Rojas Zorrilla, Francisco de

Entre bobos anda el juego



Edición a cargo de:
Milagros Rodríguez Cáceres y Felipe B. Pedraza Jiménez
Procedencia:
ROJAS ZORRILLA I - TC/12
Texto base: P1

No se conserva manuscrito alguno del siglo XVII de Entre bobos anda el juego. Cotarelo [1911: 165] señaló, sin mayores precisiones, la existencia de un “Ms. en la Bibl. Nac. con el título de Don Lucas del Cigarral”. Es muy probable que se refiriera, como indicó Profeti [1998: L], al sainete del mismo título de Francisco Bernardo de Quirós al que hemos aludido en el capitulillo 1. Lobato [2008: 30] también habla de un manuscrito de la comedia, pero todo lleva a pensar que se trata de un simple lapsus. En realidad, se refiere a la carta que dirige don Lucas a don Antonio (v. 514+).

La presente edición se basa en el estudio de treinta y cuatro impresos que se relacionan a continuación:

  • P1 Segunda parte de las comedias de don Francisco de Rojas Zorrilla, Madrid, María de Quiñones, 1645, ff. 43r-63v.
    [González Cañal, Cerezo y Vega, 2007: núm. 351]
    Ejemplar utilizado: Madrid, BNE, Ti-64.

  • D Parte 57 de doce comedias nuevas de diferentes autores, Valencia, Juan Sonsoni, 1646, 16 ff. sin numerar.
    [González Cañal, Cerezo y Vega, 2007: núm. 352]
    Ejemplar utilizado: Bolonia, Biblioteca de la Universidad de Bolonia, A. V. Tab. I. MI. 162, vol. XXVII.

  • P2 Segunda parte de las comedias de don Francisco de Rojas Zorrilla, Madrid, Lorenzo García de la Iglesia, 1680, ff. 42v-62v.
    [González Cañal, Cerezo y Vega, 2007: núm. 353]
    Ejemplar utilizado: Madrid, BNE, R-30861 (falto de portada y preliminares; copia los de 1645).

  • S1 Núm. 177. Comedia famosa Entre bobos anda el juego, s. l., s. i., s. a., 23 ff.
    [González Cañal, Cerezo y Vega, 2007: núm. 356]
    Ejemplar utilizado: Madrid, BNE, T-3896.

  • S2 Núm. 170. Entre bobos anda el juego, y eran todos fulleros. Comedia famosa, Sevilla, José Antonio de Hermosilla, s. a., 32 pp.
    [González Cañal, Cerezo y Vega, 2007: núm. 357]
    Ejemplar utilizado: Madrid, BNE, T-1554.

  • S3 Núm. 55. Comedia famosa. Entre bobos anda el juego, Don Lucas del Cigarral, Madrid, Antonio Sanz, 1750, 18 ff.
    [González Cañal, Cerezo y Vega, 2007: núm. 358]
    Ejemplar utilizado: Madrid, BNE, T-15025-17.

  • S4 Núm. 201. Comedia famosa. Entre bobos anda el juego, Don Lucas del Cigarral, Valencia, José y Tomás de Orga, 1776, 32 pp.
    [González Cañal, Cerezo y Vega, 2007: núm. 359]
    Ejemplar utilizado: Madrid, BNE, T-1051.

  • G Theatro hespañoled. Vicente García de la Huerta, parte primera, tomo II, Madrid, Imprenta Real, 1785, pp. 1-170.
    Ejemplar utilizado: Madrid, BNE, T-8501.

  • CO Comedias escogidas de don Francisco de Rojas Zorrilla, tomo I, Madrid, Ortega y Compañía, 1827, pp. 257-396.
    Ejemplar utilizado: Ciudad Real, Biblioteca de la Universidad de Castilla-La Mancha, A-2504.

  • Tt Tesoro del teatro español, desde su origen (año de 1356) hasta nuestros días, ed. Eugenio de Ochoa, tomo IV, París, Librería Europea de Baudry, 1838, pp. 400-431 (“Colección de los mejores autores españoles”, 13).
    Ejemplar utilizado: Madrid, BNE, R-15270.

  • L Ludwig Gustav Lemcke: Handbuch der Spanischen Litteratur, tomo III, Leipzig, Friedrich Fleischer, 1856, pp. 613-666.
    Ejemplar utilizado: Madrid, BNE, 1/46160.

  • B Comedias escogidas de don Francisco de Rojas Zorrilla, ed. Ramón de Mesonero Romanos, Madrid, Rivadeneyra, 1861, pp. 17-38 (BAE, 54).
    Utilizamos la reimpresión de Madrid, Atlas, 1952.

  • Ts Teatro selecto antiguo y moderno, nacional y extranjero, ed. Francisco José Orellana, tomo II, Barcelona, Salvador Manero, 1867, pp. 447-475.

  • CC Comedias escogidas de Francisco de Rojas Zorrilla, Barcelona, Daniel Cortezo y Compañía, 1884, pp. 79-163.

  • PV Comedias de Francisco de Rojas Zorrilla, Valencia, Prometeo, s. a., pp. 1-80.

  • RM Teatro de Francisco de Rojas Zorrilla, ed. Federico Ruiz Morcuende, Madrid, Espasa-Calpe, 1917, pp. 99-220 (“Clásicos castellanos”, 35).
    Utilizamos la reedición de 1956.

  • CU Entre bobos anda el juego, Madrid, Espasa-Calpe, 1921 (“Colección Universal”, 396-397).

  • In Entre bobos anda el juego, Madrid/Berlín/Buenos Aires, Editora Internacional, 1924.

  • Al Teatro clásico. Colección de las mejores obras teatrales escritas por los clásicos españoles, Barcelona, 1929, pp. 539-563 (Colección “Algo”).

  • IA Entre bobos anda el juego, pról. Agustín del Saz, Madrid, Compañía Ibero-Americana de Publicaciones, 1929 (“Bibliotecas Populares Cervantes”, 60).

  • Au Entre bobos anda el juego (precedida de Del rey abajo, ninguno), Buenos Aires, Espasa-Calpe, 1940 (“Austral”, 104).
    Utilizamos la 2ª ed.: Buenos Aires, 1943.

  • Mo Comedias de Francisco de Rojas Zorrilla, ed. José Mallorquí Figuerola, Buenos Aires/Barcelona, Molino, 1942 (“Literatura clásica”, 24).

  • Te El teatro español. Historia y antología (Desde sus orígenes hasta el siglo XIX), ed. Federico Carlos Sainz de Robles, tomo III, Madrid, Aguilar, 1943, pp. 581-674.

  • JM Entre bobos anda el juego, ed. Eduardo Juliá, Zaragoza, Ebro, 1947 (“Biblioteca clásica Ebro”, 63).
    Utilizamos la reedición de 1959.

  • Nc Entre bobos anda el juego, Novelas y cuentos, 829, Art. gráf. Diana (Madrid, 30 de marzo de 1947).

  • JL Entre bobos anda el juego, pról. y notas Juan Loveluck, Santiago de Chile, Zig-Zag, 1957. Edición incompleta: salta del v. 2020 al 2764.

  • So Entre bobos anda el juego (precedida de Del rey abajo, ninguno), Barcelona, Ramón Sopena, 1972 (“Biblioteca Sopena”, 105).

  • TeC Teatro español, tomo IX, Madrid, Ministerio de Cultura, 1983, pp. 177-279.

  • Or Teatro de Francisco de Rojas Zorrilla, ed. María José Echeverría, [Barcelona], Orbis, 1983, pp. 143-350 (“Historia de la literatura española”, 66).

  • PT Entre bobos anda el juego, ed. Maria Grazia Profeti, Madrid, Taurus, 1984.

  • SM Entre bobos anda el juego (precedida de Del rey abajo, ninguno), ed. Ana Suárez [Miramón], Barcelona, Planeta, 1990, pp. 83-178 (“Clásicos universales Planeta”, 182).

  • PC Entre bobos anda el juego, ed. Maria Gracia Profeti, Barcelona, Crítica, 1998 (“Biblioteca clásica”, 76).

  • Ru Entre bobos anda el juego (precedida de Del rey abajo, ninguno), Madrid, Rueda, J. M., 2004, pp. 87-184 (“Teatro español”).

  • SiEntre bobos anda el juego, Simancas, Dueñas (Palencia), 2007.

Tenemos noticia de una edición más que no hemos podido consultar:

  • Sd Entre bobos anda el juego en Spanish drama of the Golden Age: twelve plays, ed. Raymond R. MacCurdy, New York, Appleton Century Crofts, [1971].

Aunque carecen de valor a la hora de fijar el texto, conviene dejar constancia de la existencia de varias adaptaciones de la obra:

  • Don Lucas del Cigarral, refundición de Félix Enciso Castrillón, datada en 1834, Ms. Madrid, BHM, 123-8.

  • Entre bobos anda el juego, refundición arreglada en cuatro actos por Eduardo Asquerino, Madrid, F. R. del Castillo, 1851.

  • Don Lucas del Cigarral, zarzuela en tres actos y en verso, refundición. Libro de Tomas Luceño y Carlos Fernández Shaw, música del maestro Amadeo Vives, Madrid, Hijos de E. Hidalgo, 1899.
    Nuevas ediciones:
    Valladolid, Celestino González, 1902.
    Madrid, Prensa Popular, 1921 (“La novela teatral”, núm. 235).
    Madrid, Prensa Popular, s. a.

  • Entre bobos anda el juego, refundición de Luis Suñer Casademunt, Barcelona, F. Costa, 1914.

  • Entre bobos anda el juego, refundición de José García Nieto, Madrid, 1951.

  • Entre bobos anda el juego, versión de Rafael Pérez Sierra y Gerardo Malla, prólogo de Felipe B. Pedraza, Madrid, Compañía Nacional de Teatro Clásico, 1999.

La referencia inexcusable para una edición crítica es el texto de la príncipe (P1), aunque para algunos pasajes hay que acudir a la valenciana de 1646 (D). Esta última procede de un manuscrito que estuvo en manos de una compañía teatral. Presenta, en consecuencia, numerosos cortes (vv. 735-740, 939-940, 1205-1206, 1697-1698, 1896-1897, 2043-2492, 2103-2122, 2133-2142, 2217-2228, 2271-2284, 2309-2328, 2337-2368, 2443-2444, 2683-2706, 2758-2762...), que crecen considerablemente en el acto tercero. Suprime o añade acotaciones y presenta, en términos generales, variantes que tienden a agilizar el texto y facilitar su representación. Aunque sus soluciones resulten casi siempre plausibles, suponen en la mayor parte de los casos trivializaciones, lectiones faciliores, que deben ser desestimadas a la hora de fijar el texto. No obstante, en algunos momentos las variantes de D permiten restaurar pasajes deturpados de P1. Tal el caso de los vv. 314, 884-885, 1196, 1515, 1534...

Por el contrario, el texto de P2 (1680) resulta muy poco útil, ya que añade erratas a P1 y omite los vv. 1073, 1077 y 1310. De él derivan S1 y S2.

Sin embargo, S3 (Antonio Sanz, 1750) tomó como base P1 y, al parecer, consultó D en algunos puntos, lo que le permitió subsanar el error del v. 1196. No obstante, se tomó ciertas libertades para conseguir un texto más regular y fácilmente legible. De S3 derivan gran parte de las ediciones posteriores: S4, por un lado, y por otro, la saga formada por G, CO, Tt y B. De esta última (la preparada por Mesonero Romanos para la “Biblioteca de autores españoles”) parten numerosos impresos desde 1861 a 1983: Ts, CC, PV, Al, IA, So y Or.

En 1917 Federico Ruiz Morcuende preparó la edición para “Clásicos castellanos”. Aunque creía basarse en P1, en realidad manejó el ejemplar R-30861 de la Biblioteca Nacional de España, que pertenece a la edición de 1680 y no a la de 1645 (es el que hemos utilizado nosotros como P2). En consecuencia, omitió los vv. 1073 y 1077, y aunque repuso el v. 1310, lo imprimió entre corchetes, como rescatado de otra fuente.

In, preparada en Berlín e impresa en Buenos Aires, sigue el texto de L, pero corrige algunos versos por las ediciones, entonces recientes, de PV y CU.

A pesar de estas y otras deficiencias (también acierta en algunas correcciones), el texto fijado por Ruiz Morcuende gozó de amplia difusión y constituye la base de CU, Au, Mo, Te, Nc y JL (impreso bárbaramente truncado). El que publicó la editorial Aguilar (Te) fue, a su vez, la fuente de Ru.

Otro intento de edición seria fue el de Eduardo Juliá Martínez para la colección “Ebro”; pero resultó igualmente fallido, en parte quizá por atender a las soluciones de Ruiz Morcuende. De él deriva TeC.

Sin duda, la labor más relevante en la recuperación del texto genuino de Entre bobos anda el juego es la realizada por Maria Grazia Profeti. Su primera edición, de 1984 (PT), acudió en esencia a P1, corrigiendo ocasionalmente con D. Unos años más tarde, tuvo la oportunidad de mejorar su tarea para “Biblioteca Crítica” (PC). Este último es el texto más riguroso de los publicados hasta hoy y nos ha sido muy útil, las más de las veces para apoyarnos en sus conclusiones, y en algún momento, para corregir a partir de sus datos y propuestas. Véase, por ejemplo, la solución dada a los vv. 884-885, que deturpó P1, restauró en parte PC y que creemos haber devuelto a su estado original.

El texto de PT sirvió de base a SM, aunque su autora, Ana Suárez Miramón, volviera a cotejar P1 y otras ediciones relevantes.

De SM deriva Si (2007), último impreso publicado hasta ahora.

Mayores detalles sobre las interrelaciones entre los sucesivos impresos los encontrará el lector interesado en nuestro artículo “Entre bobos anda el juego, historia textual” [Rodríguez Cáceres y Pedraza, 2010].

Digitalización a cargo de:
Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes Saavedra, 2014

PERSONAS QUE HABLAN EN ELLA

DON PEDRO
CABELLERA, gracioso
DON ANTONIO, viejo
DON LUIS
CARRANZA, criado
DON LUCAS
DOÑA ISABEL DE PERALTA
ANDREA, criada
DOÑA ALFONSA
UN MESONERO
UN COCHERO
ARRIERO
CAMINANTES
MÚSICOS
1, 2, 3

Jornada I

Salen DOÑA ISABEL, con bohemio, y ANDREA, criada.

ISABEL
Llegó el coche. Es evidente.

ANDREA
Y la litera también.

ISABEL
¡Qué perezoso es el bien!,
y el mal, ¡oh qué diligente!
5
¿Que mi padre, inadvertido,
darme tal marido intente?

ANDREA
Marido tan de repente
no puede ser buen marido.
Jueves tu padre escribió
10
a Toledo -¿no es así?-;
pues viernes dijo que sí,
y el domingo por ti envió.
Cierta esta boda será,
según anda el novio listo;
15
que parece que te ha visto
en la priesa que se da.

ISABEL
A obedecer me condeno
a mi padre, amiga Andrea.

ANDREA
Puede ser que este lo sea,
20
pero no hay marido bueno.
Ver cómo se hacen temer
a los enojos menores,
y aquel hacerse señores
de su perpetua mujer;
25
aquella templanza rara
y aquella vida tan fría,
donde no hay un «alma mía»
por un ojo de la cara;
aquella vida también
30
sin cuidados ni desvelos;
aquel amor tan sin celos,
los celos tan sin desdén;
la seguridad prolija
y las tibiezas tan grandes
35
que pone un requiebro en Flandes
quien llama a su mujer «hija».
¡Ah! Bien haya un amador
de estos que se usan agora,
que está diciendo que adora
40
aunque nunca tenga amor;
bien haya un galán, en fin,
que, culto a todo vocablo,
aunque una mujer sea diablo,
dice que es un serafín.
45
Luego que es mejor se infiera
-haya embuste o ademán-,
aunque más finja, un galán
que un marido, aunque más quiera.

ISABEL
Lo contrario he de creer
50
de lo que arguyendo estás,
y de mi atención verás
que el marido y la mujer
que se han de tener, no ignoro,
en tálamo repetido,
55
respeto ella a su marido,
y él a su mujer decoro;
y este callado querer
mayor voluntad se nombre,
que no ha de tratar un hombre
60
como a dama a su mujer.
Y ansí, mi opinión verás
de mi argumento evidente:
menos habla quien más siente,
más quiere quien calla más.
65
No esa llama solicito,
todo lenguas al arder,
porque un amor bachiller
tiene indicios de apetito;
y ansí, tu opinión sentencio
70
a mi enojo o mi rigor,
que antes es seña de amor
la cautela del silencio.
Dígalo el discurso sabio,
si más tu opinión me apura,
75
que no es grande calentura
la que se permite al labio;
la oculta es la que es mayor,
su dolor el más molesto,
y aquel amor que es honesto
80
es el que es perfeto amor;
no aquel amor siempre ingrato,
todo sombras, todo antojos,
que este nació de los ojos,
y aquel se engendra del trato.
85
Luego más se ha de estimar,
por que mi fe se asegure,
amor que es fuerza que dure
que amor que se ha de acabar.

ANDREA
Y di: ¿un marido es mejor
90
que en casa la vida pasa?

ISABEL
Pues ¿qué importa que esté en casa
como yo le tenga amor?

ANDREA
¿Y que es por fuerza no es fiera
pensión?

ISABEL
Tampoco me enfada.

ANDREA
95
Naciste para casada
como yo para soltera.

ISABEL
Pues déjame.

ANDREA
Ya te dejo;
pero este chisgarabís,
este tu fino don Luis,
100
galán de tapa de espejo,
ese que habla a borbotones,
de su prosa satisfecho,
que en una horma le han hecho
vocablos, talle y acciones,
105
¿qué es lo que de ti ha intentado?

ISABEL
Ese hombre me ha de matar:
ha dado en no me dejar
en casa, calle ni prado.
Con una asistencia rara,
110
si a la iglesia voy, allí
oye misa junto a mí;
si para el coche, él se para;
si voy a andar, yo no sé
cómo allí se me aparece;
115
si voy en silla, parece
mi gentilhombre de a pie.
Y, en efeto, el tal señor,
que mi libertad apura,
visto es muy mala figura,
120
pero escuchado es peor.

ANDREA
¿Habla culto?

ISABEL
Nunca entabla
lenguaje disparatado;
antes, por hablar cortado,
corta todo lo que habla.
125
Vocablos de estrado son
con los que a obligarme empieza;
dice «crédito», «fineza»,
«recato», «halago», «atención»;
y de esto hace mezcla tal
130
que, aun con amor, no pudiera
digerirlo, aunque tuviera
mejor calor natural.

ANDREA
¡Ay, señora mía, malo!
No le vuelvas a escuchar,
135
que ese hombre te ha de matar
con los requiebros de palo.

ISABEL
Yo admitiré tu consejo,
Andrea, de aquí adelante.

ANDREA
Señora, el que es fino amante
140
habla castellano viejo;
el atento y el pulido...
Que este pretende, creerás,
ser escuchado no más,
mas no quiere ser querido.

ISABEL
145
Andrea amiga, sabrás
que tengo amor, ¡ay de mí!,
a un hombre que una vez vi.

ANDREA
Dime: ¿y no le has visto más?

ISABEL
No, y a llorar me provoco
150
de un dolor enternecida.

ANDREA
¿Y qué le debes?

ISABEL
La vida.

ANDREA
¿No sabes quién es?

ISABEL
Tampoco.

ANDREA
Para que esa enigma crea,
¿cómo -te pregunto yo-
155
de la muerte te libró?

ISABEL
Oye, y lo sabrás, Andrea.

ANDREA
Para remediarlo, falta
saber tu mal.

ISABEL
Oye.

ANDREA
Di.

CABELLERA
(Dentro.)
¡Ah de casa! ¿Posa aquí
160
doña Isabel de Peralta?

ANDREA
Por ti preguntan. ¿Quién es?

ISABEL
¿Si vienen por mí?

ANDREA
Eso infiero.
¿Quién es?

(Sale CABELLERA.)

CABELLERA
Éntrome primero,
que yo lo diré después.

ISABEL
¿Qué queréis?

CABELLERA
165
Si hablaros puedo,
si no os habéis indignado,
¿podré daros un recado
de don Pedro de Toledo?

ISABEL
Hablad, no estéis temeroso.

CABELLERA
(¡Buen talle!)

ISABEL
Hablad.

CABELLERA
170
Yo me animo.

ISABEL
¿Quién es don Pedro?

CABELLERA
Es un primo
del que ha de ser vuestro esposo,
que viene por vos.

ISABEL
Sepamos
qué es lo que envía a decir.
(Dale una carta.)

CABELLERA
175
Que es hora ya de partir
si estáis prevenida...

ISABEL
Vamos.
Si esto que miro no es sueño,
no sé lo que puede ser.
¿Cómo no me viene a ver
180
ese primo de mi dueño?

ANDREA
¡Oh marido apretador!

ISABEL
¿Yo he de irme con tanta priesa?

CABELLERA
Señora, es orden expresa
de don Lucas, mi señor,
185
y para él delito fuera
no llegarle a obedecer.
Manda que aun no os venga a ver
cuando entréis en la litera.

ISABEL
¿Quién ese don Lucas es?

CABELLERA
190
Quien ser tu esposo previene.

ISABEL
¡Excelente nombre tiene
para galán de entremés!
¿Vos le servís?

CABELLERA
No quisiera,
mas sírvole.

ANDREA
¡Buen humor!

CABELLERA
195
Nunca le tengo peor.

ISABEL
¿Cómo os llamáis?

CABELLERA
Cabellera.

ISABEL
¡Qué mal nombre!

CABELLERA
Pues yo sé
que a todo calvo aficiona.

ISABEL
¿No me diréis qué persona
es don Lucas?

CABELLERA
200
Sí diré.

ISABEL
¿Hay mucho que decir?

CABELLERA
Mucho,
y más espacio quisiera.

ANDREA
Tiempo hay harto, Cabellera.

CABELLERA
Pues atended.

ISABEL
Ya os escucho.

CABELLERA
205
Don Lucas del Cigarral
-cuyo apellido moderno
no es por su casa, que es
por un cigarral que ha hecho-
es un caballero flaco,
210
desvaído, macilento,
muy cortísimo de talle,
y larguísimo de cuerpo;
las manos, de hombre ordinario;
los pies, un poquillo luengos,
215
muy bajos de empeine y anchos,
con sus Juanes y sus Pedros;
zambo un poco, calvo un poco,
dos pocos verdimoreno,
tres pocos desaliñado,
220
y cuarenta muchos puerco.
Si canta por la mañana,
como dice aquel proverbio,
no solo espanta sus males,
pero espanta los ajenos;
225
si acaso duerme la siesta,
da un ronquido tan horrendo
que duerme en su cigarral
y le escuchan en Toledo.
Come como un estudiante
230
y bebe como un tudesco;
pregunta como un señor
y habla como un heredero.
A cada palabra que habla
aplica dos o tres cuentos;
235
verdad es que son muy largos,
mas para eso no son buenos.
No hay lugar donde no diga
que ha estado; ninguno ha hecho
cosa que le cuente a él
240
que él no la hiciese primero.
Si uno va corriendo postas
a Sevilla, dice luego:
«Yo las corrí hasta el Pirú»,
con estar el mar en medio.
245
Si hablan de espadas, él solo
es quien más entiende de esto,
y a toda espada sin marca
la aplica luego el maestro.
Tiene escritas cien comedias,
250
y cerradas con su sello,
para si tuviere hija,
dárselas en dote luego.
Pero ya que no es galán,
mal poeta, peor ingenio,
255
mal músico, mentiroso,
preguntador, sobre necio,
tiene una gracia no más,
que con esta le podremos
perdonar esotras faltas:
260
que es tan mísero y estrecho
que no dará lo que ya
me entenderán los atentos;
que come tan poco el tal
don Lucas, que yo sospecho
265
que ni aun esto podrá dar,
porque no tiene escrementos.
Estas, damas, son sus partes,
contadas de verbo ad verbum;
esta es la carta que os traigo,
270
y este el informe que he hecho.
Quererle es tan cargo de alma
como lo será de cuerpo;
partiros, no haréis muy bien;
casaros, no os lo aconsejo;
275
meteros monja es cordura;
apartaros de él, acierto.
Hermosa sois, ya lo admiro;
discreta sois, no lo niego;
y así, estimaos como hermosa,
280
y pues sois discreta, os ruego
que antes que os vais a casar,
miréis lo que hacéis primero.

ISABEL
¡Buen informe!

ANDREA
Razonable.

ISABEL
Pero dime: ¿cómo, siendo
285
su criado, hablas tan mal
de las partes de tu dueño?

ANDREA
Como quien come su pan.

CABELLERA
¿Yo le como? Ni aun le almuerzo.
Sirvo por mi devoción,
290
que hice un voto muy estrecho
de servir a un miserable,
y estoyle agora cumpliendo.

ISABEL
Pues ¿os pasáis sin comer?

CABELLERA
Si no fuera por don Pedro,
295
su primo, fuera criado
de vigilia.

ISABEL
Y dinos esto:
¿don Pedro quién es?

CABELLERA
¿Quién es?
Es el mejor caballero,
más bizarro y más galán
300
que alabar puede el exceso;
y, a no ser pobre, pudiera
competir con los primeros.
Juega la espada y la daga
poco menos que el Pacheco
305
Narváez, que tiene ajustada
la punta con el objeto;
si torea, es Cantillana;
es un Lope si hace versos;
es agradable, cortés,
310
es entendido, es atento,
es galán sin presunción;
valiente sin querer serlo;
queriendo serlo, bienquisto;
liberal tan sin estruendo
315
que da y no dice que ha dado,
que hay muy pocos que hagan esto.

ANDREA
¿Es posible que tu padre
eligiese aquel sujeto,
pudiéndote dar estotro?

CABELLERA
320
No me espanto, que en efeto
este no tiene un ochavo,
y esotro tiene dinero.

ANDREA
Pues ¿qué importa que lo tenga
si lo guarda?

ISABEL
Yo no quiero
325
sin el gusto la riqueza.
Decidme: ¿y ese don Pedro
tiene amor?

CABELLERA
Yo no lo sé;
mas trátanle casamiento
con la hermana de don Lucas,
330
doña Alfonsa de Toledo,
que puede ser melindrosa
entre monjas, y os prometo
que se espanta de un araña,
aunque esté cerca del techo.
335
Vio un ratón el otro día
entrarse en un agujero,
y la dio de corazón
un mal con tan grave aprieto
que entre siete no podimos
340
abrirla siquiera un dedo;
pero son ellos fingidos,
como yo criado vuestro.
Él viene ya a recebiros.

ISABEL
No vendrá, que vive el cielo
345
que hoy ha de saber mi padre...

(Sale DON ANTONIO, viejo.)

ANTONIO
Doña Isabel, ¿qué es aquesto?

ISABEL
Es... que yo no he de casarme,
mándenlo o no tus preceptos,
con don Lucas.

ANTONIO
¿Por qué, hija?

ISABEL
Porque es miserable.

ANTONIO
350
Eso
no te puede a ti estar mal
siendo su mujer, supuesto
que vendrás a ser más rica
cuando él fuere más atento.

ISABEL
Es porfiado.

ANTONIO
355
No porfiar
con él, y te importa menos.

ISABEL
Es necio.

ANTONIO
Él te querrá bien,
y el amor hace discretos.

ISABEL
Es feo.

ANTONIO
Isabel, los hombres
360
no importa que sean muy feos.

ANDREA
Señor, es puerco.

ANTONIO
Limpiarle.
Sea lo que fuere, en efeto,
yo os he de casar con él.
¿Será mejor un mozuelo
365
que gaste el dote en tres días,
y que os dé a comer requiebros?
¡Noramala para vos!
Cásoos con un caballero
que tiene seis mil ducados
370
de renta, ¿y hacéis pucheros?
¿Qué carta es esa?

ISABEL
Una carta
de mi esposo.

ANTONIO
¿Y yo no tengo
carta alguna?

CABELLERA
No, señor.
Voy a llamar a don Pedro,
375
porque, hasta daros las cartas,
no tuve orden para hacerlo.
Guárdeos el cielo.

(Vase.)

ANTONIO
Él os guarde.

ISABEL
(Quitadme la vida, cielos.)

ANTONIO
Veamos qué dice la carta.

ISABEL
Dice así.

ANTONIO
380
Ya estoy atento.

ISABEL
(Lee ISABEL.) «Hermana: Yo tengo seis mil y cuarenta y dos ducados de renta de mayorazgo, y me hereda mi primo si no tengo hijos. Hanme dicho que vos y yo podemos tener los que quisiéremos; veníos esta noche a tratar del uno, que tiempo nos queda para los otros. Mi primo va por vos. Poneos una mascarilla para que no os vea, y no le habléis, que mientras yo viviere, no habéis de ser vista ni oída. En las ventas de Torrejoncillo os espero. Veníos luego, que no están los tiempos para esperar en ventas. Dios os guarde, y os dé más hijos que a mí».

ANDREA
¿Hay tal bestia?

ISABEL
Dime agora
bien de aqueste majadero.

ANTONIO
Sí haré, que no es disparate
el que viene dicho a tiempo.
385
Don Lucas es hoy marido,
y para empezar a serlo,
ha dicho su necedad
como tal, porque, en efeto,
no es marido quien no dice
390
un disparate primero.

(Dale una mascarilla.)

ISABEL
La mascarilla está aquí.

ANDREA
Y está en el zaguán don Pedro.

ANTONIO
Pues póntela antes que suba.

ISABEL
Si esto ha de ser, obedezco.
(Pónese la mascarilla.)

ANDREA
Llamaron.

ISABEL
395
(Llegó mi muerte.)

ANTONIO
Abre la puerta.

ANDREA
(Esto es hecho.)
(Sale DON PEDRO, y CABELLERA.)
Sea usted muy bienvenido.

ANTONIO
Don Pedro, guárdeos el cielo.

PEDRO
Seáis, señor don Antonio,
bien hallado.

ANTONIO
400
¿Venís bueno?

PEDRO
Salud traigo. ¿Y vos?

ANTONIO
Sentaos.

PEDRO
Perdonadme, que no puedo;
que me ha ordenado don Lucas
que llegue y no tome asiento,
405
que os pida su esposa a vos,
y que se la lleve luego.

ISABEL
(¡Cielos! ¿Qué es esto que miro?
¿Este no es el caballero
a quien le debí la vida?)
Andrea.

ANDREA
410
¿Qué hay? ¿Qué tenemos?

ISABEL
Este es el que te contaba
que tengo amor.

ANDREA
No te entiendo.
¿Este es quien te dio la vida,
como me dijiste?

ISABEL
El mesmo.

ANDREA
¿Y este a quien quieres?

ISABEL
415
También.

ANDREA
Si este es primo de tu dueño,
¿qué has de hacer?

ISABEL
Morir, Andrea.

PEDRO
Aunque no merezca veros,
si las conjeturas ven,
420
divina Isabel, ya os veo.
Más sois vos que vuestra fama;
mal haya el que lisonjero,
yendo a pintaros perfecta,
aun no os retrató en bosquejo.
425
Hermoso enigma de nieve,
que el rostro habéis encubierto
para que no os adivinen
ni los ojos ni el ingenio;
jeroglífico difícil,
430
pues cuando voy a entenderos,
cuanto solicito en voces,
tanto acobardo en silencios.
Permitid vuestra hermosura...
Mas no hagáis tal, que más quiero
435
ver esa pintura en sombras
que haber de envidiarla en lejos.
Claro cielo, sol y rayo
que está esa nube tejiendo,
venid a Toledo a ser
440
el más adorado objeto
que supo lograr Cupido
en los brazos de Himeneo.
La voz de don Lucas habla
en mi voz. Yo soy quien ciego
445
a ser intérprete vine
de aquel amor estranjero.
Y pues sois rayo, alumbrad
entre sombras y reflejos;
pues sois cielo y sol, usad
450
de vuestros claros efetos;
jeroglífico, explicaos;
enigma, dad a entenderos,
pues descubriéndoos seréis,
con una causa y a un tiempo,
455
el jeroglífico, el rayo,
el sol, la enigma y el cielo.

ANDREA
Discreto parece el primo.

ISABEL
Advertid, señor don Pedro,
que se ha ido vuestra voz
460
hacia vuestro sentimiento.
Doña Isabel es mi nombre,
no doña Alfonsa, y no quiero
que allá le representéis,
y ensayéis en mí el requiebro.
465
Y aunque el favor me digáis
por el que ha de ser mi dueño,
no os estimo la alabanza
que me hacéis. Vedme primero,
y creeré vuestras lisonjas,
470
creyendo que las merezco;
pero, sin verme, alabarme
es darme a entender con eso
o que yo soy presumida,
tanto que pueda creerlo,
475
o que don Lucas y vos
tenéis un entendimiento.

PEDRO
Pues el sol, aunque se encubra
entre nubes, no por eso
deja de mostrar sus rayos
480
tan claros, si no serenos;
el iris, ceja del sol,
más hermoso está y más bello
cuando entre negros celajes
es círculo de los cielos;
485
más sobresale una estrella
con la sombra; los luceros,
porque esté obscura la nube,
no por eso alumbran menos;
perfume el clavel del prado,
490
en verde cárcel cubierto,
por las quiebras del capillo
da a leer sus hojas luego.
Pues ¿qué importa que esa nube
agora no deje veros,
495
si habéis de ser como el iris,
clavel, estrella y lucero?

ANTONIO
Doña Isabel, ¿qué esperamos?
A la litera.

PEDRO
Teneos,
que vos no habéis de salir
de Madrid.

ANTONIO
500
¿Por qué, don Pedro?

PEDRO
Porque no quiere mi primo.

ANTONIO
Pues decidme: ¿cómo puedo
dejar de ir a acompañar
a mi hija? Demás de eso,
505
que si yo no se la doy,
y lo que ordena obedezco,
¿cómo me podrá dar cuenta
de lo que yo no le entrego?

PEDRO
Todo eso está prevenido.
510
Ved ese papel que os dejo,
con que no necesitáis
de partiros.

ANTONIO
Ya le leo.
¿Qué es esto? ¿Papel sellado?

(Abre un pliego de papel sellado.)

ANDREA
¿Qué será?

CABELLERA
Yo no lo entiendo.

ANTONIO
(Lee DON ANTONIO.) «Recebí de don Antonio de Salazar una mujer, para que lo sea mía, con sus tachas buenas o malas, alta de cuerpo, pelimorena y doncella de facciones, y la entregaré tal y tan entera, siempre que me fuere pedida por nulidad o divorcio.
En Toledo, a 4 de setiembre de 638 años.
Don Lucas de Cigarral. Toledo».

ISABEL
515
¿Para mí carta de pago?

ANTONIO
Don Pedro, ¿este caballero
piensa que le doy mujer,
o piensa que se la vendo?

CABELLERA
Pues yo sé que va vendida
doña Isabel.

ANDREA
520
Yo lo creo.

ANTONIO
Yo quiero ver a don Lucas
en las ventas. Vamos luego.
Ven, Isabel.

ISABEL
(A morir.
¡Valedme, piadosos cielos!)

PEDRO
525
Aunque esté vuestra pintura
en borrón, tiene unos lejos
dentro, que el alma retrata,
que casi son unos mesmos.

ISABEL
(¡Quién pudiera descubrirse!)

PEDRO
(¡Quién viera su rostro!)

ISABEL
530
(¡Cielos!,
¿qué nave halló la tormenta
en las bonanzas del puerto?)

ANTONIO
Ea, Isabel, a la litera.

ANDREA
Ve delante.

CABELLERA
Allá te espero.

ANTONIO
(Yo lo erré.) Vamos.

ISABEL
535
Ya voy.

ANTONIO
¿Qué esperáis?

PEDRO
Ya os obedezco.

ISABEL
(¿Si fuese yo la que quiere?)

PEDRO
(¿Si este es mi perdido dueño?)

ANTONIO
(Mas si don Lucas es rico,
540
¿qué importará que sea necio?)

(Vanse.)
(Salen DON LUIS y CARRANZA, criado.)

CARRANZA
¿No me dirás, don Luis, adónde vamos?
Ya en las ventas estamos
del muy noble señor Torrejoncillo,
u del otro segundo Peralvillo,
545
pues aquí la hermandad mesonitante
asaetea a todo caminante.
Don Luis, habla, conmigo te aconseja.
¿No me dirás qué tienes?

LUIS
Una queja.
(Paséase.)

CARRANZA
¿A qué efeto has salido de la corte?
550
En estas ventas, di, ¿qué habrá que importe
para tu sentimiento?
Di qué tienes, señor.

LUIS
Desvalimiento.

CARRANZA
Deja hablar afeitado,
y dime a qué propósito has llegado
555
a estas ventas. Refiéreme, en efeto,
qué vienes a buscar.

LUIS
Busco mi objeto.

CARRANZA
¿Qué objeto? Háblame claro, señor mío.

LUIS
Solicito a mi llama mi albedrío.

CARRANZA
¿No acabaremos y dirás qué tienes?

LUIS
560
¿Quieres que te procure a mis desdenes?

CARRANZA
A oírlos en tu prosa me sentencio.

LUIS
Y, en fin, ¿han de salir de mi silencio?

CARRANZA
Dilos, señor.

LUIS
Pues a mi voz te pido
que hagas un agasajo con tu oído.
565
Carranza, amigo, yo me hallé inclinado;
costome una deidad casi un cuidado;
mentalmente la dije mi deseo,
aspiraba a los lazos de Himeneo,
y ella, viendo mi amor enternecido,
570
se dejó tratar mal del dios Cupido.
Su padre, que colige mi deseo,
en Toledo la llama a nuevo empleo,
y hoy sale de la corte
para lograr, indigno, otro consorte.
575
Por aquí ha de venir, y aquí la espero;
convalecer a mi esperanza quiero
dando al labio mis ímpetus veloces,
a ver qué hacen sus ojos con mis voces.
Isabel es el dueño,
580
verdad del alma y alma de este empeño,
la que con tanto olvido
a un amante ferió por un marido.
Suspiraré, Carranza, ¡vive el cielo!,
aunque me cueste todo un desconsuelo;
585
intimarela todo mi cuidado,
aunque muera de haberle declarado;
culparé aquel desdén que el pecho indicia,
aunque destemple airada la caricia.
Mas si los brazos del consorte enlaza,
590
indignareme con el amenaza;
mis ansias, irritado, airado y fiero,
trasladaré a las iras del acero,
que es descrédito hallarme yo corrido,
quedándose mi amor tan desvalido.
595
Esta es la causa por que de esta suerte
yo mismo vengo a agasajar mi muerte;
de suerte que, corrido, amante y necio,
vengo a entrar por las puertas del desprecio.
Con vuelo que la luz penetrar osa,
600
galanteo mi muerte, mariposa,
por que en este desdén, que amante estraño,
me suelte mi albedrío el desengaño,
y en este sentimiento
mi elección deje libre mi tormento,
605
y para que Isabel, desconocida,
logre mi muerte, pues logró su vida.

CARRANZA
Oí tu relación, y maravilla
que con cuatro vocablos de cartilla,
todos impertinentes,
610
me digas tantas cosas diferentes.

LUIS
Gente cursa el camino. ¿Si ha llegado?

CARRANZA
¿Qué es «cursa»? ¿Este camino está purgado?

1.º
(Dentro.)
¡Ah de la venta!

TODOS
(Dentro.)
¡Hala!

1.º
(Dentro.)
¡Ah seor ventero!
¿Hay qué comer?

2.º
(Dentro.)
No faltará carnero.

1.º
(Dentro.)
¿Es casado vusted?

2.º
615
(Dentro.)
Más ha de treinta.

1.º
(Dentro.)
Según eso, carnero hay en la venta.

3.º
(Dentro.)
Huésped, así su nombre se celebre,
véndame un gato que parezca liebre.

TODOS
(Dentro.)
¡Hala!

1.º
(Dentro.)
¿Qué hay?

2.º
(Dentro.)
Mentecato,
620
compra al huésped, que es liebre y tira a gato.

CARRANZA
Una dama y un hombre miro.

LUIS
Quedo;
espérate, que vienen de Toledo.

CARRANZA
Nada, pues, te alborote.

1.º
(Dentro.)
¿Dónde van Dulcinea y don Quijote?

2.º
625
(Dentro.)
¿Dónde han de ir? Al Toboso, por la cuenta.

LUCAS
(Dentro.)
Voy al infierno.

1.º
(Dentro.)
Eso es: a la venta.

LUIS
¡Raro sujeto es este que ha llegado!

CARRANZA
Aqueste es un don Lucas, un menguado
de Toledo.

1.º
(Dentro.)
¡Ah seor güésped! Si le agrada,
630
écheme ese fiambre en ensalada.

2.º
(Dentro.)
Si va a Madrid la ninfa a estar de asiento,
en la calle del Lobo hay aposento.

3.º
(Dentro.)
Pues a fe que es mujer de gran trabajo.

LUCAS
(Dentro.)
Pues ¡voto a Jesucristo, si me bajo,
635
que han de entrar en la venta por la posta!

TODOS
(Dentro.)
Gua, gua.

1.º
(Dentro.)
Que la ha tendido don Langosta.

LUCAS
(Dentro.)
Mentís, canalla.

CARRANZA
Agora ha echado el resto.

LUCAS
(Dentro.)
Apeaos, doña Alfonsa, acabad presto,
porque quiero reñir.

ALFONSA
(Dentro.)
Detente, espera,
640
que me dará un desmayo que me muera.

1.º
(Dentro.)
Doña Melindre, déjele.

LUCAS
(Dentro.)
¿Qué espero?
Matarelos a fe de caballero.

ALFONSA
(Dentro.)
Detente, hermano.

LUCAS
(Dentro.)
Vínome la gana.
(Salen DON LUCAS y DOÑA ALFONSA.)
Téngame cuenta usted con esta hermana.

LUIS
¿No ve vusted que es vaya?

CARRANZA
645
Uced se tenga.

LUCAS
Conmigo no ha de haber vaya ni venga.
Gentecilla...

TODOS
(Dentro.)
Gua, gua.

LUIS
Tened templanza.

1.º
(Dentro.)
Envaine vuesarced, señor Carranza.

LUCAS
¿A mí Carranza, villanchón malvado?

CARRANZA
650
Yo soy Carranza, y soy muy hombre honrado;
(Empuña la espada CARRANZA.)
que yo también me atufo y me abochorno.

LUCAS
Mientes tú, y cinco leguas en contorno.

CARRANZA
Sáquela.

(Saca la espada.)

LUIS
Téngase, que ya me enfada.

LUCAS
Déjeme darle solo esta estocada.

LUIS
Tened.

LUCAS
655
Yo he de tirarle este altibajo.

LUIS
No me desperdiciéis este agasajo.

LUCAS
No os entiendo.

ALFONSA
Señor, mira...

LUIS
Repara
que es mi sirviente.

LUCAS
¡Fuera!

PEDRO
(Dentro.)
Para.

TODOS
(Dentro.)
Para.

LUIS
Una litera entró, y podéis templaros.

LUCAS
660
Aunque entre un coche, tengo de mataros.

(Sale DON PEDRO, DON ANTONIO, CABELLERA, DOÑA ISABEL y ANDREA; y DOÑA ISABEL, con mascarilla.)

PEDRO
¿Qué es esto?

ALFONSA
Tente, hermano,
detente.

LUCAS
No me vayan a la mano.

ANTONIO
¿Con quién riñe?

LUIS
Con este mi criado.

ANTONIO
¡Con un pobre criado así indignado!
665
Don Lucas, débaos yo aquesta templanza.

LUCAS
Yo pensé que reñía con Carranza.

LUIS
Envainad, pues os logro tan templado.

LUCAS
Primero ha de envainar vuestro criado.

CARRANZA
(Envainen.)
La espada desempuño,
y obedezco.

LUCAS
670
Envaino la de Ortuño.

ISABEL
Andrea, ¡qué mal hombre!

ANDREA
¡Qué hosco y negro!

LUCAS
Por mi cuenta, señor, vos sois mi suegro.

ANTONIO
Vuestro padre seré.

PEDRO
(Muero abrasado.)

ALFONSA
(Don Pedro, ¿qué será que no me ha hablado?
675
Mas también puede ser que no me vea.)

ISABEL
Doña Alfonsa es aquella, amiga Andrea.

LUIS
Esta es doña Isabel.

CARRANZA
Callar intenta.

ANDREA
Don Luisillo también está en la venta.

LUIS
No puedo resistirme.

ISABEL
680
¿Que hasta aquí haya venido a perseguirme?

LUCAS
¿Y hala visto mi primo?

ANTONIO
Ni la ha hablado.

LUCAS
¿Vino siempre cubierta?

ANTONIO
Así ha llegado.

LUCAS
Y, en fin, ¿me quiere bien?

ANTONIO
Por vos se muere.

LUCAS
¿Y la puedo decir lo que quisiere?

ANTONIO
Sí podéis.

LUCAS
¿Puedo?

PEDRO
685
Sí. Obligarla intenta.

LUCAS
Pues, así os guarde Dios, que tengáis cuenta.
Un amor, que apenas osa
a hablaros, dice fiel
que, una de dos, Isabel:
690
o sois fea o sois hermosa.
Si sois hermosa, se acierta
en cubrir cara tan rara;
que no ha de andar vuestra cara
con la cara descubierta.
695
Si fea, el taparos sea
diligencia bien lograda,
puesto que, estando tapada,
nadie sabrá si sois fea.
Que todos se han de holgar, digo,
700
con vos si hoy hermosa os ven;
mas si os ven fea, también
todos se holgarán conmigo.
Pues estaos así, por Dios,
aunque os parezca importuno;
705
que no se ha de holgar ninguno
ni conmigo ni con vos.

ISABEL
¿Qué hombre es este, Andrea?

ANDREA
El peor
que he visto, señora mía.

ANTONIO
(¡Qué necedad!)

LUIS
(Grosería.)

LUCAS
¿No me habláis?

ISABEL
710
Digo, señor,
que debo agradecimiento
a ansias y pasiones tales,
pues en vos admiro iguales
el talle y entendimiento.
715
La fama que vos tenéis,
por ser quien sois, os aclama;
pero no dijo la fama
tanto como merecéis.
Y así, la muerte resisto
720
tarde, pues quiero decir
que, en viéndoos, pensé morir,
y ya muero, habiéndoos visto.

LUCAS
¡Lindo ingenio!

ANTONIO
Así lo crea
vuestra pasion prevenida.

LUCAS
¿Qué decís?

PEDRO
725
Que es entendida,
y debe de ser muy fea.

ALFONSA
Haz que el rostro se descubra,
hermano, si verla intentas.

LUCAS
Dejádmela brujulear,
que pinta bien.

ALFONSA
730
¿A qué esperas?

LUCAS
Isabel, hacedme gusto
de descubriros, y sea
la máscara el primer velo
que corráis a la modestia;
735
que están aquí debatiendo
si sois fea o no sois fea.
Y si acaso sois hermosa,
no es justicia que yo tenga
mancilla en el corazón
740
por que no tengáis vergüenza.

ISABEL
Los que son en vos preceptos,
han de ser en mí obediencias.
(Quítase la mascarilla.)
Yo me descubro.

LUCAS
Llenome.
Don Antonio, a fe, de veras
745
que hacéis excelentes caras.

ANTONIO
Era su madre muy bella.

PEDRO
(Vive Dios que es Isabel,
a quien en la rubia arena
de Manzanares un día
750
libré de la muerte fiera.)

LUCAS
¿Qué os parece la fachada,
primo mío? Hablad.

PEDRO
Que es buena.

ISABEL
(Ya me conoció don Pedro,
porque son los ojos lenguas.)

PEDRO
755
¿Y a ti qué te ha parecido,
doña Alfonsa?

ALFONSA
Que es muy fea.

PEDRO
Eres mujer, y no quieres
que alaben otra belleza.

LUCAS
Pensando estoy qué deciros
760
después que os vi descubierta,
que no sé lo que me diga.
Pedro.

PEDRO
Señor.

LUCAS
Oyes: llega,
y di por la boca verbos,
o lo que a ti te parezca;
765
háblala del mismo modo
como si yo mismo fuera;
dila aquello que tú sabes
de luceros y de estrellas,
tierno como el mismo yo,
770
hasta dejarla muy tierna;
que, cubierto, yo me atrevo
a hablar como una manteca;
pero en mi vida he sabido
hablar tierno a descubiertas.

PEDRO
¿Yo he de llegar?

LUCAS
775
Sí, primillo;
con mi propio poder llegas.

PEDRO
¿Con qué alma le he de decir
los requiebros y ternezas
si es fuerza que haya de hablar
con la tuya?

LUCAS
780
Con la vuestra.
Señora, allá va Perico.
No hay sino teneos en buenas,
y advertid que los requiebros
que os dijere, los requiebra
785
con mi poder. Respondelde
como si a mí propio fuera.
Empezad.

PEDRO
Ya te obedezco.

ISABEL
(Deme mi dolor paciencia.)

ANDREA
(Lindo empleo hizo Isabel.)

PEDRO
790
(Amor alas tiene, vuela.)
Surgió la nave en el puerto,
halló el piloto la estrella,
dio el arroyo con la rosa,
salió el arco en la tormenta,
795
gozó el arado la lluvia,
hallaron al sol las nieblas,
rompió el capillo la flor,
encontró el olmo la yedra,
tórtola halló su consorte,
800
el nido el ave ligera;
que esto y haberos hallado,
todo es una cosa mesma.
Bien haya ese velo o nube
que, piadosamente densa,
805
por que no ofendiese al sol,
detuvo a la luz perpleja.
Yo he visto nacer el día
con clara luz y serena
para castigar el prado,
810
o ya en sombras o ya en nieblas;
yo he visto influir al sol
serenidades diversas,
para engañar al mar cano
con una y otra tormenta;
815
pero engañarme con sombras
y herir con luz es destreza
que ha inventado la hermosura,
que es de las almas maestra.
Vos sois más que aquello más
820
que cupo en toda mi idea,
y aun más que aquello que miro,
si hay más en vos que más sea.
Que tan iguales se añudan
en vos ingenio y belleza,
825
vuestro donaire tan uno
se ha unido con la modestia,
que si rendirme no más
que a la hermosura quisiera,
el ingenio me ha de hacer
830
que del ingenio me venza,
si del donaire el recato
es quien igual me sujeta,
porque, como estas virtudes
están unidas, es fuerza
835
que o no os quiera por ninguna,
o que por todas os quiera.

LUCAS
Aprieta la mano, Pedro,
que esto es poco.

PEDRO
Hermosa hiena,
que halagaste con voz blanda
840
para herir con muerte fiera,
¿cómo, decidme, de ingrata
soberbiamente se precia
quien me ha pagado una vida
con una muerte sangrienta?
845
Desde el instante que os vi,
se rindieron mis potencias
de suerte...

ISABEL
Mirad, señor,
que es grosería muy necia
que me vendáis un desprecio
850
a la luz de una fineza
No entra amor tan de repente
por la vista; amor se engendra
del trato, y no he de creer
que amor que entra con violencia
855
deje de ser, como el rayo,
luz luego, y después pavesa.

PEDRO
No engendra al amor el trato,
Isabel; que, si eso fuera,
fuera querida también,
860
siendo discreta, una fea.

ISABEL
El trato engendra al amor,
y para que la experiencia
lo enseñe, si no hay agrado,
es cierto que no hay belleza.
865
El agrado es hermosura;
para el agrado es de esencia
que haya trato; luego el trato
es el que el amor engendra.

PEDRO
Con trato, amor yo confieso
870
que es perfeto; mas se entienda
que amor puede haber sin trato.

ISABEL
Pero, en fin, amor se acendra
en el trato.

PEDRO
Decís bien.

ISABEL
Pues si es ansí, luego es fuerza
875
que os quede más que quererme
si más que tratarme os queda.

LUCAS
(No me agradan estos tratos.)

PEDRO
Concedo esa consecuencia;
mas ya os trata amor si os oye,
ya os quiere amor.

LUCAS
880
(Mucho aprieta.)

ISABEL
¿Y me queréis?

PEDRO
Os adoro;
solo falta que yo vea
vuestro amor.

ISABEL
Dirale el tiempo.

PEDRO
No le deis al tiempo lenguas,
885
teniendo voz vuestro amor.

ISABEL
Pues como a mi esposo es fuerza
quereros.

PEDRO
Seré dichoso.

ISABEL
Esta mano, que lo es vuestra,
lo dirá.

LUCAS
(Tómala la mano DON LUCAS.)
No es sino mía;
890
y es muy grande desvergüenza
que os toméis la mano vos
sin dármela a mí la iglesia.
Primillo, fondo en cuñado,
idos un poco a la lengua.

PEDRO
895
¡Si yo hablaba aquí por vos!

LUCAS
Sois un hablador, y ella
es también otra habladora.

ISABEL
¡Si vos me disteis licencia!

LUCAS
Sí, pero sois licenciosa.

PEDRO
900
Como tú dijiste que era
poco lo que la decía...

LUCAS
Poco era. ¿Quién os lo niega?
Mas ni tanto ni tan poco.

ALFONSA
(¡Que ella le hablase tan tierna,
905
y que él la adore tan fino!)

LUCAS
Doña Alfonsa.

ALFONSA
¿Qué me ordenas?

LUCAS
Llevaos con vos esta mano.

(Dala la mano de DOÑA ISABEL.)

ALFONSA
Sí haré, y pido que me tengas
por tu amiga y servidora.
(Aparte.)
(Y tu enemiga.)

LUCAS
910
En Illescas
me he de casar esta noche.

ALFONSA
Hasta ir a Toledo espera,
para que don Pedro y yo
nos casemos, y allí sean
915
tu boda y la mía juntas.

ISABEL
(Aparte.)
(Antes quiera amor que muera.)

LUCAS
Señora mía, no estoy
para esperaros seis leguas.

LUIS
(Muerto estoy.) A acompañaros
920
iré con vuestra licencia,
y celebrar vuestra boda.
Yo soy don Luis de Contreras,
vuestro servidor antiguo.

LUCAS
No os conozco, en mi conciencia.

LUIS
925
Y amigo de vuestro padre.

LUCAS
Sed su amigo, norabuena;
pero no habéis de ir conmigo.

CABELLERA
Llega el coche.

ANDREA
La litera.

LUIS
Yo he de ir con vos.

LUCAS
¡Voto a Dios
930
que me quede en esta venta!

LUIS
Ya me quedo.

LUCAS
¡Gran favor!

ISABEL
(Muerta voy.)

CABELLERA
(¡Hermosa bestia!)

ALFONSA
(Muriendo de celos parto.)

PEDRO
(¿Que esto mi dolor consienta?)

ANTONIO
935
(¿Que esto mi prudencia sufra?)

ISABEL
(¿Que esto influyese mi estrella?)

LUCAS
Alfonsa, ¿guardas la mano?

ALFONSA
Sí, señor.

LUCAS
Pues tened cuenta:
entre bobos anda el juego.
Pedro, entrad.

PEDRO
940
(¡Cielos, paciencia!)

LUCAS
Guárdeos Dios, señor don Luis.

LUIS
(Allá he de ir, aunque no quiera.)


Jornada II

Sale DON PEDRO en jubón, con sombrero, capa y espada, y CABELLERA, medio desnudo, por el patio del mesón.

CABELLERA
¿Adónde vas, señor, de esta manera,
medio desnudo?

PEDRO
Calla, Cabellera.

CABELLERA
945
A las dos de la noche, que ya han dado,
de mi media con limpio me has sacado,
y discurrir no puedo
dónde agora me llevas.

PEDRO
Habla quedo.

CABELLERA
Si hemos de ir fuera, aquí miro cerrada
950
la puerta principal de la posada.

PEDRO
No ha sido ese mi intento.

CABELLERA
Pues ¿adónde hemos de ir?

PEDRO
A este aposento.

CABELLERA
Don Lucas aquí duerme recogido,
que se oye en todo Illescas el ronquido.
955
Doña Alfonsa, su hermana,
duerme en otra alcobilla a él cercana.

PEDRO
¿Y el padre de Isabel?

CABELLERA
Duerme a aquel lado,
en aquel aposento.

PEDRO
¿Está cerrado?

CABELLERA
Cerrado está. Di lo que quieres, ea.

PEDRO
960
¿Y dónde están doña Isabel y Andrea?

CABELLERA
En esta sala están.

PEDRO
Ven poco a poco,
que la tengo de hablar.

CABELLERA
Si no estás loco,
que has de perder el seso he imaginado.
¿Qué es esto? ¿Tú, señor, enamorado
965
de una mujer que serlo presto espera
de don Lucas?

PEDRO
Sí, amigo Cabellera.

CABELLERA
Ten, señor, más templanza.
¿Tú faltar de tu primo a la confianza?
¿Cómo tú enamorado de repente?

PEDRO
970
Más anciano es el mal de mi accidente;
siglos ha que padezco un mal eterno.

CABELLERA
Yo tuve tu accidente por moderno;
pero si tiene tanta edad, más sabio,
quiero saber tu pena de tu labio.
975
Dime tu amor, que ya quiero escucharle

PEDRO
¿Qué intentas con oírle?

CABELLERA
Disculparle.

PEDRO
¿Me ayudarás después?

CABELLERA
Soy tu criado.

PEDRO
¿Óyenos alguien?

CABELLERA
Todo está cerrado.

PEDRO
¿Tendrás secreto?

CABELLERA
Ser leal intento.

PEDRO
Pues escucha mi amor.

CABELLERA
980
Ya estoy atento.

PEDRO
Era del claro julio ardiente día.
Manzanares al soto presidía
y, en clase que la arena ha fabricado,
lecciones de cristal dictaba al prado,
985
cuando, al morir la luz del sol ardiente,
solicito bañarme en su corriente.
En un caballo sendas examino,
y a la Casa del Campo me destino.
Llego a su verde falda,
990
elijo fértil sitio de esmeralda,
del caballo me apeo,
creo la amenidad, el cristal creo,
y apenas con pereza diligente
la templanza averiguo a la corriente,
995
cuando, alegres también como veloces,
a un lado escucho femeniles voces.
Guío a la voz los ojos, prevenido,
y solo la logré con el oído;
piso por las orillas, y tan quedo
1000
que pensé que pisaba con el miedo.
Más la voz me encamina, y más me llama.
Voy apartando la una y otra rama,
y en el tibio cristal de la ribera
a una deidad hallé de esta manera:
1005
todo el cuerpo en el agua hermoso y bello,
fuera el rostro, y en roscas el cabello.
Deshonesto el cristal que la gozaba,
de vanidad al soto la enseñaba;
mas si de amante el soto la quería,
1010
por gozársela él todo, la cubría.
Quisieron mis deseos diligentes
verla por los cristales transparentes,
y al dedicar mis ojos a mi pena,
estaba, al movimiento de la arena,
1015
ciego o turbio el cristal, y dije luego:
«¿Quién con esta deidad no ha de estar ciego?».
Turbio el cristal estaba,
y cuanto más la arena le enturbiaba,
mejor la vi; que, al no ver la corriente,
1020
sola era su deidad lo transparente,
no el río, no, que al gozar tanta hermosura,
él es quien se bañaba en su blancura.
Cubría, para ser segundo velo,
túnica de cambray todo su cielo,
1025
y solo un pie movía el cristal blando:
sin duda imaginó que iba pisando;
pero cuando, sin verse, se mostraba,
un plumaje del agua levantaba
del curso propio con que se movía.
1030
Víale entre el cristal y no le vía,
que distinguir no supo mi albedrío
ni cuándo era su pie ni cuándo el río.
Procuraban, ladrones, mis enojos
robar sus perfecciones con los ojos,
1035
cuando en pie se levanta, toda hielo:
cubre el cristal lo que descubre el velo.
Recátome en las ramas dilatadas
Prevenidas la esperan sus criadas;
dícenla todas que a la orilla pase,
1040
y nada se dejó que yo robase.
Y, en fin, al recogerla,
tiritando salió perla con perla,
y yo dije abrasado:
«¡Oh qué bien me parece el fuego helado!».
1045
Sale a la orilla, donde verla creo;
pónenseme delante, y no la veo.
Enjúgala el halago prevenido
la nieve que ella había derretido,
cuando un toro con ira y osadía
1050
-que era día de fiestas este día-
desciende de Madrid al río; y luego,
más irritado sí, que no más ciego,
quiere cruel, impío,
de coraje beberse todo el río;
1055
bebe la blanca nieve,
bebe más, y su misma sangre bebe.
El pecho, pues, herido, el cuello roto,
parte a vengar su injuria por el soto,
las cortinas de ramas desabrocha,
1060
sacude con la coz a la garrocha,
y a mi hermosa deidad vencer procura,
que se quiso estrenar en la hermosura.
Huyen, pues, sus criadas con recelo,
y ella se honesta con segundo velo;
1065
que aunque el temor la halló desprevenida,
quiso más el recato que la vida.
Yo, que miro irritarse el toro airado,
de amor y de piedad a un tiempo armado,
indigno la pasión, librarla espero,
1070
y dándole advertencias al acero,
osadía y pasión a un tiempo junta,
el corazón le paso con la punta,
con tan felice suerte
que ni un bramido le costó la muerte.
1075
Conoce que a mi amor debe la vida.
Honestamente la hallo agradecida;
menos, viéndola más, mi amor mitigo.
Entra dentro del coche, y yo la sigo;
cierra luego la noche;
1080
entre otros, con lo obscuro, pierdo el coche.
Búscala y no la encuentra mi cuidado.
Voyme a Toledo, donde, enamorado,
le dije mis finezas con enojos
a aquel retrato que copié en los ojos.
1085
Quéjome solo al viento,
procúrame mi primo un casamiento,
la ejecución de sus preceptos huyo,
voy a Madrid a efetuar el suyo,
vuelvo con Isabel -¡nunca volviera!-,
1090
cubre el rostro Isabel -¡nunca le viera!-,
pues dice mi esperanza, hoy más perdida,
que es Isabel, a la que di la vida
por valor o por suerte,
que es Isabel la que me da la muerte.
1095
Y, en fin, amante sí, y no satisfecho,
de la sombra esta noche me aprovecho.
A vengar con mis voces este agravio
salga esta calentura por el labio:
sepa Isabel de mi cruel tormento,
1100
asusten mis suspiros todo el viento,
sean, agora que Isabel me deja,
intérpretes mis voces de mi queja.
Suceda todo un mal a todo un daño,
válgame un riesgo todo un desengaño.
1105
Agora la he de hablar, verla porfío.
Déjame que use bien de mi albedrío,
deja que a hablarla llegue,
para que esta tormenta se sosiegue;
déjame que la obligue,
1110
para que este cuidado se mitigue,
y por que al referir pena tan fiera,
mi gloria dure y mi tormento muera.

CABELLERA
Tu relación he escuchado,
y por Dios que me lastimo
1115
que se enamore quien tiene
tan lindos cinco sentidos.
¿Tú, señor, enamorado?

PEDRO
Es el sujeto divino.

CABELLERA
Y tú, muy lindo sujeto;
1120
pero, puesto que has venido
a hablar con doña Isabel,
llega falso y habla fino;
pero no andarás muy falso
con don Lucas, que es tu primo,
1125
pues tú la amabas primero,
y él hasta ayer no la ha visto.
Y en llegando a enamorarse
un hombre a todo albedrío,
no hay hermano para hermano,
1130
ni hay amigo para amigo.
Pues si un hermano no vale,
¿cómo ha de valer un primo,
que es parentesco de negros?
Todos están recogidos
1135
los huéspedes del mesón.
¿Llamaré?

PEDRO
Llama quedito.

CABELLERA
No sea que el huésped nos sienta,
que es el huésped más cocido
que hay en Illescas, y siente
1140
dentro en su casa un mosquito.

PEDRO
Oyes: ¿viste anoche entrar
a un don Luis que se hizo amigo
de don Lucas?

CABELLERA
Embozado
tras la litera se vino,
1145
y anoche tomó posada
en el mesón.

PEDRO
¿Y has sabido
a qué viene?

CABELLERA
Galantea
a Isabel, que así lo dijo
su criado a otro criado,
1150
y aqueste criado mismo
a otro criado después,
como criado fidedigno,
se lo contó, y él a mí.
Yo agora a ti te lo aviso,
1155
que no sirve quien no cuenta
lo que ha visto y que no ha visto.

PEDRO
Pues, con amor y con celos
a un tiempo, me determino
a hablar a Isabel.

CABELLERA
Pues manos
1160
al amor, amo y amigo.
Llego.

PEDRO
No llegues, espera,
que están abriendo el postigo
por de dentro.

CABELLERA
Dices bien.

PEDRO
¿Qué será?

CABELLERA
No lo he entendido.

(Sale DOÑA ISABEL, medio desnuda, y ANDREA, por otro aposento.)

ISABEL
1165
No me detengas, Andrea.

ANDREA
¿Dónde vas?

ISABEL
A dar suspiros
a los cielos de mis quejas.

ANDREA
Témplate.

ISABEL
No espero alivio.

ANDREA
¿Qué intentas?

ISABEL
Buscar mi padre.

ANDREA
1170
Está agora recogido.

ISABEL
Ven a despertarle, Andrea,
que no ha de ser dueño mío
don Lucas.

ANDREA
Resuelta estás.

PEDRO
Arrímate.

CABELLERA
Ya me arrimo.

ANDREA
1175
¿Y si no quiere tu padre?

ISABEL
No es dueño de mi albedrío.

ANDREA
Pues ¿quién ha de ser tu esposo?

ISABEL
Don Pedro ha de serlo mío,
o ninguno lo ha de ser;
1180
si no es que, desconocido,
a Alfonsa quiere.

PEDRO
(¡Pedidme
albricias, alma y sentidos!)

ANDREA
Vuélvete a dormir.

ISABEL
No puedo.

CABELLERA
(Cenó poco, no me admiro.)

ISABEL
1185
¿En qué aposento hallaré
a mi padre?

ANDREA
No le he visto
recoger; yo no lo sé.
En habiendo amanecido,
podrás hablarle.

ISABEL
No alargues
1190
plazos a un dolor prolijo.
Don Pedro ha de ser...

(Tópela cara a cara.)

PEDRO
Don Pedro,
infelice dueño mío,
ha de ser quien os adore
tan amante y tan rendido
1195
que han de ser alma y potencias
lo menos de un sacrificio.

ISABEL
¿Quién es?

PEDRO
Quien no os ha ganado
cuando ya os hubo perdido;
el que os ha granjeado a penas,
1200
el que os mereció a suspiros,
el que os solicita a riesgos,
el que os procura a cariños...

ISABEL
Hablad quedo, y ved que estamos...

PEDRO
Templar la voz no resisto,
1205
que esta es la voz de mi amor,
y está mi amor encendido.

ISABEL
Señor don Pedro, si oísteis
la verdad del dolor mío,
si aun no os ha costado un ruego
1210
la compasión de un cariño,
no os llaméis tan infeliz
como decís, pues yo he dicho
acaso que tengo amor,
y ya vos lo habéis sabido.
1215
Dejad para el desdeñado
la queja, llámese el digno
feliz, y infeliz se llame
el que nunca ha merecido.
Yo sí que soy desdichada,
1220
pues os quiero, y lo repito,
y estando vivo el amor,
tengo a los celos más vivos.
Ya habréis templado, con verme,
el mal de no haberme visto.
1225
Este sí es mal, pues que tiene,
viéndoos más, menos alivio:
doña Alfonsa ha de ser vuestra,
con que viene a ser preciso
que no lo pueda yo ser
1230
ni pueda llamaros mío.
Ella es quien dice que os quiere,
con que yo naturalizo
a mis bastardos temores,
que son de mis celos hijos.
1235
Mirad, pues, cuál de los dos
el más infeliz ha sido,
pues vos lográis un amor
y yo unos celos concibo.

PEDRO
¿Yo, Isabel, no tengo celos?
1240
¿Yo, decís vos, que me libro
de una verdad que la cubro
con la sombra de un indicio?
¿No es la flor clicie don Luis,
que, constante a los peligros,
1245
está acechando los rayos,
de vuestro oriente vecino?
¿No viene a amaros, señora?
¿No viene tras vos? ¿No he visto
que os quiere?

ISABEL
¿Y quién es el sol?
1250
No con falsos silogismos
me arguyáis, cuando estáis vos
respondiéndoos a vos mismo.
Si es la clicie flor don Luis,
¿cuándo el sol la clicie quiso?
1255
¿Cuándo, para desdeñarla,
no es cada rayo un aviso?
Si soy sol, como decís,
¿cuándo mis rayos no han sido
para desdeñarle ardientes,
1260
y para abrasarle tibios?
¿Qué os daña a vos que él me quiera,
pues veis que yo no le estimo?
Mucho más florece el premio
de la competencia al viso.
1265
Al clavel quiere la rosa,
y el está desvanecido
de ver que le hayan premiado
en competencias del lirio.
Olmo que abrazó a la yedra
1270
está más agradecido
de ver que, siendo él distante,
se olvidase del vecino.
Ansí, ¿qué importa que, amante,
constante, atento [y] activo,
1275
me quiera don Luis a mí,
si con ver un amor mismo
en los dos, con ser a un tiempo
tan constantes como finos,
sois el preferido vos,
1280
y es él el aborrecido?

PEDRO
Luego, aunque me quiera a mí
doña Alfonsa, no hay indicio
para celos.

ISABEL
Sí le hay,
porque vos no me habéis dicho
1285
que no la queréis; y yo
que aborrezco a don Luis, digo.

PEDRO
Pues yo solo os quiero a vos.

ISABEL
Que no me halaguéis os pido
con el amor, si después
1290
me matáis con el olvido;
que mucho peor será,
si no le tenéis, fingirlo,
que, si le tenéis, callarle,
pues por más decente elijo
1295
que me ocultéis vuestra llama
y os halle después más fino,
que no hallarme aborrecida,
pensando que me han querido.

PEDRO
Pulid el bruto diamante
1300
de mi amor, en cuyos visos
haréis claras experiencias
del fondo del dolor mío.

ISABEL
Pues elíjase un remedio
para evitar los disignios
de mi padre.

ANDREA
1305
¡Ce!, señores

PEDRO
¿Qué es lo que dices?

ANDREA
Que miro
abrir aquel aposento.

PEDRO
¿Cúyo es?

ANDREA
El de don Luisillo.

PEDRO
¿Dónde irá?

ANDREA
Habrá madrugado
1310
para tomar el camino
antes que amanezca.

CABELLERA
Es cierto.

ISABEL
Pues, señor, yo me retiro,
no me vea.

PEDRO
Bien eliges.

ISABEL
Quédate a Dios, dueño mío.

PEDRO
En fin, ¿me querrás?

ISABEL
1315
Soy tuya.

PEDRO
¿Y don Luis?

ISABEL
Es mi enemigo.
¿Y Alfonsa?

PEDRO
Mátela amor.

CABELLERA
Acabad, cuerpo de Cristo,
que está don Luis en el patio.

ISABEL
1320
(A ANDREA.)
Pues yo me voy. Ven conmigo.

CABELLERA
Señor, entra tú también,
porque don Luis ha salido,
y puede verte al pasar
a tu aposento, y colijo
1325
que no puede juzgar bien
de verte a esta hora vestido.

ISABEL
Mirad, don Pedro...

PEDRO
¿Qué importa
que esté un instante contigo
en tanto que este don Luis
sale fuera?

ANDREA
1330
Bien ha dicho.
Luz tienes y eres honrada.
Que él te quiere bien he oído,
y los que son más amantes
son los menos atrevidos.

ISABEL
Pues cierra.

ANDREA
1335
La puerta cierro.

PEDRO
Tú quédate aquí escondido,
pues no importa que te vea.

CABELLERA
Obedecerte es preciso.

ANDREA
Lo dicho, dicho, lacayo.

CABELLERA
1340
Fregona, lo dicho, dicho.

(Éntranse en el aposento de DOÑA ISABEL los tres, queda CABELLERA fuera, y salen DON LUIS y CARRANZA.)

CARRANZA
A media noche, señor,
¿dónde vas?

LUIS
Nada te espante.
Voy a intimar a mi amante
la justicia de mi amor.

CARRANZA
1345
No alcanzo tu pensamiento.

LUIS
Huella quedo.

CARRANZA
¿No dirás
dónde a estas horas vas?

LUIS
Solicito su aposento.

CARRANZA
Ten cordura, ten templanza.
1350
¡Que esto un hombre cuerdo intente!
¿Y si don Lucas te siente?

LUIS
No me aconsejes, Carranza.

CARRANZA
Durmiendo a todos agora
con un mismo sueño igualo.
1355
No seas Arias Gonzalo
si está hecho el mesón Zamora.
De verla no es ocasión,
y esta en que la vas a hablar
solo es hora de buscar
1360
a la moza del mesón.

LUIS
A dedicar almas mil
vengo a la luz por quien veo,
porque nunca yo flaqueo
de ese accidente civil.

CARRANZA
1365
Si ello ha de ser, vamos, pues.
Mitiga tu sentimiento.

LUIS
¿Sabes cuál es su aposento,
Carranza amigo?

CARRANZA
Este es.
Anoche se recogió
en este aposento.

LUIS
1370
Y di:
¿estás cierto en eso?

CARRANZA
Sí.

LUIS
Pues llama.
(Llame CARRANZA a otro aposento que esté enfrente del de ISABEL.)
¿Responden?

CARRANZA
No.

LUIS
Otra vez puedes volver
a llamar por si despierta.

CARRANZA
Llamo.

(Dentro, DOÑA ALFONSA.)

ALFONSA
1375
¿Quién anda en la puerta?

LUIS
¿Esta no es voz de mujer?
¿Quién será?

CARRANZA
Isabel sería.

LUIS
¿Si es Andrea?

CARRANZA
No, señor,
que yo conozco mejor
1380
su voz que la propria mía.

LUIS
Dudoso en la voz estoy.

CARRANZA
No es Andrea, señor.

LUIS
Pues
si no es Andrea, ella es.

(Sale DOÑA ALFONSA, medio desnuda.)

ALFONSA
¿Quién llamaba aquí?

LUIS
Yo soy.

ALFONSA
¿Quién sois?

CARRANZA
1385
(Abrieron la puerta.)

LUIS
Dueño hermoso de mi vida,
quien os procuró dormida
y os ha logrado despierta.
Soy quien con fuego veloz...

ALFONSA
1390
(Aparte.)
(Que es don Pedro he imaginado.
Como habla disimulado,
no le conozco en la voz.)

LUIS
...trocar procura en caricias
halagos de un ciego dios.
1395
Soy el que viene tras vos...

ALFONSA
(Aparte.)
(Don Pedro es. ¡Amor, albricias!)

LUIS
Soy quien os quiere tan fiel...

ALFONSA
Pues ¿cómo, si es eso así,
no me hablasteis cuando os vi?

LUIS
1400
(Aparte.)
(Tiene razón Isabel.)
No hagáis, desatenta, enojos
las que obré finezas, sabio,
pues lo que dictaba el labio
representaban los ojos.

ALFONSA
1405
Perdonad, que recelé
-que es desconfiada quien ama-
que mirabais a otra dama.

LUIS
Es verdad que la miré;
pero, puesto su arrebol
1410
de esa luz en la presencia,
conocí la diferencia
que hay de la tiniebla al sol.

ALFONSA
Por lisonja tan dichosa
premios mi verdad ofrezca;
1415
mas, como yo os lo parezca,
no quiero ser más hermosa.
Creer quiero lo que decís,
y valerme del consuelo.

CABELLERA
(Doña Alfonsa, vive el cielo,
1420
es la que habla con don Luis
Buena es la conversación:
que es este don Luis ignora.
¡Cosa que le diese agora
algún mal de corazón!)

LUIS
1425
Sola una ocasión deseo
en que yo pueda mostrar...

ALFONSA
Don Lucas ha de estorbar
nuestro amor.

LUIS
Así lo creo;
pero podéis estar cierta
1430
que no ha de lograr su intento,
pues cuando este casamiento...

LUCAS
(Dentro, DON LUCAS.)
¡Hola! ¿Quién anda en la puerta?

LUIS
¿Quién es?

ALFONSA
¡Don Lucas! ¿Qué haré?

CABELLERA
(Sentido los ha, por Dios.)

LUIS
1435
¿Don Lucas está con vos?

ALFONSA
Pues ¿dónde queréis que esté?

LUIS
Daré quejas a los cielos.
¿Así premiasteis mi amor?
¿Como...?

ALFONSA
¿Qué es esto, señor?
1440
¿De don Lucas tenéis celos?

LUIS
Yo he de ver...

ALFONSA
Tened templanza.

CARRANZA
No es tiempo de hacer estremos.
Vente.

ALFONSA
Adiós, luego hablaremos.

(Vase.)

LUIS
¿Qué es esto, amigo Carranza?

CARRANZA
1445
En la ceniza hemos dado
con el amor.

LUIS
Ven tras mí.

CARRANZA
¿Sale ya don Lucas?

LUIS
Sí.

CARRANZA
Por Dios que se ha levantado.

LUIS
Perdí famosa ocasión.

(Vanse los dos.)

CABELLERA
1450
Pulgas lleva el don Luisillo;
pero no me maravillo,
que hay muchas en el mesón.
A dormir de buena gana
me fuera. Señor, no hay gente.
1455
(Llama a la puerta por donde entró DON PEDRO.)
Sal presto; pero detente...

(Sale DON LUCAS, medio vestido, ridículamente, con espada y una luz, por el aposento de ALFONSA.)

LUCAS
El diablo está en Cantillana.
¿Quién está aquí?

(Ve a CABELLERA, y él vuelve la cara.)

CABELLERA
(Ya me vio.
A mi fortuna maldigo.)

LUCAS
¡Hombre ordinario! ¿Qué digo?
¿Quién sois, hombrecillo?

CABELLERA
1460
Yo.

(Vuelve la cara CABELLERA, y quiere irse.)

LUCAS
¿Qué es yo? Con eso no salva
una cuchillada. ¡Fuera!
Diga quién es.

CABELLERA
Cabellera,
al servicio de tu calva.

LUCAS
¿Qué haces aquí?

CABELLERA
1465
(¿Qué diré?)
Digo..., estaba..., porque yo...

LUCAS
¿Llamaste a mi puerta?

CABELLERA
No.

LUCAS
Pues ¿quién llamó?

CABELLERA
No lo sé.

LUCAS
¿Viste abrir la puerta?

CABELLERA
Sí.

LUCAS
1470
¿Y a quien era conociste?

CABELLERA
No, señor.

LUCAS
¿Y a qué saliste?

CABELLERA
Señor, a tu voz salí.

LUCAS
¿Era hombre el que llamaba?

CABELLERA
Sí, señor.

LUCAS
¿Vístele?

CABELLERA
No.

LUCAS
¿Adónde entró?

CABELLERA
1475
¡Qué sé yo!

LUCAS
Esto está peor que estaba.
Discurro: ¿no puede ser
que quien fue, con mal intento,
por llamar a mi aposento,
1480
llamase al de mi mujer?
¿Y que el que a llamar se atreve,
luego que abriesen la puerta,
dijese, en viéndola abierta,
acójome acá, que llueve?
1485
Pues si puede ser, yo intento,
con gallardas osadías,
entrar a hacer de las mías
y visitar su aposento;
y darle presumo un ¡zas!
1490
de buen modo, si le encuentro.

(Va a la puerta DON LUCAS por donde entró DON PEDRO.)

CABELLERA
(¡Por Cristo, que va allá dentro!)
¡Ah señor! ¿Adónde vas?

LUCAS
A visitar mi mujer.

CABELLERA
(¿Cómo lo podré impedir?)
1495
Mira que nos hemos de ir,
y que quiere amanecer.

LUCAS
¿Qué importa eso?

(Va a la puerta.)

CABELLERA
(Allá se arroja.
Así le he de divertir.)
Señor, ¿quiéresme decir
1500
de qué maestro es mi hoja?
Que no hay desde aquí a Sevilla
quien la sepa conocer.

(Saca la espada.)

LUCAS
¿Ahora?

CABELLERA
Ahora la has de ver.

LUCAS
De Francisco Ruiz Patilla.

CABELLERA
1505
(Aparte.)
(¡Que ahora no salga el asnazo
de don Pedro!) Es un espejo
la espada. Diz que es del viejo.

LUCAS
Del mozo es este recazo.
Quédate aquí.

(Dale la espada, y va a la puerta.)

CABELLERA
(No remedia
1510
nada, y su intento no evito.)
Ansí, de las que has escrito,
¿quieres leerme una comedia?

LUCAS
¿A media noche?

CABELLERA
Es verano.

LUCAS
Pues ¿adónde la oirás?

CABELLERA
1515
En aquel pozo, y serás
poeta samaritano.
La que se ha de hacer cien días,
según dices.

LUCAS
Hela aquí.
(Saque una comedia.)
Oye un paso que escribí
1520
entre Herodes y Herodías.

CABELLERA
¡Será famoso!

LUCAS
Sí, a fe.
Pero ver primero intento
quién llamaba a mi aposento.

(Hace que va al aposento.)

CABELLERA
Señor, yo fui el que llamé.

LUCAS
1525
Si eras tú, yo me concluyo
¿Y a qué llamaste, si eras?

CABELLERA
Llamaba a que me leyeras
algún trabajillo tuyo
si no dormías acaso.
1530
(Aparte.)
(Don Pedro, así, me ha de oír.)
(Dice recio este verso.)
Ahora es tiempo de salir.

LUCAS
¿Quién ha de salir?

CABELLERA
El paso.
Di los versos.

LUCAS
Son valientes.

CABELLERA
Lope es contigo novel.

LUCAS
1535
«Sale Herodes y, con él,
cuatrocientos inocentes».

(Asómanse ANDREA y DON PEDRO a la puerta.)

PEDRO
Agora a salir me obligo,
aunque allí está.

ANDREA
¿Sales?

PEDRO
Sí.

CABELLERA
Vaya, señor.

LUCAS
Dice ansí...
1540
¿Quién anda en aquel postigo?

(Velos DON LUCAS, y cierran la puerta.)

PEDRO
Él me vio. ¡Cierra la puerta!
¡Cierra!

(Cierran y tórnanse a entrar.)

ANDREA
(Nací desdichada.)

LUCAS
¿Conmigo la hacen cerrada?
Pues yo la he de hacer abierta.

CABELLERA
1545
(¡Vive Dios que no salió!)

LUCAS
¡Cabellera!

CABELLERA
(Él ha de hallarle.)
¿Quieres entrar a matarle?
Responde.

LUCAS
No, sino no.
Llama a la puerta.

(Llame CABELLERA.)

ANDREA
(Dentro.)
¿Quién llama?

LUCAS
¿Esta es la criada?

CABELLERA
1550
Sí.

LUCAS
¡Hola, criada! Abre aquí
al marido de tu ama.

ANDREA
(Abre.)
Entrad.

LUCAS
Entra tú primero.
Morirá a fe de cristiano.

CABELLERA
1555
Pon la daga en la otra mano
y dame ese candelero,
que yo he de morir contigo.

(Dale DON LUCAS la luz a CABELLERA.)

LUCAS
Esa luz puedes llevar.

CABELLERA
(Aparte.)
(Ansí lo he de remediar.)
¿No me sigues?

LUCAS
1560
Ya te sigo.

CABELLERA
Voy enojado.

LUCAS
Voy ciego.

CABELLERA
(Adelante, industria mía.)

LUCAS
¿Adulterio el primer día?
Entre bobos anda el juego.

(Éntranse. Salen DON PEDRO y DOÑA ISABEL, turbados.)

ISABEL
¿Entró don Lucas?

PEDRO
1565
Entró,
desnudo el airado acero.

ISABEL
Detrás de aquella cortina
te esconde.

PEDRO
No me resuelvo.
Diré que tu esposo soy.

ISABEL
1570
Échasme a perder con eso
Escóndete, dueño mío.

PEDRO
Advierte...

ISABEL
Escóndete presto,
que llegan.

PEDRO
No me porfíes.

ISABEL
Mira, señor...

PEDRO
Estoy ciego.

ISABEL
Haz esto por mí.

PEDRO
1575
Soy tuyo,
Isabel: ya te obedezco.

(Escóndese detrás de una cortina. Salen DON LUCAS y CABELLERA con el candelero.)

LUCAS
Alumbra, mozo.

CABELLERA
Ya alumbro.

LUCAS
¿Quién está en este aposento?

ISABEL
¿Qué es esto, señor don Lucas?
1580
¿Cómo vos tan descompuesto
alteráis de mi quietud
el recatado silencio?

LUCAS
¿Qué hacéis, Isabel, vestida
a estas horas?

ISABEL
En el lecho
1585
desvelada, y no desnuda,
estaba esperando el tiempo
de partir. Y vos, airado
y ciego, ¿cómo resuelto
os entráis de esta manera?

LUCAS
1590
¿Y qué hombre estaba aquí dentro?

ISABEL
¿Estáis en vos?

LUCAS
Sí, señora,
y estoy en vuestro aposento,
y le he de ver de pe a pa.
Alumbra, hermano; miremos
1595
detrás de aquesta cortina.

CABELLERA
Has dicho muy bien. Yo llego.
(Cae en el suelo CABELLERA, fingiendo que tropezó, y mata la luz.)
¡Jesús!

LUCAS
¿Qué ha sido?

CABELLERA
Caer
y matar la luz a un tiempo.

LUCAS
Trae otra.

CABELLERA
Tengo quebrado
un pie. Sal, señor.

(Sale DON PEDRO detrás de la cortina, con la mano delante.)

PEDRO
1600
(Yo pruebo
a salir puesto que agora
no hay luces.)

LUCAS
¡Ah señor Nieto!
Pues es huésped, traiga luces.
Ponerme a la puerta quiero;
1605
no sea que, estando a escuras,
se salga el que está acá dentro.

(Vase a la puerta y pónese en ella, y al salir DON PEDRO, tope con él, y ásele DON LUCAS.)

ISABEL
(¡Válgame Dios! ¿Qué he de hacer?)

LUCAS
¿Quién anda aquí?

PEDRO
(¡Vive el cielo
que he topado con don Lucas!)

LUCAS
Topé un hombre.

CABELLERA
1610
(Peor es esto,
porque, al salir, es sin duda
que ha topado con don Pedro.
Quiero decir que soy yo,
y llegarme.)

(Llégase cara con cara con su amo.)

LUCAS
Diga luego
quién es.

CABELLERA
1615
Yo, que voy por luces.

LUCAS
Mentís, que es de mejor pelo
a quien yo tengo.

CABELLERA
Señor,
yo soy.

LUCAS
Ahora lo veremos.
¡Luces!

MESONERO
(Dentro, MESONERO.)
¿Andan los demonios
en el mesón?

(Hace fuerza DON PEDRO para soltarse.)

LUCAS
1620
Estaos quedo.

(Salen DON LUIS y DOÑA ALFONSA con luces.)

ALFONSA
Luz hay aquí.

LUIS
Y aquí hay luz.

ISABEL
(¿Qué miro? ¡Válgame el cielo!)

LUCAS
Verbum caro factum est.
Pues ¿qué hacéis aquí, don Pedro?

PEDRO
1625
Señor, mirar por tu honor,
y mirar por lo que debo
mirar, que tú eres mi sangre.

LUCAS
Dejad esos miramientos,
y decid qué hacéis aquí.

LUIS
1630
Ea, responded, don Pedro.

LUCAS
¿Quién os mete en eso a vos?
¿Sois mi sombra, caballero?

LUIS
Soy vuestra luz, pues la traigo.

LUCAS
Pues llevaos la luz, os ruego,
1635
que yo no la he menester.
¿Adónde vais?

LUIS
A Toledo.

LUCAS
Pues yo me vuelvo a Madrid,
solamente por no veros.

LUIS
Sois ingrato, ¡vive Dios!
Yo me voy.

(Vase.)

LUCAS
1640
¿No soy más de esto?
¡Válgate el diablo, el don Luis!

ALFONSA
Don Lucas, decid: ¿qué es esto?

LUCAS
Don Pedro está aquí encerrado.

ALFONSA
¿Vos le encontrasteis?

LUCAS
Yo mesmo.

ALFONSA
Pues ¿a qué entró?

LUCAS
1645
¡Qué sé yo!

ALFONSA
¿Quiere a Isabel?

LUCAS
Lo sospecho,
pues yo le he hallado escondido
agora.

ALFONSA
¡Válgame el cielo!

(Finge que la da el mal de corazón, y cae sobre un taburete.)

CABELLERA
Diole el mal.

LUCAS
Tenla esa mano,
1650
y tírala bien del dedo
del corazón. ¿No hay quien traiga
manteca?

ISABEL
Sí, yo la tengo.

LUCAS
Pues id por ella.

ISABEL
Yo voy.
(Llamaré de allí a don Pedro.)

(Vase.)

CABELLERA
1655
¡Qué gran mal! ¡Pobre señora!

LUCAS
¿Veis, primo, lo que habéis hecho?
Tenedla esta mano vos,
porque voy a mi aposento
por la uña de la gran bestia.

(Vase, y DON PEDRO tómala la mano.)

CABELLERA
1660
Ponga su uña, que es lo mesmo.

PEDRO
¿Fuese?

CABELLERA
Sí.

PEDRO
¿Qué hemos de hacer?

CABELLERA
Luego trataremos de eso.
Requiebra a la desmayada,
si entra don Lucas, más tierno,
1665
por que crea que la quieres,
que esto importa.

PEDRO
Y eso intento.

CABELLERA
Él viene ya.

PEDRO
Doña Alfonsa,
mi luz, mi divino cielo,
no le disfracéis turbado
1670
si he de gozarle sereno.
A vos os quiero, señora.

(Sale DOÑA ISABEL.)

ISABEL
¿Qué es lo que escucho?

PEDRO
Creed esto:
que solo a vuestra hermosura
se consagran mis deseos.
1675
El alma sois por quien vivo,
vos sois la luz por quien veo.

ISABEL
Pues traidor, falso, atrevido,
viven mis ardientes celos,
dioses que hoy en mi coraje
1680
tienen la corona y cetro,
que he de pagarte en venganzas
cuanto cobro en escarmientos.
Don Luis ha de ser mi esposo,
porque, aunque yo le aborrezco,
1685
por vengarme de ti solo,
vengarme en mí misma apruebo.
Quédate.

PEDRO
(Deja a la desmayada.)
Espera, señora,
y advierte que estos requiebros
los pronuncio con el labio
1690
y los finjo con el pecho.
Díjelos por que don Lucas
entendiese que la quiero,
no porque a ti no te adoro.
Escúchame.

ISABEL
No te creo,
1695
que, no estando aquí, no vienen
esas disculpas a tiempo.

CABELLERA
(Si aqueste desmayo fuera
fingido, estábamos buenos.)

PEDRO
Señora, solo eres tú
1700
el alma por quien aliento,
la muerte por quien yo vivo,
y la vida por quien muero.
Escucha...

ISABEL
No tengo oídos.

PEDRO
Repara bien...

ISABEL
Ya te dejo.

PEDRO
1705
...que solo te adoro a ti,
que a doña Alfonsa aborrezco.

(Levántase DOÑA ALFONSA del desmayo fingido.)

ALFONSA
Pues vive el cielo, cruel,
falso, ingrato, lisonjero,
que has de decir, de las dos,
1710
a cuál adoras, supuesto
que a ella le mientes finezas,
y a mí me finges requiebros.

CABELLERA
(El desmayo era fingido.
Todo el infierno anda suelto.)

ALFONSA
Di a quién quieres.

ISABEL
1715
Eso aguardo.

PEDRO
Mirad...

ALFONSA
¿En qué estás suspenso?

ISABEL
¿Me quieres?

PEDRO
(¿Qué la diré?)

ALFONSA
¿Me aborreces?

PEDRO
(¿Qué haré, cielos?)

ISABEL
¿Qué te elevas?

ALFONSA
¿Qué te turbas?

ISABEL
1720
¿Quién merece tu desprecio?

ALFONSA
¿Quién es dueño de tu amor?

PEDRO
Yo digo...

CABELLERA
(Buena la ha hecho.)

PEDRO
...que quiero...
(Aparte.)
(A la una agravio
si a la otra favorezco.)

ALFONSA
1725
¿Estas eran las finezas
con que anoche en mi aposento
dijiste que me adorabas?

PEDRO
¿Yo en tu aposento? ¿Qué es esto?

ISABEL
A Alfonsa quieres, traidor.

ALFONSA
1730
Doña Isabel es tu dueño.

ISABEL
Hoy has de probar mis iras.

ALFONSA
Hoy has de ver mi escarmiento.

PEDRO
Doña Alfonsa...

ALFONSA
No te escucho.

PEDRO
Doña Isabel...

ISABEL
Soy de fuego.

PEDRO
Mirad...

(Sale DON LUCAS.)

LUCAS
1735
Ya está aquí la uña.

CABELLERA
(La bestia ha llegado a tiempo.)

LUCAS
¿Estás sosegada?

ALFONSA
No.

LUCAS
Pues ¿qué sientes?

ALFONSA
Un desprecio.

LUCAS
¿Qué es esto, Isabel?

ISABEL
No sé.

LUCAS
Tú, di tu mal.

ALFONSA
1740
Soy de hielo.

LUCAS
Tú, dime tu pena.

ISABEL
Es grande.

LUCAS
¿No hay remedio?

ISABEL
Es sin remedio.

LUCAS
Don Pedro, dime: ¿qué sientes?

PEDRO
No tiene voz mi tormento.

LUCAS
¿No le he de saber?

ALFONSA
1745
Sabrasle.

LUCAS
¿No me le dirás?

ISABEL
No puedo.

LUCAS
Isabel, a la litera.
Alfonsa, el coche está puesto;
Pedro, el rucio está ensillado.
1750
En Cabañas nos veremos

ALFONSA
(Quejas, que muero de amor.)

ISABEL
(Iras, que rabio de celos.)

LUCAS
(Honra, ¿qué andáis titubeando?)

PEDRO
(Dudas, ¿qué andáis discurriendo?)

LUCAS
1755
(Pero yo lo sabré todo,
que entre bobos anda el juego.)


Jornada III

DON ANTONIO y DON LUCAS, dentro.

LUCAS
(Dentro.)
Ten ese macho, mulero,
que es un poquillo mohíno.

(Salen los dos.)

ANTONIO
¿Dónde fuera del camino
me sacáis?

LUCAS
1760
Hablaros quiero.

ANTONIO
Pues ¿a qué nos apartamos
del camino? ¿Qué queréis?

LUCAS
Suegro, agora lo veréis.

ANTONIO
Ya estamos solos.

LUCAS
Sí estamos.
¿Viene el coche?

ANTONIO
1765
Se quedó
más de una legua de aquí.

LUCAS
¿Queréis escucharme?

ANTONIO
Sí.

LUCAS
¿Habéis de enojaros?

ANTONIO
No.

LUCAS
¿Oís bien?

ANTONIO
¿No lo sabéis?

LUCAS
Quiero hablar quedo.

ANTONIO
1770
Hablad quedo.

LUCAS
Ultimadamente, ¿puedo
hablar a bulto?

ANTONIO
Podéis.
¿Tenéis que hablar mucho?

LUCAS
Mucho.
¿Replicaréis cuando yo
estuviere hablando?

ANTONIO
1775
No.

LUCAS
Pues escuchad.

ANTONIO
Ya os escucho.

LUCAS
Yo soy, señor don Antonio
de Contreras, un hidalgo
bien entendido, así así,
1780
y bienquisto, tanto cuanto.
Soy ligero luchador,
tiro una barra de a cuarto,
y aunque pese cuarto y libra,
a más de cuarenta pasos.
1785
Soy diestro como el más diestro,
espléndidamente largo,
por el principio atrevido,
y valiente por el cabo.
De la escopeta en las suertes
1790
salen mis tiros en blanco,
y puedo tirar con todos
cuantos hay del rey abajo.
Canto, bailo y represento,
y si me pongo a caballo,
1795
caigo bien sobre la silla,
y de ella mejor si caigo.
Si en Zocodover toreo,
me llaman el secretario
de los toros, porque apenas
1800
llegan cuando los despacho.
Conozco bien de pinturas,
hago comedias a pasto,
y, como todos, también
llamo a los versos trabajos.
1805
No soy nada caballero
de ciudad; soy cortesano,
y nací bien entendido,
aunque nací mayorazgo.
Pues mi talle no es muy lerdo:
1810
soy delgado sin ser flaco,
soy muy ancho de cintura,
y de hombros también soy ancho.
Los pies, ansí me los quiero;
piernas, ansí me las traigo,
1815
con su punta de lo airoso
y su encaje de estevado.
Yo me alabo, perdonad,
que esto importa para el caso,
y no he de hallar quien me alabe
1820
en un campo despoblado.
En fin, discreto, valiente,
galán, airoso, bizarro,
diestro, músico, poeta,
jinete, toreador, franco;
1825
y, sobre todo, teniendo
de renta seis mil ducados,
que no es muy mala pimienta
para estos veinte guisados,
salgo a que Isabel merezca
1830
estas gracias en sus brazos
-que nunca pensé, por Dios,
venderme yo tan barato-,
y hallo que con vuestra hija
me distis por liebre gato.

ANTONIO
1835
Advertid que sois un necio.

LUCAS
¿No me oiréis?

ANTONIO
No he de escucharos.
Mataros era más justo.

LUCAS
Señor mío, no lo hagamos
pendencia. Escuchad agora,
y vamos al cuento.

ANTONIO
1840
Vamos.

LUCAS
Lo primero, envié a decir
que saliese con cuidado
de Madrid, y se pusiese
una máscara al recato;
1845
y ella se puso, por una,
media mascarilla, tanto
que se le vio media cara
desde la nariz abajo.
Lo segundo, os supliqué
1850
que no vinierais, enviando
de que a Isabel admitía
un recibo ante escribano;
y os vinistis, no sabiendo
que yo he de vestirme llano,
1855
pues la tela de mujer
no ha menester suegro al canto.
Lo tercero, luego al punto
que me vio, se fue de labios
y me dijo mil requiebros
1860
por mil rodeos estraños.
Y una mujer, cuando es propia,
ha de andar camino llano,
que no ha de ser hablador
el amor que ha de ser casto.
1865
Más: arguyó con mi primo
daca el trato, toma el trato,
con que se le echa de ver
que es tratante, a treinta pasos.
Luego le dijo y le daba,
1870
sin haberla nunca hablado,
los requiebros en mi nombre
y en causa propia la mano.
Más: un don Luis se ha venido,
amante zorrero, al lado
1875
por vuestra señora hija,
muy modesto, aunque muy falso;
y en Illescas esta noche
hallé a mi primo encerrado
en la sala de Isabel.
1880
Y hoy, que a examinarle aguardo,
pregunto qué fue la causa
de haber anoche violado
el que ella llamaba templo
y vos nombraréis sagrado,
1885
y díjome que allí oculto
estuvo por ver si acaso
don Luis hablarla intentara,
para que su acero airado
feriara a venganzas nobles
1890
aquellos celos villanos.

ANTONIO
¿Y habló con don Luis?

LUCAS
No habló;
pero es caso temerario
que haya de andar un marido
si la ha hablado o no la ha hablado.
1895
¿Por una mujer, y propria,
he de andar yo vacilando,
pudiendo por mi persona
tener mujeres a pasto?
Ella, en fin, no es para mí.
1900
Mujer que se haya criado
en Toledo es lo que quiero,
y aun que naciese en mi barrio;
mujer criada en Madrid
para mi propria descarto,
1905
que son de revés las unas,
y las otras son de Tajo.
Y, en efeto, don Antonio,
solo vengo a suplicaros
que os volváis a vuestra hija
1910
a vuestra calle de Francos.
No he de casarme con ella,
aunque me hicieran pedazos.
Solos estamos los dos,
naide nos oye en el campo.
1915
Volveos a mi sa Isabel
a Madrid sin enojaros,
que esto es entre padres y hijos,
que es algo más que entre hermanos.
Y en llegando las sospechas
1920
a andar tan cerca del casco,
en siendo los suegros turbios,
han de ser los yernos claros.

ANTONIO
Por cierto, señor don Lucas,
que un poco antes de escucharos
1925
os tuve por majadero;
pero no os tuve por tanto.
¿Sabéis con quién habláis?

LUCAS
Sí. Dadme mi carta de pago
y llevaos a vuestra hija.

ANTONIO
1930
Con ella habéis de casaros
o os tengo de dar la muerte.
¿Qué dirán de mi honra cuantos
digan que a casarse vino...?

LUCAS
¿Y qué dirán los criados
1935
que han sabido que don Luis
la anda siguiendo los pasos?

ANTONIO
Don Luis camina a Toledo.

LUCAS
Pues ¿cómo va tan de espacio,
yendo Isabel en litera
y él en mula?

ANTONIO
1940
¿No está claro
que es por llevar compañía
y no ir solo?

LUCAS
Ese es el caso:
que, por no ir solo a Toledo,
quiere ir acompañado.

ANTONIO
1945
¿No decís que vuestro primo
se encerró anoche en el cuarto
de mi hija?

LUCAS
Ansí lo digo,
y él ansí me lo ha contado,
para ver mejor si hablaba
con él.

ANTONIO
1950
Pues desengañaos,
y logre esa diligencia
quietudes a vuestro engaño.
Si no es cómplice en su amor,
¿por qué queréis, indignado,
1955
pagarla en viles castigos
cuanto debéis en halagos?
Don Luis está ya en Toledo,
porque ya se ha adelantado,
y yo quedo con la queja
1960
y vos con el desengaño.
Templaos, don Lucas, prudente,
que ¡vive Dios que me espanto
que no tengáis entre esotras
la falta de ser confiado!

LUCAS
1965
¿Cómo no? Sí tengo tal,
que no soy tan mentecato
que no sepa que merezco,
más que él, esto y otro tanto;
pero díceme mi primo,
1970
que es un poco más cursado,
que las mujeres escogen
lo peor.

ANTONIO
Pues consolaos,
que no tenéis mal partido
si es verdadero el adagio.

LUCAS
1975
Ahora, señor don Antonio,
vuelvo a decir que estoy llano
a casar con vuestra hija.
Ya yo estoy desengañado;
pero si acaso don Luis,
1980
amante dos veces zaino,
vuelve a hacerse encontradizo
con nosotros, no me caso.

ANTONIO
Pues yo admito ese partido.

LUCAS
Yo vuestro precepto abrazo.

ANTONIO
1985
Pues esperemos el coche
en ese camino.

LUCAS
Vamos.
Así, don Antonio, aviso
que si hubiere algún engaño
en el amor de don Luis,
1990
que si él entra por un lado
a medias, como sucede
con otros más estirados,
me habéis de volver al punto
cuanto yo hubiere gastado
1995
en mulas, coche, litera,
gastos de camino y carros;
que no es justicia ni es bien,
cuando yo me quedo en blanco,
que seamos él y yo,
2000
él del gusto y yo del gasto.

ANTONIO
Dios os haga más discreto.

LUCAS
No haga más, que ya ha hecho harto.

(Vanse.)
(Dentro, ruido de cascabeles y campanillas, y representan todo lo que se sigue dentro.)

1.º
(Dentro.)
¡Arre, rucia de un puto! ¡Arre, Beata!

2.º
Dale, dale, Perico, a la reata.

1.º
2005
Oiga la parda cómo se atropella.

2.º
¡Arre, mula de aquel, hijo de aquella!

CABELLERA
(Dentro.)
Va una carrera, cocherillo ingrato.

1.º
¿Qué hace que no se apea y corre un rato?

CABELLERA
¿Adónde va el patán en el matado?

CAMINANTE
2010
(Dentro.)
A buscar voy a tu mujer, menguado.

CABELLERA
Dígame: si va a vella,
¿cómo va tan espacio?

CAMINANTE
Tal es ella.

ANTONIO
¿Y él no deja a sus hijos con el cura?

OTRO
¿Para qué? Aquí hay montón.

CABELLERA
Pues ¿qué hay?

TODOS
Basura.

MÚSICOS
2015
(Dentro.)
Mozuelas de la corte,
todo es caminar:
unas van a Güete
y otras a Alcalá.

CABELLERA
Para, cochero. El coche se ha volcado.

1.º
2020
El cibicón del coche se ha quebrado.

2.º
Pues ¿qué importa?

ANDREA
¡Qué lindo desahogo!

ALFONSA
¡Sáquenme a mí primero, que me ahogo!

CABELLERA
Paren esa litera.

COCHERO
¡Para, para!

ANDREA
Quebrose la redoma de la cara.

(Sale DOÑA ISABEL, y ANDREA.)

ISABEL
Volcose el coche.

ANDREA
2025
¡En hora mala sea!

ISABEL
Don Pedro saca a doña Alfonsa, Andrea.
¿Qué espero? Ya su amor se ha declarado.

ANDREA
¿Si la dará otro mal como el pasado?

ISABEL
¿Cómo mis iras se hallan más templadas?

ANDREA
2030
Previniéndola están dos almohadas,
en tanto que aderezan una rueda.

ISABEL
¿Queda más que saber?

ANDREA
Aún más te queda.

ISABEL
Ya doña Alfonsa en ellas se ha asentado.

ANDREA
Don Pedro en la litera te ha buscado
2035
y, como no te halla, yo recelo
que te viene a buscar.

ISABEL
Pues ¡vive el cielo
que yo no le he de hablar!

(Sale DON PEDRO, y CABELLERA.)

PEDRO
Oye, detente.
No quieras...

ISABEL
Déjame.

PEDRO
...tan impaciente
malograr mi verdad.

ISABEL
No hay quien la crea.

PEDRO
2040
Ruégala que me escuche, amiga Andrea.
Abona tú mi fe.

ISABEL
Nada te abona.

CABELLERA
¡Enternécete, dura faraona!

PEDRO
Iras y pasos detén.

ISABEL
Cruel, diestro engañador,
2045
que amagas con el amor
para herir con el desdén,
¿quién es tan ingrato, quién?
¿Quién fue tan desconocido
que, para haber conseguido
2050
una tan fácil vitoria,
resucite una memoria
con la muerte de un olvido?
Y pues tus engaños veo,
delincuente el más atroz,
2055
¿para qué hiciste a tu voz
cómplice de tu deseo?
Si sabes que no te creo,
si conoces mi razón,
¿por qué quiso tu pasión,
2060
viendo que es mayor agravio,
hacer delincuente al labio
de lo que erró el corazón?
Y ya que tan falso eras,
y ya que no me querías,
2065
di: ¿para qué me fingías?
¿Pídote yo que me quieras?
Tu amor hicieras, y fueras
poco fino; solo un daño
sintiera mi desengaño.
2070
Mas tal mis ansias me ven
que, mucho más que el desdén,
vengo a sentir el engaño.
No me hables, y mis enojos
menos airados verás;
2075
que se irritan mucho más
mis oídos que mis ojos.
Quiero vencer los despojos
de mi amor si te oigo a veces,
y tanto al verte mereces
2080
que, aunque has fingido primero,
solo miro que te quiero
y no oigo que me aborreces.
Mas vete, que he de argüir,
cuando me quiera templar,
2085
que a mí no me puede amar
quien a otra sabe fingir.
Ya yo te he llegado a oír
que a tu prima has de querer,
y aquel que llegare a ser
2090
en mi amor el preferido
aun no ha de decir fingido
que procura otra mujer.
A Alfonsa dices que quieres,
a mí dices que me adoras;
2095
por una, fingiendo, lloras,
y por otra, amando, mueres.
Pues ¿cómo, si no prefieres
tu voluntad declarada,
creerá mi pasión errada
2100
-cuando es la tuya fingida-
que soy yo la preferida
y es Alfonsa la olvidada?
Pues témplese este accidente,
que no es justicia que acuda
2105
a una tan difícil duda
un amor tan evidente;
porque es más fácil que intente,
menos airado y más sabio,
siendo tan grande el agravio
2110
a vista de mis enojos,
dar lágrimas a mis ojos
que evidencias a tu labio.
Quiere, adora a Alfonsa bella,
y sea yo la olvidada,
2115
porque ya estoy bien hallada
con tu olvido y con mi estrella.
Yo soy la infelice, y ella
quien te merece mejor,
y pues tuve yo el error
2120
de haberte querido, es bien
que pague con el desdén
lo que erré con el amor.
Y vete agora de aquí,
porque no es justicia, no,
2125
que tenga la culpa yo
y te dé la queja a ti.

PEDRO
Hermosa luz por quien vi,
alma por quien animé,
deidad a quien adoré,
2130
no hagas con ciega venganza
que pague tu desconfianza
lo que no ha errado mi fe.
Deja esa pasión, que dura
en tus sentidos inquieta,
2135
y no seas tan discreta
que no creas tu hermosura.
Tú misma a ti te asegura:
imagínate deidad,
y creerás mi verdad;
2140
usa bien de tus recelos,
y cría para estos celos,
por hijo, a la vanidad.
A doña Alfonsa prefieres,
bien como al lirio la rosa;
2145
mas ¿qué importa ser hermosa
si no presumes lo que eres?
Sé como esotras mujeres:
ten contigo más pasión,
haz de ti satisfación;
2150
sé, divina, más humana,
que a ti, para ser más vana,
te sobra más perfección.

ISABEL
Esa prudente advertencia
con que tu pasión me ayuda
2155
es buena para la duda,
mas no para la evidencia.
Ella dijo en mi presencia
que tú en su cuarto has estado
anoche, que la has hablado.
2160
Pues ¿cómo, si esto es verdad,
con toda mi vanidad
sosegaré a mi cuidado?
Y cuando eso fuera, di,
di, cuando con ella estabas,
2165
¿no te oí decir que amabas
a doña Alfonsa?

PEDRO
Es ansí.

ISABEL
¿Tú no lo confiesas?

PEDRO
Sí,
mas fingido mi amor fue.

ISABEL
Y cuando te pregunté
2170
a cuál de las dos querías,
¿por qué no me respondías?

PEDRO
Oye por qué.

ISABEL
Di por qué.

PEDRO
Porque es grosería errada,
nunca al labio permitida,
2175
despreciar la aborrecida
en presencia de la amada.
Bástela verse olvidada
sin que oyese aquel desdén;
bástela quererte bien
2180
sin que, al ver desprecio tal,
la venga a pagar tan mal
porque me quiso tan bien.

ISABEL
Pues galán no quiero agora
que, por no dejar corrida
2185
a aquella de quien se olvida,
no hace un gusto a la que adora.
Vete.

PEDRO
Escúchame, señora.
Que agradezca, no te espante,
ver que me ame tan constante;
2190
pero a ti te he preferido.

ISABEL
Pues si estás agradecido,
cerca estás de ser amante.

PEDRO
Oye, señora, y verás...

ISABEL
No he de oírte.

PEDRO
Aguarda, espera.

CABELLERA
2195
Don Luis abrió la litera,
y mira si en ella estás.

PEDRO
¿Y agora tambien dirás
que no te tiene afición?

ISABEL
Daré la satisfación.

PEDRO
2200
Tampoco te he de creer.

ISABEL
¿Quieres echarme a perder
con los celos mi razón?
Pues no ha de valerte, no:
despreciarle pienso aquí.

PEDRO
¿Yo he de escucharle?

ISABEL
2205
Sí.
¡Don Luis!

(Dentro, DON LUIS.)

LUIS
¿Quién me llama?

ISABEL
Yo.

ANDREA
Él viene acá. Ya te oyó.

ISABEL
Escóndete entre esos ramos.

CABELLERA
La satisfación oigamos.

ISABEL
2210
Yo he de quedar con recelos
y tú has de quedar sin celos.

CABELLERA
Ven, señor, que llega.

PEDRO
Vamos.

(Escóndense, y sale DON LUIS.)

LUIS
Al cariño de tu voz
no vengo, divina ingrata,
2215
como otras veces solía,
a consagrar vida y alma;
a ser escarmiento vengo
de mi amor, a ser venganza
de tu desdén, a ser duda
2220
de mis proprias esperanzas,
fiera, al paso que divina,
cruel, al paso que blanda,
que me matas con los celos
y con el desdén me halagas.
2225
Yo soy el que mereció
sacrificarse a tus llamas,
si no ciega mariposa,
atrevida salamandra.
Yo soy aquel que te quiso,
2230
y aquel soy a quien agravias,
el que, como el girasol,
aspiró tus luces tardas;
el que anoche en tu aposento
logró -nunca los lograra-
2235
de tu labio más favores
que tú quejas de mis ansias.
Y cuando a tan fino amor,
a tan fingidas palabras,
encubridora la noche
2240
secretamente mediaba,
cuando un «sí» llegó a mi oído,
llegó un premio a mi esperanza.
Recójome a mi aposento,
y cuando pensé que estaba
2245
don Lucas dentro del suyo
-que a veces la voz engaña-,
oigo en otro cuarto voces,
tomo luz, busco la causa,
y hallo, ¡ay Dios!, que con don Pedro
2250
tu fe y mi lealtad agravias.
¿Para esto me diste un «sí»?
¿Para esto, dime, premiabas
un amor que le he sufrido
al riesgo de una esperanza?
2255
No quiero ya tus favores.
Logre don Pedro en tus aras
las ofrendas por deseos
que amante y fino consagra.
Bastan tres años de enigmas,
2260
tres años de dudas bastan.
Desengáñenme los ojos,
con ser ellos quien me engañan.
Ya el «sí» que me diste anoche
no le estimaré.

ISABEL
Repara
2265
que yo no te he hablado anoche.
¿Dónde o cómo?

LUIS
Ya no falta
sino que también me niegues
que me diste la palabra
de ser mi esposa. Si piensas
2270
que la he de admitir, te engañas.

ISABEL
¿Yo te hablé anoche?

LUIS
¿Eso niegas?

ISABEL
Mira...

LUIS
Mis celos ¿qué aguardan?
Solo vengo a despedirme
de mi amor. Quédate, falsa.
2275
Tus voces ya no las creo,
tu amor ya me desengaña.
A Madrid vuelvo corrido,
vuélvase el alma a la patria;
del desengaño hallé el puerto.
2280
¿Quién navegó en la borrasca?
Razón tengo, ya lo sabes;
celos tengo, tú los causas,
y si dudosos obligan,
averiguados agravian.

ISABEL
Espera...

LUIS
Voyme.

PEDRO
2285
¡Ah cruel!

ISABEL
Mira...

LUIS
Déjame, traidora.

(Vase.)
(Sale DON PEDRO, y CABELLERA.)

PEDRO
Pídeme celos agora
de doña Alfonsa, Isabel.
Habla. ¿Qué te has suspendido?
2290
No finjas leves enojos;
di que no han visto mis ojos,
di que está incapaz mi oído.
Resuelto a escucharte estoy.
¿Qué puedes ya responder?
2295
¿Con qué has de satisfacer
mis celos?

ISABEL
Con ser quien soy.

PEDRO
Pues ¿cómo puedes negar
que estuviste, ¡gran tormento!,
con don Luis en tu aposento?
Respóndeme.

ISABEL
2300
Con callar.

PEDRO
Isabel ingrata, di
-¡fuego en todas las mujeres!-:
¿cómo niegas que le quieres?

ISABEL
Con decir que te amo a ti.

PEDRO
¿No entró?

ISABEL
2305
A callar me sentencio
Un bronce obstinado labras.

PEDRO
¿No crees tú mis palabras,
y he de creer tu silencio?
Fiera homicida del alma,
2310
matar con la voz intenta,
mar que embozó la tormenta
con la quietud de la calma,
ingrata la más divina,
divina más rigurosa,
2315
purpúrea, a la vista, rosa,
y, al tacto, cruel espina,
ya no podrá tu rigor
peregrinar esta senda;
ya me he quitado la venda,
2320
y, con vista, no hay amor.
A dejarte me sentencia
una verdad tan desnuda
que, al caminar por la duda,
encontró con la evidencia.
2325
Ya no he de ser el que soy.
Ya no quiere, arrepentido,
sufrir a tu voz mi oído.
Ya te dejo, ya me voy.

ISABEL
Pues, falso, aleve, infiel,
2330
ingrato como enemigo,
¿si estuve anoche contigo,
cómo pude estar con él?
¿Cuándo había de hablarle, espero
saber, cuando yo quisiera?
Responde.

PEDRO
2335
¿No pudiera
haberte hablado primero?

ISABEL
No pudiera, y ese es
el indicio más impropio.
¿No sabes tú que tú propio
2340
le viste salir después
de su aposento?

PEDRO
Es ansí.

ISABEL
Luego el castigo mereces.

PEDRO
¿No pudo salir dos veces?

ISABEL
Sí pudo salir, mas di:
2345
cuando estabas escondido,
¿que yo te amaba no oíste?

PEDRO
Sí, pero tambien pudiste
haberme ya conocido.

ISABEL
Ya que en esos celos das,
2350
dime, don Pedro, por Dios:
¿puedo yo querer a dos?

PEDRO
A don Luis quieres no más.

ISABEL
Y si eso pudiere ser,
que no lo he de consentir,
2355
¿por qué había de fingir
contigo?

PEDRO
Por ser mujer.

ISABEL
Tú eres la luz de mi vida:
solo a ti te adoro yo.

PEDRO
No lo haces de amante.

ISABEL
¿No?
Pues ¿de qué?

PEDRO
2360
De agradecida.

ISABEL
Deja esa duda, señor;
no te cueste un sentimiento,
que no hay agradecimiento
adonde no hay fino amor.

PEDRO
2365
Las finezas son agravios.

ISABEL
Mi bien, templa esos enojos
y satisfagan mis ojos
lo que no aciertan mis labios.

PEDRO
No he de creerte, cruel.

ISABEL
Advierte...

PEDRO
2370
No estoy en mí.

(Salen DON LUCAS y DOÑA ALFONSA, cada uno por su puerta.)

ALFONSA
Don Pedro, ¿qué hacéis aquí?

LUCAS
¿Qué es esto, doña Isabel?

CABELLERA
(Cayeron en ratonera.)

LUCAS
¿Qué era el caso?

ISABEL
Señor, fue...

PEDRO
2375
Fue, señor... (¿Qué le diré?)

ISABEL
Era estar quejosa.

PEDRO
Era
reñirme agora también
porque entré con el intento
que te dije en su aposento
esta noche.

LUCAS
2380
Hizo muy bien.

ISABEL
(Aparte.)
(Esforcemos la salida.)
¿Y a vuestro amor corresponde,
que entre otro que vos adonde
yo estuviere recogida?

CABELLERA
2385
(Ya de este rayo escapamos.)

ISABEL
¿Vos dudáis, siendo quien soy?
Naide entra adonde yo estoy.

LUCAS
Por que no entre nadie andamos.

ALFONSA
(¿Que así este engaño creyó?)
2390
Don Lucas, advierte agora
que no entró...

LUCAS
Callad, señora.
Yo sé si entró o si no entró.

ALFONSA
Que creáis, me maravillo,
este enojo que fingió.
Él la quiere.

LUCAS
2395
Ya sé yo
que la quiere don Luisillo;
mas yo lo sabré atajar.

ALFONSA
No es sino...

LUCAS
Callad, señora,
que os habéis hecho habladora.

ALFONSA
Mirad...

LUCAS
2400
No quiero mirar.

ALFONSA
Advierte, señor, que es él...

LUCAS
Calla, hermana, no me enfades.
Háganse estas amistades:
dalde un abrazo, Isabel.

ISABEL
2405
No me lo habéis de mandar,
que ha dudado en mi opinión.

LUCAS
Digo que tenéis razón,
pero le habéis de abrazar.

ISABEL
Por vos hago este reparo.

LUCAS
2410
Sois muy honesta, Isabel.

ISABEL
¿Querrá él?

LUCAS
¿Si querrá él?
¿No está claro?

PEDRO
No está claro.

LUCAS
¿Cómo no? ¡Viven los cielos!

PEDRO
Si aún no tengo satisfecha
2415
una evidente sospecha...

LUCAS
¿Qué sospecha?

PEDRO
(Aparte.)
(De unos celos.)

ALFONSA
¿No lo has entendido?

LUCAS
No.
Pues ¿hay otra causa?

ISABEL
Sí,
que está doña Alfonsa aquí.

LUCAS
2420
¿Y estoy en las Indias yo?
Habéis de darla un abrazo
por mí. Acabemos, por Dios.

ISABEL
Voy a dársele por vos.

CABELLERA
(Que te clavas, bestionazo.)

ALFONSA
2425
(Siendo ciertos mis recelos,
¿cómo mis iras reprimo?)

PEDRO
(Abrázanse.)
Agradeceldo a mi primo.

ISABEL
Agradécelo a mis celos.

LUCAS
Eso me parece bien.

ALFONSA
Mira, hermano...

LUCAS
2430
Ya es enfado.
¿Está el coche aderezado?

ANDREA
Sí, señor.

LUCAS
Isabel, ven.

ALFONSA
(Direle que me engañó
luego que salga de aquí.)

LUCAS
¿Eres su amiga?

ISABEL
2435
Yo sí.

LUCAS
¿Y tú eres su amigo?

PEDRO
Aún no.

ANDREA
Hazlos amigos. ¿Qué esperas?

LUCAS
Vuelvan acá. ¿Dónde van?

CABELLERA
Déjalos, que ellos se harán
2440
más amigos que tú quieras.

(Vanse.)
(Salen DON LUIS y CARRANZA.)

CARRANZA
Este es Cabañas, señor.

LUIS
¡Desaliñado lugar!

CARRANZA
La primer pulga se dice
que fue de aquí natural.
2445
Aquí han de parar el coche
y la litera.

LUIS
Es verdad,
y aquí he de hablar a don Lucas.

CARRANZA
Yo pienso que llegan ya.
Pero ¿qué intentas decirle
si le hablas?

LUIS
2450
Tú lo sabrás.

CARRANZA
¿Tienes celos de Isabel?

LUIS
He llegado a imaginar
que si anoche, como viste,
habló conmigo, será
2455
poner manchas en el sol
buscarla en su honestidad.
Demás que aquel aposento
en que la hallamos está
poco distante del otro,
2460
y se pudo acaso entrar
en él, oyendo la voz
de don Lucas.

CARRANZA
Es verdad,
que él la sintió cuando tú
la hablabas.

LUIS
Tente, que ya
2465
llegan todos a la puente

CARRANZA
¿Qué intentas?

LUIS
Tú has de llamar
a don Lucas, y decirle
que un caballero, que está
por huésped de este aposento,
2470
dice que le quiere hablar.

CARRANZA
Voy a hacer lo que me ordenas.

LUIS
Con silencio.

CARRANZA
Así será.

(Vase.)

LUIS
Sepa don Lucas de mí
mi amor; sepa la verdad
2475
de mi dolor, que no es bien,
donde tantas dudas hay,
ocultar el acidente,
pudiendo sanar el mal.

(Sale DON LUCAS.)

LUCAS
¿Está un caballero aquí
que me quiere hablar?

LUIS
2480
Sí está.

LUCAS
¿Vos sois?

LUIS
Sí, señor don Lucas.

LUCAS
¿Todavía camináis?
¿Vais en mula o en camello?
Porque desde ayer acá,
2485
cuando os presumo delante,
os vengo a encontrar atrás.
¿Qué me queréis, caballero,
que un punto no me dejáis?

LUIS
Quiero hablaros.

LUCAS
Yo no quiero
que me habléis.

LUIS
2490
Esperad,
que os importa a vos.

LUCAS
¿A mí
me importa? Pues perdonad,
que, con importarme a mí
tanto, no os quiero escuchar.

LUIS
2495
¿Y si toca a vuestro honor?

LUCAS
A mi honor no toca tal,
que yo sé más de mi honra
que vos ni que cuantos hay.

LUIS
¿Dos palabras no me oiréis?

LUCAS
¿Dos palabras?

LUIS
2500
Dos no más.

LUCAS
Como no me digáis tres,
lo admito.

LUIS
Pues dos serán.

LUCAS
Decildas.

LUIS
Doña Isabel
me quiere a mí solo.

LUCAS
¡Zas!
2505
Más habéis dicho de mil
en dos palabras no más;
pero ya que se ha soltado
tan grande punto al hablar,
deshaced toda la media
2510
y hablad más. Pero ¿qué más?

LUIS
Señor, yo miré a Isabel...

LUCAS
Bien pudierais escusar
haberla mirado.

LUIS
El sol,
cuando con luz celestial
2515
sale al oriente divino
dorando la tierra y mar,
alumbra la más distante
flor, que, en capillo sagaz,
de la violencia del cierzo
2520
guarda las hojas de azahar.

LUCAS
No os andéis conmigo en flores,
señor don Luis. Acabad.

LUIS
Digo que adoré sus rayos
con amor tan pertinaz...

LUCAS
2525
¿«Pertinaz»? Don Luis, ¿queréis
que me vaya agora a echar
en el pozo de Cabañas,
que en esta plazuela está?

LUIS
Quísome Isabel, que yo
2530
lo conocí en un mirar
tan al descuido que era
cuidado de mi verdad;
que quien los ojos no entiende...

LUCAS
Oculista o Barrabás,
2535
que de Isabel en los ojos
hallastes la enfermedad,
decidme cómo os premió,
que aquesto es lo principal,
y no me habléis tan pulido.

LUIS
2540
Premiome con no me hablar.
Pero en Illescas anoche
con ardiente actividad
la solicité en su lecho.
Salió a hablarme hasta el zaguán,
2545
y en él me explicó la enigma
de toda su voluntad.
Dice que ha de ser mi esposa,
y que violentada va
a daros la mano a vos.
2550
Pues si esto fuese verdad,
¿por qué dos almas queréis
de un mismo cuerpo apartar?
Yo os tengo por entendido,
y os quiero pedir...

LUCAS
¡Callad,
2555
que para esta y para estotra
que me la habéis de pagar!

(Dentro, DOÑA ALFONSA.)

ALFONSA
¿Está mi hermano aquí dentro?

LUCAS
A esta alcoba os retirad,
que quiero hablar a mi hermana.

LUIS
2560
Decidme en qué estado está
mi libertad y mi vida.

LUCAS
Idos, que harto tiempo hay
para hablar de vuestra vida
y de vuestra libertad.

(Sale DOÑA ALFONSA.)

ALFONSA
¡Hermano!

LUCAS
2565
¿Qué hay, doña Alfonsa?

ALFONSA
Yo vengo a hablaros.

LUCAS
¿Hay tal?
¡Qué de ellos hablarme quieren!
Mas si yo me dejo hablar,
hacen muy bien en hablarme,
2570
y hago en oírlos muy mal.

ALFONSA
¿Estamos solos?

LUCAS
Sí, hermana.

ALFONSA
Di, señor: ¿te enojarás
de mis voces?

LUCAS
¡Qué sé yo!

ALFONSA
Sabes, señor...

LUCAS
No sé tal.

ALFONSA
...que soy mujer...

LUCAS
2575
No lo sé.

ALFONSA
Yo, señor...

LUCAS
Acaba ya.
(Este don Luis y esta hermana
pienso que me han de acabar.)

ALFONSA
Tengo amor...

LUCAS
¡Ten norabuena!

ALFONSA
...a don Pedro...

LUCAS
2580
Bien está.

ALFONSA
Pero él no me quiere a mí,
porque, amante desleal,
a doña Isabel procura
contra mi fe y tu amistad.

LUCAS
2585
Digo que no he de creerlo.

ALFONSA
Ya sabes que me da un mal
de corazón...

LUCAS
Sí, señora.

ALFONSA
Y también te acordarás
que en Illescas me dio anoche
un mal de estos.

LUCAS
2590
Pues ¿qué hay?

ALFONSA
Sabrás que el mal fue fingido.

LUCAS
Y agora ¿quién te creerá
si te da el mal verdadero?

ALFONSA
Importó disimular,
2595
porque don Pedro, traidor,
juzgando que era verdad,
dijo a Isabel mil ternezas.
Yo entonces quise estorbar
su amor con mi indignación,
2600
y tan adelante está
su amor que, aun en tu presencia,
la requebró.

LUCAS
¡Bueno está!

ALFONSA
Anoche estuvo con ella
en su aposento, y pues ya
2605
llegan mis celos a ser
declarados, tú podrás
tomar venganza en los dos.
Solicita, pues, vengar
esta traición que te ha hecho
2610
contra la fidelidad
don Pedro.

LUCAS
¡Buena la hice!
Mas ¿quién puede examinar
si quiere a don Luis o a Pedro?
Pero a entrambos los querrá,
2615
porque la tal Isabel
tiene gran facilidad.
Mas de lo que estoy corrido,
más que de todo mi mal,
es que, riñendo por celos,
2620
los hiciese yo abrazar.
Pero a cuál de los dos quiere
agora he de averiguar,
y si es don Pedro su amante
-¡por vida de esta, y no más!-,
2625
que he de tomar tal venganza,
que he de hacer castigo tal
que dure toda la vida,
aunque vivan más que Adán;
que darles muerte a los dos
2630
es venganza venial.

ALFONSA
Pues ¿qué intentas?

LUCAS
¿Don Antonio?

ALFONSA
Sentado está en el zaguán.

LUCAS
¿Don Pedro?

ALFONSA
Ya entra don Pedro.

LUCAS
¿Doña Isabel?

ALFONSA
Allí está.

(Salen DON ANTONIO, DOÑA ISABEL, DON PEDRO, ANDREA y CABELLERA.)

ANTONIO
¿Qué me mandas?

ISABEL
2635
¿Qué me quieres?

PEDRO
¿Qué me ordenas?

LUCAS
Esperad.
Cabellera, entra acá dentro.

CABELLERA
Como ordenas, entro ya.

LUCAS
Cerrad la puerta.

CABELLERA
Ya cierro.

LUCAS
Dadme la llave.

CABELLERA
2640
Tomad.

LUCAS
Don Luis, salid.

LUIS
Ya yo salgo.

ISABEL
Di qué intentas.

ANTONIO
¿Qué será?

PEDRO
¿A qué me llamas?

LUIS
¿Qué es esto?

ALFONSA
¿Qué pretendes?

LUCAS
Escuchad.
2645
El señor don Luis, que veis,
me ha contado que es galán
de doña Isabel, y dice
que con ella ha de casar,
porque ella le dio palabra
en Illescas, y...

CABELLERA
2650
No hay tal,
que yo en Illescas anoche
le vi a una puerta llamar,
y con doña Alfonsa habló
por Isabel. ¿No es verdad
2655
que tú la sentiste anoche?
¿Tú no saliste a buscar
un hombre con luz y espada?
Pues él fue.

LUIS
¿Quién negará
que tú saliste y que yo
2660
me escondí? Pero juzgad
que yo hablé con Isabel,
no con Alfonsa.

ALFONSA
Aguardad.
Yo fui la que allí os hablé;
pero yo os llegaba a hablar
2665
pensando que era don Pedro.

PEDRO
(Amor, albricias me dad.)

ISABEL
¿Lo entendiste?

PEDRO
Sí, Isabel.

LUCAS
Esto está como ha de estar:
ya está este galán a un lado,
2670
con esto me dejará.
Pues vamos al caso ahora,
porque hay más que averiguar.
Doña Alfonsa me ha contado
que, traidor y desleal,
queréis a Isabel...

PEDRO
2675
Señor...

LUCAS
Decidme en esto lo que hay.
Vos me dijisteis anoche
que entrasteis solo a cuidar
por mi honor en su aposento;
2680
con que colegido está
que de la parte de afuera
le pudiérades mirar.
Más: os ha escuchado Alfonsa
ternísimo requebrar
2685
y satisfacerla amante.

ANTONIO
Don Lucas, no lo creáis.

LUCAS
Yo creeré lo que quisiere.
Dejadme agora y callad.
Más: os hablasteis muy tiernos
2690
en Torrejoncillo. Más:
cuando el coche se quebró
-esto no podéis negar-,
tuvisteis un quebradero
de cabeza...

CABELLERA
(¿Hay tal pesar?)

LUCAS
2695
Más: al llegar a Cabañas
-esto fue sin más ni más-,
le sacasteis en los brazos
de la litera al zaguán.
Más: desde ayer a estas horas,
2700
os miráis de par a par,
cantando a un coro los dos
el tono del ¡ay, ay, ay!
Más: aquí os hicisteis señas.
Más: no lo pueden negar.
2705
Pues muchos mases son estos,
digan luego el otro «más».

ISABEL
Padre y señor...

ANTONIO
¿Qué respondes?

ISABEL
Don Pedro...

ANTONIO
Remisa estás.

ISABEL
...es el que me dio la vida
en el río.

PEDRO
2710
Y el que ya
no puede agora negarte
una antigua voluntad.
Antes que tú la quisieras,
la adoré. No es desleal
2715
quien no puede reprimir
un amor tan eficaz.

LUCAS
Calla, primillo, que ¡vive...!;
pero no quiero jurar,
que he de vengarme de ti.

PEDRO
2720
Estrena el cuchillo ya
en mi garganta.

LUCAS
Eso no.
Yo no os tengo de matar.
Eso es lo que vos queréis.

PEDRO
Pues ¿qué intentas?

ANDREA
(¿Qué querrá?
2725
Entre bobos anda el juego...)

ANTONIO
¿Qué haces?

LUCAS
Ahora lo verás.
Vos sois, don Pedro, muy pobre,
y a no ser porque en mí halláis
el arrimo de pariente,
perecierais.

PEDRO
2730
Es verdad.

LUCAS
Doña Isabel es muy pobre.
Por ser hermosa no más,
yo me casaba con ella;
pero no tiene un real
de dote.

ANTONIO
2735
Por eso es
virtuosa y principal.

LUCAS
Pues dalda la mano al punto,
que en esto me he de vengar:
ella muy pobre, vos pobre,
2740
no tendréis hora de paz.
El amor se acaba luego,
nunca la necesidad.
Hoy, con el pan de la boda,
no buscaréis otro pan.
2745
De mí os vengáis esta noche,
y mañana, a más tardar,
cuando almuercen un requiebro,
y en la mesa, en vez de pan,
pongan una fe al comer
2750
y una constancia al cenar,
y, en vez de galas, se ponga
un buen amor de Milán,
una tela de «mi vida»,
aforrada en «me querrás»,
2755
echarán de ver los dos
cuál se ha vengado de cuál.

PEDRO
Señor...

LUCAS
Ello, has de casarte.

CABELLERA
Cruel castigo les das.

LUCAS
Entre bobos anda el juego...
2760
Presto me lo pagarán,
y sabrán presto lo que es
sin olla una voluntad.

PEDRO
(Aparte.)
(Hacerme de rogar quiero.)
Señor...

CABELLERA
La mano la da,
no se arrepienta.

PEDRO
2765
Esta es
mi mano.
(Danse las manos.)

ISABEL
El alma será
quien solo ajuste este lazo.

LUCAS
Don Luis, si os queréis casar,
mi hermana está aquí de nones,
2770
y haréis los dos lindo par.

LUIS
En Toledo nos veremos.

LUCAS
Ireme de él si allá vais.

CABELLERA
Y don Francisco de Rojas
a tan gran comunidad
2775
pide el perdón, con que siempre
le favorecéis y honráis.