuerdo pelea.

URRACA
Y, ¿eso es ventaja?

ARIAS GONZALO
En rigor
de no poca diferencia;
2225
que en las armas la experiencia
es más fuerte que el valor.
¡Muerto es Pedro!

URRACA
¡Ay, desdichada!
Causólo mi poca dicha.

ARIAS GONZALO
¡Válame Dios! Mi desdicha
2230
lleva don Diego en la espada.

CONDE GARCÍA
Venció el de Lara.

CONDE NUÑO
Es muy fuerte;
dióle dos golpes extraños
al pobre joven.

CONDE GARCÍA
Sus años
se llevó en agraz la muerte.

URRACA
2235
Mi mal lograda esperanza
sangre por mis ojos llora.

ARIAS GONZALO
Mira que impides, señora,
con el llanto la venganza.
Demás que no hay que llorar
2240
a quien muere honradamente.
(Aparte.)
(La pena que el alma siente
me importa disimular.
No digan, pues soy honrado,
que como mujer me aflijo.)

(Salen DON DIEGO ORDÓÑEZ DE LARA y RODRIGO DE VIVAR; saca DON DIEGO un bastón del suelo y dice.)

DON DIEGO
2245
Don Arias, envía otro hijo,
que éste ya tiene recado.

ARIAS GONZALO
Ya te le estoy previniendo.

DON DIEGO
Y yo lo estoy esperando.

ARIAS GONZALO
Don Diego, vence matando,
2250
pero no aflijas diciendo.

URRACA
Más valiente que piadoso
y cortés eres, don Diego.

DON DIEGO
Vengo a mi Rey, estoy ciego
de cólera; estoy furioso.

RODRIGO
2255
Sí, mas en esta jornada
Advierte, por vida mía,
que nunca la cortesía
quitó la fuerza a la espada.

DON DIEGO
Rigor haya sólo en quien
2260
sigue venganza tan fiera.

RODRIGO
Ven, descansa.

DON DIEGO
Si estuviera
cansado, dijeras bien.

RODRIGO
Pues ven, y espera a caballo
al enemigo segundo.

DON DIEGO
2265
En eso sólo me fundo.
¡Hola, denme otro caballo!

(DIEGO ARIAS se arrodilla a los pies de su padre, pidiéndole la mano.)

ARIAS GONZALO
Diego Arias, mi bendición
recibe.

DIEGO ARIAS
Dame la mano.

ARIAS GONZALO
Con la muerte de tu hermano
2270
das mas fuerza a tu razón.
Como caballero honrado,
hijo, eterna su alabanza,
ve a pagalle en la venganza
el ejemplo que te ha dado.
2275
Sosiega la fortaleza,
pues te enseñó a costa mía
que venció la valentía
don Diego con la destreza.
Ve, hijo, y para imitallo
2280
en el valor y en la suerte,
cuando pelees advierte,
que el que pelea a caballo
no basta que en la estacada
sin ser diestro, fuerte sea;
2285
pues con las riendas pelea,
con la espuela y con la espada.
Y como en sabello hacer
consista el ser vencedor,
más acuerdo que valor
2290
le importa para vencer.
Tú, hijo, acordadamente
emplea manos y pies;
con la cólera no des
las heridas ciegamente.
2295
No tires golpe jamás
aunque te cieguen las iras,
sin mirar adónde tiras
y saber adónde das.
Busca a la espada camino,
2300
que más vale en la ocasión
un golpe con intención,
que muchos con desatino.
Y ve, que por mi has tardado,
pero disculpado estoy,
2305
pues muerto Pedro, te doy
consejos de escarmentado.

DIEGO ARIAS
Y, ¿tú, señora?

URRACA
Yo, Diego,
mal llorando te hablaré;
ve con ánimo.

DIEGO ARIAS
Yo iré
2310
lleno de llanto y de fuego.

(Vase.)

CONDE NUÑO
Es única maravilla
el Lara.

CONDE GARCÍA
Tienes razón;
apenas tocó el arzón
cuando se puso en la silla.

CONDE NUÑO
2315
¡Qué bien se pone a caballo!

CONDE GARCÍA
¡Qué gallardo es el overo
que mudó!

CONDE NUÑO
Tal caballero
merece tan buen caballo.

CONDE GARCÍA
Debe de ser una pluma
2320
si la espuela le provoca.

CONDE NUÑO
Por los ojos y la boca
arroja fuego y espuma.

CONDE GARCÍA
Gallardamente procura
ser símbolo de la guerra;
2325
parece que abre la tierra
cuando asienta la herradura.

CONDE NUÑO
El segundo combatiente
viene ya.

ARIAS GONZALO
Ya viene Diego.

CONDE GARCÍA
Con brío sobre sosiego
2330
parece bien.

CONDE NUÑO
Es valiente.

URRACA
Aprovecho la lición;
reportado muestra el brío;
yo le animo.

ARIAS GONZALO
Y yo le envío
las alas del corazón.
2335
¡Ay, mis hijos! Pues no hay dolo
en mi razón, gran consuelo
será contentarse el cielo
de cinco, con uno solo,
(Tocan una trompeta.)
Dios te guarde.

URRACA
¡Qué extrañeza!
2340
¡Qué horror! Estoy sin sentido.

ARIAS GONZALO
Con el encuentro, ha perdido
del arnés la mejor pieza.
Gallardamente acomete
con la espada, pero está
2345
desarmado, según va,
desastrado fin promete.
¡Guarte, guarte! ¡Ay, hijo, muero!
Que don Diego, sin tirarte,
te va buscando la parte,
2350
donde te falta el acero.
¡Ay fortuna! ¡Ya le ha hallado!
¡Ya dos hijos he perdido,
el uno por no advertido
y el otro por desdichado!

URRACA
2355
¡Jesús! Terrible rigor
de mi desdichada suerte.

ARIAS GONZALO
Pero ya el alma convierte
esta lástima en furor.

CONDE NUÑO
Aún no muestra estar cansado
2360
don Diego.

CONDE GARCÍA
Es hombre de acero.

(Salen DON DIEGO y el CID.)

DON DIEGO
Don Arias, envía el tercero,
que el segundo he despachado.

(Sale arriba RODRIGO ARIAS y dice.)

RODRIGO ARIAS
Ya va don Diego, ya va.

DON DIEGO
Ya te aguardo, ya te aguardo.

RODRIGO
2365
El valiente, aunque gallardo,
habla menos.

DON DIEGO
Bien está.

RODRIGO ARIAS
Padre, ya tengo abrasada
toda el alma por salir.

DON DIEGO
Ven y acaba de teñir
2370
la guarnición de mi espada.

RODRIGO
No adviertes que contradice
al mucho hacer, mucho hablar.

DON DIEGO
Bien le pueden perdonar
al que hace lo que dice.
2375
¡Hola, otro caballo!

(Vanse el CID y DON DIEGO.)

ARIAS GONZALO
No
hay más paciencia, Rodrigo;
yo quiero salir contigo
a ser tu padrino yo.
Y así en el trance feroz
2380
más cercano, más violento,
alcanzaráte mi aliento
y animaráte mi voz.
[A URRACA.]
Dame licencia, señora,
para esto.

URRACA
Justo es,
2385
que ya Gonzalo no es
tiempo de terneza agora.
Tan grande rigor me alcanza,
que enjugo con extrañeza
el agua de la terneza
2390
al fuego de la venganza.
Ya no con tiernos enojos
puedo llorar y sospecho
que me ha endurecido el pecho
tu sangre, que está en mis ojos;
2395
tanto que, aunque soy mujer,
si mi honor no lo impidiera,
yo por vengarte saliera
a pelear y a vencer.

ARIAS GONZALO
Señora, dame las manos
2400
por merced tan singular.

URRACA
Ea, Rodrigo, ve a vengar
con tu padre a tus hermanos.

RODRIGO ARIAS
A eso voy, y ten por cierto
que no temo al enemigo.

ARIAS GONZALO
2405
Y para vengar, Rodrigo,
los hermanos que te han muerto,
en la espada y en la mano
de tu contrario valiente
mira la sangre inocente
2410
de un hermano y otro hermano.
El alma pon en tu honor,
en la furia tus enojos;
abre al peligro los ojos
y cierra el pecho al temor.
2415
Ponte seguro a caballo,
a Dios primero te humilla
y afirmándote en la silla
a tiempo pica el caballo.
Lleva la lanza segura,
2420
esgrime diestro la espada,
aunque todo importa nada
si es que te falta ventura.

RODRIGO ARIAS
Ya eso parece dudar
en lo que tengo de hacer.
2425
¿No sabes que sé vencer?
¿No sabes que sé matar?
¿Fuerte el mundo no me llama
a costa de tantas vidas?
Si de lo que soy te olvidas,
2430
pregúntaselo a mi fama.
Vamos, que corrido estoy
de que en mi valor dudaste;
tu padre que me engendraste
sabes menos lo que soy.
2435
Confíate de mis manos,
en mi tu venganza espera,
y ojalá que yo saliera
primero que mis hermanos.

ARIAS GONZALO
Mi elección, sin duda, erró,
2440
pues tu mejor pelearas.

RODRIGO ARIAS
Y dos hijos te excusaras
a ser el primero yo.

ARIAS GONZALO
Ea, hijo. Adiós, señora.

(Vanse.)

URRACA
Sin corazón me han dejado,
2445
¡qué de sangre me has costado,
ay, infelice Zamora!

CONDE NUÑO
Que apenas descansa, advierte,
don Diego Ordóñez de Lara.

CONDE GARCÍA
Aunque un monte lo engendrara
2450
no pudiera ser más fuerte.

CONDE NUÑO
A Rodrigo Arias le toca
esta tanda.

CONDE GARCÍA
Así es verdad;
tiene grande autoridad
su opinión.

CONDE NUÑO
Con todo, es poca,
2455
para lo que es de valiente
con la lanza y con la espada.

CONDE GARCÍA
Ya se previene su entrada,
pues se alborota la gente.

CONDE NUÑO
Su padre le padrinea
2460
y el fuego en su honor atiza.

URRACA
Que bien Gonzalo autoriza
el oficio en que se emplea.
¡Ay, Jesús! ¿Podrélo ver?
Bravo encuentro, el horizonte
2465
atronó, como si un monte
acabara de caer.
Horror es vellos y oíllos
herirse con las espadas;
ayunques son las celadas
2470
y las espadas martillos.
Iguales son en valor.

CONDE NUÑO
No vi batalla en mi vida
más igual y más reñida.

URRACA
¡Qué recelo, qué dolor!

CONDE GARCÍA
2475
¡Qué bien combaten!

URRACA
¡Qué pena!

CONDE GARCÍA
Ninguno en la fuerza afloja.

URRACA
Ya los dos con sangre roja
tiñen la menuda arena.
¡Si con mi llanto te obligo,
2480
cielo, templa mi cuidado!
Terrible golpe le ha dado
el de Lara a mi Rodrigo.
Derribóle la celada,
y haciendo dos de una pieza,
2485
le dejó cara y cabeza
toda en su sangre bañada.
¡Con qué desesperación
quiere vengarse! De un tajo
le partió de arriba abajo
2490
cabeza, riendas y arzón,
al caballo de don Diego.
Huyendo a los vientos sigue
y Rodrigo le persigue
sangriento, turbado y ciego.

CONDE NUÑO
2495
De la estacada ha salido.

CONDE GARCÍA
El caballo le sacó.

CONDE NUÑO
Y Rodrigo Arias cayó
del suyo.

ARIAS GONZALO
Desdicha ha sido.

(Sale RODRIGO ARIAS mortalmente herido y, tras él, ARIAS GONZALO.)

RODRIGO ARIAS
¿He salido vencedor,
2500
padre?

ARIAS GONZALO
A costa de mis penas.
¡Ah, cielo, y por cuántas venas
ofrezco sangre a mi honor!

URRACA
A pie está don Diego Ordóñez
fuera de la empalizada,
2505
que en saltando del caballo
le pasó de una estocada.
Para volver a la lid
el un pie tiene en la raya.

(Dentro.)

Ya es vencido, ya es vencido.
2510
Vuelva, vuelva la batalla.

RODRIGO ARIAS
Vuelva, y aunque estoy sin vida
pelearé con el alma.

URRACA
Unos le tiran adentro
y otros le estorban la entrada.

(Sale DON DIEGO.)

DON DIEGO
2515
La culpa de mi caballo
no se atribuya a mis armas;
yo he vencido, pues maté
mi contrario.

RODRIGO
Tente, Lara.

ARIAS GONZALO
Mi hijo solo ha vencido,
2520
que ha quedado en la estacada
y el que otra cosa dijere
miente por medio la barba.

RODRIGO ARIAS
Padre, muera quien lo dice,
el ánimo no me falta
2525
aunque muero.

DON DIEGO
El mundo es poco
para el rigor de la espada.

RODRIGO
Detente don Diego Ordóñez,
espera, valiente Lara;
pues el fiel del campo soy
2530
yo defenderé tu causa.

CONDE NUÑO
Tente, don Diego.

CONDE GARCÍA
Don Diego,
oye.

RODRIGO ARIAS
¡Padre!

ARIAS GONZALO
¡Hijo del alma!

RODRIGO ARIAS
¿He vencido?

ARIAS GONZALO
Sí, has vencido.

RODRIGO ARIAS
Muera yo, viva mi fama.

URRACA
2535
¡Ah, jueces castellanos,
con rectitud esta causa
según fueros de Castilla
juzgad!

CONDE NUÑO
Sí haremos, Infanta,
y para hacerlo, a don Diego
2540
le mandamos que se vaya.

URRACA
Arias Gonzalo, Rodrigo,
no me cabe en las entrañas,
esa desdicha que miro;
voy a llorar mis desgracias.

(Vase.)

DON DIEGO
2545
Es justo.

RODRIGO
Vete, don Diego;
que según los fueros mandan,
con más acuerdo es razón
dar al vencedor la palma.

DON DIEGO
¡Ay, infelice don Diego,
2550
que he sido afrenta de España!
Y estas riendas me han quedado
para lazo en mi garganta.

(Vase.)

RODRIGO ARIAS
Padre, ¿he vencido? ¿He vencido?

ARIAS GONZALO
Famoso honrador de España,
2555
venciste con el valor,
y mueres con la desgracia.
Lástima das con terneza
y envidia con alabanza.
Solo un muerto vencedor
2560
heroicamente juntara
la lastima con la envidia
enemigas declaradas.
Yo tus hazañas envidio
y tu muerte no llorara;
2565
pero esta sangre que es mía
tierno imán de mis entrañas,
llamando fuego a mis ojos,
derriten nieve en mis canas.

RODRIGO ARIAS
Yo muero. Padre, ¿he vencido?
2570
¡Don Diego Ordóñez de Lara,
espera!

ARIAS GONZALO
¡A Dios te encomienda,
hijo, hijo!

RODRIGO
Ya no habla
el padre con el dolor
y el hijo.

RODRIGO ARIAS
¡Jesús!

RODRIGO
Acaba
2575
de expirar en este punto.

CONDE NUÑO
Ayudémosle a la carga
sino del pesar, del cuerpo,
que tiene en el cielo el alma.

RODRIGO
Honrado pariente mío
2580
¿no te consuelas, no hablas?
Pero, como hablar no puedes,
para responder, me abrazas.

(Vanse y sale D. DIEGO ORDÓÑEZ, arrojando las armas, con dos CRIADOS.)

DON DIEGO
¡Ay, cielo! ¡Ah, fortuna airada!
Si tú contra mí te armas,
2585
¿para qué lucidas armas?
¿Para qué valiente espada?

CRIADO 1.º
Todas las armas arroja.

CRIADO 2.º
Y la tierra hace temblar.

DON DIEGO
Acabaráme el pesar,
2590
pues le ayuda la congoja.

CRIADO 1.º
Señor, que curar no mandes
tus heridas, no es razón.

DON DIEGO
Dejaldas, pequeñas son,
como mis desdichas grandes;
2595
dejadme solo, cerrad
la tienda y no las heridas;
sólo estas riendas partidas
en la mano me dejad.
(Vanse los CRIADOS.)
Pondrélas a mi dolor,
2600
para que imite al caballo,
pues que no pude parallo
tan a costa de mi honor.
Con causa podrán culpar
mi desacordado ser,
2605
pues no me dejé caer,
ni le acabé de matar.
Con riendas el hombre sabio
suele enfrenar su pasión;
pero en mí estas riendas son
2610
como espuelas de mi agravio.
Mal parece mi pesar
en mis victorias perdidas:
pero son riendas partidas
y no le pueden parar.
2615
¿Qué dirán de mí, que he sido
tan incapaz de valor,
que saliendo vencedor
iba huyendo del vencido,
si en mi disculpa después
2620
no dicen los castellanos
que vencí con propias manos
y huí con ajenos pies?
Dejadme, pues habéis sido
válidas del tiempo ingrato
2625
a mis ojos un retrato
donde está mi honor perdido.

(Sale un CRIADO y hacen dentro ruido, dando voces en señal de alegría.)

CRIADO
¿Señor?

DON DIEGO
¿Qué dices? ¿Qué siento?

CRIADO
En Zamora...

DON DIEGO
¡Ay, suerte mía!

CRIADO
...con señales de alegría
2630
esparcen voces al viento.

DON DIEGO
¿Qué será? Caí en la cuenta,
sin duda se declaró
que Rodrigo Arias venció
y se alegran con mi afrenta.
2635
Rodrigo, dichoso fuiste
como desdichado fui,
pues matando no vencí
y muriendo me venciste.
Poca fue la suerte mía,
2640
pues con mi valor no alcanza
de un muerto rey la venganza
que por mí cuenta corría.
Yo he sido afrenta de España.
Iréme a desesperar.

(Sale RODRIGO DE VIVAR.)

RODRIGO
2645
¿Dónde te quiere llevar
tu resolución extraña?

DON DIEGO
A llorar mis afrentas, Cid famoso.

RODRIGO
¿Tú afrentado, don Diego, habiendo sido
honra de España? La sentencia han dado.

DON DIEGO
2650
¿De qué suerte?

RODRIGO
A Zamora dan por libre
y a ti por vencedor.

DON DIEGO
Y ¿quedo honrado
de esa suerte, Rodrigo?

RODRIGO
Esos escrúpulos
son muy propios, don Diego, en los que pesan
su honor con peso de oro; honrado quedas,
2655
y con tantas ventajas, que yo envidio
hazañas tan famosas.

DON DIEGO
Dios te guarde;
y ¿qué se ha hecho del traidor Bellido?

RODRIGO
Condénanle al castigo merecido.
Atan a cuatro colas de caballos
2660
los cuatro cuartos de su cuerpo infame,
para que, divididos y furiosos,
le hagan cuatro piezas, dando ejemplo
a los demás vasallos.

DON DIEGO
Justamente
merece tal castigo tal delito.
2665
¿Y de eso se alegran en Zamora?

RODRIGO
Mayor causa tuvieron, que ha llegado
nuestro Rey don Alonso de Toledo.

DON DIEGO
Y ¿cómo se escapó?

RODRIGO
Notable industria
huyó con Peransules, ayudado
2670
de la famosa Zaida, y ella viene
con el gran don Alonso a ser cristiana,
y aún pienso que su esposa.

DON DIEGO
Dicha grande
tenemos todos con tan buena nueva.
Es Alonso gran Rey.

RODRIGO
Ya van viniendo
2675
todos los ricoshomes de sus reinos
a dalle la corona.

DON DIEGO
Por derecho
le toca a don Alonso.

RODRIGO
Pues es justo,
vamos allá los dos.

DON DIEGO
Y no tardemos,
pues de ir volando obligación tenemos.
(Vanse.)
(Salen DON ALONSO, y ZAIDA, DOÑA URRACA, ARIAS GONZALO y PERANSULES.)

REY ALONSO
2680
Dicha fue grande.

URRACA
Y al cielo
gracias le podemos dar,
pues apenas dio el pesar
cuando previno el consuelo.

REY ALONSO
Y ser instrumento pudo
2685
desta merced que me ha hecho,
quien puso desnudo el pecho
contra un alfanje desnudo,
para defenderme a mí,
que es mi Zaida.

URRACA
¡Gran valor!
2690
¡Gran belleza!

ZAIDA
Yo, señor,
lo que era tuyo te di.

REY ALONSO
Yo soy tan tuyo, y estoy
con tal agradecimiento,
que no quedaré contento
2695
si mis reinos no te doy.

URRACA
Y yo agora mis abrazos,
y después le besaré
la mano.

ZAIDA
Tente, y pondré
a tus pies cabeza y brazos.

URRACA
2700
Y si tu hermano y señor,
con el alma agradecida
pagas deudas de la vida,
las que debo del honor,
¿cómo pagallas podré
2705
a mi padre Arias Gonzalo?

REY ALONSO
Un rey, hermana, no es malo
por fiador, yo lo seré;
por ti pagaré, y por mí
nunca le podré pagar.

ARIAS GONZALO
2710
Los pies te quiero besar.
¿Cuándo, señor, merecí
esta merced?

REY ALONSO
Déte el cielo
consuelo.

ARIAS GONZALO
El ver de traidora
libre a mi patria Zamora
2715
me ha servido de consuelo.

REY ALONSO
Yo quedo muy obligado
a estimarte y a valerte.

ARIAS GONZALO
Yo, señor, puedo ofrecerte
dos hijos que me han quedado.
2720
A morir podré inviallos
por ti, pues conforme a ley,
son mayorazgo del Rey
las vidas de los vasallos.

REY ALONSO
Eres ejemplo de honrados.

ARIAS GONZALO
2725
Soy tu vasallo leal.
(Aparte.)
(Pondré silencio a mi mal
a pesar de mis cuidados.)

REY ALONSO
Regala a mi Zaida hermosa.

URRACA
Téngola ya por hermana.

REY ALONSO
2730
Y después de ser cristiana
será mía.

ZAIDA
Soy dichosa.

ARIAS GONZALO
Señor, ya están con cuidado
los ricoshomes por verte.

REY ALONSO
Hazlo hermana de la suerte
2735
que lo tenemos tratado.

URRACA
Sí, haré.

REY ALONSO
Tú serás despojos
del alma, Zaida querida.

ZAIDA
Adiós, alma desta vida.

(Vanse las dos.)

REY ALONSO
Adiós, cielo destos ojos.

(Siéntase ALONSO en su silla y salen todos y pasan haciéndole acatamiento y vanse sentando en bancos.)

ARIAS GONZALO
2740
[Aparte.]
(Este es don Diego de Lara.
¡Oh, infelice Arias Gonzalo!
Pues del que mató a mis hijos
veo la espada y la mano.
No porque a venganza obligue,
2745
que el matallos en el campo
fue desdicha, y las desdichas
si afligieron, no afrentaron,
y así la tierna memoria
de mis hijos me ha obligado
2750
a lágrimas de dolor
y no a venganzas de agravio.)

REY ALONSO
Pues el cielo ha permitido
que mi hermano el Rey don Sancho
fuese a pisar sus estrellas,
2755
y yo soy del gran Fernando
vuestro rey, hijo segundo,
poco tengo que exhortaros
que me prestéis la obediencia,
y comience Arias Gonzalo.

ARIAS GONZALO
2760
Españoles valerosos,
leoneses y castellanos,
gallegos y vizcaínos,
montañeses y asturianos,
¿juráis a Alonso por Rey?

TODOS
2765
¡Sí, juramos! ¡Sí, juramos!

REY ALONSO
Don Rodrigo de Vivar
¿cómo tú sólo has callado?

RODRIGO
Oye el porqué no te juro,
pues no te ofendo aunque callo.
2770
Señor, el vulgo atrevido
locamente ha murmurado
que fui cómplice por ti
en la muerte de tu hermano;
y para que bien se entienda
2775
con la verdad lo contrario,
será bien satisfacelle.

REY ALONSO
¿Cómo?

RODRIGO
Poniendo la mano
sobre un cerrojo de hierro
y una ballesta de palo
2780
y encima de la ballesta
un Cristo crucificado.

(Sacan el cerrojo y la ballesta.)

REY ALONSO
Yo prestará el juramento;
¿quién se atreverá a tomallo?

RODRIGO
Yo que no conozco al miedo.

DON DIEGO
2785
Por la vista arroja rayos.

RODRIGO
Villanos te maten Alonso,
villanos que non fidalgos,
de las Asturias de Oviedo
que no sean castellanos;
2790
con cuchillos montañeses,
no con puñales dorados;
abarcas traigan calzadas
y no zapatos de lazo;
capas traigan aguaderas,
2795
no de contra y delicado;
y sáquente el corazón
por el siniestro costado
si fuiste ni consentiste
en la muerte de tu hermano.
2800
¿Júraslo así?

REY ALONSO
Así lo juro.
Es testigo el cielo santo.

RODRIGO
Mueras de su misma muerte,
de otro Bellido pasado
de las espaldas al pecho
2805
con un agudo venablo.
Si mandaste, si supiste
en la muerte de don Sancho;
y di: Amén.

REY ALONSO
Amén digo.

RODRIGO
Pon en la espada la mano.
2810
Jura a fe de caballero,
que no has hecho, ni ordenado
ni aún con solo el pensamiento
la muerte que lloran tantos.
¿Júraslo así?

REY ALONSO
Así lo juro.
2815
Y, Cid, de un rey a un vasallo
ya es ese poco respeto
y ya es este mucho enfado.
Mucho me aprietas, Rodrigo.
¿Es bien que te atrevas tanto
2820
a quien después de rodillas
has de besalle la mano?

RODRIGO
Eso será si me quedo
a ser tu vasallo.

REY ALONSO
Y cuando
no lo seas, ¿qué me importa?
2825
Y no me respondas.

RODRIGO
Callo
y voyme...

REY ALONSO
Vete; ¿qué esperas?

RODRIGO
...donde el valor de mis brazos
venza reyes, gane reinos.

DON DIEGO
El Cid se parte enojado.

ARIAS GONZALO
2830
Colérico el Rey le mira.

(Salen DOÑA URRACA y ZAIDA vestida como cristiana.)

URRACA
¿Dónde vas, Cid castellano?
¿Dónde vas, Rodrigo fuerte,
tan compuesto y tan airado?

RODRIGO
Voy, Infanta, voy, señora,
2835
a dejar de ser vasallo
de un rey que me estima poco.

URRACA
Debes de haberte engañado;
vuelve, acompáñame a mí.

RODRIGO
Pues lo mandas, ya lo hago.

ARIAS GONZALO
2840
Mira, señor, que te importa
agora desenojallo,
(Al oído.)
hasta tener la corona.

REY ALONSO
En viendo a mis ojos claros
se me ha quitado el enojo.
2845
Vuelve, Cid, que de tu mano
quiero la corona yo.

RODRIGO
Ya de servirte me encargo.
¿Juráis al famoso Alonso
por vuestro Rey?

TODOS
Sí, juramos.

RODRIGO
2850
Yo le obedezco el primero.

REY ALONSO
Y yo te doy mis abrazos.

URRACA
Y nosotras a tus pies
mil parabienes te damos.

ZAIDA
Ya, de Zaida, soy María.

REY ALONSO
2855
Y ya te estaba esperando
la mitad de mi corona;
toma de esposo la mano.

ZAIDA
Tu dichosa esposa soy.

URRACA
Guárdeos el cielo mil años.

RODRIGO
2860
Y aquí pidiendo perdón
fin a la comedia damos.

(Éntranse todos.)