Moreto y Cavana, Agustín

No puede ser



Edición a cargo de:
María Luisa Lobato y María Ortega
Procedencia:
PROTEO - TC/12
A) Testimonios antiguos
Manuscrito del siglo XVII
  • La gran comedia / No puede ser / de don Agustín Moreto y Cabaña /de don Agustín Moreto y Cabaña, Guadalajara, 1699 (BNE Ms. 15643). Impresos del siglo XVII
  • La gran / comedia / de No puede ser / de don Agustín Moreto en Pensil de Apolo / en doze comedias / nuevas de los mejores / ingenios de España. Parte XIV, Madrid, Domingo García y Morràs. A costa de Domingo Palacio y Villegas, 1661, fol. 1v-23v (BNE R 22667; BITB 58465).
  • La gran / comedia / de No pvede ser. / de don Agvstín Moreto en Segunda Parte / de las Comedias / de don Agustín / Moreto, Valencia, Benito Macé. A costa de Francisco Duarte, 1676, pp. 1-44 (BNE T-6884).
  • La gran comedia / de No puede ser. / de don Agustín Moreto, Valencia, Benito Macé. A costa de Francisco Duarte, 1676, pp. 1-44 (BNE R-9106).
  • Comedia famosa / de No pvede ser / de don Agustín Moreto en Parte XLI de Famosas comedias de diversos autores, Pamplona, Joseph del Espíritu Santo, [1675], pp. 179-224 (BNE R 22694).
  • Nº 180. La gran comedia No puede ser de don Agustín Moreto, en Doce comedias las más famosas que hasta ahora han salido a la luz de los mejores ingenios, Colonia Agripina, En casa, y a costa de Manuel Texera, 1697, pp. 109-146 (BITB 83233).
  • No pvede ser, gvardar vna mvger, comedia famosa de don Agvstín Moreto, 16 ff a dos columnas, sin numerar (BITB 57233).
  • Nº 92. Comedia famosa. / No puede ser / el guardar / una muger. / de Agustín Moreto, Salamanca, imprenta de la Santa Cruz, calle de la Rúa [s.a.], pp. 1-32 (Uni. Oviedo P.52-5).
  • Nº 180. La gran comedia No puede ser de don Agustín Moreto, en un volumen colecticio de sueltas sin portada ni preliminares, [s.l., s.i., s.a.], 18 ff a dos columnas sin numerar (BNE T-15031 (14)).
  • Nº 180. La gran comedia de No pvede ser de don Agvstín Moreto, en un volumen colecticio sin portada ni preliminares, [s.l., s.i., s.a.], 18 ff a dos columnas sin numerar (BITB 57357).
Facticias de la Segunda Parte de comedias de D. Agustín Moreto y Cavana¸ con fecha 1676 pero publicadas en realidad durante el siglo XVIII:
  • Nº 180. La gran comedia, No pvede ser, de don Agustín Moreto, en Segunda Parte / de las Comedias / de don Agustín / Moreto, Valencia, Benito Mace. A costa de Francisco Duarte, 1676, 18ff a dos columnas, sin numerar (BITB 32742).
Impresos del siglo XVIII
  • Gran comedia, / de No puede ser. / de don Agustín Moreto, [Barcelona], Juan Piferrer, 1716, 40 pág. sin numerar, (UB 0700 XVIII-325-12).
  • No pvede ser / comedia / famosa / de don Augustín Moreto, Sevilla, imprenta de Joseph Antonio de Hermosilla, [1725], pp. 1-32 (Uni. Sevilla A 250/115).
  • Nº 92. Comedia famosa, No puede ser el guardar una muger de don Agustín Moreto, Salamanca, imprenta de la Santa Cruz, [1725], pp. 1-32 (BNE T-3819).
  • Nº 30. Comedia famosa. No puede ser el guardar una muger, Madrid Antonio Sanz, 1742, (Bibl. Universidad de Santiago de Compostela FOLL 301-16 y 25384/1).
  • Nº 233. Comedia famosa. / No puede ser / el guardar una muger / de don Agustín Moreto, Madrid, Antonio Sanz, 1750, 16 ff. sin numerar (BNE T-2159).
  • Nº 239. Comedia famosa. / No puede ser / el guardar una muger / de don Agustín Moreto, Valencia, Joseph y Tomás de Orga, 1781, pp. 1-32 (BNE T-3818).
  • Comedia No puede ser guardar una muger de don Agustín Moreto, [Madrid], librería Quiroga, calle de la Concepción Gerónima, 1790, pp. 1-32 (BNE T-590).
  • Nº 253. Comedia famosa No puede ser el guardar una muger de don Agustín Moreto, Barcelona, Juan Serra impresor, A costa de la Compañía, [s.a.], 22 ff. sin numerar (BNE T-14999 (16)).
  • Nº 25. La gran comedia / de No pvede ser, / de don Agvstín Moreto, Valladolid, imprenta de Alonso del Riego, [s.a.], 16 ff (BITB 72639).
  • Nº 295. No pvede ser gvardar una muger, comedia famosa de don Agvstín Moreto, incluido en un tomo colecticio de comedias atribuidas a Moreto, Sevilla, imprenta de la Viuda de Francisco de Leefdael, [s.a], pp. [1]-32 (Santander 34138.9).
B) Ediciones modernas:
  • No puede ser, en Comedias escogidas de Don Agustín Moreto y Cabaña, ed. Luis Fernández-Guerra, Madrid, Atlas, 1856, BAE, t. XXXIX, pp. 187-208
  • No puede ser, en Teatro selecto, antiguo y moderno, nacional y extranjero, coleccionado e ilustrado con una introducción, notas, observaciones críticas, y biografías de los principales autores por Francisco José Orellana, Barcelona, Salvador Manero, 1867, t. II.
  • El lindo don Diego y No puede ser el guardar una mujer, Madrid, Espasa-Calpe, Colección Austral, [1940], 1960, 4ªed.
Digitalización a cargo de:
Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes Saavedra, 2014

PERSONAS QUE HABLAN EN ELLA

DON FÉLIX DE TOLEDO
DON DIEGO DE ROJAS
DOÑA ANA PACHECO
DON PEDRO PACHECO
DOÑA INÉS PACHECO
ALBERTO
TARUGO
MANUELA, criada
MÚSICOS
CRIADOS

Jornada I

Salen DON FÉLIX y TARUGO.

TARUGO
Eso, señor, es virtud
que en ti no acabo de creer.

DON FÉLIX
Esto es para entretener
sin ocio la juventud.
5
Doña Ana Pacheco es
por su virtud estimada,
por su ingenio celebrada,
por sus partes, lo que ves.
Es sola, rica y discreta,
10
su honestidad conocida,
y el empleo de su vida
le da el estudio.

TARUGO
¿Es poeta?

DON FÉLIX
Aunque ella no es la primera,
pues en Madrid hoy se ven
15
mujeres que hacen también
versos que envidia cualquiera,
te aseguro de doña Ana
que, sin ser sola, pudiera
ser en esto la primera.
20
Y los aplausos que gana
a que tenga la han movido
una academia en su casa,
donde yo acudo y se pasa
un rato muy divertido,
25
porque de mil mocedades
este cuidado me priva;
aquí el discurso se aviva
y excuso otras liviandades.

TARUGO
Señor, cosa es muy posible
30
ser bella, rica y discreta,
pero ser rica y poeta...
¡vive Dios que es imposible!

DON FÉLIX
¿Por qué?

TARUGO
¿Eso dudas?

DON FÉLIX
Sí dudo.

TARUGO
Pues ¿hay hombre a quien dé el cielo
35
con gracia aqueste desvelo
que no esté siempre desnudo?
Y esto es forzoso, señor,
porque la poesía es cosa
que, aunque es virtud y gustosa,
40
nunca ha tenido valor.
Es flor desta humanidad,
y como una flor, en fin,
sirve de adorno al jardín,
mas no de necesidad.
45
Adornan las flores bellas
y el que en un jardín las mira,
como hermosas las admira,
pero no cena con ellas.
Y el que un jardín entra a ver
50
más presto se irá a buscar
espárragos que cenar
que las flores para oler.
Demás desto, la fortuna
parte igualmente sus dones,
55
y no da sus perfecciones
al que le quiso dar una.
El bien con el mal mezcló,
y nadie a otro envidiará
si sabe el hueso que da
60
con la carne que le dio.
Al entendido da ocio
y pobreza, al que da precio
de hacienda siempre es un necio,
mas no para su negocio.
65
La hermosa es boba y pesada,
la fea discreta y graciosa,
la roma siempre es dichosa,
la aguileña desgraciada;
y si una llega a tener
70
hermosura y discreción,
le da una mala elección,
con que se lo echa a perder.
Y esto tan claro se nota,
que desto salió el refrán
75
de que «al ruin puerco le dan
siempre la mejor bellota».
Y yo en todas siempre advierto
al galán discreto, airoso,
dejado por un roñoso,
80
necio, zambo, zurdo y tuerto.
Y en fin, en todo hay su peso,
porque en la mejor fortuna
verás lo que en la aceituna,
que en la mayor hay más hueso.
85
Poesía y riqueza ingrata
siempre trocaron los frenos,
y no hallarás versos buenos
hechos con bujías de plata,
con candil sí, que es civil
90
la musa para la vena:
solo la poesía es buena
hecha a moco de candil.

DON FÉLIX
¡Qué locura!

TARUGO
A los pasados
mira, y verás el efecto:
95
por el candil de Epitecto
¿no dieron tres mil ducados?

DON FÉLIX
Ése es filósofo.

TARUGO
Cesa,
pues toda la poesía
¿qué es sino filosofía?
100
Así fuera ginovesa.

DON FÉLIX
Tu juicio, en fin, pertinaz
entre riqueza y poesía
¿no quiere dar compañía?

TARUGO
Como cuñados en paz.

DON FÉLIX
105
Eso niega la experiencia,
pues prueba que en Grecia Homero
fue muy rico, y el primero;
después, con más excelencia,
Virgilio en Roma dejó
110
tanta suma de dinero,
que al César hizo heredero
del tesoro que él le dio.
El Petrarca en Francia fue
riquísimo y laureado
115
del Pontífice sagrado
en Roma. Y acá se ve
que el rey don Juan el Segundo
hizo rico a Juan de Mena
y estimó en su aguda vena
120
aquel discurso profundo.
El caballero Marino
fue rico; y el de la casa
don Jardo, en Francia, sin tasa;
el Sanazaro, el Guarino;
125
a no haber sido atrevido
fuera riquísimo el Taso.
Y en Toledo Garcilaso
fue rico, ilustre y lucido.
En un asalto murió
130
como valeroso y fuerte,
sintiendo España su muerte,
que Carlos Quinto vengó.
¿Y qué ingenio en nuestra edad
nuestro rey no ha enriquecido?
135
¿Qué pluma empleo no ha sido
de su liberalidad?
El rector de Villahermosa,
Góngora, Mesa y Enciso,
Mendoza y otros, que quiso
140
por su elección generosa.
Y si toda esta verdad
tu mala aprehensión no allana,
¿no fue el de Villa Mediana
rico y señor?

TARUGO
Es verdad.

DON FÉLIX
145
¿No ha habido muchos señores
que ilustraron la poesía?
Y en particular hoy día
¿no hay uno de los mayores,
que después que su valor
150
en el circo más lucido
aplauso de España ha sido,
la tiene con tal primor,
que hoy, sin ser lisonja, son
en la corte sus sonetos,
155
por lo alto de sus concetos,
de todos admiración?

TARUGO
Eso será la verdad,
mas para esos que así fueron,
hay cuatro mil que murieron
160
de pura necesidad.

DON FÉLIX
Eso su estrella causó,
que en cualquiera facultad
oprimió necesidad
a quien no la mereció.
165
Mas no lo prueba ese indicio,
que lo que a algunos baldona,
teniéndolo en la persona,
no es pensión del ejercicio;
y ella es virtud, y tenella,
170
con premio o sin él es bueno,
que en la virtud es ajeno
lo que pende de la estrella.

TARUGO
Pues ¿por qué el vulgo indiscreto
la llega a desestimar?

DON FÉLIX
175
Eso suele ocasionar
la pobreza del sujeto.
Dime, ¿la despreciará
en un señor?

TARUGO
Ni aún por chiste.

DON FÉLIX
Luego en ella no consiste,
180
sino en el vaso en que está.
Del agua un ejemplo breve
te distinguirá esa ley,
que en oro es digna de un rey
y en barro un pobre la bebe.

TARUGO
185
Pero ya, señor, el cuarto
de la academia han abierto.

DON FÉLIX
Ya doña Ana viene aquí.

TARUGO
Con ella viene don Pedro
Pacheco, nuestro vecino,
190
que es un celoso extremeño
en el guardar a su hermana.

DON FÉLIX
No anda en eso muy cuerdo.

TARUGO
¡Qué rica que está la sala!

DON FÉLIX
¿No infieres, Tarugo, de eso
195
que hay poesía con riqueza?

TARUGO
Lo estoy viendo y no lo creo;
mas, ¡vive Dios! que, como eres
tú don Félix de Toledo,
si es poeta, ha de ser pobre.

DON FÉLIX
200
¿Cómo puede ser, teniendo
en su casa tal riqueza?

TARUGO
Una noche haciendo versos
se le ha de quemar la casa
y ha de amanecer en cueros.
205
Mas ya salen, yo me voy.

DON FÉLIX
¿Dónde?

TARUGO
A casa de un flamenco,
que lo vende sin bautismo,
y allí van unos mozuelos
muy ricos, que juegan largo,
210
y me entretengo con ellos.

DON FÉLIX
Pues ¿tú juegas?

TARUGO
A las pintas.

DON FÉLIX
Y ¿largo?

TARUGO
No, sino güevos:
a cuarto y cuarto y terceras
nos quitamos el pellejo.

DON FÉLIX
215
¿No quieres ver la academia?

TARUGO
¿Yo, academia? No haré luego
cinco pintas en diez años
si estoy un hora entre versos.
(Vase.)

(Salen los MÚSICOS y DON DIEGO DE ROJAS y DON PEDRO PACHECO, ALBERTO y DOÑA ANA.)

MÚSICOS
Es el ingenio noble como el sol,
220
que con la luz que alumbra da calor.

DON FÉLIX
Nuevo y ingenioso modo
tiene la letra.

DOÑA ANA
La he hecho
para introducir con ella
la academia.

DON PEDRO
En vos no es nuevo
225
el hacer las novedades
con tal gracia.

DOÑA ANA
Id prosiguiendo
la letra mientras que todos
van tomando sus asientos.

(Asiéntanse las damas en estrado y los galanes en sillas.)

MÚSICOS
Es la gala y hermosura perfección,
230
mas la del alma siempre es la mayor.

DON FÉLIX
¿No es muy pulida [la] letra,
señor don Pedro Pacheco?

DON PEDRO
Si vos la admiráis, don Félix,
¿qué haré yo, que el alma tengo
235
en doña Ana, y solicito
en ella mi cautiverio?

DOÑA ANA
Comience pues la academia.

DON DIEGO
Diga doña Ana primero.

DOÑA ANA
Señor don Diego de Rojas,
240
que no es lisonja os advierto,
porque en la academia es
mejor lugar el postrero.

DON DIEGO
Esto es dar lugar a que escojan.

ALBERTO
Pues yo diré.

DON PEDRO
Diga Alberto.

ALBERTO
245
Un soneto me ha encargado
la academia.

DOÑA ANA
¿A qué sujeto?

ALBERTO
Al amor.

DOÑA ANA
Mucho hay escrito,
difícil es el intento.

ALBERTO
«Es el amor deseo de un contento
250
que nunca llega a su dichoso estado;
si no es fino, no hay gusto en su cuidado;
si es fino, es todo pena y sentimiento.
Correspondido está del temor lento,
de la desconfïanza atormentado;
255
pues, ¿qué será el amor desesperado,
si aún el correspondido es un tormento?
En su triunfo mayor padece olvido,
y en la esperanza pena, si no alcanza;
de cualquier modo, siempre muerte ha sido.
260
Todos ven su traición y su mudanza,
todos cuantos le siguen han perdido,
y todos van tras él con esperanza».

DOÑA ANA
Está muy bien difinido
el amor por sus efectos,
265
y aunque a amor hay tanto dicho,
cierto que es nuevo y es bueno.

DON DIEGO
Yo tengo a cargo una glosa,
y es solamente de un verso,
que por difícil me ha dado
la academia.

DOÑA ANA
270
Ya la espero.

DON DIEGO
«Para fines males, cuándo».
Oíd.

DOÑA ANA
Ya estamos atentos.

DON DIEGO
«Para fines de su amor
suele dar males Inés
275
en desdenes y en rigor,
pero luego de allí a un mes
vuelve a amar con más primor.
No hay que preguntar, en dando
males, cuándo volverá
280
a amar, aunque esté olvidando,
que bien se infiere, si da
para fines, males, cuándo».

DOÑA ANA
Glosó con todo rigor.

DON PEDRO
Yo a cargo una octava tengo,
285
en que he de pintar la furia
de un león acometiendo.

DOÑA ANA
Asumpto es de un buen poeta;
Decidla.

DON PEDRO
Ya la refiero:
«En medio estremo el bruto se enarbola,
290
espeluzada la cerviz valiente;
a la frente feroz vuelta la cola,
es la cola penacho de la frente;
los pies arranca de una estampa sola
de las garras el cuerpo va pendiente;
295
y centellando con la vista enojos,
se le pasan las garras a los ojos».

DOÑA ANA
Bien pintado, y juntó bien
naturaleza y concepto.

DON FÉLIX
A mí difinir me toca
300
la dicha y desdicha a un tiempo
en una décima sola.

DOÑA ANA
Mucho asumpto en poco verso.

DON FÉLIX
«Dicha es seguir un bien,
y desdicha no tenelle;
305
tenido, es fuerza perdelle,
y esto es desdicha también.
Quien siempre sufrió un desdén
no llega a estado peor,
con que dicha es, en rigor,
310
causa de un mal más mortal,
y la desdicha es un mal
que escusa de otro mayor».

DOÑA ANA
Estraña difinición,
y es aguda por estremo.
315
Yo tengo a cargo una enigma,
y proponérosla quiero.
Píntase una carbonera
natural, que siempre ardiendo,
cubierta de tierra, exhala
320
por la tierra el humo denso;
y la glosa dice así,
escuchadla.

DON FÉLIX
Ya atendemos.

DOÑA ANA
«Este fuego que arde en mí
otro fuego le encendió,
325
que arde también como yo
y a un tiempo ardemos ansí.
El humo que exhala el fuego
conviene a mi perfección,
y el cubrirme es por razón
330
de que no le exhale luego;
mientras que no me consumo,
cuando más tierra me das
más me abrigas y arde más,
con que he de arrojar más humo;
335
no dejando yo de arder,
salir en vapor presumo.
Decid quién soy yo y el humo
que guardar no puede ser».

DON FÉLIX
Difícil es.

DOÑA ANA
¿Qué os parece?

ALBERTO
Yo digo que es el secreto.

DOÑA ANA
340
No es.

DON DIEGO
Yo digo que son los celos
fuego de fuego encendido,
que entrambos arden a un tiempo.

DOÑA ANA
No son los celos.

DON PEDRO
Yo, amor,
345
pues en él todo lo veo.

DOÑA ANA
No es amor.

DON PEDRO
Pues, ¿qué será?

DOÑA ANA
¿Os rendís?

DON PEDRO
A vuestro ingenio.

DOÑA ANA
Pues es...

DON FÉLIX
Tened, no digáis;
que yo falto y decir quiero.

DOÑA ANA
Decid pues.

DON FÉLIX
350
Yo digo que es
aquese encendido fuego
la mujer enamorada.

DOÑA ANA
Es verdad, yo lo confieso.

DON FÉLIX
El humo denso que exhala
355
es su honor; la tierra luego
con que le cubren, es cierto,
que son las guardas que tiene
su honor; y mientras, queriendo,
más guardas ponerle intentan,
360
se enciende más su deseo
y crece el daño. De donde
se infiere con claro ejemplo,
que cuando la mujer quiere,
si de su honor no hace aprecio,
365
guardarla no puede ser,
y es disparate emprenderlo.

DOÑA ANA
Está muy bien conocido
y es aplicado.

DON PEDRO
Aunque el intento
del enigma haya sido ése,
370
se concluye con un yerro.

DOÑA ANA
¿Cuál es?

DON PEDRO
Decir que el guardar
una mujer es empeño
que no puede ser.

DOÑA ANA
¿Por qué?

DON PEDRO
Porque del hombre el desvelo
375
puede asegurar su honor,
y con cautela y esfuerzo
vencer puede este peligro;
que las mujeres que vemos
livianas, no es por su industria,
380
sino descuido del dueño.

DOÑA ANA
Pues ¿no hay hombres cuidadosos
y honrados, y que ese riesgo
cautelan; y las mujeres,
cuando hay más cuidado en ellos
385
crece en ellas más la industria
y ofenden al más atento,
seguras de su noticia?

DON PEDRO
Muchos hay; mas todos esos
lo yerran de confïados,
390
pues cautelan sólo el riesgo
que piensan, y no el que deben;
que si hubiera uno discreto
que priviniese el peligro,
y con cautela y aliento
395
mirara todas las puertas
que puede tener el riesgo,
y las defendiese todas,
fuera imposible ofenderlo.
Y, finalmente, concluyo
400
que las que hacen ese yerro,
se le ocasiona el descuido
sin que le busque el ingenio,
y si no, la que engañó
a quien la guarda, ¿no es cierto
405
que le ofendió por la parte
que él no defendió?

DOÑA ANA
Eso infiero.

DON PEDRO
Luego, si el que fue ofendido
hubiera visto primero
aquel riesgo y le guardara,
no le ofendiera.

DOÑA ANA
410
Es muy cierto,
mas si la mujer estaba
metida ya en ese empeño,
si aquel medio no lograra,
hubiera hallado otro medio.

DON PEDRO
415
Pues por eso digo yo
que el hombre honrado y discreto
ha de prevenirlo todo;
y al que fuere tan atento,
lo que no puede ser es
que le ofendan.

DOÑA ANA
420
Para eso
es menester ser un hombre
más que hombre, porque el ingenio
humano es casi incapaz
de prevenir tanto riesgo.

DON PEDRO
425
Cuanto fuere riesgo humano
lo alcanza el entendimiento,
y el hombre es capaz de todo.

DOÑA ANA
Pues si vos presumís eso,
en plática lo pongamos.
430
Yo os arguyo, suponiendo
que a prevenir todo el daño
sois vos el hombre discreto,
que defendéis la mujer
que se resuelve a ofenderos.

DON PEDRO
435
Decid y veréis si hay daño
a que yo no dé remedio.

DOÑA ANA
Aunque estéis vos receloso,
¿podéis prohibir, siendo cuerdo,
que salga aquesta mujer
de casa?

DON PEDRO
440
Ya que no puedo,
saldré yo siempre a su lado.

DOÑA ANA
Está muy bien, y vos luego,
¿no habéis de salir de casa?

DON PEDRO
Saldré, dejando primero
445
centinelas ignoradas.

DOÑA ANA
Aunque es difícil empeño
para ser continüado
yo os le paso; mas supuesto
que siempre estéis a su lado,
¿no habéis de dormir?

DON PEDRO
450
El sueño
del hombre que vela su honor,
aunque sea un letargo, el miedo
de que pueda despertarle
le tiene en ella despierto,
455
para que no se le atreva.

DOÑA ANA
¿Y si ella asegura el sueño
con algún arte, que es fácil,
pues vemos que halló el ingenio
confecciones que le infunden?

DON PEDRO
460
Tener crïados atentos,
que suplan ese peligro.

DOÑA ANA
¿Y si son dobles?

DON PEDRO
El cuerdo
no ha de confïar su honor
de quien no esté satisfecho
465
por valor y por lealtad,
y si esta experiencia ha hecho,
lo mismo harán ellos que él.

DOÑA ANA
Y si la mujer, sabiendo
que dellos se ha de guardar,
470
los diese también a ellos
la confección que os dio a vos
y todos duermen, ¿qué haremos?

DON PEDRO
Ése es un caso imposible,
y fuera caerse el cielo;
475
y me cierro en mi opinión
que estos son vanos intentos.

DOÑA ANA
No hagáis tal, por vida vuestra,
señor don Pedro Pacheco,
y no queráis saber vos
480
más que todo el mundo en esto;
y advertid que la experiencia
de los sabios, conociendo
que aquesto no puede ser,
nos dejó varios ejemplos
485
en las fábulas antiguas:
Los ojos de Argos durmieron
con la vara de Mercurio,
dando a entender que al tercero
ingenioso vencerá
490
cualquier guarda en este empeño.
Acrisio puso a su hija
Dánae en el obscuro encierro
de una torre, y halló en ella
Júpiter el fácil medio,
495
disfrazado en lluvia de oro,
de meterse en su aposento;
de que se infiere que al oro
no hay fortaleza ni encierro
que no se abra; y pues os da
500
la ciencia tantos ejemplos,
no queráis vos saber más
que lo que todos supieron.
¿Por qué pensáis que es mayor
la necedad del discreto?
505
Porque como siempre tiene
mayor viveza su ingenio,
en algunas cosas suele
haber más fáciles medios
que los que usa el mundo, y él
510
quiere ejecutar su intento
por el medio que más fácil
parece a su entendimiento.
Este medio, que parece
más fácil, tiene secreto
515
algún riesgo, porque el mundo
no le usó; mas este riesgo
no se puede conocer
hasta poner en efecto
la ejecución de aquel caso.
520
Ejecutalle es ingenio
llevado de su viveza,
y al caminar en su intento
da con el inconveniente,
y hallándose en un despeño,
525
corrido de no haber visto
con su discurso aquel yerro,
para seguir lo común
vuelve a deshacer lo hecho.
Política muy delgada
530
es ésta y, para venceros,
os daré más claramente
su razón en un ejemplo:
Va un caminante a un lugar,
en muchos caminos vemos
535
que desde el principio suele
verse el lugar a lo lejos;
siguiendo el camino, a veces,
se va la senda torciendo,
que parece que se aparta
540
del lugar, y es que el primero
que descubrió aquel camino
halló algún mal paso en medio,
con que fue fuerza torcerle
para ir al lugar más presto.
545
Si alguno por su agudeza,
este camino siguiendo,
pensase que iría más breve
si le siguiese derecho,
y haciendo norte a los ojos
550
abriese camino nuevo,
después que con más trabajo
hubiese andado gran trecho,
daría con el mal paso
del pantano o el despeño;
555
con que era fuerza volver
a su camino primero.

DON PEDRO
Lo que ha torcido el camino
aquí es el argumento,
y yo he de seguir el mío.

DOÑA ANA
560
Mirad que vais a perderos.

DON PEDRO
¿En qué?

DOÑA ANA
En errar.

DON PEDRO
Yo no soy
casado, ni en Madrid tengo
más que una hermana, y del sol
a defenderla me atrevo.

DOÑA ANA
565
Vuestra hermana no tendrá
la intención que se ha supuesto
de engañaros, y así, en ella
no argüís con ese ejemplo.

DON PEDRO
Y a tenerla, la guardara.

DOÑA ANA
570
Mirad que no es fácil eso.

DON PEDRO
El valor se ha de atrever
a lo difícil.

DON FÉLIX
Don Pedro,
daos por vencido, que todos
nos rendimos a este riesgo
575
sin agraviar las mujeres,
pues de la mano del cielo
viene sólo la que es buena;
y vive Dios, que si en esto
tuviésedes cien cabezas,
580
como tuvo Brïareo,
y en ellas los ojos de Argos
y de Mercurio el ingenio,
os había de engañar
la mujer que sabe menos.

(Levántanse.)

DON PEDRO
585
¡Vive Dios, que el que pensare
que puede ofender mi aliento
mujer ninguna, se engaña!

DON FÉLIX
[Aparte.]
(Yo daré a entender su yerro.)

(Como en medio dellos.)

DOÑA ANA
Tened,
don Pedro, que el argumento
590
no se hizo para pendencias.

DON PEDRO
Lo que yo he dicho es lo cierto;
y después de defendido
afuera con el acero,
lo probará la experiencia
595
con la razón aquí dentro.

(Vase.)

DOÑA ANA
Esperad.

ALBERTO
Seguirle quiero.
Que, aunque razón no ha tenido,
siempre a su lado estar debo.

(Vase.)

DOÑA ANA
Llamadle vos.

DON DIEGO
A eso voy.
600
[Aparte.]
(Mas en mí tiene un ejemplo
de que es cierta su opinión,
pues cuando a su hermana quiero,
por él lugar no ha tenido
de ver ni hablar mi deseo.)

(Vase.)

DOÑA ANA
605
Cierto que ha estado pesado.

DON FÉLIX
No pensé que era tan necio.

DOÑA ANA
Don Pedro, señor don Félix,
es muy galán y aún mi deudo,
y por ciertas prevenciones,
610
dilato mi casamiento,
estando ajustados ya
entre los dos los conciertos.
Para hacerle mi marido
quisiera verle más cuerdo
615
y para desengañarle
de tan loco pensamiento.
Su hermana es rica y hermosa,
si vos...

DON FÉLIX
Tened, que ya entiendo,
y me proponéis lo mismo
620
que ha pensado mi deseo,
¿no es que yo la galantee?

DOÑA ANA
Diera todo cuanto tengo
por verle desengañado.

DON FÉLIX
Pues yo en algunos encuentros,
625
aunque nunca la he servido,
la he dicho algunos requiebros
y no muy mal escuchados.

DOÑA ANA
No es ése mal fundamento,
mas ¿cómo daréis principio,
630
si él la guarda con desvelo?

DON FÉLIX
A mí me sirve un crïado
con quien Merlín supo menos;
si él la introdución no intenta,
no la intentará Juanelo.

DOÑA ANA
¿Dónde está?

DON FÉLIX
635
Ved si ha venido
Tarugo ahí fuera.

(A una CRIADA que ha de estar allí.)

CRIADA
Eso intento.
¿Está Tarugo aquí?

(Llega al paño.)
(Sale TARUGO.)

TARUGO
Adsum.

DOÑA ANA
Traza tiene de discreto.

TARUGO
Hacia agibilibus mucho.

DOÑA ANA
¿De dónde sois?

TARUGO
640
De los güeros.

DOÑA ANA
¿Los güeros?

TARUGO
Es que mi madre,
cuando pensó que era güero
me halló pollo.

DOÑA ANA
Él es bellaco.

TARUGO
Honra que me hacéis es eso.

DON FÉLIX
645
Tarugo, aquí está empeñado
todo el valor de tu ingenio;
¿no conoces a la hermana?

TARUGO
¿Cuál?

DON FÉLIX
De don Pedro Pacheco.
¿Te atreves a introducir
650
de mi parte un galanteo
con ella?

TARUGO
Corrido estoy.

DON FÉLIX
¿De qué?

TARUGO
De que digas eso;
¿con un hombre de mi sangre
pone aquí duda tu pecho
655
el que yo sea el alcahuete?
Pues, ¿de qué sirve mi aliento?
¿Eso de mí ha de dudarse?
No solo haré, ¡vive el cielo!,
con ella la introdución,
660
mas con el mismo don Pedro.

DON FÉLIX
¿Cómo lo harás?

TARUGO
¿No hay pecunia?

DON FÉLIX
Cuanta quisieres.

TARUGO
¡Laus Deo!

DOÑA ANA
¿Cómo, estando muy guardada,
has de lograr ese intento?

TARUGO
665
¿Ella come, viste y calza?

DOÑA ANA
No hay duda.

TARUGO
¿A estos ministerios
no acude gente de fuera?

DOÑA ANA
Sí.

TARUGO
Pues no hablemos más en eso.

DOÑA ANA
¿Qué quieres decir?

TARUGO
¿No entiendes?
670
Yo puedo ser zapatero,
sastre, hilo portugués
o mujer que quita vello,
porque el alcahuete tiene
bula de mudar el sexo.
¿Entendeislo agora?

DOÑA ANA
675
Sí,
y mira que éste es mi empeño.

TARUGO
Pues, ¿esto a vos qué os importa?

DOÑA ANA
Desengañar a este necio,
que el guardar una mujer
680
no puede ser, y ha hecho empeño
de la cuestión, arrojado,
partiéndose a defendello.

TARUGO
¿Qué decís? Jesús, ¿a ese hombre
le parece fácil eso?
685
Pues, ¿no sabe que hay Tarugos?

DON FÉLIX
Él seguir quiere su intento
por camino extraordinario.

TARUGO
En dejando el carretero
va el pobre señor perdido;
690
no sabe cuántos se han muerto
por echar por el atajo.
Jesús, y ¡qué lindo ejemplo
con un cuento muy común
le diera yo!

DOÑA ANA
¿Qué es el cuento?

TARUGO
695
Iba camino un abad
muy gordo y muy reverendo;
llegando a un río, intentó
pasar el vado y, saliendo
un pastor, le dijo: «Advierta
700
que ayer se ahogó un pasajero,
porque erró el vado». El abad
preguntó al pastor tosiendo:
«¿Cuánto hay desde aquí a la puente?».
«Dos leguas y media, pienso»,
705
dijo el pastor, y el abad
le respondió entre un regüeldo:
«Si el que se ahogó hubiera ido
por la puente, aunque está lejos,
desde ayer acá, ya hubiera
710
pasado el río». Y el freno
torciendo a la mula, dijo:
«Por la puente, que está seco».

DOÑA ANA
Hizo muy bien y el ahogado
¿quién habrá de ser?

TARUGO
Don Pedro.

DOÑA ANA
715
Yo te prometo un regalo.

TARUGO
Pues a la puente y piquemos.

DON FÉLIX
Señora, al intento vamos.

DOÑA ANA
Con el aviso os espero.

DON FÉLIX
Cuenta os vendré a dar de todo.

DOÑA ANA
720
Me lograréis un deseo.

DON FÉLIX
Vamos pues, Tarugo.

TARUGO
Vamos,
que no hay ley en el ingenio,
si no vieres que este hermano
en la capacha le meto.

(Vanse y sale[n] DON PEDRO y ALBERTO.)

DON PEDRO
725
Esto ha de ser; no ha de quedar abierta
ventana en casa, ni ha de verse puerta
sin guarda en casa. Veamos si es posible
guardar una mujer.

ALBERTO
Ya estás terrible;
pues, ¿qué culpa, me di, tiene tu hermana
730
de que haya sido su opinión liviana,
ni arrojada la tuya en su argumento,
para ponerla en tanto encerramiento?

DON PEDRO
Alberto, esto ha de ser, vos sois mi deudo
y a quien toca mi honor y el duelo obliga.
735
No quiero que haya quien, por quien se diga
que yo fui en la porfía demasiado,
ponga en ella los ojos y el cuidado,
y dello me resulte una deshonra.
Vos habéis de ser guarda de mi honra,
740
desde hoy está mi casa a vuestra cuenta.
Vos, como guarda y centinela atenta,
Argos habéis de ser deste cuidado.

ALBERTO
Pues todo eso, don Pedro, es escusado
con doña Inés, cuando en su honor emplea
el cuidado mayor.

DON PEDRO
745
Aunque lo sea,
lo habéis de ser, pues yo de vos lo fío;
y no me repliquéis.

(Sale[n] DOÑA INÉS y MANUELA.)

DOÑA INÉS
Hermano mío,
¿Qué es esto? ¿Tú enojado?
¿Tú mudado el color y el rostro airado?
¿Qué tienes?

DON PEDRO
750
No sé, hermana, lo que tengo,
sólo sé que al peligro me prevengo
de una juventud loca, un vulgo ciego.
Y un noble descuidado en su sosiego
del riesgo de su honor irá sin tasa,
755
y es deuda de mi honor velar mi casa.

(Vase.)

DOÑA INÉS
¿Qué es esto, Alberto? ¿Qué palabras necias
son éstas de mi hermano? ¿Qué hay? ¿Qué pasa?
¿Riesgo en su honor? ¿Cuidados en su casa?
¿Habla de mí? Responde ¿o ha perdido
760
mi hermano la memoria y el sentido?

ALBERTO
Señora, ¡vive Dios, que lo parece
según, sin causa, su cuidado crece!

DOÑA INÉS
¿Sin causa? Es imposible.

ALBERTO
No la tiene, por Dios.

DOÑA INÉS
Es imposible.
765
Decidme la verdad, que aqueste exceso
no puede ser sin causa.

ALBERTO
Yo confieso
que la tiene, mas no de haber andado
aquí tan ciego y tan desalumbrado,
que su cuidado dé a entender su pecho;
770
mas si a tu honor, estando satisfecho,
un tan necio desvelo no recata,
callarlo yo sería culpa ingrata.
Hoy en una academia ha defendido
don Pedro, necio, si saberlo quieres,
775
que es fácil el guardar a las mujeres,
y el ser ellas livianas no es empeño
suyo, sino descuido de su dueño;
a esta razón, don Félix de Toledo...

DOÑA INÉS
Conózcole muy bien.

ALBERTO
Decirte puedo,
780
que éste don Félix es el caballero
más discreto, galán, noble y severo
que yo en toda mi vida he conocido,
hízolo oposición y él, ofendido,
rematando en disgusto el argumento,
785
dejó a un tiempo la sala y el asiento.
Desto se le ha metido en la cabeza
que han de solicitarle a tu belleza,
para dejarle en su opinión vencido;
y con este cuidado me ha pedido
790
que yo vele su honor, pues que me toca
por deudo suyo, y tanto se provoca
del riesgo imaginado
que a cada puerta ha puesto su crïado.
Yo, que tu honor conozco y tu recato,
795
te lo prevengo, por no ser ingrato
al amor que en tu infancia me has tenido.
Y, porque esté el peligro prevenido,
des a entender por esto que sucede,
que lo que ser no puede,
800
sin la necesidad de ser guardada,
es conquistar una mujer honrada.

(Vase.)

DOÑA INÉS
¿Has escuchado, Manuela,
una y otra ceguedad?
Siendo tal la de mi hermano,
805
la de Alberto es otra tal.
Él, por prueba de su ingenio,
defiende que ha de guardar
una mujer, siendo cosa
que nadie supo jamás.
810
Lo que erró con el discurso
quiere en la experiencia obrar;
errarlo allí fue agudeza
y errarlo aquí, necedad.
Estotro muy prevenido
815
de consejo y de piedad,
me alaba un hombre de quien
dice que me he de guardar.
Yo, que en mi recato he sido
una torre, una ciudad
820
cerrada del alto muro
de mi altivez principal,
no he conocido en mi vida
deseo a mi voluntad.
Y desde que esto he escuchado,
825
estoy resistiendo ya
sin más daño, que es arderse
exhalado el alquitrán,
pero oprimido en la mina
todo el monte volará.
830
La mujer es como el vidr[i]o,
que el que le quiere guardar
le ha de poner en seguro;
mas si por guardarle más,
desconfïado del riesgo
835
entre las manos le tray,
con lo que guardarle piensa
suele venirle a quebrar.
Yo a don Félix de Toledo
he visto, y aunque galán
840
y me ha hablado y yo me inclino,
no le respondí jamás.
Y desde que sé que es él
quien tal cuidado les da
estoy deseando verle,
845
esto es de mi voluntad,
que en cuanto a mi entendimiento,
también por tema me va,
siendo mujer no ser menos
yo que todas las demás.
850
No hay mujer tan necia a quien
el más discreto y sagaz,
si ella no quiere guardarse,
piense que la ha de guardar;
y es fuero de nuestro honor,
855
porque si fuera verdad
que el hombre guardarla puede,
aunque le intente agraviar,
consistiendo esto en el dueño
a quien sujetas están,
860
ni en la honrada hubiera honor
ni en la libre liviandad;
y mi hermano ha de saber
que esto en mi elección está
y no ha de hacer acción suya
865
la que fue mía no más.
Esto es defender la causa
de todas, sepan que hay
que agradecer a la honrada
si a la libre hay que culpar.
870
Sin dejar de ser quien soy,
medios decentes habrá
con que yo le desengañe
y asegure esta verdad.
Manuela, no hay que perder
875
ocasión, que en esto va
la opinión de las mujeres;
sepa este necio el refrán.

MANUELA
Señora, lo que te pasa
a mí pasado me ha
880
con mi ayuno esta Cuaresma.
Yo, sin mandarme ayunar,
cuando obligación no tuve,
no quebré ayuno jamás
y ayunaba a pan y agua.
885
Este año fue de mi edad
el tener obligación
y, en mandándome ayunar,
maldito el día he dejado
de almorzar y merendar.

(Sale ALBERTO.)

ALBERTO
Entrad, amigo.

DOÑA INÉS
890
¿Quién es?

ALBERTO
El sastre envía un oficial
a que os tome la medida
del vestido que ha de dar
para el día del Sotillo.

DOÑA INÉS
Entre pues.

ALBERTO
895
Amigo, entrad.

(Vase.)

MANUELA
Señora, Alberto a la puerta,
¿qué es esto? Gran novedad.

DOÑA INÉS
Eso es disculpar que yo
castigue su necedad.

(Sale TARUGO.)

TARUGO
900
Sea Dios en esta casa
o no pase del umbral.

DOÑA INÉS
¿Quién sois?

TARUGO
Sastre, con perdón.

DOÑA INÉS
¿De qué?

TARUGO
De lo que he de hurtar.

DOÑA INÉS
¿Y a qué venís?

TARUGO
El maestro,
905
por probar mi habilidad,
a que yo os corte un vestido
me envía, porque al lugar
soy recién venido y tengo
grande opinión por allá
910
en el cortar de vestir.

DOÑA INÉS
Y él, ¿porqué no viene acá?
¿Quiere probarlo a mi costa?

TARUGO
En vos no cabe el refrán,
digo: «la barba del ruin»
915
porque el que me envía acá
está muy bien informado
de que yo no la he de errar.

DOÑA INÉS
¿Y cómo os llamáis?

TARUGO
Garulla.

DOÑA INÉS
¿Qué decís?

TARUGO
Soy del Parral
920
y, en naciendo, fue mi cuna
un cesto de vendimiar.

DOÑA INÉS
¿Y dónde habéis aprendido
tan diestramente a cortar?

TARUGO
En Marruecos.

DOÑA INÉS
¿En Marruecos?

TARUGO
925
Fui niño cautivo allá,
comprome un sastre morisco
y aprendí con gracia tal
su oficio, que a la princesa,
que es la más rara beldad,
930
hacía yo de vestir.
Trájome la Trinidad
y agora vengo a la merced
que espero que vos me hagáis.

DOÑA INÉS
Pues, ¿el vestir a las moras,
935
qué importa al uso de acá?

TARUGO
Entre moras y cristianas
poca diferencia hay,
para mí todas son unas,
digo con mi habilidad.

DOÑA INÉS
940
Bestialidad. La princesa,
¿cómo se llamaba allá?

TARUGO
Doña Fátima de Aguirre.

DOÑA INÉS
¿De Aguirre?

TARUGO
Sí, ¿qué dudáis,
si su madre es renegada?

DOÑA INÉS
945
Ea, pues, tomadme ya
la medida.

TARUGO
Antes quisiera
que aquí unas telas veáis
y algunas cosas curiosas
de las que traje de allá.

DOÑA INÉS
Veamos.

TARUGO
950
Éstas son joyas.

DOÑA INÉS
¿Y qué es aquesta?

TARUGO
Aguardad,
que ésta no es joya.

DOÑA INÉS
Pues, ¿qué es?

TARUGO
[Aparte.]
(¡Qué aquí le hube de olvidar,
vive Dios!)

DOÑA INÉS
Ten, no la escondas,
955
que no te la he de quitar.

TARUGO
No hay porqué, él es un retrato,
veisle aquí.

DOÑA INÉS
Bien hecho está.

TARUGO
¿Conocéis el dueño?

DOÑA INÉS
No.

MANUELA
Cierto que está muy galán;
960
señora, ¿éste no es don Félix?

DOÑA INÉS
[Aparte.]
(Calla, que en el sastre hay más
malicia de lo que piensas.)
¿Quereisme acaso feriar
esta joya?

TARUGO
No, señora,
965
que si he de decir verdad,
me le han dado para darle
a una dama del lugar;
que también yo en este trato
tengo un poco de oficial.

DOÑA INÉS
¿Quién es la dama?

TARUGO
970
No sé,
porque no la vi jamás
ni he sabido dónde vive,
sólo su nombre sé ya.

DOÑA INÉS
¿Cuál es?

TARUGO
Doña Inés Pacheco,
que es muy bella.

DOÑA INÉS
975
Sí será;
mas, ¿si esta joya os feriase
a otra de valor igual?

TARUGO
No es posible que la haya.

DOÑA INÉS
¿Valdralo ésta?

TARUGO
Sí, valdrá.

MANUELA
980
Señora, tu hermano viene.

TARUGO
¡Pesie a mí! ¿Puedo escapar
sin ser visto?

DOÑA INÉS
Pues, ¿qué importa
si sois sastre?

TARUGO
Tengo azar
con hermanos, porque un hombre,
985
astrólogo singular,
me ha dicho que cuatro hermanos
me han de llevar a enterrar.

MANUELA
Que sube ya.

(Pónese unos antojos.)

TARUGO
Pues yo quiero
ponerme aqueste disfraz.

(Sale DON PEDRO.)

DON PEDRO
990
Hermana, ¿qué hace aquí este hombre?

DOÑA INÉS
El sastre enviado le ha,
porque corta de vestir
con gran destreza y me tray
algunas telas que venden
995
por si las quieres comprar.

DON PEDRO
¿Antojos trae?

TARUGO
¿Por qué no?

DON PEDRO
No lo vi en sastre jamás.

TARUGO
Si el sastre es corto de vista
y ve bien por su cristal,
1000
¿por qué no se ha de poner
antojos?

DON PEDRO
Es gravedad
a que el sastre no se atreve.

TARUGO
Yo he visto sastre que tray
reloj en la faltriquera.

DON PEDRO
1005
Mira tú, hermana, si hay
tela alguna de tu gusto
y se la puedes comprar;
y tú, Manuela, a mi cuarto
lleva luz, que quiero ya
recogerme.

MANUELA
1010
Ya yo voy.

(Vase MANUELA.)

DON PEDRO
Haz, en saliendo, cerrar.

(Vase.)

TARUGO
[Aparte.]
(Ya la tragó, ¡vive Cristo!,
pues más falta que tragar.)

DOÑA INÉS
Hombre, quienquiera que seas
1015
no me niegues la verdad,
que en el susto he conocido
que no eres sastre; habla ya
sin miedo y yo te aseguro
que de mí puedes fïar.

TARUGO
Pues señora....

DOÑA INÉS
1020
Antes advierte
que nada me has de ocultar,
pues te va premio o castigo.

TARUGO
Ya picó el pez. Preguntad.

DOÑA INÉS
¿Eres criado de don Félix?

TARUGO
1025
En este caso, algo más.

DOÑA INÉS
¿Amigo?

TARUGO
Más un poquito.

DOÑA INÉS
¿Deudo?

TARUGO
Otro poquito más.

DOÑA INÉS
Pues, ¿qué eres?

TARUGO
Su tercero.

DOÑA INÉS
¿Qué dices?

TARUGO
¿Te pesará?

DOÑA INÉS
1030
No, que antes me has hecho gusto.

TARUGO
¿Y lo estimas?

DOÑA INÉS
Claro está.

TARUGO
Tragose todo el anzuelo,
iré alargando el sedal.

DOÑA INÉS
Vete pues.

TARUGO
¿Y qué me dices?

DOÑA INÉS
1035
¿No va mi retrato allá?

TARUGO
Y acá queda el suyo.

DOÑA INÉS
Pues,
¿qué más quieres?

TARUGO
Algo más.

DOÑA INÉS
Vuelve a verme.

TARUGO
Eso, mañana.

DOÑA INÉS
Bien recibido serás.

TARUGO
¿Qué dices?

DOÑA INÉS
1040
Que esto aseguro.

TARUGO
¿Con memoria?

DOÑA INÉS
Y voluntad.

TARUGO
Pues con esto, adiós, señora.

DOÑA INÉS
Hasta mañana no más.

(Vase.)

TARUGO
Miren los que ven aquesto
1045
si es bien grande necedad
el guardar una mujer
que no se quiere guardar.

FIN DE LA PRIMERA JORNADA

Jornada II

Salen TARUGO, DON FÉLIX y DOÑA ANA.

DOÑA ANA
Notable principio ha sido
y mejor fin asegura.

DON FÉLIX
1050
¿No es donosa travesura
la que Tarugo ha emprendido?

DOÑA ANA
Tan rara, que dudo el modo.

TARUGO
Pues oíd atentamente
si gustáis, que brevemente
1055
os daré cuenta de todo.
Lo primero me informé
quién a su casa acudía
de fuera, que compañía
entrar con alguien pensé.
1060
Supe el sastre (esto me alabo)
que la hacía de vestir;
fui allá, y viéndole zurcir,
dije: «Tate, aqueste es bravo».
Prometile unos escudos
1065
solo por la permisión
de ir en su nombre a esta acción
y no me salieron mudos,
porque él lo dudó primero
y temió hacerme oficial
1070
por si el riesgo era fatal.
Mas apenas vio el dinero,
cuando las señas me dio,
con que en su nombre fui allá,
y ya tal el sastre está,
1075
que era lo mismo que yo.
Entré pues en la tal casa
por medio de tres porteros
que tiene como cerberos
atisbando lo que pasa.
1080
Llevé mi arenga pensada,
y fue tal mi desventura,
que pensando hallarla dura,
estaba ya perdigada.
Comencé a entablar mi flor,
1085
y apenas a mi cuidado
di un soplo, cuando el guisado
levantó luego el hervor.
Echele especies y miel,
y le han dado tal sabor
1090
que según ya está este amor
se puede cenar con él.
Yo entro y salgo allá a llevalle
recados, y ella desea
sólo que mi amo la vea,
1095
porque rabia por hablalle.
Y si los lances postreros
no le mienten a mi estrella
he de hacer que quiera ella,
el hermano y los porteros.

DOÑA ANA
1100
De tu industria la alabanza
sea esta sortija.

TARUGO
Bravo,
pues me la llevo, ahora acabo
de creer que soy buena lanza.

DOÑA ANA
Don Félix, por todo el precio
1105
del mundo y todo el poder,
no trueco el gusto de ver
desengañado este necio.

DON FÉLIX
Mas tiene un inconveniente:
que lo que toma hasta aquí,
1110
pienso que va siendo en mí
cuidado muy diferente.
Yo tenía inclinación
de doña Inés al recato,
y mirando en su retrato
1115
su divina perfección,
me dejó tan satisfecho
su hermosura, que he pensado
que por él se me ha pasado
el original al pecho.

DOÑA ANA
1120
Pues cuidado, que es crüel
ese mal; no sea, por Dios
que os hagáis la burla a vos,
queriendo hacérsela a él.

DON FÉLIX
Aunque inclinado me siento,
1125
y aún algo más que inclinado,
aún no llego a enamorado.

DOÑA ANA
No os fiéis del sentimiento,
que es como el áspid amor,
que el que encontrándole helado,
1130
de su languidez fïado,
le da del seno el calor
del desmayo compasivo;
y obra libre y satisfecho,
y no sabe que está vivo
1135
hasta que le muerde el pecho.
¿A cuántos ha sucedido
que de estar enamorados
no hay más seña en sus cuidados
que un estar agradecidos?
1140
Suelen decir estos: «Yo
no estoy más que bien hallado».
Y es que aún susto no le ha dado
el áspid que le abrigó
y en la primera ocasión
1145
del calor de sus desvelos
siente el diente de los celos
hasta el mismo corazón.
Para él el mundo se acaba,
su ardor con sus ansias mide,
1150
y en los remedios que pide
confiesa el mal que negaba.

TARUGO
Yo a mi modo, si aquí os place,
os pondré un ejemplo breve:
El que bebe, cuando bebe
1155
no sabe el mal que le hace;
y el que bebe sin empacho
imita al amante fino,
que hasta que vomita el vino
no sabe que está borracho.

DON FÉLIX
1160
En llegarme a enamorar
no hallo nada que perder,
siendo doña Inés mujer
con quien me puedo casar.

TARUGO
Si eso hay, vano es el recelo.

DOÑA ANA
1165
Tras eso, tened cuidado.

TARUGO
¿Para qué ha de andar atado,
teniendo remedio el duelo?
Yo tuve unas bubas duras,
que andando noches fatales,
1170
las hallé en unos portales
de algunas casas obscuras.
De tumores y chichones
viéndome lleno, al doctor
fui y me dijo: «Mi señor,
1175
no hay más remedio que unciones».
Yo acetelo, y de camino
dije: «Señor, ¿qué he de hacer?
que me muero por beber,
y se me antoja un pepino».
1180
Dijo él: «No ande en invenciones,
de todo se puede hartar;
que si al fin se ha de curar,
todo saldrá en las unciones».
Si tu gusto se acomoda
1185
hacia casarte con ella,
déjate hartar de querella
que todo saldrá en la boda.

DON FÉLIX
Dime, y ¿qué medio tendré
yo de hablarla?

DOÑA ANA
Eso sería
1190
corona de la porfía.

TARUGO
Yo anoche me desvelé,
y una industria he imaginado
de una cosa que te oí.
¿Tú no me dijiste a mí
1195
que este don Pedro es preciado
de amigo, y aún de pariente,
con el marqués de Villena,
y que desde España ordena
el ser su correspondiente
1200
en México, donde está?

DOÑA ANA
Es cierto, y que dél recibe
cartas, y aún a mí me escribe.

TARUGO
Pues por hecho el caso da.

DON FÉLIX
¿Cómo?

TARUGO
La flota ha venido.
1205
Tú un regalo has de buscar
de Indias que poder llevar,
muy hermoso y muy lucido.
Si doña Ana carta tiene
del marqués, yo sacaré
1210
la firma; y carta me haré
como quien se la previene.
Fingireme indiano en ella,
y que me hospede en su casa;
mira tú, si aquesto pasa,
1215
si podrás hablalla y vella.

DOÑA ANA
Sabiendo su condición,
no puede haber discurrido
a su genio más medido.

DON FÉLIX
Pues ponlo en ejecución.

TARUGO
1220
¿Quieres que vaya a buscallo
y a prevenillo?

DON FÉLIX
Al instante.

TARUGO
¿Y que compre lo importante?

DON FÉLIX
Pues ¿eso dudas?

TARUGO
Andallo.
Si tú no la hablares hoy,
1225
mañana quemo mis flores,
Alto pues, yo voy señores.
[Aparte.]
(Tengan cuenta a lo que voy:
a fingirme caballero,
a comprar regalo indiano,
1230
a engañar [aqu]este hermano
y a sisar en el dinero.)

(Vase.)

DOÑA ANA
La agudeza de Tarugo
es estraña.

DON FÉLIX
Celestina
no supo embustes con él.

DOÑA ANA
1235
Con éste doy por vencido
la porfía de don Pedro.

DON FÉLIX
Tened, que él viene.

DOÑA ANA
Pues finja
el descuido otro cuidado.

DON FÉLIX
Bien decís, que ya nos mira.

(Sale DON PEDRO y quedase al paño.)

DON PEDRO
1240
Sin vida vengo y sin alma.
Bien esforzó la porfía
la cautela de don Félix
si estaba ya prevenida
su traición contra mi honra.
1245
A ver a mi hermana iba
mi temor, que el riesgo vela.
Y en su cuarto (¡qué desdicha!)
vi esta mañana un retrato;
y aunque sus señas afirman
1250
que es de don Félix, le traigo
por conferir a la vista
retrato y original,
que cosas de tanta estima
no se han de juzgar con menos
1255
información. Mas mi dicha
me ha ofrecido la ocasión,
quiero reportar las iras.

DOÑA ANA
¿Señor don Pedro Pacheco?

DON PEDRO
En vos, doña Ana divina,
1260
viene a hallar mi amor su centro.
[Aparte.]
(Todas las señas confirman
mi sospecha y su delito.)

(Mira el retrato y a DON FÉLIX con recato.)

DOÑA ANA
¿Qué reparáis?
[A DON FÉLIX.]
(¡Lo que os mira!)

DON FÉLIX
[A DOÑA ANA.]
(Y el semblante demudado.)

DOÑA ANA
1265
[A DON FÉLIX.]
(¿Si acaso de la porfía
le ha quedado algún rencor?)

DON FÉLIX
[A DOÑA ANA.]
(No os deis vos por entendida.)

DON PEDRO
[Aparte.]
(A darle de puñaladas
el furor me precipita.
1270
Matarele; mas acaso,
aunque es difícil, podría
no haber aquí culpa suya;
y hasta ver en mi noticia
más cabal información
1275
es mi templanza precisa.)

DOÑA ANA
¿Qué suspensiones son éstas,
don Pedro?

DON PEDRO
¿De quien os mira
estrañáis que se suspenda?
No es nuevo en mí.
[Aparte.]
(En vano anima
1280
la voz mi pecho asustado.)

DON FÉLIX
[A DOÑA ANA.]
(Aún [a] hablar no acierta e indicia
lo que vos habéis pensado.)

DOÑA ANA
Si acaso de la porfía
de ayer ya os habéis vencido,
1285
no os embarace el rendilla,
que el hombre se ve en el yerro
y el sabio en que se corrija.

DON PEDRO
Antes tengo en la opinión
por tan segura la mía,
1290
que hoy vuelvo a ratificalla.

DOÑA ANA
Eso será bizarría
del ingenio, que aunque vea
su sentencia concluïda,
por vanidad la defiende
1295
contra la evidencia misma.
Y advertid, señor don Pedro,
si eso os mueve a repetilla,
que el ser ignorante es falta
al ingenio concedida,
1300
y el ser necio es una culpa
del entendimiento indigna.
El que ignora, en confesando
lo que ignoró, se acredita,
pues tuvo luz en su ingenio
1305
para ver lo que no vía;
mas quien quiere defenderlo
se hace con una acción misma
ignorante por la duda
y necio por la porfía.
1310
Si conoce la verdad
es necio en contradecirla,
pues va contra su dictamen;
y si dél no es conocida,
le está peor a su ingenio,
1315
pues da a entender, si replica,
que en él no hay capacidad
para ver lo que otro mira.
Y demás desto, dejando
aparte el que es deuda mía,
1320
por mujer, esta defensa,
pues vuestra opinión nos quita
a las que somos honradas
la corona merecida,
eso es agraviar los hombres,
1325
pues la disculpa sabida
que tienen los desdichados
que hallan mujeres indignas,
es que fue la ley terrible
que dio pena tan crecida
1330
al hombre por la mujer,
siendo de ella la malicia.
Y vos haréis la ley justa,
pues si él guardarla podía,
en el que cayó la infamia
1335
fuera culpa y no desdicha.
Por todas estas razones,
justo es, don Pedro, que os pida
que mudéis de parecer;
que como mi afecto os mira
1340
como quien ha de ser dueño
de mi amor y de mi vida,
no os quisiera ver tan ciego
en verdad tan conocida.

DON PEDRO
No solamente, señora,
1345
esa opinión no me inclina,
mas lo que no puede ser
si mi opinión os admira,
digo que he de sustentar
sin que ofenda la malicia
1350
el que se guarde, pues cuando
hubiera alguna atrevida
que intentara...¡qué es intento!
que piense en ofensa mía,
no manchar, deslucir sólo
1355
el valor que me acredita,
con mi espada, con mis brazos,
con mi aliento abrasaría
su imaginación, de suerte
que aún no quedasen cenizas
1360
del que inventó mis ofensas,
para ejemplo dellas mismas.

DOÑA ANA
Pues ¿contra quién decís eso?

DON PEDRO
Perdonad, señora mía;
que el haber yo discurrido
1365
a solas con mi porfía
me ha llevado a este furor;
y para que no prosiga
con mi error, dadme licencia.
[Aparte.]
(Voy a juntar la noticia
1370
con el examen, y si hallo
que don Félix solicita
mi desastre, ¡vive el cielo,
que le ha de costar la vida!)

[Vase.]

DOÑA ANA
¿Habéis visto tal locura?

DON FÉLIX
1375
A mí me provoca a risa.

DOÑA ANA
Sin duda está sospechoso.

DON FÉLIX
El enojo lo confirma,
y eso da seguridad
al caso, mas es precisa
1380
diligencia ir a avisar
a Tarugo.

DOÑA ANA
No se evita
prevención.

DON FÉLIX
Y con efecto,
¿quién al necio le diría
que me ha envïado su hermana
1385
un retrato antes de vista?

DOÑA ANA
Quien sabe que las mujeres
cuando las guardan, peligran.

DON FÉLIX
Que no puede ser es cierto.

DOÑA ANA
Y el que lo intenta, lo escriba
1390
con letra grande en su puerta.

DON FÉLIX
¿Qué, señora?

DOÑA ANA
¡Bobería!

(Vanse.)
(Salen DOÑA INÉS y MANUELA.)

DOÑA INÉS
Manuela, yo soy muerta si él ha hallado
el retrato.

MANUELA
¿Tan poco es tu cuidado
que tal prenda aventura de esa suerte?

DOÑA INÉS
1395
Él, que en guardarme nada se divierte,
fue a verme esta mañana a mi aposento,
propia acción de un hermano desatento.
Como él de susto me cogió antemano
y yo, por encubrirle de mi hermano,
1400
con un descuido le arrojé en el suelo
y no se le vi alzar, pero busquelo
después que ya mi hermano se había ido
y en todo el día hallarle no he podido.

MANUELA
Pues, señora, sin duda que él le ha hallado
1405
y es muy fácil no haber tú reparado
que un celoso es sutil en sus acciones.

DOÑA INÉS
Pues para eso son mis prevenciones;
y que tú tengas atención te advierto
con lo que ordeno, por si acaso es cierto
que le tiene.

MANUELA
1410
Ya estoy dello advertida,
pero tu hermano viene.

DOÑA INÉS
Aquí escondida
le he de escuchar.

(Escóndense las dos.)

MANUELA
Pues ya a tu cuarto pasa.

DOÑA INÉS
Y así saber espero lo que pasa.

(Salen DON PEDRO y ALBERTO.)

DON PEDRO
Alberto, esto que os digo me ha pasado.
1415
Este retrato en su cuarto he hallado;
mirad si tiene indicios mi deshonra.

ALBERTO
Tened, don Pedro, y en cosas de la honra
no hagáis tan presto el juicio temerario.

DON PEDRO
¡Buena temeridad! ¿Tan ordinario
1420
es hallarse en el cuarto de una dama
un retrato que es nota de su fama?
¿Es esto disculparos neciamente
del no haber sido guarda diligente?

ALBERTO
Pues ¿qué hombre habéis hallado?

DON PEDRO
¡Buen concierto!
1425
Si yo le hallé, que pude hallarle es cierto,
pues vino, pudo y es sombra de su nombre:
por donde entró un retrato entrará un hombre.
Mas si a decir mi prevención tan vana,
el remedio es que yo case a mi hermana,
1430
que don Diego de Rojas me la pide;
y aunque no es rico, cuando el riesgo mide
la descomodidad y la deshonra,
no hay más comodidades que la honra.

DOÑA INÉS
[A MANUELA.]
(¿Veslo? Al remedio, que esto va perdido.)

ALBERTO
1435
[A DON PEDRO.]
(Mirad que doña Inés aquí ha salido;
no entienda lo que pasa.)

DON PEDRO
Idos afuera.

ALBERTO
(Aparte.)
(Él a cargo tomó linda quimera.)

(Vase.)
(Salen DOÑA INÉS y MANUELA.)

DOÑA INÉS
[A MANUELA.]
(Esto importa, Manuela, finge agora.)
¡Aquel retrato me has de dar, traidora!

MANUELA
1440
Señora, sabe Dios que le he perdido.

DOÑA INÉS
Si por curiosidad le has escondido,
y si me pones ya más embarazos,
del pecho he de sacártele a pedazos.

MANUELA
¡Triste de mí! Señora, yo protesto
que en tu aposento le perdí.

DON PEDRO
1445
¿Qué es esto?

DOÑA INÉS
Maldades son, hermano, de crïadas.
Viniendo ayer de misa descuidadas,
esta crïada se encontró un retrato
y menos obligada a su recato,
1450
le alzó del suelo. Anoche estando en casa,
me le mostró, y advierto, si esto pasa,
el riesgo que resulta a mi recato
de que en mi casa tengan un retrato,
que no sé de quién sea, mis crïadas,
1455
cuando andan las malicias desveladas
sin dejar sombras que en sus ojos pase.
Díjele que al instante le quemase;
y ella, por su capricho inadvertido,
quiere decirme ya que le ha perdido.

DON PEDRO
1460
(Aparte.)
(Lo estraño del recato bien indicia
que ha sido prevención a la malicia.)
¿Qué dices tú?

MANUELA
Señor, creerme no quiere.
¡Me lleve el diablo donde Dios quisiere,
si no le perdí anoche en su aposento!

DOÑA INÉS
No tal.

MANUELA
1465
Y aún perdí el entendimiento

DON PEDRO
Bien está, Inés; que ya tengo entendido
que tú, que mis sospechas has sabido,
te curas en salud y te disculpas.

DOÑA INÉS
¿Qué es esto? Pues ¿tú agora a mí me culpas?
1470
¿No te lo dije yo? ¿Veslo, traidora?
¡Busca el retrato luego!

MANUELA
¿Yo, señora?
¿Dónde le he de buscar?

DOÑA INÉS
¡Has de buscalle
u de tu pecho tengo de sacalle!

DON PEDRO
Tente, Inés; que ya es vano tu recato.
1475
Bien sabes tú que yo tengo el retrato
y que has oído las sospechas mías.

DOÑA INÉS
¿Cómo?

DON PEDRO
Y que tú primero le tenías,
y sabiendo que yo te le he cogido,
tu engaño esta cautela ha prevenido.

DOÑA INÉS
1480
¿Qué es lo que dices? ¿Has perdido el seso?

DON PEDRO
Sí, Inés, que le he perdido te confieso;
pero mucho no ha sido,
si el seso y el honor junto he perdido.

DOÑA INÉS
¿Hablas conmigo?

DON PEDRO
¡Calla, aleve hermana!
1485
¡Dé este puñal a tu traición liviana
justo castigo!

(Hace que va a sacar la daga.)

DOÑA INÉS
¿Qué es esto?

DON PEDRO
La verdad es lo que digo,
y has de decirme cómo a ti ha llegado
este retrato, y quién te le ha enviado.

DOÑA INÉS
1490
Aunque pudo merecer
mi error tu desconfïanza
a mi pecho, has de saber
que te quiere responder
mi honor con esta templanza.
1495
Y aunque causa me hayas dado
para pensar que ya dejo
de ser quien soy a tu lado,
las iras que me has causado
te he de trocar a un consejo.
1500
Si tú, hermano, has conocido
que te ofendo, aquí has errado,
pues mi culpa has escondido
con haberme prevenido
y no haberme castigado.
1505
Si yo lo intento no más,
y quieres con ese amago
vencerme, más ciego estás;
pues otro deseo me das
para que logre el estrago.
1510
Si lo presumes, es cierto
que es peor; que si yo estaba
dormida, a tu voz despierto,
y acaso me has descubierto
lo que yo no imaginaba.
1515
Con que entre el daño que toco
con ese furor que escucho,
has andado necio y loco;
si lo sabes, porque es poco;
si lo dudas, porque es mucho.
1520
Una fe mal satisfecha
ha de encubrir su temor,
que suele, porque despecha
el declarar la sospecha
adelantarse el error.
1525
Ha de ser el hombre sabio
de sus ofensas testigo,
y cuando lleguen al cabo,
ha de decir el agravio
con las voces del castigo.
1530
Por que tu error consideres,
el pedir con ceguedad
celos, si notarlo quieres,
ha hecho malas más mujeres,
que su misma liviandad.
1535
Que publicar sus recelos
sólo es para asegurar
la mujer con sus desvelos,
que él la dice con sus celos
el riesgo que ha de guardar.
1540
La confïanza en su honor
del hombre que se refrena
en su celoso furor
la que es mala la hace buena
y a la buena hace mejor.
1545
Y al contrario en la ocasión,
quien desconfía, dispensa;
pues si imagina traición,
ya ella tiene en su opinión
hecho el gusto de la ofensa.
1550
Y, en fin, el que una mujer
guardar quiere, lo ha de errar,
porque no se puede hacer;
y decir si puede ser
no queriéndose guardar.

(Vase.)

DON PEDRO
1555
[Aparte.]
(Corrido, ¡viven los cielos!,
con sus razones me deja;
yo hice mal en declararme.)
Vete allá dentro, Manuela.

MANUELA
Señor, di que no me riña.

DON PEDRO
1560
No te reñirá, no temas.

MANUELA
[Aparte.]
(No hay que temer, pues no teme
que acá la llevamos hecha.)

(Vase.)
(Sale ALBERTO.)

ALBERTO
Un indiano caballero
que agora dice que llega
1565
a Madrid y que una carta
trae del marqués de Villena,
te quiere hablar, y con él
muchos ganapanes entran,
que traen unos cajones.

DON PEDRO
1570
Venga muy enhorabuena;
decid que entre el caballero.

ALBERTO
Entrad.

(Sale TARUGO de Caballero del Hábito de Santiago, con botas y espuelas.)

TARUGO
A las plantas vuestras
me tenéis ya.

DON PEDRO
Con los brazos
es el recibiros deuda.
¿Quién sois?

TARUGO
1575
Veldo en esta carta.

DON PEDRO
Antes de mirarlo en ella,
de la estimación que os debo
vuestra persona es la muestra.

TARUGO
(Aparte.)
(Cuanto lo primero, ya
1580
va tragada la presencia;
gran trozo de personaje
debo de tener.)

DON PEDRO
Licencia
me dad de leer la carta.

TARUGO
Leed muy enhorabuena.

DON PEDRO
1585
El marqués, mi primo, firma.

TARUGO
[Aparte.]
(¿Primo le llama? Clavela.)

DON PEDRO
(Lee:)
«El señor don Crisanto de Arteaga es persona de toda mi obligación; va a esa corte a negocios importantes, y la estrañeza de su condición, que casi toca en locura, le arriesga en sus pretensiones no teniendo a su lado quien le dé a conocer. Y para lograr la memoria de nuestra amistad, he querido que vaya con carta mía y un regalo de la tierra para recomendar la estimación de su persona, la cual suplico que sea la misma que la mía». De su letra dice luego: «Encargo mucho su agasajo, que en todo será mi mayor estimación».
Caballero, mi persona,
esta casa y cuanto en ella
hubiere está a vuestros pies.

TARUGO
1590
Yo estoy a las plantas vuestras,
mi señor.
(Aparte.)
(La añidedura
pegó como girapliega.)

DON PEDRO
De vuestro despacho ahora
tratar lo primero es fuerza.
1595
(Aparte.)
(¡Vive Dios, que esto en mi casa
a que le hospede me empeña
y es grandísimo peligro!)

TARUGO
(Aparte.)
(Parece que titubea;
póngole un madurativo.)
1600
Yo, que de eso hablar quisiera,
os advierto que no puedo
estar sin gran riesgo y pena
en casa donde hay mujeres;
y si las hay en la vuestra,
1605
no acetaré el hospedaje,
si no es que imposible sea
que yo las vea de noche.

DON PEDRO
¿Por qué?

TARUGO
Es una cosa nueva.
Yo en México [a] una crïolla
1610
hablaba. Ésta fue hechicera,
diome un hechizo, celosa,
y de su mucha violencia
me resultó un mal tan grande,
que hasta hoy más barras me cuesta
1615
que cabezas de muchachos
hay desde Cádiz a Armenia.
De noche fue la bebida,
y me ha resultado della
que en viendo mujer de noche,
1620
me da un mal en la hora mesma
de corazón, que me quedo
con tanta bocaza abierta,
que se me ven los riñones
por la senda de las venas.
1625
Y así, si en casa hay mujeres
que yo de noche ver pueda,
perdonad, que no la aceto.

DON PEDRO
[Aparte.]
(Con este hombre nada arriesgan
mis temores y peligros.)
1630
No temáis vos que os suceda
en mi casa.

TARUGO
(Aparte.)
(Lumbre ha dado.)
Pues ¿me haréis merced en ella?

DON PEDRO
Yo os he de suplicar eso
(Aparte.)
(Apartaré de manera
1635
su cuarto del de mi hermana,
que viva en casa sin vella.
Desta suerte lo aseguro.)

ALBERTO
Y cuando aquesto suceda,
yo sé unas ciertas palabras
1640
con que sano esa dolencia.

TARUGO
Pues vos me daréis la vida.
Jesús, la carta primera
se me ha de ir toda en dar gracias.

DON PEDRO
¿A quién, señor?

TARUGO
A Villena.

DON PEDRO
¿Sois su amigo?

TARUGO
1645
Y camarada:
Le tengo yo allá a mi mesa
todos los más de los días;
es gran señor su excelencia,
y sabe cómo ha de honrar
1650
a los hombres de mis prendas.
Y aunque yo lo diga todo,
cabe en mi sangre, que lleva
de Noé acá caballeros
como berzas una huerta.

DON PEDRO
1655
Y ¿habéis estado otra vez
acá?

TARUGO
No, ésta es la primera.

DON PEDRO
Luego ¿allá el hábito os dieron?

TARUGO
Con notables preeminencias.
Su majestad me rogó
1660
que este hábito me pusiera,
y yo, por hacerle gusto,
lo aceté.

DON PEDRO
¡Rara grandeza!
¿Habéis servido al rey?

TARUGO
¿Yo sirviéndole? ¡Ésa es buena!
Él me sirve a mí.

DON PEDRO
1665
¿De qué?

TARUGO
De gusto en coplas diversas
que le hago yo cada día.

DON PEDRO
Luego ¿también sois poeta?

TARUGO
Ésta es una habilidad
1670
que me hallé en la faltriquera
un día sacando un lienzo,
mas yo no hago caso della.

DON PEDRO
[Aparte.]
(Estraño humor tiene el hombre;
bien la carta me lo acuerda.)
1675
Alberto, aquí es menester
que el regalo se prevenga
y el cuarto de don Crisanto.

TARUGO
[Aparte.]
(¡Ay bobo, que a pagar llegas
los azotes al verdugo!)

DON PEDRO
1680
Dadnos agora licencia
de preveniros la casa.

TARUGO
Pues mirad que tenga cuenta
quien reciba aquesas cajas,
por que lo que dentro encierran
1685
no se maltrate en tomarlas.

DON PEDRO
Pues, ¿qué es lo que viene en ellas?

TARUGO
Chocolate de Guajaca
y filigranas diversas,
jícaras de Mechoacán
1690
y paños que dar con ellas.

DON PEDRO
Bujerías son de gusto,
y dignas de la grandeza
del señor que las envía.

TARUGO
(Aparte.)
(Un tuerto es, que tiene tienda
1695
junto a la Puerta del Sol.)

DON PEDRO
Perdonad, dadme licencia.

TARUGO
Bien está.

DON PEDRO
Venid, Alberto.

(Vanse.)

TARUGO
Bueno va el bobo que piensa
que es fácil guardar mujeres;
1700
más fácil de guardar fuera
una viña de muchachos.
Mas todo esto en la presencia
pasa de Inés, que avisada
está ya de aquesta treta;
1705
y así, aquel resquicio pienso
que huele a faldas que acechan.

DOÑA INÉS
¿Seor Tarugo?

TARUGO
Ya voy.
[Aparte.]
(Tomen
si soy mal perro de muestra;
miren si olí la perdiz.)

(DOÑA INÉS al paño.)

DOÑA INÉS
1710
Ya he escuchado tu cautela.

TARUGO
¿No está bien introducida?

DOÑA INÉS
Vida me has dado con ella.

TARUGO
Pues no ha de parar en esto;
que esta noche haré que veas
1715
a don Félix aquí dentro.

DOÑA INÉS
¿Cómo, si hay en cada puerta
una guarda?

TARUGO
¿No hay jardín?

DOÑA INÉS
Sí, mas él solo abre y cierra.

TARUGO
Pues mejor.

DOÑA INÉS
Sí, pero advierte
1720
que está con grande cautela,
porque me ha hallado el retrato.

TARUGO
Malo; mas no tengas pena,
que yo lo remediaré.

DOÑA INÉS
¿Cómo?

TARUGO
¿Qué hay de la materia?

DOÑA INÉS
1725
Que yo he dicho que en el Carmen
ayer se le halló Manuela,
y aún sospecha la malicia.

TARUGO
Pues yo haré que me le vuelva.

DOÑA INÉS
¿A ti? ¿Qué dices?

TARUGO
Que vuelve;
1730
retírate allá y acecha.

(Retírase DOÑA INÉS y sale DON PEDRO.)

DON PEDRO
Señor don Crisanto, ya
prevenido el cuarto queda
y podéis entrar a honrarle.

TARUGO
Para pagar la fineza
1735
del hospedaje, mi honor
quiero fïaros.

DON PEDRO
Es deuda
con que empeñáis mi amistad.

TARUGO
Yo tengo una hermana bella
en Indias, que es un prodigio;
1740
cuando sale a alguna fiesta,
de diez lenguas en contorno
van forasteros a vella.
Tiene un dote que es locura:
en casas solo la cuentan
1745
ciento y treinta mil ducados.
A más de las diligencias
que yo vengo es a casarla;
traigo de allá la propuesta
de un caballero de aquí,
1750
que vos conocer es fuerza.

DON PEDRO
Podrá ser, decid, ¿quién es?

TARUGO
Si yo su retrato os diera,
¿conocereisle por él?

DON PEDRO
Viéndole os daré respuesta.

TARUGO
1755
Pues yo os le quiero enseñar;
mas aguardad; ésta es buena,
¡vive Dios, que le he perdido!

DON PEDRO
¿Cómo?

TARUGO
De la faltriquera
se me ha caído.

DON PEDRO
Su nombre
1760
me decid, si se os acuerda.

TARUGO
Don Félix de Toledo.

DON PEDRO
[Aparte.]
(Cielos, bien dijo Manuela;
albricias doy a mi honor.)
¿Dónde se os cayó?

TARUGO
Eso piensa
1765
mi cuidado y no me acuerdo.
Si no es que ayer en la iglesia
del Carmen se me cayese,
porque allí una tabaquera
que se me había perdido
1770
me volvieron a la puerta.

DON PEDRO
[Aparte.]
(¡Cielos, allá va mi hermana
a misa, que su inocencia
culpase yo, ciego y loco!)
Y si yo el retrato os diera,
¿qué dijerais?

TARUGO
1775
¿Dónde está?

DON PEDRO
Veisle aquí.

TARUGO
¡Hay dicha como ésta!
Dos mil ducados de hallazgo,
si los tomarais, os diera;
más hallazgo os he de dar.

DON PEDRO
¿Qué decís?

TARUGO
1780
Una cadena,
que pesa catorce libras
de filigrana.

DON PEDRO
Eso fuera
agraviar mi voluntad.

TARUGO
Tomadla, por vida vuestra.

DON PEDRO
¿Yo tomarla?

TARUGO
1785
(Aparte.)
(No importará,
que aun pienso que no está hecha.)

DON PEDRO
(Aparte.)
(Miren si el guardar mi honra
se luce.)

TARUGO
[Aparte.]
(Pero se quema;
si no le echo esta botana,
1790
todo el pellejo revienta.)

DON PEDRO
Venid, señor don Crisanto.

TARUGO
Digo, ¿conocéis quién sea
este caballero?

DON PEDRO
Sí,
que es muy grande su nobleza.

TARUGO
1795
Pues eso es lo que yo busco;
que allá nos sobra la hacienda.

DON PEDRO
Vos haréis muy digno empleo.

TARUGO
Gozará la mejor prenda
de España y la más guardada,
1800
porque hay muchos que desean
y esta noche he de ajustallo.

DON PEDRO
¿Con quién?

TARUGO
Con él y con ella.

DON PEDRO
Pues, ¿cómo?

TARUGO
[Aparte.]
(Eso en el jardín
se verá de aquí a hora y media.)
1805
Yo traigo aquí poder suyo.

DON PEDRO
Haréis bien, porque se arriesga
la mujer hermosa en casa.

TARUGO
Y yo sé alguna que piensan
que la guardan, y es en vano.

DON PEDRO
1810
Será tonto el que la vela.

TARUGO
Como vos lo habéis pensado.

DON PEDRO
Venid pues.

TARUGO
Enhorabuena.

DON PEDRO
Entrad vos.

TARUGO
Guiadme vos.

DON PEDRO
Esto es forzoso.

TARUGO
Esto es deuda.

DON PEDRO
No haré tal.

TARUGO
1815
¡Por vida mía!

DON PEDRO
Ha de ser.

TARUGO
Pues obediencia.

DON PEDRO
[Aparte.]
(El don Crisanto es un bobo.)

TARUGO
[Aparte.]
(El hermano es una bestia.)

(Vanse con las cortesías que dicen los versos.)
(Sale[n] DOÑA INÉS y MANUELA.)

DOÑA INÉS
Manuela, ¡hay dicha mayor,
1820
lograrse amor y recato!

MANUELA
Que le sacase el retrato
con tal traza es lo mejor.
Que en una palabra sola
lo entendiese, es lo que dudo.

DOÑA INÉS
1825
El Tarugo es muy agudo.

MANUELA
No ha menester llevar cola.

DOÑA INÉS
Cómo en casa ha de meter
a don Félix, no lo entiendo,
por más que esté discurriendo.

MANUELA
1830
Señora, déjale hacer,
y en cuanto dicho te hubiere,
pues tú se lo ves lograr,
no hay sino creer y callar,
y venga lo que viniere.

DOÑA INÉS
1835
Él dio a entender que al jardín
luego me le ha de traer.
No sé cómo pueda ser.

MANUELA
Él sabe más que Merlín,
y ya tendrá su desvelo
1840
hecho el enredo a esta hora;
y estas cosas son, señora,
como el huevo de Juanelo,
que antes de verlo, no había
quien entenderlo pudiera,
1845
y después de hecho, cualquiera
dijo: Eso yo me lo haría.

DOÑA INÉS
Yo aquí le pienso esperar,
aunque el medio busco en vano;
mas, ¿qué harán él y mi hermano?

MANUELA
1850
Dándole está de cenar
con aparato ruidoso,
y es aquí lo que más vale,
haber hecho que regale
al alcagüete el celoso.

(Dentro DON PEDRO.)

DON PEDRO
1855
¡Hola, luces al jardín!

DOÑA INÉS
Que aquí vienen, imagino.

MANUELA
Traza será de Tarugo.

(Sale DON PEDRO.)

DON PEDRO
¿Doña Inés?

DOÑA INÉS
¡Hermano mío!

DON PEDRO
Que a tu cuarto te retires
1860
por un rato te suplico,
porque este huésped que tengo,
que le traiga me ha pedido
después de cena[r] al jardín.

DOÑA INÉS
Pues yo aquí me había venido,
1865
porque estas noches no duermo
y la frescura del sitio
me suele llamar el sueño.

DON PEDRO
Yo haré, en habiéndole visto,
se vuelva luego a su cuarto,
y entrarás tú.

DOÑA INÉS
1870
Eso te pido,
porque yo en mi soledad
no tengo más que este alivio.
Ven, Manuela.

MANUELA
[Aparte a DOÑA INÉS.]
(A estar alerta.)

DOÑA INÉS
Por la reja de los mirtos
1875
estaremos escuchando.

(Vanse.)
(Salen criados con luces y TARUGO.)

TARUGO
Bendito sea el que hizo
tal hermosura. ¿Es posible
que esto pueda el artificio?

DON PEDRO
Para dentro de la corte
1880
no es malo este rinconcito.

TARUGO
¿Cómo rincón? ¡Vive Dios,
que no es sino un paraíso!
[Aparte.]
(Y está dentro la culebra
y ha de llevarla mi amigo,
1885
porque ya Eva está avisada
y Adán está prevenido.)

DON PEDRO
Vos os querréis recoger
luego.

TARUGO
Antes tal no imagino,
porque acostarse en cenando
1890
algo más, tiene peligro.

DON PEDRO
[Aparte.]
(¡Vive Dios, que está despacio
este hombre, y como lo he dicho,
volverá mi hermana luego!)

TARUGO
Sentémonos un poquito,
1895
que para de aquí a las doce
está famoso este sitio.
Bien podéis dejarnos solos.

(Siéntanse y vanse los criados, y luces.)

DON PEDRO
Retiraos.

TARUGO
[Aparte.]
(Para mi aviso
ya tarda mucho don Félix,
1900
y tener yo aquí es preciso
este hombre, para lograr
el embuste que está urdido.)

DON PEDRO
¿Usáis acostaros tarde?

TARUGO
Sí, señor, éste es mi estilo,
1905
no me he acostado en mi vida
sin dos horas de palillo;
y agora, habiendo jardín,
pienso alargarlas a cinco.

DON PEDRO
[Aparte.]
(Despacio estamos, por Dios.)

TARUGO
1910
Esto lo aprendí de un primo
que es grandísimo jinete,
y por eso le [he] traído
a España.

DON PEDRO
¿A qué?

TARUGO
A torear.

DON PEDRO
Pues, ¿cómo con vos no vino?

TARUGO
1915
Posa en casa de una tía.

DON PEDRO
[Aparte.]
(¡Vive Dios, que estoy perdido
si vuelve luego mi hermana!)
Yo estoy aquí desabrido,
porque me ofende el sereno.

TARUGO
1920
No digáis tal desatino;
¿sereno agora por mayo?
Si vos queréis divertillo,
discurramos aquí un poco,
¿sabéis de historias?

DON PEDRO
No he sido
1925
inclinado a leer jamás.

TARUGO
Gran hombre fue Tito Livio.

DON PEDRO
[Aparte.]
(¡Vive Dios, que estamos buenos!)

TARUGO
(Aparte.)
(Mucho tarda, ¡vive Cristo!,
don Félix y mucho aprieta
este hombre.)

DON PEDRO
1930
(Aparte.)
(Yo estoy sin tino.)
Algo indispuesto me siento,
y así, amigo, me retiro.

TARUGO
Aguardad, por vida vuestra;
¿queréis aquí divertiros
sin daño?

DON PEDRO
1935
¿Qué hemos de hacer?

TARUGO
Jugar unos cientecitos.

DON PEDRO
(Aparte.)
(Ya yo pierdo la paciencia.)

(Suena dentro ruido de cuchilladas.)

DON FÉLIX
(Dentro.)
¡Ah traidores!

TARUGO
[Aparte.]
(Ya estoy vivo.)

DON PEDRO
Mas, ¿qué es esto?

TARUGO
Cuchilladas.

DON FÉLIX
1940
Traidores, ¿a un hombre cinco?
¿No hay quien a un hombre socorra?

TARUGO
¡Cuerpo de Cristo conmigo!

DON PEDRO
Esperad, ¿adónde vais?

TARUGO
Ésta es la voz de mi primo.

DON PEDRO
1945
Que está cerrada esta puerta.

TARUGO
Abridla, pléguete Cristo.

DON FÉLIX
¡Que me matan!

TARUGO
Abrid presto.

DON PEDRO
Ya lo está.

TARUGO
Venid conmigo.

DON PEDRO
Vamos.

(Vanse.)
(Sale[n] MANUELA y DOÑA INÉS.)

MANUELA
Señora, esto es cierto.

DOÑA INÉS
1950
Ya yo la industria he entendido;
mira si viene don Félix,
que yo aquí espero tu aviso.

(Sale DON FÉLIX.)

DON FÉLIX
Bien la ocasión se ha logrado.

MANUELA
Don Félix es, hecho y dicho.
¿Sois don Félix?

DON FÉLIX
1955
Sí, yo soy.

MANUELA
¡Escondeos aquí conmigo;
presto, que pueden volver!

(Escóndense y salen DON PEDRO y TARUGO envainando las espadas.)

DON FÉLIX
Por vos no temo el peligro.

TARUGO
¡Vive Dios que se escaparon!

DON PEDRO
1960
¿Dónde se fue vuestro primo?

TARUGO
Pues, ¿qué demonios sé yo?

DON FÉLIX
Pudo engañarse mi oído.

DON PEDRO
O eran capeadores.

TARUGO
O eso.
Acostarme determino,
1965
que me ha hecho mal este susto.

DON PEDRO
Idos pues.

TARUGO
Venid conmigo.

DON PEDRO
Pues cerrar quiero la puerta.

TARUGO
[Aparte.]
(Lindamente ha sucedido.)

(Hace que ha cerrado.)

DON PEDRO
Vamos.
[Aparte.]
(El don Crisanto es
1970
valiente como Rodrigo.)

TARUGO
[Aparte.]
(En dándole trascantón,
volveré.)

(Vanse, saliendo DON FÉLIX y MANUELA.)

MANUELA
Ya ellos se han ido;
señor don Félix, salid.

DON FÉLIX
A poner el albedrío
1975
a vuestras plantas, señora.

MANUELA
Mirad que erráis el estilo;
que no soy yo doña Inés.

DON FÉLIX
Pues, ¿quién?

MANUELA
Manuela.

DON FÉLIX
¡Qué miro!
Pues ¿dónde está doña Inés?

MANUELA
1980
Ahora saldrá a recibiros.

(Sale TARUGO.)

TARUGO
Ya queda el bobo en su cuarto.

DON FÉLIX
¿Es Tarugo?

TARUGO
Señor mío,
¿y doña Inés?

MANUELA
Ya saldrá.

TARUGO
Pues salga, pléguete Cristo,
1985
que me cuesta mi sudor
el zurcir este cariño.

(Sale DOÑA INÉS.)

DOÑA INÉS
Ya sale quien le agradece.

DON FÉLIX
Bien en las flores se ha visto,
señora, que vos salís,
1990
pues si los marchitó el brío
la noche, vuestra presencia
les da matices más vivos.

DOÑA INÉS
Manuela, ten tú cuidado
si hacia la puerta hacen ruido,
1995
y si habláis, sea muy quedo.

MANUELA
Hablad, que yo os daré aviso.

TARUGO
Pues seamos dos a dos,
que quiero, estando contigo,
lograr el rato, y no ser
2000
aquí sastre del Campillo.

DOÑA INÉS
Señor don Félix, dudosa
aquí os escucho y os miro,
porque como este intento
en vos de tema ha nacido,
2005
para vencer a mi hermano
en su opinión, yo imagino
que es porfía y no fineza.

DON FÉLIX
Suspenso, señora, he oído
en vuestra desconfïanza
2010
contra vos misma, un delito;
pues cuando de la porfía
naciera en mí este designio,
al mirar vuestra hermosura
se me trocara el motivo;
2015
porque cuando su opinión
sola me hubiese movido
a amaros, siendo forzoso
por vuestros ojos divinos,
lo era también adoraros;
2020
porque el poder dellos mismos
la voluntad me arrastrara
y negara mi albedrío.
Verdad es, señora mía,
que del intento el capricho
2025
fue el caer en vuestro hermano
aquel tan ciego delirio;
mas luego vuestro retrato,
como antes os había visto
y inclinación os tenía,
2030
me robó todo el sentido.
Y para que esta verdad
y la fe con que la digo
conozcáis, mano y palabra
os daré, si en esto os sirvo,
2035
de ser vuestro esposo, y juro
esto a los cielos divinos,
haciendo testigos dello
a las estrellas que miro,
y ellas dirán la verdad
2040
del amor con que lo firmo,
que si están en vuestros ojos,
no serán falsos testigos.

DOÑA INÉS
Mano y palabra, don Félix,
te aceto, y de mí te digo
2045
que aunque mil vidas arriesgue,
yo he de ser tuya y tú mío.
Y agora, por esta noche,
no arriesguemos lo adquirido;
procura, señor, volverte.

TARUGO
2050
¿Qué es volver, pléguete Cristo?
Lo de adentro afuera puede,
que aquí no hay otro camino.

DOÑA INÉS
Luego ¿no puedes salir?

TARUGO
Cerrada como castillo
2055
está ya toda la casa.

DOÑA INÉS
Pues, ¿qué hará?

TARUGO
Entrarse conmigo,
que yo cerraré mi cuarto.

MANUELA
Ten, que pasos he sentido.

TARUGO
¿Qué dices? ¡Cuerpo de Dios!
2060
(Cáesele la espada.)
¡La espada se me ha caído!

DON PEDRO
(Dentro.)
¡Hola!, ¿qué ruido es aquél?

MANUELA
[Aparte.]
(¡Ay, Dios!)

TARUGO
[Aparte.]
(Esto va perdido.)

DON PEDRO
(Dentro.)
Alberto, ¡hola!, sacad luces.

ALBERTO
(Dentro.)
Ya vamos.

TARUGO
¡Pléguete Cristo!

DOÑA INÉS
2065
¿Qué hemos de hacer? ¡Ay de mí!

TARUGO
Escóndase entre estos mirtos
don Félix y estaos vosotras
como os estáis, que al proviso
yo daré remedio al daño.

DOÑA INÉS
Presto.

DON FÉLIX
2070
Ya yo me retiro.

(Escóndese.)

TARUGO
Decid cuando entre, que yo
de la ventana he caído.
Con el mal de corazón
remediarlo determino.

(Salen DON PEDRO, ALBERTO con luz y TARUGO está en el suelo, como que le ha dado mal de corazón.)

DON PEDRO
2075
Mirad quién está aquí dentro,
porque yo he sentido ruido.
¿Quién está aquí, hermana?

DOÑA INÉS
Ese hombre
de esa ventana ha caído.

DON PEDRO
¡Don Crisanto es, vive el cielo!

ALBERTO
2080
¡Ay, Señor, que según miro,
le dio el mal de corazón!

DON PEDRO
Decidle vos al oído
las palabras que sabéis.

ALBERTO
Eso procuro.

(Llega a decirle ALBERTO las palabras al oído.)

TARUGO
¡Ay, Dios mío!

DON PEDRO
¿Qué es esto, señor?

TARUGO
2085
¡Ay, triste!
Hombre, que me has destruïdo;
¿no decías que no había en casa
mujeres? Que el diablo quiso
que me asomé a esa ventana
2090
y las vi y, de haberlas visto,
me dio el mal de corazón.

DON PEDRO
¡Válgame el cielo divino!
¡Que no priviniese yo
el cerrar aquel postigo!

TARUGO
2095
¡Ay! Que me he perniquebrado;
llevadme a la cama, amigos.

DON PEDRO
Alberto, ayudadme, alzad.

TARUGO
Quedo, mi señor, pasito,
que llevo desencajados
2100
los huesos del entresijo.

ALBERTO
Vamos, señor.

DON PEDRO
Andad paso.

TARUGO
Sí, por amor de san Lino;
que no es daño el que se ve,
sino el que queda escondido.

(Vanse llevándole.)

DOÑA INÉS
2105
¿Qué haremos ahora, Manuela?

MANUELA
Que en nuestro oratorio mismo
pase esta noche don Félix.

DOÑA INÉS
Eso habrá de ser preciso.
¿Don Félix?

(Sale DON FÉLIX.)

DON FÉLIX
¿Qué me decís?

DOÑA INÉS
2110
Que la palabra te pido
de que pasar no te atrevas
el límite en tus cariños
que permite mi decoro.

DON FÉLIX
Yo, señora, te lo afirmo
y lo juro.

DOÑA INÉS
2115
De esa suerte,
entra en mi cuarto conmigo,
que en mi oratorio podrás
pasar la noche escondido,
y luego, por la mañana,
2120
puedes salir sin ser visto
y irte al cuarto de Tarugo.

DON FÉLIX
Sólo tu ingenio divino
hiciera...

DOÑA INÉS
No es sino amor
el que me da estos adbitrios.

DON FÉLIX
2125
¿Que, en efecto, ya eres mía?

DOÑA INÉS
Como tú, don Félix, mío.

DON FÉLIX
Más cierto es esto que esotro.

DOÑA INÉS
La desconfianza te estimo.

DON FÉLIX
¿Por qué?

DOÑA INÉS
Parece fineza.
Ven tras mí.

DON FÉLIX
2130
Ya tu honor sigo.

MANUELA
Y deste ejemplo...

DOÑA INÉS
¿Qué dices?

MANUELA
Sepan los necios del siglo
que el guardar una mujer,
si ella guardarse no quiso,
2135
no puede ser, aunque tenga
más guardas que el vellocino.


Jornada III

Salen DON FÉLIX y TARUGO.

DON FÉLIX
Ocho días ha que estoy
aquí, Tarugo, escondido,
y un hora me ha parecido.

TARUGO
2140
Y cuarenta años a mí,
según los sustos que paso
para haberte de ocultar,
pues me es forzoso inventar
un embuste a cada paso.
2145
Y aunque hasta aquí, en general,
todos me han salido bien,
puedo alguno errar también,
que el ingenio no es igual.
Y según los testimonios
2150
deste hermano, temer puedo
que yo yerre algún enredo,
y nos lleven los demonios.

DON FÉLIX
Todo el susto, que es forzoso,
se descuenta en la alabanza
2155
que de engañarle te alcanza
a un hombre tan receloso.

TARUGO
No es el desquite que tomo
de mi susto ese primor.

DON FÉLIX
Pues, ¿cuál puede ser mejor?

TARUGO
2160
Los regalos que le como;
y aunque me muelan a palos,
están mis penas pagadas.
Cien monjas tiene ocupadas
sólo en hacerme regalos,
2165
las pollas y las perdices
digo que me van cansando
y los bofes anda echando
por buscarme codornices.
Ansí mi temor crüel
2170
en él bien vengado está,
cada susto que me da
le cuesta un regalo a él.
Porque me dio unos cuidados,
yendo con él en el coche
2175
antiyer, a media noche
le hice hacer huevos hilados;
solo así vengarse pudo
mi industria de tal pesar,
yo le he de hacer reventar.
2180
Sude él lo que yo trasudo,
que éste es el triunfo que gana
un celoso majadero,
pues le cuesta su dinero
que enamoren a su hermana.

(DOÑA INÉS a la venta[na].)

DOÑA INÉS
¡Ce!

DON FÉLIX
2185
Aguarda, que a la ventana
imagino que han llamado.

DOÑA INÉS
¡Gran desdicha! Muerta salgo.

DON FÉLIX
¿Muerta? ¿Qué decís, mi bien?

DOÑA INÉS
Que ya ha sabido mi hermano
2190
que hay hombre en casa escondido.

DON FÉLIX
¡Válgame el cielo!

TARUGO
¡Zapato!

DON FÉLIX
¿Pues cómo ha sido?

DOÑA INÉS
La esclava
te vio en el jardín pasando
hacia el cuarto de Tarugo
2195
y todo se lo ha contado.

TARUGO
¿La mora?

DOÑA INÉS
Sí.

TARUGO
¡Pues la perra!
¿quién la mete con los pasos?
Que esto toca a los judíos,
no a los moros.

DOÑA INÉS
Yo he arriesgado
2200
el venir a esta ventana
por avisarte del daño
de que aquí más nos importa
el poner tu vida en salvo
que asegurar tu defensa
2205
de riesgo tan declarado.
Que viviendo tú, bien mío,
para mí no hay riesgo humano,
que por ti sabré exponerme
a peligro más estraño,
2210
y adiós, que no puedo estar
más aquí.

DON FÉLIX
Aguarda.

TARUGO
Esperaos.

DON FÉLIX
¿Puedo yo salir de casa?

DOÑA INÉS
¿Cómo, si él queda en mi cuarto,
registrando pieza a pieza
2215
y las armas en las manos?
Cerrando toda la casa
andan todos los crïados.
Adiós.

TARUGO
Con la colorada.

DON FÉLIX
¡Grave mal!

TARUGO
Frescos quedamos.
2220
Llegó la hora, esto es hecho.

DON FÉLIX
¿Qué haces?

TARUGO
Sacar el rosario
y ponerme bien con Dios.

DON FÉLIX
Pues yo he de morir matando.

TARUGO
Eso es cosa de dotor.

DON FÉLIX
Pues, ¿qué he de hacer?

TARUGO
2225
Escusallo,
que si el morir no se escusa,
el matar es valor de asno,
pues lo mismo hace una albarda
que mata estando debajo.

(Dentro DON PEDRO.)

DON PEDRO
2230
Requerid todas las puertas.

TARUGO
¡Vive Cristo, que esto es malo!

DON FÉLIX
Éste es el postrer remedio;
Tarugo, ponte a mi lado.

TARUGO
Aguarda, pléguete Cristo;
2235
ya di en ella, ¡soberano
ingenio, norte del hombre!
Más vale un ingenio claro
que todo el oro del mundo.
Métete dentro del cuarto.

DON FÉLIX
¿Qué es lo que intentas?

TARUGO
2240
Sacarte
desta casa a paz y a salvo.

DON FÉLIX
¿Cómo?

TARUGO
Luego lo verás.

DON FÉLIX
De ti tengo de fïallo.

TARUGO
No lo fíes, que el que fía
2245
es el que viene a pagallo;
mas cree que has de salir
y que el bobo del hermano
te ha de regalar primero
y te ha de ir acompañando.
Entra presto.

DON FÉLIX
2250
No lo creo.

TARUGO
¡Éntrate allá, con mil diablos!

(Éntranse. Salen DON PEDRO, ALBERTO, SANCHO, vejete, con escopetas.)

DON PEDRO
Es imposible escaparse.
Poneos vos aquí, Sancho.

SANCHO
Déjeme usancé apuntar
2255
y venga el género humano.

DON PEDRO
Guardad esa puerta, Alberto.

TARUGO
¿Qué es esto? ¿Armas en mi cuarto?
Pues ¿qué prevención es ésta?

DON PEDRO
He sabido, don Crisanto,
2260
que andan ladrones en casa.
(Aparte.)
(Encubrir quiero el agravio
que de mi hermana presumo.)

TARUGO
A buen tiempo en esto os hallo
cuando tengo una visita
2265
y venía a suplicaros
que me hiciesen chocolate,
que es el precioso agasajo
que a una visita se debe.

DON PEDRO
¿Visita hay en vuestro cuarto?

TARUGO
2270
Sí, amigo, y de cumplimiento,
que no he podido escusallo;
porque como ya por cartas
está el concierto tratado
de mi hermana y ya está el novio
2275
de mi venida avisado,
supo dónde estoy y agora
le encontré, saliendo acaso,
que buscándome venía,
y así le tengo en mi cuarto.

DON PEDRO
¿Que aquí está?

TARUGO
2280
Él entró conmigo
delante de esos crïados.

ALBERTO
¿Quién?

TARUGO
Don Félix de Toledo.

DON PEDRO
(Aparte.)
(¿Cuánto va que ha sido acaso
el hombre que vio la esclava?)
2285
¿Y al jardín habéis entrado
con él?

TARUGO
Lo primero que hice
fue llevarle a ver los cuadros
y, al punto que los miró,
se quedó el hombre pasmado.

DON PEDRO
¿Qué decís?

TARUGO
2290
Dice que ha visto
Retiro, Casa de Campo,
Aranjuez, pero ningunos
le llegan a su zapato;
si a don Félix le parece
2295
la novia como los cuadros,
los amantes de Teruel
con él han de ser guijarros.

DON PEDRO
¿Veis como son necios sustos
los que siempre me estáis dando?

ALBERTO
2300
Digo que entrar no le he visto.

SANCHO
Ni yo.

TARUGO
¿Hay tales mentecatos?
¿Delante de vos no entró
por señas, que al darle paso
se os cayó al suelo la gorra?

SANCHO
2305
¿La gorra a mí? ¡Verbum caro!
Señor, tal hombre no he visto.

TARUGO
Si eso decís, no me espanto
que os olvidéis de la gorra.

DON PEDRO
Misterio tiene el negarlo.
2310
¿Éste es el cuidado, Alberto,
que de mi honor os encargo?
Ved si por donde entró un hombre,
sin verle tantos crïados,
pueden haber entrado otros.

ALBERTO
Señor...

DON PEDRO
2315
Andad, descuidado.

ALBERTO
...si no es que ha sido invisible...

DON PEDRO
Idos allá fuera.

ALBERTO
Vamos.

SANCHO
(Aparte.)
(Por Dios, que pienso que entró,
mas yo siempre estoy rezando
2320
y no puedo tener cuenta
en la vista y en la mano.)

TARUGO
Haced que hagan chocolate.

DON PEDRO
Alberto.

ALBERTO
Voy a mandarlo.

(Vanse ALBERTO y SANCHO.)

DON PEDRO
[Aparte.]
(Miren si decía yo bien,
2325
que era imposible mi agravio
guardando tanto mi honor;
porque aunque este hombre ha entrado,
suceder puede una vez
en una casa un acaso,
2330
mas no es para cada día.
Señores, no hay que dudarlo,
el que guardare su honor,
hallará lo que yo hallo.)

TARUGO
Al novio quiero llamar.
¡Señor don Félix!

DON FÉLIX
2335
Ya salgo.

TARUGO
A conocer por mi dueño
al señor don Pedro, os llamo,
porque cierto que en su casa
recibo todo agasajo.

DON PEDRO
2340
Mi obligación es serviros.

DON FÉLIX
Don Pedro y yo ha muchos años
que somos grandes amigos.

TARUGO
Mucho me huelgo, sentaos.
¿Qué os parece de la novia,
2345
pues habéis visto el retrato?

(Siéntanse.)

DON FÉLIX
Aseguro, hermano mío,
que no caben en mis labios
los hipérboles que debo
al bien que en él idolatro.
2350
Absorto en ver su hermosura
todas las noches me paso
y crece tanto mi amor
con esta dicha que alcanzo,
que presumo que lo escucha
2355
y está durmiendo a mi lado.

TARUGO
[Aparte.]
(¿Qué dijera el hermanico,
si aquí hubiera un comentario
que la alegría explicase?)

DON FÉLIX
(Aparte.)
(Aún de admirarme no acabo
2360
del ingenio de Tarugo.)

DON PEDRO
Estando ya en este estado
el casamiento, don Félix,
el parabién puedo daros:
gocéis esa mi señora
2365
en dulce paz muchos años.

DON FÉLIX
Yo le recibo, don Pedro,
y sea para lograrlos
viendo vos la suerte mía.

TARUGO
(Aparte.)
(La suya vendrá debajo.
2370
¡Vive Cristo, que es lo más
que ha podido hacer el diablo,
que de que le hurten la hermana
dé parabién un hermano!)

DON PEDRO
(Aparte.)
(Miren esto, yo pensaba
2375
que don Félix, con engaño,
ponía en mi hermana los ojos;
y aquí el caso averiguado,
tiene su amor en las Indias,
¡lo que es juicio temerario!)

DON FÉLIX
2380
Hermano, dadme licencia,
porque he de ir a palacio
a hacer una diligencia.

TARUGO
Aguardad, que aún es temprano;
¿no viene ya el chocolate?

(Sale ALBERTO y dos criados con jícaras de chocolate.)

ALBERTO
Aquí está ya.

TARUGO
2385
[Aparte.]
(Aqueso aguardo,
que la mejor circunstancia
que aquí tiene aqueste caso
es haber hecho mi industria,
que él le regale a mi amo.)
Tomad, hermano.

DON FÉLIX
2390
Señor,
esto por mí es escusado,
que le he tomado dos veces.

TARUGO
No se os dé nada, tomaldo,
que el chocolate en Madrid
2395
se usa ya como el tabaco.

DON PEDRO
Hacedme a mí esa lisonja.

DON FÉLIX
Ya lo bebo, si es mandado.

TARUGO
¡Cuerpo de Dios, qué bien hecho!
Cierto que parece caldo
2400
de empanada de figón.

DON PEDRO
(Aparte.)
(Mucho toma el don Crisanto.)

TARUGO
Yo lo bebo y no lo sorbo.

DON FÉLIX
Si es deuda de cortesano,
para cumplimiento basta.

TARUGO
2405
Dadlo acá, si dejáis algo.

DON FÉLIX
Mirad que está muy caliente.

TARUGO
Tengo el gaznate empedrado.

DON PEDRO
Don Félix, aquesta casa,
que en vos no es nuevo agasajo,
2410
ya con más obligación
por el señor don Crisanto,
podéis honrar como vuestra.

DON FÉLIX
Yo espero ser della tanto
como él y más, si os merezco
2415
más favor por más esclavo.
Guardeos Dios.

DON PEDRO
Dadme licencia
de que os vaya acompañando
hasta palacio en mi coche.

DON FÉLIX
No ha de ser eso, quedaos.

DON PEDRO
Yo he de ir con vos.

DON FÉLIX
2420
No ha de ser.

TARUGO
Pues pártase el agasajo,
dadnos el coche a los dos,
que yo a acompañarle salgo.

DON FÉLIX
[A TARUGO.]
(¿Qué es lo que intentas, demonio?)

TARUGO
2425
[A DON FÉLIX.]
(He de hacer que aqueste hermano
te dé la cama también.)

DON PEDRO
Pues si queréis eso, vamos.

DON FÉLIX
No habéis de pasar de aquí.

DON PEDRO
Yo solo obedezco y callo.
2430
Que llegue el coche, Domingo.

DON FÉLIX
Don Pedro, bésoos las manos.

TARUGO
Adiós.

DON PEDRO
Él guarde a los dos.

TARUGO
(Aparte.)
(Señor celoso, mamau).

(Vanse DON FÉLIX y TARUGO.)

DON PEDRO
¡Viven los cielos, Alberto,
2435
que casi desesperado
me tiene vuestro descuido!

ALBERTO
¡Vive el cielo soberano,
que tal hombre entrar no he visto
y de la puerta no falto
2440
hasta la hora que me acuesto
desde la que me levanto,
y no sé cómo esto sea!

DON PEDRO
Mas, que eso digáis, me espanto;
¿este hombre entró por el cielo?
2445
¿que estaba dentro no es claro?
Luego, si entró por la puerta,
que no le vistes es llano.

ALBERTO
Yo he de perder el sentido.

DON PEDRO
Más le perderé yo, dando
2450
ocasiones a mi hermana
nacidas de sobresalto
de vuestra mucha torpeza.

ALBERTO
Pues, ¿no es mejor escusaros
de ese desvelo y casarla?

DON PEDRO
2455
A eso estoy determinado
y hoy ha de ser, ¡vive Dios!

(Salen DOÑA INÉS y MANUELA.)

DOÑA INÉS
[A MANUELA.]
(Manuela, el ingenio raro
de Tarugo dio el remedio,
ahora importa hacerle el cargo.)
2460
[A DON PEDRO.]
No dirás, don Pedro, agora,
que son mis quejas en vano,
mira si tenerlas puedo
destos celos mal fundados,
pues por tu injusta sospecha,
2465
con arrojos temerarios,
tanto tu opinión desdoras
como infamas mi recato.
El cuerdo, en una sospecha,
ha de callar recatado,
2470
porque si cuando la tiene
hace público el agravio,
cuando sabe que es injusta
y lo que pensó es en vano,
solo él queda satisfecho
2475
y no los que le escucharon.
Que tú para ti lo estés
no te saca del agravio,
que de la opinión de todos
se comprehende el ser honrado.
2480
Y aunque tú quedes contento,
no lo queda mi recato,
pues lo que tú habrás creído,
¿habrá quién quiera dudarlo?
Yo, en fin, no te he de sufrir,
2485
que tus celosos engaños
con todos me infamen, siendo
tú solo el desengañado.
Conventos tiene Madrid
donde, mientras que me caso,
podré estar.

DON PEDRO
2490
Detente, hermana,
que en mi error, considerando
la mucha razón que tienes,
quiero escusar estos daños;
ya yo te tengo casada.

DOÑA INÉS
2495
Y con quién, saber aguardo.

DON PEDRO
Es con don Diego de Rojas,
un caballero bizarro.

DOÑA INÉS
Y ¿sabes tú si yo quiero?

DON PEDRO
Pues queriendo yo, ¿no es llano
2500
que has de querer tú también?

DOÑA INÉS
No, que soy yo quien me caso.
Si tú hubieras de vivir
con mi marido a tu lado,
bastaba que tú quisieses,
2505
pero habiendo yo de estarlo,
es menester que yo quiera
el marido y no tú, hermano,
que no ha de ser la elección
de quien no ha de ser el daño.

DON PEDRO
2510
Pues, ¿cómo tú me respondes
con esa libertad?

DOÑA INÉS
Paso;
pues, ¿no tengo yo albedrío?

DON PEDRO
Doña Inés, no en este caso.

DOÑA INÉS
Pues, ¿en cuál?

DON PEDRO
En otro intento,
2515
que puede ser voluntario.

DOÑA INÉS
Yo no conozco ninguno.

DON PEDRO
Muchos hay.

DOÑA INÉS
Dirás acaso
que en elegir confesor.

DON PEDRO
Yo no digo ni señalo
2520
más de que has de obedecerme
y más en este mandato,
que yo soy tu padre aquí.

DOÑA INÉS
¡Padre nuestro! y ¡qué milagro!
Muy mozo sois, padre mío.

DON PEDRO
2525
No hagamos chiste del caso,
que ¡vive Dios, doña Inés...!
Mas todo esto es escusado,
lo que te prevengo es sólo
que luego a don Diego traigo,
2530
que le he dado la palabra
y que le has de dar la mano.
Guardad, Alberto, esas puertas,
que hoy saldréis deste cuidado.

(Vase y ALBERTO.)

DOÑA INÉS
Manuela, ¿no oyes aquesto?

MANUELA
2535
Señora, no hay, pues te ha dado
don Félix mano de esposo,
sino ganar por la mano
petición, doblón de a ocho
y darle con el vicario.

DOÑA INÉS
2540
Bien dices, si ser pudiese,
mas no sé de quién fïarlo
para que avise a don Félix.

MANUELA
Tarugo vendrá volando.

DOÑA INÉS
¿Y si acaso se tardase,
2545
que ignora el riesgo en que estamos,
y mi hermano con don Diego
vuelve y su furor tirano
a dar la mano me obliga?

MANUELA
Eso sería muy malo;
2550
mas apelar a la audiencia
del susodicho vicario,
que yo juraré la fuerza
y la maña.

DOÑA INÉS
Eso es en vano,
que hay muchos riesgos y, en fin,
es pleito.

MANUELA
2555
Pero ordinario.

(Sale ALBERTO.)

DOÑA INÉS
No sé aquí de quién valerme.

ALBERTO
Doña Ana Pacheco ha entrado
a visitaros.

DOÑA INÉS
¿Mi prima?
Venga en buen hora.

MANUELA
El recado
2560
puede dar ella a don Félix.

DOÑA INÉS
No hará ella tal por mi hermano,
porque ha de ser su marido.

MANUELA
Si es cuñada, ¡dala al diablo!

(Entra DOÑA ANA.)

DOÑA ANA
¡Doña Inés!

DOÑA INÉS
¡Oh, prima mía!
2565
Dame en albricias los brazos.

DOÑA ANA
De que os llego a ver tan buena;
¿puedo sin recato hablaros?,
porque he menester secreto.

DOÑA INÉS
Con Manuela no hay recato,
2570
porque della el alma fío.

DOÑA ANA
Siendo así, vamos al caso.
Yo he venido, doña Inés,
lo primero a visitaros
por mi obligación y, luego,
2575
por sacar de un sobresalto,
en que tenéis a quien fía
de mí todos sus cuidados.
Y para que no estrañéis
el intento en que he de hablaros,
2580
ya vos sabéis, prima mía,
cómo estaba concertado
ya ha días, el casamiento
conmigo y con vuestro hermano.
Su celosa condición
2585
sólo ha sido el embarazo
de que me case con él,
cuando yo en sus partes hallo
todas las de un caballero
de su sangre y de su aplauso.
2590
De su condición vos misma
sois el testigo más llano,
con que no será posible
que me estrañéis el reparo,
porque si sus celos son
2595
causa en vos de sustos tantos,
peor será para marido
quien es malo para hermano.
Yo, en fin, como siento en él
tal error, he procurado
2600
suavizarle con razones,
moverle con desengaños;
mas siendo su sequedad
tanta, que al fin yo no basto,
me valí de la experiencia,
2605
que es argumento más claro;
y sabiendo que don Félix
de Toledo, enamorado
de vos estaba, le dije
que intentase festejaros,
2610
porque habiendo conseguido
vuestra voluntad, casado
con vos, sin haber noticia
en ello de vuestro hermano,
aunque a él le está tan bien,
2615
tenga un castigo sin daño
del yerro de la opinión,
y halle que no hay medio humano
de guardar una mujer
si ella quiere contrastarlo;
2620
que conseguido el intento
podré yo darle la mano,
porque para mi marido
le quiero desengañado.
Esto supuesto, don Félix
2625
me ha dicho lo que ha pasado;
y sabiendo que os dejaba
con algún susto del caso,
yo vengo aquí de su parte,
porque habléis sin embarazo,
2630
a que me digáis el medio
que escogéis para casaros,
que él se dispondrá a cualquiera,
aunque temáis intentarlo.

DOÑA INÉS
No paséis más adelante,
2635
que el cielo aquí os ha enviado
para enmendar el peligro.
Yo a don Félix idolatro
y el medio que hay yo le escojo,
por el riesgo en que me hallo
2640
me obliga a valerme dél.
Yo agora estoy esperando
que con don Diego de Rojas
venga a casarme mi hermano,
y el remedio que hay es sólo
2645
que don Félix, o arrojado
o industrioso o con el medio
de valerse del vicario,
venga a sacarme de aquí,
porque si no, a riesgo estamos
2650
del amor y de la vida
él y yo; pero mi hermano
viene, señora doña Ana,
válgame aquí vuestro amparo,
que con él viene don Diego.
2655
Ved si podéis dilatallo
hasta que tenga don Félix
aviso y pueda escusallo,
sacándome deste riesgo.
Y adión, que entra ya mi hermano.

MANUELA
2660
Hoy, sin duda, aquí ha de haber
una de todos los diablos.

(Vanse.)
(Salen DON PEDRO y DON DIEGO.)

DON PEDRO
Todo lo consigue el oro;
mirad qué presto sacamos,
sin las amonestaciones,
2665
licencia de desposaros.

DON DIEGO
Es tanta dicha, don Pedro,
que estoy confuso y turbado;
no sé cómo os agradezca
esta ventura que gano.

DON PEDRO
2670
[Aparte.]
(No más sustos, ¡vive Dios,
ya estoy de guardar cansado
a mi hermana, pesie a ella!
Guárdela este mentecato,
que el peligro del marido
2675
no está a cuenta del hermano.)
Pero, ¡doña Ana divina!

(Sale DOÑA ANA.)

DOÑA ANA
De ver a mi prima salgo,
que ha días que no la he visto,
y me voy ya.
(Aparte.)
(Mientras hallo
2680
medio de dar el aviso
a don Félix, el sacarlo
de aquí ha de ser el mejor.)

DON PEDRO
Pues a tiempo habéis llegado,
que es forzoso que os quedéis,
2685
porque luego, al punto, aguardo
que se despose mi hermana,
que con don Diego la caso;
y es bien que os halléis presente,
que solo estoy aguardando
el cura.

DOÑA ANA
2690
¿Yo? No es posible,
que estando ahora en el estrado
me ha dado allí un accidente
con principio de desmayo
y se va avivando mucho,
2695
que es lo que me da cuidado.
Y así, es forzoso irme luego.

DON PEDRO
Perdonad no acompañaros
por quedar en este empeño.

DOÑA ANA
Cuando podéis dilatarlo
2700
por el plazo solamente
de venirme acompañando
sin riesgo del desposorio,
sois muy poco cortesano
en escusaros de empeño
2705
a que estáis tan obligado
por vos, por mí y por deciros
que voy con este cuidado.
Pero si sois tan grosero,
que cuando esperáis mi mano
2710
tenéis otras atenciones,
la calidad no reparo
por primero, que la mía,
señor don Pedro, quedaos,
que habiendo yo de ir con vos,
2715
que iré mejor sola es llano
que tan mal acompañada.

DON PEDRO
Señora, aguardad.

DOÑA ANA
Ya aguardo.

DON PEDRO
Perdonadme y sea disculpa
la llaneza con que os trato,
2720
que yo no puedo tener
más dicha que acompañaros.

DOÑA ANA
Esto que llamáis llaneza
vos, en lo que es agasajo,
a cualquier mujer se debe;
2725
dispensáis mal, cortesano,
con la que amor os obliga.
¿Con qué título o qué cargo
desestimáis la licencia
que os doy yo de ir a mi lado?
2730
¿Conmigo llaneza? Andad,
que sois necio y mal mirado.

DON DIEGO
Mal habéis hecho.

DON PEDRO
Forzoso
será el irla acompañando,
aunque ella no lo permita.
Venid vos conmigo.

DON DIEGO
2735
Vamos.

(Vanse.)
(Sale[n] TARUGO y DON FÉLIX.)

DON FÉLIX
Tarugo, riesgo notorio.

TARUGO
Quien te sacó sin azar
bien merecía sacar
un alma del purgatorio.

DON FÉLIX
2740
¡Que entre peligros tan malos
tal tu discurso imagine!

TARUGO
Yo tengo ingenio de encina,
que si da el fruto, es a palos.

DON FÉLIX
Yo más no quiero arriesgar
a doña Inés.

TARUGO
2745
Bien sería,
que no es para cada día
morir y resucitar.

DON FÉLIX
Mas, ¿cómo podré vivir
sin ver mi dueño querido?
2750
Tarugo, ya ha anochecido.

TARUGO
Pues, ¿qué me quieres decir?

DON FÉLIX
¿Cómo podría yo entrar?

TARUGO
En efeto, esto ha de ser,
en dejando, por volver,
2755
y en volviendo, por dejar;
aquí diciéndome estás
que allá más entrar no quieres.

DON FÉLIX
En quien tiene amor no esperes
palabra cierta jamás.

TARUGO
2760
Tú eres como la parida,
que pariendo en la ocasión
tenía por devoción
una candela encendida;
decía: «Dios, dadme amparo,
2765
que yo os ofrezco, si paro,
no verme otra vez preñada».
Parió y echada la voz
dijo: «Esa luz mate, abuela,
no se me gaste la vela,
2770
que será para otra vez».

(Sale una CRIADA.)

CRIADA
Sin duda son estos dos.
¿Señor don Félix?

DON FÉLIX
¿Quién llama?

CRIADA
Quien buscándoos con gran priesa
por aquestas calles anda.

DON FÉLIX
2775
No conozco con quien hablo.

CRIADA
Crïada soy de doña Ana
Pacheco y ella me envía
a deciros lo que pasa.

DON FÉLIX
Pues, ¿qué hay?

CRIADA
Don Pedro Pacheco
2780
quiere casar a su hermana
con un don Diego de Rojas
y esto está ya de tal data,
que si vos no acudís luego
a sacarla de su casa,
2785
la ha de casar esta noche.
Ella está determinada
a que la saquéis del riesgo,
pensad vos cómo sacarla,
porque a deciros envía
2790
que en vos tiene su esperanza.
Y adiós.

(Vase.)

DON FÉLIX
¡Válgame mi amor!
Tarugo, amigo, ¿a qué aguardas,
Tarugo?

TARUGO
¿Qué tarugueas?
¿Qué he de hacer yo, si la casa?

DON FÉLIX
2795
Aplicar algún remedio
a tan forzosa desgracia.

TARUGO
¿Qué remedio? ¿Soy yo ingüente
de sánalo todo?

DON FÉLIX
El alma
se está saliendo del pecho.

TARUGO
2800
Señor, déjala que salga.

DON FÉLIX
¿Qué dices?

TARUGO
Que así saldrá
ella también, que es tu alma.

DON FÉLIX
Pues, ¡vive Dios!, que yo estoy
resuelto a entrar y sacarla
a todo riesgo.

TARUGO
2805
¿Eso intentas,
siendo un castillo esta casa?

DON FÉLIX
Tarugo, yo he de arriesgar,
siendo su violencia tanta,
que mi diligencia llegue
2810
tarde, si aquí se dilata.
Para entrar contigo allá
ya está la licencia dada
y para salir con ella
el valor es quien lo allana.

TARUGO
2815
¿Y te parece eso fácil
con la gente que la guarda
y más si está aquí el hermano
y el novio que le acompaña,
que hechos pedazos entre ellos
2820
no haya tajada por barba?

DON FÉLIX
Pues, Tarugo, esto ha de ser,
ven a entrar conmigo.

TARUGO
Aguarda,
que ya he pensado una industria
con que tengo de sacalla
2825
sin gasto y papel sellado.

DON FÉLIX
¿Qué dices?

TARUGO
Que a esta ventana
me dejes llegar primero
a saber si ahora está en casa
don Pedro.

DON FÉLIX
No sea, Tarugo,
2830
que agora yerres la traza.

TARUGO
¿Agora la había de errar,
en la tercera jornada
para que a silbos me abriesen?

DON FÉLIX
Pues mira que si haces falta...

TARUGO
No haré tal.

DON FÉLIX
2835
¿A qué te espones?

TARUGO
A que me des de puñadas;
¿y si acierto?

DON FÉLIX
Mil escudos
y el vestido de escarlata
también.

TARUGO
Con eso saco la cara
2840
sin temor de que don Pedro
diga, al saber la maraña,
que me he puesto colorado;
aquí has de esperar.

DON FÉLIX
Acaba.

TARUGO
Hago una seña a esta reja.

(Dentro DOÑA INÉS.)

DOÑA INÉS
2845
Manuela, mira quién llama.

MANUELA
¿Quién es?

TARUGO
Yo soy.

DOÑA INÉS
¿Es Tarugo?

TARUGO
Ipse. ¿Tu hermano está en casa?

DOÑA INÉS
No.

TARUGO
Pues poneos los mantos
y, para ir bien disfrazadas,
2850
algunas basquiñas viejas
y luego, luego en volandas,
idme a esperar a mi cuarto.

DOÑA INÉS
¿Para qué?

TARUGO
Así he de sacarlas.
Vayan luego.

DOÑA INÉS
Pues si Alberto....

TARUGO
2855
No repliquen, noramala.
¿Han visto que estas mozuelas
siempre han de ser malmandadas?

DOÑA INÉS
Luego vamos.

TARUGO
Eso pido.
Por ellas voy, tú me aguarda
2860
en ese portal de enfrente.

DON FÉLIX
En ti dejo mi esperanza.

(Vase.)

TARUGO
Entro en casa, Dios delante,
invoco agora la pala
de Zerón, que es en Madrid
2865
la cosa que mejor saca.

(Salen ALBERTO y SANCHO vejete.)

ALBERTO
Sancho, estad con gran cuidado,
pues tan poco al plazo falta
desta prolija asistencia.

SANCHO
Ya los ojos se me saltan
2870
de atisbar a cuantos vienen,
que aquél que entró esta mañana
yo le vi, mas me olvidé.

ALBERTO
Pues, ¿por qué me lo negaba?

SANCHO
No había cantado el gallo.

TARUGO
2875
Sea Dios en esta casa.

SANCHO
Guarde a usancé muchos años.

TARUGO
Ya es la calor demasiada,
quiero entrar a desnudarme.

SANCHO
Vuesancé en buen hora vaya.

TARUGO
2880
[Aparte.]
(Aquesta es la guarda vieja,
mas la amarilla es la mala.)

ALBERTO
Vengáis, señor, en buen hora.

TARUGO
¿Habrá frío?

ALBERTO
Las garrafas
están siempre prevenidas.

TARUGO
2885
Pues a mi cuarto las traigan.

ALBERTO
¿Queréis agua de limón?

TARUGO
Esas bebidas nos matan.

ALBERTO
Han puesto a enfrïar cerveza,
¿quereisla?

TARUGO
Sí, que es más sana.

(Vase.)

ALBERTO
2890
Estraño es el don Crisanto.

SANCHO
Mal año y cuál se regala,
medio Madrid me hizo ayer
andar buscando patatas.

(Sale TARUGO corriendo.)

TARUGO
¡Jesús, Jesús, qué traición!
2895
¿Aquí mujeres tapadas?
¿Así me queréis matar?
Pues, ¿qué es esto, guardas falsas?

ALBERTO
Señor, ¿qué es lo que decís?

TARUGO
¿Qué he de decir? Lo que pasa.
2900
¿Dos mujeres en mi cuarto,
sabiendo que a mí me mata
el ver mujeres de noche?
Yo voy a buscar posada,
aunque duerma en un mesón.

ALBERTO
2905
¿Qué es esto? Señor, aguarda.

TARUGO
Esto es gran bellaquería.

ALBERTO
¿Mujeres están en casa?
¿Por dónde han de haber entrado?

TARUGO
Pues, ¿eso dudáis? Miraldas.

(Salen INÉS y MANUELA disfrazadas y tapadas.)

ALBERTO
2910
¡Válgame el cielo! ¿Qué veo?

SANCHO
¿Qué es esto? ¡Santa Susana!

ALBERTO
Pues, ¿quién son estas mujeres?

TARUGO
Pues, ¿eso no es cosa clara?
¿Quién han de ser? Busconcillas,
2915
que se andan buscando gangas
y habrán olido el indiano.

ALBERTO
¡Hay desvergüenza tan rara!
Pues mujeres o demonios,
¿cómo habéis entrado en casa?

SANCHO
2920
Apostemos que son brujas.

TARUGO
¿A eso os detenéis? ¡Echadlas,
echadlas luego de aquí!
Vayan muy enhoramala.

SANCHO
Antes que venga don Pedro,
2925
Alberto, echadlas de casa.

ALBERTO
Pues antes, ¡viven los cielos,
tengo de verlas la cara!

TARUGO
¡Tente, hombre de Barrabás!
¿qué es lo que intentas? Aguarda;
2930
¿no ves que el mal no me ha dado
porque encubiertas estaban?
¿Quieres que me caiga muerto?
Echaldas fuera, arrojaldas
como pícaras busconas,
2935
vayan muy enhoramala.

ALBERTO
Mujeres, idos de aquí,
idos al instante.

SANCHO
Vayan
a los árboles del Prado.

TARUGO
Váyanse, pesie [a] sus almas.

(Vanse las dos.)

ALBERTO
2940
¡Hay tan gran bellaquería!

SANCHO
¡Hay desvergüenza más rara!

TARUGO
Milagro de Dios ha sido
no meter a una esta daga;
desto vos tenéis la culpa.

ALBERTO
Señor...

TARUGO
2945
No me habléis palabra.
Andad, que sois un pobrete,
cuitado y muy mala guarda,
que os han hecho la mamona
y sois...

ALBERTO
¿Qué soy?

TARUGO
Un panarra.

(Vase.)

ALBERTO
2950
Vive Dios, que por don Pedro
sufro aquestas palabradas;
el Sancho tiene la culpa.

SANCHO
¿Yo?

ALBERTO
Sí, que por él se pasan
y es que no tiene cuidado.

SANCHO
2955
Pues, ¿vuesancé dónde estaba?
Si no lo ve siendo mozo,
¿qué haré yo con estas canas,
que ya apenas tengo vista
ni puedo leer una carta?
2960
Créame, que ni usancé
ni yo somos para guardas.

(Vase.)

ALBERTO
¡Vive Dios, que estoy corrido,
válgate el diablo por casa!
¿Y quién me ha metido en ella
2965
a ser yo guarda de hermanas?

(Vase. Sale DON FÉLIX por una parte y las tapadas por otra.)

DON FÉLIX
¡Cielos, sin duda son ellas!
¡Vive Dios, que ha sido rara
la cautela de Tarugo!

DOÑA INÉS
Aquí dijo que aguardaba.

DON FÉLIX
2970
¿Sois el dueño de mis ojos?

DOÑA INÉS
Soy quien ya tiene esperanza
y a vivir vuelvo a tu vista.

DON FÉLIX
Encúbrete bien la cara,
que aunque es de noche, sus luces
2975
para conocerla bastan
y importa el ir encubierta;
mas, ¿cómo entre tantas guardas
posible ha sido salir?

DOÑA INÉS
Con la agudeza más rara
2980
que pensar pudo el ingenio
las dejó a todas burladas.

MANUELA
Todo lo ha hecho Tarugo,
que había de ser de plata
para el chapín de la reina.

DOÑA INÉS
2985
Vámonos, señor, a casa
de doña Ana, porque allí
me halle mi hermano casada.
No arriesguemos esta dicha,
porque su agudeza es tanta,
2990
que es para oírla despacio.

DON FÉLIX
Sígueme pues. Pero aguarda,
que viene gente.

(Salen DON DIEGO y DON PEDRO.)

DON PEDRO
Don Diego,
ya queda desenojada
doña Ana, con que también
2995
yo me casaré mañana.

DON DIEGO
Ella ha tenido razón.

DON PEDRO
Mas, ¿qué gente es la que pasa?

DON DIEGO
Un hombre con dos mujeres.

DON PEDRO
Mi condición es estraña,
3000
cualquier sombra me da celos
de mi honor.

DON DIEGO
Vamos.

DON PEDRO
Aguarda,
¿quién va?

DON FÉLIX
Un hombre, ¿no lo ven?

DON PEDRO
Pues, ¿quién es quien le acompaña?

DON FÉLIX
¿Sois justicia?

DON PEDRO
Ni aún piedad.

DON FÉLIX
3005
Si no es justicia, ¿qué manda?

DON PEDRO
¿Es don Félix?

DON FÉLIX
¿Es don Pedro?

DON PEDRO
Perdonad, pues fue la causa
el no haberos conocido.

DOÑA INÉS
[Aparte.]
(¡Hay mujer más desdichada!)

DON FÉLIX
3010
Disculpado estáis con eso.

DOÑA INÉS
[Aparte.]
(Yo estoy muerta.)

MANUELA
[Aparte.]
(Aquí me mata.)

DON FÉLIX
¿Queréis algo?

DON PEDRO
Dad licencia,
sino es que esto os embaraza
yendo con tal compañía,
3015
de que yo sirviendo os vaya,
por que no os encuentren otros.

DON FÉLIX
(Aparte.)
(Su necia desconfïanza
me ha de pagar, vive Dios.)
Esta señora es casada
3020
y voy con grande recelo
que me sigan de su casa
yendo solo, y os suplico
que os vengáis conmigo.

DON PEDRO
Basta,
los dos que estamos iremos.

DON DIEGO
Vamos pues.

DON FÉLIX
3025
Yo os doy las gracias,
que me hacéis un grande gusto.
Delante id.

DON PEDRO
De buena gana.

DON DIEGO
Vamos delante, don Pedro.

DOÑA INÉS
[A DON FÉLIX.]
(¿Qué has hecho, don Félix?)

DON FÉLIX
Calla.

DON PEDRO
3030
[Aparte.]
(Miren cuál anda don Félix
para inquietarme a mi hermana;
al cabo sabe que son
locas mis desconfïanzas.)

DON FÉLIX
Venid vosotras tras mí.

DOÑA INÉS
3035
Voy temiendo una desgracia.

DON FÉLIX
[Aparte.]
(¡Vive Dios, que me la lleva
su mismo hermano a mi casa!)

(Vanse todos.)
(Sale[n] DOÑA ANA y TARUGO.)

TARUGO
Aquesto que te digo ha sucedido.

DOÑA ANA
Y como tuya, al fin, la industria ha sido.

TARUGO
3040
Ya el hábito y vestido me he quitado
y cuando llegue a estar desengañado
de lo que al tonto presumir le plugo,
me planto en su presencia de Tarugo.

DOÑA ANA
Muerto se ha de quedar de ver el caso.

TARUGO
3045
Celebrado ha de ser en el Parnaso
el cuento, pues haberle yo engañado
más de dos mil escudos le ha costado.

DOÑA ANA
Y ¿dónde está don Félix?

TARUGO
Ya con ella;
mas no está sino aquí.

(Salen FÉLIX, INÉS y MANUELA.)

DON FÉLIX
Feliz estrella
3050
hasta veros, doña Ana, me ha guïado.

DOÑA ANA
El parabién os doy.

DON FÉLIX
Más he logrado
de lo que vos pensáis.

DOÑA ANA
¿Qué ha sucedido?

DON FÉLIX
Que hasta aquí acompañándome ha venido
don Pedro, sin saber que era su hermana
la que venía conmigo.

TARUGO
3055
Jesús, qué gana
me ha dado de reír.

DON FÉLIX
Y aguarda abajo.

DOÑA ANA
Pues entraos allá todos, que al atajo
se ha de echar por aquí deste suceso.

TARUGO
Sí, porque eso es armársela con queso.

DOÑA ANA
3060
Baja y llama a don Pedro que entre luego.

DON FÉLIX
Vamos.

DOÑA INÉS
En mis temores no sosiego.

TARUGO
Entra allá dentro y tu temor se venza,
que él no ha de hablar palabra de vergüenza.

(Vanse.)

DOÑA ANA
Si con esto se diere por vencido
3065
sabrá lo que ha de hacer siendo marido.

(Sale[n] DON PEDRO y DON DIEGO.)

DON PEDRO
¿Qué me mandáis, señora?

DOÑA ANA
¿Acompañado
venís?

DON PEDRO
Voy con don Diego, mi cuñado.

DON DIEGO
Yo soy crïado vuestro.

DOÑA ANA
Yo os estimo,
pues esta noche habéis de ser mi primo.
3070
Don Pedro, yo he deseado
en vuestra opinión vencer
una ceguedad tan loca,
pues confesar no queréis,
que no puede ser guardar,
3075
si ella quiere, a una mujer.

DON PEDRO
Y ahora es cuando más lo niego,
pues hasta aquí lo negué
por discurso, mas agora
por experiencia lo sé.

DOÑA ANA
3080
Pues, ¿si yo os pongo un ejemplo
en que, aunque más lo dudéis,
lleguéis con los mismos ojos
a ver que no puede ser,
confesareislo?

DON PEDRO
Pues ¿cómo
3085
a mí ponerme podéis
ese ejemplo? Aqueso sólo
es lo que no puede ser.

DOÑA ANA
¿No pensáis que en vuestra casa
está agora doña Inés?

DON PEDRO
3090
Y de eso estoy muy seguro.

DOÑA ANA
Pues porque el ejemplo os den
vuestras mismas ceguedades,
don Félix y doña Inés,
salid afuera.

(Salen todos.)

DON FÉLIX
Aquí estamos.

DON PEDRO
3095
¿Qué es lo que mis ojos ven?
Pues, ¿quién te trajo aquí?

DON FÉLIX
Vos.

DON PEDRO
¿Qué decís?

DON FÉLIX
Que aquesta fue
la dama que acompañasteis
conmigo.

DON PEDRO
¡Ah, traidor crüel!
3100
Pues, ¿tú a mí me has engañado?

DON FÉLIX
Tened, que no os engañé.
Con una mujer casada
dije que iba y verdad es,
que doña Inés es casada
3105
puesto que ya es mi mujer.

(Danse las manos.)

DOÑA INÉS
Y habéis de saber, hermano,
que esto sólo os está bien.

DON DIEGO
Bien dice, pues ya el casarme
con ella no puede ser.

(Salen TARUGO y MANUELA.)

TARUGO
3110
Sosiéguense, que es Manuela
de don Crisanto también.

DON PEDRO
¡Cielos, qué es esto que miro!

TARUGO
¿Qué se espanta? Esto que ve
no fue por arte del diablo
3115
ni milagro, sino es
que con limpieza de manos,
el que don Crisanto fue
se ha convertido en Tarugo;
mamola vuestra merced.

MANUELA
3120
Y yo también soy su esposa.

DOÑA ANA
Viendo esto, ¿qué diréis?
¿Puede una mujer guardarse?

DON PEDRO
Digo que no puede ser
y que miente el que lo piensa.

DOÑA ANA
3125
Pues como eso confeséis,
ya podéis ser mi marido.
Ésta es mi mano también.

DON PEDRO
Corrido aceto la dicha.

DON FÉLIX
Y sirva este ejemplo fiel
3130
para que los que presumen
que el guardar una mujer
es fácil, con este aviso
digan que no puede ser.