Vega, Lope de

El mejor alcalde, el rey



Edición a cargo de:
Teresa Ferrer Valls
Procedencia:
DICAT - TC/12

Para esta edición de El mejor alcalde, el rey, dentro de la Colección Canon 60, me he basado en el texto publicado en la Veinte y una Parte verdadera de las comedias del Fénix de España, frey Lope Félix de Vega Carpio, Madrid, viuda de Alonso Martín, 1635, que he cotejado con la suelta de esta obra publicada en Madrid, imprenta de Antonio Sanz, 1741, y con la edición de Juan Eugenio Hartzenbusch, incluida en Comedias escogidas de Frey Lope Félix de Vega Carpio, tomo I, Madrid, Rivadeneyra, 1859 (BAE, tomo XXIV), que aporta algunas buenas enmiendas y adiciones. He revisado de nuevo mi anterior edición de la obra, incluida en Teresa Ferrer, Lope de Vega: Peribáñez y el Comendador de Ocaña; El mejor alcalde, el rey, Barcelona, Planeta, 1990.]

Digitalización a cargo de:
Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes Saavedra, 2015

PERSONAS QUE HABLAN EN ELLA

SANCHO
DON TELLO
CELIO
JULIO
NUÑO
ELVIRA
FELICIANA
JUANA
LEONOR
EL REY DE LEÓN
EL CONDE DON PEDRO
ENRIQUE
BRITO
FILENO
PELAYO
[CRIADOS]
[VILLANOS]

Acto I

Sale SANCHO.

SANCHO
Nobles campos de Galicia
que, a sombras de estas montañas
que el Sil entre verdes cañas
llevar la falda codicia,
5
dais sustento a la milicia
de flores de mil colores;
aves que cantáis amores,
fieras que andáis sin gobierno,
¿habéis visto amor más tierno
10
en aves, fieras y flores?
Mas como no podéis ver
otra cosa en cuanto mira
el sol más bella que Elvira,
ni otra cosa puede haber;
15
porque habiendo de nacer
de su hermosura en rigor
mi amor, que de su favor
tan alta gloria procura,
no habiendo más hermosura,
20
no puede haber más amor.
¡Ojalá, dulce señora,
que tu hermosura pudiera
crecer, porque en mi creciera
el amor que tengo agora!
25
Pero, hermosa labradora,
si en ti no puede crecer
la hermosura ni el querer
en mí, cuanto eres hermosa
te quiero, porque no hay cosa
30
que más pueda encarecer.
Ayer las blancas arenas
de este arroyuelo volviste
perlas cuando en él pusiste
tus pies, tus dos azucenas;
35
y porque verlos apenas
pude, porque nunca para,
le dije al sol de tu cara,
con que tanta luz le das,
que mirase el agua más,
40
porque se viese más clara.
Lavaste, Elvira, unos paños,
que nunca blancos volvías,
que las manos que ponías
causaban estos engaños.
45
Yo, detrás de estos castaños,
te miraba con temor,
y vi que amor, por favor,
te daba a lavar su venda:
el cielo el mundo defienda,
50
que anda sin venda el amor.
¡Ay, Dios!, ¿cuándo será el día
-que me tengo de morir-
que te pueda yo decir:
Elvira, toda eres mía?
55
¡Qué regalos te daría!
Porque yo no soy tan necio
que no te tuviese en precio,
siempre con más afición,
que en tan rica posesión
60
no puede caber desprecio.

(Sale ELVIRA.)

ELVIRA
¿Por aquí Sancho bajaba,
o me ha burlado el deseo?
A la fe que allí le veo,
que el alma me le mostraba.
65
El arroyuelo miraba
a donde ayer me miró:
¿si piensa que allí quedó
alguna sombra de mí?,
que me enojé cuando vi
70
que entre las aguas me vio.
¿Qué buscas por los cristales
de estos libres arroyuelos,
Sancho, que guarden los cielos,
cada vez que al campo sales?
75
¿Has hallado unos corales
que en esta margen perdí?

SANCHO
Hallarme quisiera a mí,
que me perdí desde ayer;
pero ya me vengo a ver,
80
pues me vengo a hallar en ti.

ELVIRA
Pienso que a ayudarme vienes
a ver si los puedo hallar.

SANCHO
¡Bueno es venir a buscar
lo que en las mejillas tienes!
85
¿Son achaques o desdenes?
¡Albricias, ya los hallé!

ELVIRA
¿Dónde?

SANCHO
En tu boca, a la he,
y con estremos de plata.

ELVIRA
Desvíate.

SANCHO
¡Siempre ingrata
90
a la lealtad de mi fe!

ELVIRA
Sancho, estás muy atrevido.
Dime tú: ¿qué más hicieras
si por ventura estuvieras
en vísperas de marido?

SANCHO
95
Eso, ¿cúya culpa ha sido?

ELVIRA
Tuya, a la fe.

SANCHO
¿Mía? No.
Ya te lo dije, y te habló
el alma y no respondiste.

ELVIRA
¿Qué más repuesta quisiste,
100
que no responderte yo?

SANCHO
Los dos culpados estamos.

ELVIRA
Sancho, pues tan cuerdo eres,
advierte que las mujeres
hablamos cuando callamos,
105
concedemos si negamos.
Por esto, y por lo que ves,
nunca crédito nos des,
ni crueles ni amorosas,
porque todas nuestras cosas
110
se han de entender al revés.

SANCHO
Según eso, das licencia
que a Nuño te pida aquí.
¿Callas? Luego dices sí.
Basta, ya entiendo la ciencia.

ELVIRA
115
Sí, pero ten advertencia
que no digas que yo quiero.

SANCHO
Él viene.

ELVIRA
El suceso espero
detrás de aquel olmo.

SANCHO
¡Ay, Dios,
si nos juntase a los dos,
120
porque si no, yo me muero!

(Escóndese ELVIRA y salen NUÑO y PELAYO.)

NUÑO
Tú sirves de tal manera
que será mejor buscar,
Pelayo, quien sepa andar
más despierto en la ribera.
125
¿Tienes algún descontento
en mi casa?

PELAYO
Dios lo sabe.

NUÑO
Pues hoy tu servicio acabe,
que el servir no es casamiento.

PELAYO
Antes lo debe de ser.

NUÑO
130
Los puercos traes perdidos.

PELAYO
Donde lo están los sentidos,
¿qué otra cosa puede haber?
Escúchame: yo quijera
emparentarme.

NUÑO
Prosigue
135
de suerte que no me obligue
tu ignorancia...

PELAYO
Un poco espera,
que no es fácil de decir.

NUÑO
De esa manera, de hacer
será difícil.

PELAYO
Ayer
140
me dijo Elvira al salir:
«A fe, Pelayo, que están
gordos los puercos».

NUÑO
Pues bien;
¿qué la respondiste?

PELAYO
Amén,
como dice el sacristán.

NUÑO
145
Pues, ¿qué se saca de ahí?

PELAYO
¿No lo entiendes?

NUÑO
¿Cómo puedo?

PELAYO
Estó por perder el miedo.

SANCHO
[Aparte.]
(¡Oh, si se fuese [de] aquí!)

PELAYO
¿No ves que es resquiebro y muestra
150
querer casarse conmigo?

NUÑO
¡Vive Dios!

PELAYO
No te lo digo,
ya que fue ventura nuestra,
para que tomes collera.

NUÑO
Sancho, ¿tú estabas aquí?

SANCHO
Y quisiera hablarte.

NUÑO
155
Di.
Pelayo, un instante espera.

SANCHO
Nuño, mis padres fueron como sabes,
y supuesto que pobres labradores,
de honrado estilo y de costumbres graves.

PELAYO
160
Sancho, vos que sabéis de amores,
decir una mujer hermosa y rica
a un hombre, que es galán como unas frores,
«gordos están los puercos», ¿no inifica
que se quiere casar con aquel hombre?

SANCHO
165
¡Bien el requiebro al casamiento aplica!

NUÑO
¡Bestia, vete de aquí!

SANCHO
Pues ya su nombre
supiste y su nobleza, no presumo
que tan honesto amor la tuya asombre:
por Elvira me abraso y me consumo.

PELAYO
170
Hay hombre que el ganado trai tan fraco
que parece tasajo puesto al humo.
Yo cuando al campo los cochinos saco...

NUÑO
¿Aquí te estás, villano? ¡Vive el cielo!

PELAYO
¿Habro de Elvira yo, son del varraco?

SANCHO
175
Sabido, pues, señor, mi justo celo...

PELAYO
Sabido, pues, señor, que me resquiebra...

NUÑO
¿Tiene mayor salvaje el indio suelo?

SANCHO
...el matrimonio de los dos celebra.

PELAYO
Cochino traigo yo por esa orilla...

NUÑO
180
Ya la cabeza el bárbaro me quiebra.

PELAYO
...que puede ser maeso de capilla,
si bien tiene la voz desentonada,
y más cuando entra y sale de la villa.

NUÑO
¿Quiérelo Elvira?

SANCHO
De mi amor pagada,
185
me dio licencia para hablarte ahora.

NUÑO
Ella será dichosamente honrada,
pues sabe las virtudes que atesora,
Sancho, tu gran valor, y que pudiera
llegar a merecer cualquier señora.

PELAYO
190
Con cuatro o seis cochinos que toviera,
que estos parieran otros, en seis años
pudiera yo labrar una cochera.

NUÑO
Tú sirves a don Tello en sus rebaños.
Es señor de esta tierra, y poderoso
195
en Galicia y en reinos más estraños.
Decirle tu intención será forzoso,
así porque eres, Sancho, su criado,
como por ser tan rico y dadivoso.
Darate alguna parte del ganado,
200
porque es tan poco el dote de mi Elvira,
que has menester estar enamorado.
Esa casilla mal labrada mira
en medio de esos campos, cuyos techos
el humo tiñe porque no respira.
205
Están lejos de aquí cuatro barbechos,
diez o doce castaños... Todo es nada,
si el señor de esta tierra no te ayuda
con un vestido o con alguna espada.

SANCHO
Pésame que mi amor pongas en duda.

PELAYO
210
[Aparte.]
(¡Voto al sol, que se casa con Elvira!
Aquí la dejo yo, mi amor se muda.)

SANCHO
¿Qué mayor interés que al que suspira
por su belleza darle su belleza,
milagro celestial que al mundo admira?
215
No es tanta de mi ingenio la rudeza,
que más que la virtud me mueva el dote.

NUÑO
Hablar con tus señores no es bajeza,
ni el pedirles que te honren te alborote,
que él y su hermana pueden fácilmente,
220
sin que esto, Sancho, a más que amor se note.

SANCHO
Yo voy de mala gana. Finalmente
iré, pues tú lo mandas.

NUÑO
[Dios con esto],
Sancho, tu vida y sucesión aumente.
Ven, Pelayo, conmigo.

PELAYO
Pues, ¿tan presto
225
le diste a Elvira estando yo delante?

NUÑO
¿No es Sancho mozo noble y bien [dispuesto]?

PELAYO
No le tiene el aldea semejante,
si va a decir verdad. Pero, en efeto,
fuera en tu casa yo más importante
230
porque te diera cada mes un nieto.

(Vanse NUÑO y PELAYO.)

SANCHO
Sal, hermosa prenda mía,
sal, Elvira de mis ojos.

(Sale ELVIRA.)

ELVIRA
¡Ay, Dios, con cuántos enojos
teme amor y desconfía!,
235
que la esperanza prendada,
presa de un cabello está.

SANCHO
Tu padre dice que ya
tiene la palabra dada
a un criado de don Tello.
240
¡Mira qué estrañas mudanzas!

ELVIRA
No en balde mis esperanzas
colgaba amor de un cabello.
¿Qué mi padre me ha casado,
Sancho, con hombre escudero?
245
Hoy pierdo la vida, hoy muero.
Vivid, mi dulce cuidado,
que yo me daré la muerte.

SANCHO
Paso, que me burlo, Elvira.
El alma en los ojos mira,
250
de ellos la verdad advierte;
que, sin admitir espacio,
dijo mil veces que sí.

ELVIRA
Sancho, no lloro por ti,
sino por ir a palacio,
255
que el criarme en la llaneza
de esta humilde casería,
era cosa que podía
causarme mayor tristeza.
Y que es causa justa advierte.

SANCHO
260
¡Qué necio amor me ha engañado!
Vivid, mi necio cuidado,
que yo me daré la muerte.
Engaños fueron de Elvira,
en cuya nieve me abraso.

ELVIRA
265
Sancho, que me burlo, paso.
El alma en los ojos mira,
que amor y sus esperanzas
me han dado aquesta lición:
su propia difinición
270
es que amor todo es venganzas.

SANCHO
Luego, ¿ya soy tu marido?

ELVIRA
¿No dices que está tratado?

SANCHO
Tu padre, Elvira, me ha dado
consejo, aunque no le pido,
275
que a don Tello, mi señor,
y señor de aquesta tierra,
poderoso en paz y en guerra,
quiere que pida favor;
y aunque yo contigo, Elvira,
280
tengo toda la riqueza
del mundo que en tu belleza
el sol las dos Indias mira,
dice Nuño que es razón
por ser mi dueño. En efeto,
285
es viejo y hombre discreto,
y que merece opinión
por ser tu padre también.
Mis ojos, a hablarle voy.

ELVIRA
Y yo esperándote estoy.

SANCHO
290
¡Plega al cielo que me den
él y su hermana mil cosas!

ELVIRA
Basta darle cuenta de esto.

SANCHO
La vida y el alma he puesto
en esas manos hermosas.
295
Dame siquiera la una.

ELVIRA
Tuya ha de ser, vesla aquí.

SANCHO
¿Qué puede hacer contra mí,
si la tengo, la fortuna?
Tú verás mi sentimiento,
300
después de tanto favor,
que me ha enseñado el amor
a tener entendimiento.

(Vanse y sale DON TELLO, de caza, y CELIO y JULIO, criados.)

TELLO
Tomad el venablo allá.

CELIO
¡Qué bien te has entretenido!

JULIO
305
Famosa la caza ha sido.

TELLO
Tan alegre el campo está
que sólo ver sus colores
es fiesta.

CELIO
¡Con qué desvelos
procuran los arroyuelos
310
besar los pies a las flores!

TELLO
Da de comer a esos perros,
Celio, así te ayude Dios.

CELIO
Bien escalaron los dos
las puntas de aquellos cerros.

JULIO
Son famosos.

CELIO
315
Florisel
es de este campo la flor.

TELLO
No lo hace mal [Canamor].

JULIO
Es un famoso lebrel.

CELIO
Ya mi señora y tu hermana
te ha sentido.

(Sale FELICIANA.)

TELLO
320
¡Qué cuidados
de amor, y qué bien pagados
de [mí son, oh] Feliciana,
tantos desvelos por vos...!

FELICIANA
Yo lo estoy de tal manera,
325
mi señor, cuando estáis fuera,
por vos, como sabe Dios.
No hay cosa que no me enoje.
El sueño, el descanso dejo.
No hay liebre, no hay vil conejo
330
que fiera no se me antoje.

TELLO
En los montes de Galicia,
hermana, no suele haber
fieras, puesto que el tener
poca edad fieras codicia.
335
Salir suele un jabalí
de entre esos montes espesos,
cuyos dichosos sucesos
tal vez celebra[dos] vi.
Fieras son que junto al anca
340
del caballo más valiente,
al sabueso con el diente
suelen abrir la carlanca,
y tan mal la furia aplacan
que, para decirlo en suma,
345
truecan la caliente espuma
en la sangre que le sacan.
También [hay] oso que en pie
acomete al cazador
con tan estraño furor,
350
que muchas veces se ve
dar con el hombre en el suelo.
Pero la caza ordinaria
es humilde cuánto varia,
para no tentar al cielo.
355
Es digna de caballeros
y príncipes, porque encierra
los preceptos de la guerra,
y ejercita los aceros
y la persona habilita.

FELICIANA
360
Como yo os viera casado,
no me diera ese cuidado
que tantos sueños me quita.

TELLO
El ser aquí poderoso
no me da tan cerca igual.

FELICIANA
365
No os estaba aquí tan mal
de algún señor generoso
la hija.

TELLO
Pienso que quieres
reprender no haber pensado
en casarte, que es cuidado
370
que nace con las mujeres.

FELICIANA
Engáñaste, por tu vida,
que solo tu bien deseo.

(Salen SANCHO y PELAYO.)

PELAYO
Entra, que solos los veo.
No hay persona que lo empida.

SANCHO
375
Bien dices, de casa son
los que con ellos están.

PELAYO
Tú verás lo que te dan.

SANCHO
Yo cumplo mi obligación.
Noble, ilustrísimo Tello,
380
y tú, hermosa Feliciana,
señores de aquesta tierra,
que os ama por tantas causas,
dad vuestros pies generosos
a Sancho, Sancho el que guarda
385
vuestros ganados y huerta,
oficio humilde en tal casa.
Pero en Galicia, señores,
es la gente tan hidalga,
que solo en servir al rico
390
el que es pobre no le iguala.
Pobre soy, y en este oficio
que os he dicho cosa es clara
que no me conoceréis,
porque los criados pasan
395
de ciento y treinta personas
que vuestra ración aguardan
y vuestro salario esperan.
Pero tal vez en la caza
presumo que me habréis visto.

TELLO
400
Sí he visto, y siempre me agrada
vuestra persona, y os quiero
bien.

SANCHO
Aquí por merced tanta
os beso los pies mil veces.

TELLO
¿Qué quieres?

SANCHO
Gran señor, pasan
405
los años con tanta furia
que parece que con cartas
van por la posta a la muerte,
y que una breve posada
tiene la vida a la noche
410
y la muerte a la mañana.
Vivo solo. Fue mi padre
hombre de bien, que pasaba
sin servir. Acaba en mí
la sucesión de mi casa.
415
He tratado de casarme
con una doncella honrada,
hija de Nuño de Aibar,
hombre que sus campos labra,
pero que aun tiene paveses
420
en las ya borradas armas
de su portal, y con ellas
de aquel tiempo algunas lanzas.
Esto y la virtud de Elvira
-que así la novia se llama-
425
me han obligado. Ella quiere,
su padre también se agrada,
mas no sin licencia vuestra;
que me dijo esta mañana
que el señor ha de saber
430
cuánto se hace y cuánto pasa
desde el vasallo más vil
a la persona más alta
que de su salario vive;
y que los reyes se engañan
435
si no reparan en esto,
que pocas veces reparan.
Yo, señor, tomé el consejo,
y vengo, como él lo manda,
a deciros que me caso.

TELLO
440
Nuño es discreto, y no basta
razón a tan buen consejo.
Celio.

CELIO
Señor.

TELLO
Veinte vacas
y cien ovejas darás
a Sancho, a quien yo y mi hermana
445
habemos de honrar la boda.

SANCHO
¡Tanta merced!

PELAYO
¡Merced tanta!

SANCHO
¡Tan grande bien!

PELAYO
¡Bien tan grande!

SANCHO
¡Rara virtud!

PELAYO
¡Virtud rara!

SANCHO
¡Alto valor!

PELAYO
¡Valor alto!

SANCHO
¡Santa piedad!

PELAYO
450
¡Piedad santa!

TELLO
¿Quién es este labrador
que os responde y acompaña?

PELAYO
Soy el que dice al revés
todas las cosas que habra.

SANCHO
455
Señor, de Nuño es criado.

PELAYO
Señor, en una palabra,
el pródigo soy de Nuño.

TELLO
¿Quién?

PELAYO
El que sus puercos guarda.
Vengo también a pediros
mercedes.

TELLO
460
¿Con quién te casas?

PELAYO
Señor, no me caso ahora,
mas, por si el diabro me engaña,
os vengo a pedir carneros,
para si después me faltan,
465
que un astrólogo me dijo
una vez en Masalanca
que tenía peligro en toros
y en agua tanta desgracia
que desde entonces no quiero
470
casarme ni beber agua
por escusar el peligro.

FELICIANA
Buen labrador.

TELLO
Humor gasta.

FELICIANA
Id, Sancho, en buen hora. Y tú
haz que a su cortijo vayan
475
las vacas y las ovejas.

SANCHO
Mi corta lengua no alaba
tu grandeza.

TELLO
¿Cuándo quieres
desposarte?

SANCHO
Amor me manda
que sea esta misma noche.

TELLO
480
Pues ya los rayos desmaya
el sol, y entre nubes de oro
veloz al poniente baja,
vete a prevenir la boda,
que allá iremos yo y mi hermana.
485
¡Hola! Pongan la carroza.

SANCHO
Obligada llevo el alma
y la lengua, gran señor,
para tu eterna alabanza.

(Vase.)

FELICIANA
En fin, vos ¿no os casaréis?

PELAYO
490
Yo, señora, me casaba
con la novia de este mozo,
que es una lumpia zagala,
si la hay en toda Galicia.
Supo que puercos guardaba,
495
y desechóme por puerco.

FELICIANA
Id con Dios, que no se engaña.

PELAYO
Todos guardamos, señora,
lo que...

FELICIANA
¿Qué?

PELAYO
...lo que nos mandan
nuestros padres que guardemos.

(Vase.)

FELICIANA
500
El mentecato me agrada.

CELIO
Ya que es ido el labrador,
que no es necio en lo que habla,
prometo a vueseñoría
que es la moza más gallarda
505
que hay en toda Galicia,
y que por su talle y cara,
discreción y honestidad
y otras infinitas gracias,
pudiera honrar el hidalgo
510
más noble de toda España.

FELICIANA
¿Qué es tan hermosa?

CELIO
Es un ángel.

TELLO
Bien se ve, Celio, que hablas
con pasión.

CELIO
Alguna tuve,
mas cierto que no me engaña.

TELLO
515
Hay algunas labradoras
que, sin afeites ni galas,
suelen llevarse los ojos,
y a vuelta de ellos el alma,
pero son tan desdeñosas
520
que sus melindres me cansan.

FELICIANA
Antes las que se defienden
suelen ser más estimadas.

(Vanse y sale NUÑO y SANCHO.)

NUÑO
¿Eso don Tello responde?

SANCHO
Esto responde, señor.

NUÑO
525
Por cierto que a su valor
dignamente corresponde.

SANCHO
Mandome dar el ganado
que os digo.

NUÑO
Mil años viva.

SANCHO
Y aunque es dádiva excesiva,
530
más estimo haberme honrado
con venir a ser padrino.

NUÑO
Y ¿vendrá también su hermana?

SANCHO
También.

NUÑO
Condición tan llana
del cielo a los hombres vino.

SANCHO
535
Son señores generosos.

NUÑO
¡Oh, si aquesta casa fuera,
pues los huéspedes espera
más ricos y poderosos
de este reino, un gran palacio!

SANCHO
540
Esa no es dificultad;
cabrán en la voluntad,
que tiene infinito espacio.
Ellos vienen en efeto.

NUÑO
¡Qué buen consejo te di!

SANCHO
545
Cierto que en don Tello vi
un señor todo perfeto,
porque, en quitándole el dar,
con que a Dios es parecido,
no es señor, que haberlo sido
550
se muestra en dar y en honrar;
y pues Dios su gran valor
quiere que dando se entienda,
sin dar ni honrar no pretenda
ningún señor ser señor.

NUÑO
555
¡Cien ovejas! ¡Veinte vacas!
Será una hacienda gentil
si por los prados del Sil
la primavera los sacas.
Páguele Dios a don Tello
560
tanto bien, tanto favor.

SANCHO
¿Dónde está Elvira, señor?

NUÑO
Ocuparala el cabello,
o algún tocado de boda.

SANCHO
Como ella traiga su cara,
565
rizos y gala escusara,
que es de rayos del sol toda.

NUÑO
No tienes amor villano.

SANCHO
Con ella tendré, señor,
firmezas de labrador
570
y amores de cortesano.

NUÑO
No puede amar altamente
quien no tiene entendimiento,
porque está su sentimiento
en que sienta lo que siente.
575
Huélgome de verte así.
Llama esos mozos, que quiero
que entienda este caballero
que soy algo o que lo fui.

SANCHO
Pienso que mis dos señores
580
vienen, y vendrán con ellos.
Deje Elvira los cabellos,
y reciba sus favores.

(Salen DON TELLO y criados [CELIO], JUANA, LEONOR y villanos [PELAYO].)

TELLO
¿Dónde fue mi hermana?

JUANA
Entró
por la novia.

SANCHO
¡Señor mío!

TELLO
¡Sancho!

SANCHO
585
Fuera desvarío
querer daros gracias yo,
con mi rudo entendimiento,
de esta merced.

TELLO
¿Dónde está
vuestro suegro?

NUÑO
Donde ya
590
tendrán sus años aumento
con este inmenso favor.

TELLO
Dadme los brazos.

NUÑO
Quisiera
que esta casa un mundo fuera,
y vos del mundo señor.

TELLO
595
¿Cómo os llamáis vos, serrana?

PELAYO
Pelayo, señor.

TELLO
No digo
a vos.

PELAYO
¿No habraba conmigo?

JUANA
A vuestro servicio, Juana.

TELLO
¡Buena gracia!

PELAYO
Aun no lo sabe
600
Bien, que con un cucharón,
si la pecilga un garzón,
le suele pegar un cabe
que le aturde los sentidos;
que una vez, porque llegué
605
a la olla, los saqué
por dos meses atordidos.

TELLO
¿Y vos?

PELAYO
Pelayo, señor.

TELLO
No hablo con vos.

PELAYO
Yo pensaba,
señor, que conmigo habraba.

TELLO
¿Cómo os llamáis?

LEONOR
610
Yo, Leonor.

PELAYO
[Aparte.]
(¡Cómo pescuda por ellas,
y por los zagales no!)

TELLO
¿Sois algo de alguna de ellas?

PELAYO
Sí, señor, el porquerizo.

TELLO
615
Marido, digo, o hermano.

NUÑO
¡Qué necio estás!

SANCHO
¡Qué villano!

PELAYO
Así mi madre me hizo.

SANCHO
La novia y madrina vienen.

(Salen FELICIANA y ELVIRA.)

FELICIANA
Hermano, hacedles favores.
620
¡Y dichosos los señores
que tales vasallos tienen!

TELLO
Por Dios, que tenéis razón.
¡Hermosa moza!

FELICIANA
Y gallarda.

ELVIRA
La vergüenza me acobarda,
625
como primera ocasión.
Nunca vi vuestra grandeza.

NUÑO
Siéntense sus señorías:
las sillas son como mías.

TELLO
[Aparte.]
(No he visto mayor belleza.
630
¡Qué divina perfeción!
Corta ha sido su alabanza.
¡Dichosa aquella esperanza
que espera tal posesión!)

FELICIANA
Dad licencia que se siente
Sancho.

TELLO
Sentaos.

SANCHO
635
No, señor.

TELLO
Sentaos.

SANCHO
¡Yo tanto favor,
y mi señora presente!

FELICIANA
Junto a la novia os sentad,
no hay quien el puesto os empida.

TELLO
640
[Aparte.]
(No esperé ver en mi vida
tan peregrina beldad.)

PELAYO
Y yo, ¿adónde he de sentarme?

NUÑO
Allá en la caballeriza
tú la fiesta solemniza.

TELLO
645
[Aparte.]
(¡Por Dios, que siento abrasarme!)
¿Cómo la novia se llama?

PELAYO
Pelayo, señor.

NUÑO
¿No quieres
callar? Habla a las mujeres
y cuéntaste tu por dama.
650
Elvira es, señor, su nombre.

TELLO
Por Dios, que es hermosa Elvira
y digna, aunque serlo admira,
de novio tan gentilhombre.

NUÑO
Zagalas, regocijad
la boda.

TELLO
655
[Aparte.]
(¡Rara hermosura!)

NUÑO
En tanto que viene el cura,
a vuestra usanza bailad.

JUANA
El cura ha venido ya.

TELLO
Pues decid que no entre el cura
660
[Aparte.]
(Que tan divina hermosura
robándome el alma está.)

SANCHO
¿Por qué, señor?

TELLO
Porque quiero,
después que os he conocido,
honraros más.

SANCHO
Yo no pido
665
más honras, ni las espero,
que casarme con mi Elvira.

TELLO
Mañana será mejor.

SANCHO
No me dilates, señor,
tanto bien, mis ansias mira,
670
y que desde aquí a mañana
puede un pequeño accidente
quitarme el bien que presente
la posesión tiene llana.
Si sabios dicen verdades,
675
bien dijo aquel que decía
que era el sol el que traía
al mundo las novedades.
¿Qué se yo lo que traerá
del otro mundo mañana?

TELLO
680
[Aparte.]
(¡Qué condición tan villana!
[¡Qué puesto en su gusto está!]
Quiérole honrar y hacer fiesta,
y el muy necio, hermana mía,
en tu presencia porfía
685
con voluntad poco honesta.)
Llévala, Nuño, y descansa
esta noche.

NUÑO
Haré tu gusto.

(Vanse TELLO, FELICIANA y CELIO [y criados].)

ELVIRA
Esto no parece justo.
¿De qué don Tello se cansa?
690
Yo no quiero responder
por no mostrar liviandad.

NUÑO
No entiendo su voluntad
ni lo que pretende hacer.
Es señor, ya me ha pesado
695
de que haya venido aquí.

(Vase.)

SANCHO
Harto más me pesa a mí,
aunque lo he disimulado.

PELAYO
¿No hay boda esta noche?

JUANA
No.

PELAYO
¿Por qué?

JUANA
No quiere don Tello.

PELAYO
700
Pues don Tello, ¿puede hacello?

JUANA
Claro está, pues lo mandó.

(Vase.)

PELAYO
Pues antes que entrase el cura
mos ha puesto impedimiento.

(Vase [con villanos].)

SANCHO
Oye, Elvira.

ELVIRA
¡Ay, Sancho!, siento
705
que tengo poca ventura.

SANCHO
¿Qué quiere el señor hacer
que a mañana lo difiere?

ELVIRA
Yo no entiendo lo que quiere,
pero debe de querer.

SANCHO
710
¿Es posible que me quita
esta noche? ¡Ay, bellos ojos,
tuviesen paz los enojos
que airado me solicita!

ELVIRA
Ya eres, Sancho, mi marido.
715
Ven esta noche a mi puerta.

SANCHO
¿Tendrasla, mi bien, abierta?

ELVIRA
¡Pues no!

SANCHO
Mi remedio ha sido,
que si no, yo me matara.

ELVIRA
También me matara yo.

SANCHO
720
El cura llegó y no entró.

ELVIRA
No quiso que el cura entrara.

SANCHO
Pero si te persuades
a abrirme, será mejor,
que no es mal cura el amor
725
para sanar voluntades.

(Vanse y salen DON TELLO, y criados con mascarillas [y CELIO].)

TELLO
Muy bien me habéis entendido.

CELIO
Para entenderte no creo
que es menester, gran señor,
muy sutil entendimiento.

TELLO
730
Entrad, pues, que estarán solos
la hermosa Elvira y el viejo.

CELIO
Toda la gente se fue
con notable descontento
de ver dilatar la boda.

TELLO
735
Yo tomé, Celio, el consejo
primero que amor me dio;
que era infamia de mis celos
dejar gozar a un villano
la hermosura que deseo.
740
Después que de ella me canse,
podrá ese rústico necio
casarse, que yo daré
ganado, hacienda y dinero
con que viva, que es arbitrio
745
de muchos, como lo vemos
en el mundo. Finalmente,
yo soy poderoso y quiero,
pues este hombre no es casado,
valerme de lo que puedo.
750
Las máscaras os poned.

CELIO
¿Llamaremos?

TELLO
Sí.

(Llaman y sale ELVIRA al paño.)

CRIADO
Ya abrieron.

ELVIRA
Entra, Sancho de mi vida.

CELIO
¿Elvira?

ELVIRA
Sí.

CRIADO
¡Buen encuentro!

(Llévanla.)

ELVIRA
¿No eres tú, Sancho? ¡Ay de mí!
755
¡Padre! ¡Señor! ¡Nuño! ¡Cielos!
¡Que me roban! ¡Que me llevan!

TELLO
Caminad ya.

(Dentro.)

NUÑO
¿Qué es aquesto?

ELVIRA
¡Padre!

TELLO
Tápala esa boca.

NUÑO
Hija, ya te oigo y te veo,
760
pero mis caducos años
y mi desmayado esfuerzo,
¿qué podrán contra la fuerza
de un poderoso mancebo?
Que ya presumo quién es.

(Salen SANCHO y PELAYO de noche.)

SANCHO
765
Voces parece que siento
en el valle, hacia la casa
del señor.

PELAYO
Habremos [quedo],
no mos sientan los criados.

SANCHO
Advierte que estando dentro
no te has de dormir.

PELAYO
770
No haré,
que ya me conoce el sueño.

SANCHO
Yo saldré cuando del alba
pida albricias el lucero;
mas no me las pida a mí,
775
si me ha de quitar mi cielo.

PELAYO
¿Sabes qué pareceré
mientras estás allá dentro?
Mula de doctor, que está
tascando a la puerta el freno.

SANCHO
Llamemos.

PELAYO
780
Apostaré
que está por el agujero
de la llave Elvira atenta.

SANCHO
Llego y llamo.

(Sale NUÑO.)

NUÑO
Pierdo el seso.

SANCHO
¿Quién va?

NUÑO
Un hombre.

SANCHO
¿Es Nuño?

NUÑO
785
¿Es Sancho?

SANCHO
¡Pues, tú en la calle! ¿Qué es esto?

NUÑO
¿Qué es esto dices?

SANCHO
Pues bien,
¿qué ha sucedido?, que temo
algún mal.

NUÑO
Y aun el mayor,
790
que alguno ya fuera menos.

SANCHO
¿Cómo?

NUÑO
Un escuadrón de armados
aquestas puertas rompieron,
y se han llevado...

SANCHO
No más,
que aquí dio fin mi deseo.

NUÑO
795
Reconocer con la luna
los quise, mas no me dieron
lugar a que los mirase,
porque luego se cubrieron
con mascarillas las caras
800
y no puede conocerlos.

SANCHO
¿Para qué, Nuño? ¿Qué importa?
Criados son de don Tello,
a quien me mandaste hablar.
¡Mal haya, amén, el consejo!
805
En este valle hay diez casas,
y todas diez de pecheros,
que se juntan a esta ermita:
no ha de ser ninguno de ellos.
Claro está que es el señor
810
que la ha llevado a su pueblo;
que él no me deja casar
es el indicio más cierto.
Pues, ¿es verdad que hallaré
justicia fuera del cielo,
815
siendo un hombre poderoso
y el más rico de este reino?
¡Vive Dios, que estoy por ir
a morir!, que no sospecho
que a otra cosa...

NUÑO
Espera, Sancho.

PELAYO
820
¡Voto al soto!, que si encuentro
sus cochinos en el prado,
que aunque haya guarda con ellos,
que los he de apedrear.

NUÑO
Hijo, de tu entendimiento
825
procura valerte ahora.

SANCHO
Padre y señor, ¿cómo puedo?
Tú me aconsejaste el daño,
aconséjame el remedio.

NUÑO
Vamos a hablar al señor
830
Mañana, que yo sospecho
que, como fue mocedad,
ya tendrá arrepentimiento.
Yo fío, Sancho, de Elvira,
que no haya fuerza ni ruegos
835
que la puedan conquistar.

SANCHO
Yo lo conozco y lo creo
¡Ay, que me muero de amor!
¡Ay, que me abraso de celos!
¿A cuál hombre ha sucedido
840
tan lastimoso suceso?
¡Que trujese yo a mi casa
el fiero león sangriento
que mi cándida cordera
me robara! ¿Estaba ciego?
845
Si estaba, que no entran bien
poderosos caballeros
en las casas de los pobres,
que tienen ricos empleos.
Paréceme que su rostro
850
lleno de aljófares veo
por las mejillas de grana,
su honestidad defendiendo.
Paréceme que la escucho,
¡lastimoso pensamiento!,
855
y que el tirano la dice
mal escuchados requiebros.
Paréceme que a sus ojos
los descogidos cabellos
haciendo están celosías
860
para no ver sus deseos.
Déjame, Nuño, matar,
que todo el sentido pierdo.
¡Ay, que me muero de amor!
¡Ay, que me abraso de celos!

NUÑO
865
Tú eres, Sancho, bien nacido,
¿qué es de tu valor?

SANCHO
Recelo
cosas que, de imaginallas,
loco hasta el alma me vuelvo,
sin poderlas remediar.
870
Enséñame el aposento
de Elvira.

PELAYO
[Y a] mí, señor,
la cocina, que me muero
de hambre; que no he cenado,
como enojados se fueron.

NUÑO
875
Entra, y descansa hasta el día,
que no es bárbaro don Tello.

SANCHO
¡Ay, que me muero de amor
y estoy rabiando de celos!


Acto II

Salen DON TELLO y ELVIRA.

ELVIRA
¿De qué sirve atormentarme,
880
Tello, con tanto rigor?
¿Tú no ves que tengo honor,
y que es cansarte y cansarme?

TELLO
Basta, que das en matarme
con ser tan áspera y dura.

ELVIRA
885
Volverme, Tello, procura
a mi esposo.

TELLO
No es tu esposo,
ni un villano, aunque dichoso,
digno de tanta hermosura.
Mas cuando yo Sancho fuera,
890
y el fuera yo, dime, Elvira,
¿cómo el rigor de tu ira
tratarme tan mal pudiera?
Tu crueldad, ¿no considera
que esto es amor?

ELVIRA
No, señor,
895
que amor que pierde al honor
el respeto es vil deseo,
y siendo apetito feo,
no puede llamarse amor.
Amor se funda en querer
900
lo que quiere quien desea;
que amor que casto no sea,
ni es amor ni puede ser.

TELLO
¿Cómo no?

ELVIRA
¿Quiéreslo ver?
Anoche, Tello, me viste.
905
Pues, ¿tan presto me quisiste
que apenas consideraste
qué fue lo que deseaste,
qué es en lo que amor consiste?
Nace amor de un gran deseo.
910
Luego va creciendo amor
por los pasos del favor
al fin de su mismo empleo.
Y en ti, según lo que veo,
no es amor, sino querer
915
quitarme a mí todo el ser
que me dio el cielo en la honra.
Tú procuras mi deshonra,
y yo me he de defender.

TELLO
Pues hallo en tu entendimiento,
920
como en tus brazos, defensa,
oye un argumento.

ELVIRA
Piensa
que no ha de haber argumento
que venza mi firme intento.

TELLO
¿Dices que no puede ser
925
ver, desear y querer?

ELVIRA
Es verdad.

TELLO
Pues dime, ingrata,
¿cómo el basilisco mata
con solo llegar a ver?

ELVIRA
Ese es solo un animal.

TELLO
930
Pues ese fue tu hermosura.

ELVIRA
Mal pruebas lo que procura
tu ingenio.

TELLO
¿Yo pruebo mal?

ELVIRA
El basilisco mortal
mata teniendo intención
935
de matar; y es la razón
tan clara, que mal podía
matarte, cuando te vía,
para ponerte afición.
Y no traigamos aquí
940
más argumentos, señor.
Soy mujer y tengo amor:
nada has de alcanzar de mí.

TELLO
¿Puédese creer que así
responda una labradora?
945
Pero confiésame ahora
que eres necia en ser discreta,
pues viéndote tan perfeta,
cuanto más, más me enamora.
Y ¡ojalá fueras mi igual!
950
Mas, bien ves que tu bajeza
afrentara mi nobleza,
y que pareciera mal
juntar brocado y sayal.
Sabe Dios si amor me esfuerza,
955
que mi buen intento tuerza:
pero ya el mundo trazó
estas leyes, a quien yo
he de obedecer por fuerza.

(Sale FELICIANA.)

FELICIANA
Perdona, hermano, si soy
960
más piadosa que quisieras.
Espera, ¿de qué te alteras?

TELLO
¡Qué necia estás!

FELICIANA
Necia estoy;
pero soy, Tello, mujer,
y es terrible tu porfía.
965
[Deja que pase algún día;]
que llegar, ver y vencer,
no se entiende con amor,
aunque César de amor seas.

TELLO
¿Es posible que tú seas
mi hermana?

FELICIANA
970
¡Tanto rigor
con una pobre aldeana!

(Llaman.)

ELVIRA
Señora, doleos de mí.

FELICIANA
Tello, si hoy no dijo sí,
podrá decirlo mañana.
975
Ten paciencia, que es crueldad
que los dos no descanséis.
Descansad, y volveréis
a la batalla.

TELLO
¿Es piedad
quitarme la vida a mí?

(Llaman.)

FELICIANA
980
Calla, que estás enojado.
Elvira no te ha tratado,
tiene vergüenza de ti.
Déjala estar unos días
contigo en conversación,
985
y conmigo, que es razón.

ELVIRA
Puedan las lágrimas mías
moveros, noble señora,
a interceder por mi honor.

(Llaman.)

FELICIANA
Sin esto, advierte, señor,
990
que debe de haber una hora
que están llamando a la puerta
su viejo padre y su esposo,
y que es justo y aun forzoso
que la hallen los dos abierta,
995
porque si no entran aquí,
dirán que tienes a Elvira.

TELLO
Todos me mueven a ira.
Elvira, escóndete ahí,
y entren esos dos villanos.

ELVIRA
1000
¡Gracias a Dios que me dejas
descansar!

TELLO
¿De qué te quejas,
si me has atado las manos?

(Escóndese [ELVIRA].)

FELICIANA
¡Hola!

(Dentro.)

CELIO
Señora.

FELICIANA
Llamad
esos pobres labradores.
1005
[A TELLO.]
Trátalos bien, y no ignores
que importa a tu calidad.

(Salen NUÑO y SANCHO.)

NUÑO
Besando el suelo de tu noble casa
-que de besar tus pies somos indinos-
venimos a decirte lo que pasa,
1010
si bien con mal formados desatinos.
Sancho, señor, que con mi Elvira casa,
de quien los dos habíais de ser padrinos,
viene a quejarse del mayor agravio
que referirte puede humano labio.

SANCHO
1015
Magnánimo señor, a quien las [frentes]
humillan estos montes coronados
de nieve, que bajando en puras fuentes
besan tus pies en estos verdes prados,
por consejo de Nuño y sus parientes,
1020
en tu valor divino confiados,
te vine a hablar y te pedí licencia,
y honraste mi humildad con tu presencia.
Haber estado en esta casa creo
que obligue tu valor a la venganza
1025
de caso tan atroz, inorme y feo,
que [a] la nobleza de tu nombre alcanza.
Si alguna vez amor algún deseo
trujo la posesión a tu esperanza,
y al tiempo de gozarla la perdieras,
1030
considera, señor, lo que sintieras.
Yo, solo labrador en la campaña
y en el gusto del alma caballero,
y no tan enseñado a la montaña
que alguna vez no juegue el limpio acero,
1035
oyendo nueva tan feroz y estraña,
no fui, ni pude, labrador grosero:
sentí el honor con no haberle tocado,
que quien dijo de sí, ya era casado.
Salí a los campos, y a la luz que excede
1040
a las estrellas, que miraba en vano,
a la luna veloz, que retrocede
las aguas y las crece al Océano,
dichosa -dije- tú, que no te puede
quitar el sol ningún poder humano,
1045
con subir cada noche donde subes,
aunque vengan con máscaras las nubes.
Luego, volviendo a los desiertos prados,
durmiendo con los álamos de Alcides,
las yedras vi con lazos apretados,
1050
y con los verdes pámpanos las vides.
¡Ay! -dije-, ¿cómo estáis tan descuidados?
Y tú, grosero, ¿cómo no divides,
villano labrador, estos amores,
cortando ramas y rompiendo flores?
1055
Todo duerme seguro. Finalmente,
me robaron, [señor], mi prenda amada,
y allí me pareció que alguna fuente
lloró también y murmuró turbada.
Llevaba yo -¡cuán lejos de valiente!-
1060
con rota vaina una mohosa espada.
Llegué al árbol más alto, y a reveses
y tajos [le] igualé [a las bajas] mieses.
No porque el árbol me robase a Elvira,
mas porque fue tan alto y arrogante
1065
que a los demás como a pequeños mira:
tal es la fuerza de un feroz gigante.
Dicen en el lugar -pero es mentira,
siendo quien eres tú- que, ciego amante
de mi mujer, autor del robo fuiste,
1070
y que en tu misma casa la escondiste.
«¡Villanos -dije yo- tened respeto!
Don Tello, mi señor, es gloria y honra
de la casa de Neira y, en efeto,
es mi padrino, y quien mis bodas honra».
1075
Con esto, tú piadoso, tú discreto,
no sufrirás la tuya y mi deshonra;
antes harás volver, la espada en puño,
a Sancho su mujer, su hija a Nuño.

TELLO
Pésame gravemente, Sancho amigo,
1080
de tal atrevimiento, y en mi tierra
no quedará el villano sin castigo
que la ha robado y en su casa encierra.
Solicita tú y sabe qué enemigo
con loco amor, con encubierta guerra,
1085
nos ofende a los dos con tal malicia;
que, si se sabe, yo te haré justicia.
Y a los villanos que de mí murmuran
haré azotar por tal atrevimiento.
Idos con Dios.

SANCHO
[Aparte.]
(Mis celos se aventuran.

NUÑO
Sancho, tente, por Dios.

SANCHO
1090
Mi muerte intento.)

TELLO
Sabedme por allá los que procuran
mi deshonor.

SANCHO
[Aparte.]
(¡Estraño pensamiento!)

TELLO
Yo no sé dónde está, porque, a sabello,
os la diera, por vida de don Tello.

(Sale ELVIRA, y pónese en medio DON TELLO.)

ELVIRA
1095
Si sabe, esposo, que aquí
me tiene Tello escondida.

SANCHO
¡Esposa, mi bien, mi vida!

TELLO
¿Esto has hecho contra mí?

SANCHO
¡Ay, cuál estuve por ti!

NUÑO
1100
¡Ay, hija, cuál me has tenido!
El juicio tuve perdido.

TELLO
¡Teneos, apartaos, villanos!

SANCHO
Déjame tocar sus manos;
mira que soy su marido.

TELLO
1105
¡Celio, Julio! Hola criados,
estos villanos matad.

FELICIANA
Hermano, con más piedad;
mira que no son culpados.

TELLO
Cuando estuvieran casados,
1110
fuera mucho atrevimiento.

TELLO
¡Matadlos!

SANCHO
Yo soy contento
de morir y no vivir,
aunque es tan fuerte el morir.

ELVIRA
Ni vida ni muerte siento.

SANCHO
1115
Escucha, Elvira, mi bien,
yo me dejaré matar.

ELVIRA
Yo ya me sabré guardar
aunque mil muertes me den.

TELLO
¿Es posible que se estén
1120
requebrando? ¿Hay tal rigor?
¡Ah, Celio, Julio!

(Salen CELIO y JULIO.)

JULIO
Señor.

TELLO
¡Matadlos a palos!

CELIO
¡Mueran!

(Échanlos a palos.)

TELLO
En vano remedio esperan
tus quejas de mi furor.
1125
Ya pensamiento tenía
de volverte, y tan airado
estoy en ver que has hablado
con tan notable osadía,
que por fuerza has de ser mía,
1130
o no he de ser yo quien fui.

FELICIANA
Hermano, que estoy aquí.

TELLO
He de forzalla o matalla.

FELICIANA
¿Cómo es posible libralla
de un hombre fuera de sí?

(Vanse. Salen CELIO y JULIO tras SANCHO y NUÑO.)

JULIO
1135
Ansí pagan los villanos
tan grandes atrevimientos.

CELIO
¡Salgan fuera de palacio!

LOS DOS [CRIADOS]
¡Salgan!

(Vanse [JULIO y CELIO].)

SANCHO
Matadme, escuderos.
¡No tuviera yo una espada!

NUÑO
1140
Hijo, mira que sospecho
que este hombre te ha de matar,
atrevido y descompuesto.

SANCHO
Pues, ¿será bueno vivir?

NUÑO
Mucho se alcanza viviendo.

SANCHO
1145
¡Vive Dios, de no quitarme
de los umbrales que veo,
aunque me maten!, que vida
sin Elvira no la quiero.

NUÑO
Vive, y pedirás justicia;
1150
que rey tienen estos reinos,
o en grado de apelación
la podrás pedir al cielo.

(Sale PELAYO.)

PELAYO
Aquí están.

SANCHO
¿Quién es?

PELAYO
Pelayo,
todo lleno de contento,
1155
que os viene a pedir albricias.

SANCHO
¿Cómo albricias a este tiempo?

PELAYO
Albricias, digo.

SANCHO
¿De qué,
Pelayo, cuando estoy muerto,
y Nuño espirando?

PELAYO
¡Albricias!

NUÑO
1160
¿No conoces a este necio?

PELAYO
Elvira pareció ya.

SANCHO
¡Ay padre! ¿Si la habrán vuelto?
¿Qué dices, Pelayo mío?

PELAYO
Señor, dice todo el puebro
1165
que desde anoche a las doce
está en casa de don Tello.

SANCHO
¡Maldito seas, amén!

PELAYO
Y que tienen por muy cierto
que no la quiere volver.

NUÑO
1170
Hijo, vamos al remedio.
El rey de Castilla, Alfonso,
por sus valerosos hechos,
reside agora en León.
Pues es recto y justiciero,
1175
parte allá y informarasle
de este agravio, que sospecho
que nos ha de hacer justicia.

SANCHO
¡Ay, Nuño!, tengo por cierto
que el Rey de Castilla, Alfonso,
1180
es un príncipe perfeto.
Mas, ¿por dónde quieres que entre
un labrador tan grosero?
¿Qué corredor de palacio
osará mi atrevimiento
1185
pisar? ¿Qué portero, Nuño,
permitirá que entre dentro?
Allí, a la tela, al brocado,
al grave acompañamiento
abren las puertas, [y] tienen
1190
razón, que yo lo confieso.
Pero a la pobreza, Nuño,
solo dejan los porteros
que miren las puertas y armas,
y esto ha de ser desde lejos.
1195
Iré a León y entraré
en palacio, y verás luego
como imprimen en mis hombros
de las cuchillas los cuentos.
Pues, ¡andar con memoriales,
1200
que tome el rey! ¡Santo y bueno!
Haz cuenta que, de sus manos,
en el olvido cayeron.
Volvereme habiendo visto
las damas y caballeros,
1205
la iglesia, el palacio, el parque,
los edificios... y pienso
que traeré de allá mal gusto
para vivir entre tejos,
robles y encinas, adonde
1210
canta el ave y ladra el perro.
No, Nuño, no aciertas bien.

NUÑO
Sancho, yo sé bien si acierto.
Ve a hablar al rey Alfonso,
que si aquí te quedas, pienso
1215
que te han de quitar la vida.

SANCHO
Pues eso, Nuño, deseo.

NUÑO
Yo tengo un rocín castaño,
que apostará con el viento
sus crines contra sus alas,
1220
sus clavos contra su freno.
Parte en él, y irá Pelayo
en aquel pequeño overo
que suele llevar al campo.

SANCHO
Por tu gusto te obedezco.
1225
Pelayo, ¿irás tú conmigo
a la corte?

PELAYO
Y tan contento
de ver lo que nunca he visto,
Sancho, que los pies te beso.
Dícenme acá, de la corte,
1230
que con huevos y torreznos
empiedran todas las calles,
y tratan los forasteros
como si fueran de Italia,
de Flandes o de Marruecos.
1235
Dicen que es una talega
donde junta los trebejos
para jugar la fortuna,
tantos blancos como negros.
Vamos, por Dios, a la corte.

SANCHO
1240
Padre, Dios, partirme quiero.
Échame tu bendición.

NUÑO
Hijo, pues eres discreto,
habla con ánimo al Rey.

SANCHO
Tú sabrás mi atrevimiento.
Partamos.

NUÑO
1245
¡A Dios, mi Sancho!

SANCHO
¡A Dios, Elvira!

PELAYO
¡A Dios, puercos!

(Vanse y salen TELLO y FELICIANA.)

TELLO
¡Que no pueda conquistar
De esta mujer la belleza!

FELICIANA
Tello, no hay que porfiar,
1250
porque es tanta su tristeza
que no deja de llorar.
Si en esta torre la tienes,
¿es posible que no vienes
a considerar mejor
1255
que, aunque te tuviera amor,
te había de dar desdenes?
Si la tratas con crueldad,
¿cómo ha de quererte bien?
Advierte que es necedad
1260
tratar con rigor a quien
se llega a pedir piedad.

TELLO
¡Que sea tan desgraciado
que me vea despreciado,
siendo aquí el más poderoso,
1265
el más rico y dadivoso!

FELICIANA
No te dé tanto cuidado,
ni estés por una villana
tan perdido.

TELLO
¡Ay, Feliciana,
que no sabes qué es amor,
1270
ni has probado su rigor!

FELICIANA
Ten paciencia hasta mañana,
que yo la tengo de hablar,
a ver si puedo ablandar
esta mujer.

TELLO
Considera
1275
que no es mujer sino fiera,
pues me hace tanto penar.
Prométela plata y oro,
joyas y cuánto quisieres.
Di que la daré un tesoro;
1280
que a dádivas las mujeres
suelen guardar más decoro.
Di que la regalaré,
y dile que la daré
un vestido tan galán
1285
que gaste el oro a Milán
desde su cabello al pie;
que si remedia mi mal,
la daré hacienda y ganado,
y que, si fuera mi igual...
1290
[que ya me hubiera casado].

FELICIANA
¿Posible es que diga tal?

TELLO
Sí, hermana, que estoy de suerte
que me tengo de dar muerte,
o la tengo de gozar,
1295
y de una vez acabar
con dolor tan grave y fuerte.

FELICIANA
Voy a hablarla, aunque es en vano.

TELLO
¿Por qué?

FELICIANA
Porque una mujer
que es honrada, es caso llano
1300
que no la podrá vencer
ningún interés humano.

TELLO
Ve presto, y da a mi esperanza
alivio, [que] si [no] alcanza
mi fe lo que ha pretendido,
1305
el amor que le he tenido
se ha de trocar en venganza.

(Vanse. Sale el REY y el CONDE y DON ENRIQUE y acompañamiento.)

REY
Mientras que se apercibe
mi partida a Toledo, y me responde
el de Aragón, que vive
1310
ahora en Zaragoza, sabed, conde,
si están ya despachados
todos los pretendientes y soldados.
Y mirad si hay alguno
también que quiera hablarme.

CONDE
No ha quedado
1315
por despachar ninguno.

ENRIQUE
Un labrador gallego he visto echado
a esta puerta, y bien triste.

REY
Pues, ¿quién a ningún pobre la resiste?
Id, Enrique de Lara,
1320
y traedle vos mismo a mi presencia.

(Vase ENRIQUE.)

CONDE
¡Virtud heroica y rara!
¡Compasiva piedad, suma clemencia!
¡Oh ejemplo de los reyes,
divina observación de santas leyes!

(Salen ENRIQUE, SANCHO y PELAYO.)

ENRIQUE
1325
Dejad las azagayas.

SANCHO
A la pared, Pelayo, las arrima.

PELAYO
Con pie derecho vayas.

SANCHO
¿Cuál es el rey, señor?

ENRIQUE
Aquel que arrima
la mano agora al pecho.

SANCHO
1330
Bien puede, de sus obras satisfecho.
Pelayo, no te asombres.

[PELAYO]
Mucho tienen los reyes del invierno;
que hacen temblar los hombres.

SANCHO
Señor...

REY
Habla, sosiega.

SANCHO
...que el gobierno
1335
de España agora tienes...

REY
Dime quién eres y de dónde vienes.

SANCHO
...dame a besar tu mano,
porque ennoblezca mi grosera boca,
príncipe soberano;
1340
que si mis labios, aunque indignos, toca,
yo quedaré discreto.

REY
Con lágrimas la bañas, ¿a qué efeto?

SANCHO
Mal hicieron mis ojos,
mas propuso la boca su querella,
1345
y quieren darla enojos,
para que, puesta vuestra mano en ella,
diera justo castigo
a un hombre poderoso, mi enemigo.

REY
Esfuérzate y no llores,
1350
que aunque en mí la piedad es muy propicia,
para que no lo ignores,
también doy atributo a la justicia.
Di quién te hizo agravio;
que quien al pobre ofende nunca es sabio.

SANCHO
1355
Son niños los agravios,
y son padres los reyes: no te espantes
que hagan con los labios,
en viéndolos, pucheros semejantes.

REY
[Aparte.]
(Discreto me parece:
1360
primero que se queja me enternece.)

SANCHO
Señor, yo soy hidalgo,
si bien pobre: mudanzas de fortuna,
porque con ellas salgo
desde el calor de mi primera cuna.
1365
Con este pensamiento,
quise mi igual en justo casamiento.
Mas como siempre yerra
quien de su justa obligación se olvida,
al señor de esta tierra,
1370
que don Tello de Neira se apellida,
con más llaneza que arte,
pidiéndole licencia, le di parte.
Liberal la concede,
y en las bodas me sirve de padrino;
1375
mas el amor, que puede
obligar al más cuerdo a un desatino,
le ciega y enamora,
señor, de mi querida labradora.
No deja desposarme,
1380
y aquella noche con armada gente
la roba, sin dejarme
vida que viva, protección que intente,
fuera de vos y el cielo,
a cuyo tribunal sagrado apelo:
1385
que, habiéndola pedido
con lágrimas su padre y yo, tan fiero,
señor, ha respondido,
que vieron nuestros pechos el acero
y, siendo hidalgos nobles,
1390
las ramas, las entrañas de los robles.

REY
Conde.

CONDE
Señor.

REY
Al punto
tinta y papel. Llegadme aquí una silla.

(Sacan un bufete y recado de escribir, y siéntase el REY a escribir.)

CONDE
Aquí está todo junto.

SANCHO
[Aparte.]
(¡Su gran valor espanta y maravilla!
1395
Al Rey hablé, Pelayo.

PELAYO
Él es hombre de bien, ¡voto a mi sayo!

SANCHO
¿Qué entrañas hay crueles
para el pobre?

PELAYO
Los reyes castellanos
deben de ser ángeles.

[SANCHO]
1400
¿Vestidos no los ves como hombres llanos?

[PELAYO]
De otra manera había
un rey que Tello en un tapiz tenía:
la cara abigarra[r]a
y la calza caída a media pierna,
1405
y en la mano una vara,
y un tocado a manera de linterna,
con su corona de oro,
y un barboquejo, como turco o moro.
Yo preguntele a un paje
1410
quién era aquel señor de tanta fama,
que me admiraba el traje;
y respondiome: «El Rey Baúl se llama».

SANCHO
¡Necio! Saúl diría.

PELAYO
[Baúl, cuando al Badil] matar quería.

SANCHO
1415
David, su yerno era.

PELAYO
Sí, que en la igreja predicaba el cura
que le dio en la mollera
con una de Moisén lágrima dura
al gigante que olía.

SANCHO
Golías, bestia.

PELAYO
1420
El cura lo decía.)

(Acaba el REY de escribir.)

REY
Conde, esa carta cerrad.
¿Cómo es tu nombre, buen hombre?

SANCHO
Sancho, señor, es mi nombre,
que a los pies de tu piedad
1425
pido justicia de quien,
en su poder confiado,
a mi mujer me ha quitado,
y me quitara también
la vida si no me huyera.

REY
1430
¿Que es hombre tan poderoso
en Galicia?

SANCHO
Es tan famoso,
que desde aquella ribera
hasta la romana torre
de Hércules es respetado.
1435
Si está con un hombre airado,
solo el cielo le socorre.
Él pone y él quita leyes,
que estas son las condiciones
de soberbios infanzones
1440
que están lejos de los reyes.

CONDE
La carta está ya cerrada.

REY
Sobreescribidla a don Tello
de Neira.

SANCHO
Del mismo cuello
me quitas, señor, la espada.

REY
1445
Esa carta le darás,
con que te dará tu esposa.

SANCHO
De tu mano generosa,
¿hay favor que llegue a más?

REY
¿Veniste a pie?

SANCHO
No, señor,
1450
que en dos rocines venimos
Pelayo y yo.

PELAYO
Y los corrimos
como el viento, y aun mijor.
Verdad es que tiene el mío
unas mañas no muy buenas:
1455
déjase subir apenas,
échase en arena o río,
corre como un maldiciente,
come más que un estudiante
y, en viendo un mesón delante,
1460
o se entra o se para enfrente.

REY
Buen hombre sois.

PELAYO
Soy, en fin,
quien por vos su patria deja.

REY
¿Tenéis vos alguna queja?

PELAYO
Sí, señor, de este rocín.

REY
1465
Digo, que os cause cuidado.

PELAYO
Hambre tengo. Si hay
cocina por acá...

REY
¿Nada os inclina
de cuanto aquí veis colgado,
que a vuestra casa llevéis?

PELAYO
1470
No hay allá donde ponello:
enviádselo a don Tello,
que tien de esto cuatro o seis.

REY
¡Qué gracioso labrador!
¿Qué sois allá en vuestra tierra?

PELAYO
1475
Señor, ando por la sierra;
cochero soy del señor.

REY
¿Coches hay allá?

PELAYO
Que no:
soy quien guardo los cochinos.

REY
[Aparte.]
(¡Qué dos hombres peregrinos
1480
aquella tierra juntó,
aquel con tal condición
y este con tanta ignorancia!)
Tomad vos.

(Danle un bolsillo.)

PELAYO
No es de importancia.

REY
Tomadlos, doblones son.
1485
Y vos la carta tomad,
y id en buen hora.

(Vase el REY y los caballeros.)

SANCHO
Los cielos
te guarden.

PELAYO
¡Hola! Tomelos.

SANCHO
¿Dineros?

PELAYO
Y en cantidad.

SANCHO
¡Ay, mi Elvira, mi ventura
1490
se cifra en este papel!,
que pienso que llevo en él
libranza de tu hermosura.

(Vanse y sale DON TELLO y CELIO.)

CELIO
Como me mandaste, fui
a saber de aquel villano,
1495
y aunque lo negaba Nuño,
me lo dijo amenazado.
No está en el valle, que ha días
que anda ausente.

TELLO
¡Estraño caso!

CELIO
Dice que es ido a León.

TELLO
¿A León?

CELIO
1500
Y que Pelayo
le acompañaba.

TELLO
¿A qué efeto?

CELIO
A hablar al Rey.

TELLO
¿En qué caso?
Él no es de Elvira marido.
Yo porqué le hago agravio.
1505
Cuando se quejara Nuño,
estuviera disculpado,
¡pero Sancho!

CELIO
Esto me han dicho
pastores de tus ganados;
y como el mozo es discreto,
1510
y tiene amor, no me espanto,
señor, que se haya atrevido.

TELLO
Y ¿no habrá más de en llegando
hablar a un rey de Castilla?

CELIO
Como Alfonso se ha criado
1515
en Galicia con el conde
don Pedro de Andrada y Castro,
no le negará la puerta,
por más que sea hombre bajo,
a ningún gallego.

(Llaman.)

TELLO
Celio,
1520
mira quién está llamando.
¿No hay pajes en esta sala?

CELIO
¡Vive Dios, señor, que es Sancho,
este mismo labrador
de quien estamos hablando!

TELLO
1525
¿Hay mayor atrevimiento?

CELIO
Así vivas muchos años,
que veas lo que te quiere.

TELLO
Di que entre, que aquí le aguardo.

(Entran [SANCHO y PELAYO].)

SANCHO
Dame, gran señor, los pies.

TELLO
1530
¿A dónde, Sancho, has estado,
que ha días que no te he visto?

SANCHO
A mí me parecen años,
señor, viendo que tenías
esa porfía en que has dado,
1535
o sea amor a mi Elvira.
Fui a hablar al rey castellano,
como supremo juez
para deshacer agravios.

TELLO
Pues, ¿qué dijiste de mí?

SANCHO
1540
Que habiéndome yo casado,
me quitaste mi mujer.

TELLO
¿Tu mujer? ¡Mientes, villano!
¿Entró el cura aquella noche?

SANCHO
No, señor, pero de entrambos
1545
sabía las voluntades.

TELLO
Si nunca os tomó las manos,
¿cómo puede ser que sea
matrimonio?

SANCHO
Yo no trato
de si es matrimonio o no.
1550
Aquesta carta me ha dado,
toda escrita de su letra.

TELLO
De cólera estoy temblando.
(Lee.)
En recibiendo esta, daréis a ese pobre labrador la mujer que le habéis quitado, sin réplica ninguna; y advertid que los buenos vasallos se conocen lejos de los reyes, y que los reyes nunca están lejos para castigar los malos. EL REY.

TELLO
Hombre, ¿qué has traído aquí?

SANCHO
Señor, esa carta traigo
que me dio el Rey.

TELLO
1555
¡Vive Dios,
que de mi piedad me espanto!
¿Piensas, villano, que temo
tu atrevimiento en mi daño?
¿Sabes quién soy?

SANCHO
Sí, señor;
1560
y en tu valor confiado,
traigo esta carta, que fue,
no cual piensas en tu agravio,
sino carta de favor
del señor rey castellano,
1565
para que me des mi esposa.

TELLO
Advierte que, respetando
la carta, a ti y al que viene
contigo...

PELAYO
¡San Blas! ¡San Pablo!

TELLO
...no os cuelgo de dos almenas.

PELAYO
1570
Sin ser día de mi santo,
es muy bellaca señal.

TELLO
Salid luego de palacio,
y no paréis en mi tierra,
que os haré matar a palos.
1575
Pícaros, villanos, gente
de solar humilde y bajo,
¡conmigo...!

PELAYO
Tiene razón;
que es mal hecho haberle dado
ahora esta pesadumbre.

TELLO
1580
Villano, si os he quitado
esa mujer, soy quien soy,
y aquí reino en lo que mando,
como el rey en su Castilla;
que no deben mis pasados
1585
a los suyos esta tierra,
que a los moros la ganaron.

PELAYO
Ganáronsela a los moros,
y también a los cristianos
y no debe nada al rey.

TELLO
Yo soy quien soy...

PELAYO
1590
¡San Macario!

TELLO
...[y por] aquesto no tomo
venganza con propias manos.
¡Dar a Elvira! ¡Qué es Elvira!
¡Matadlos! Pero... dejadlos,
1595
que en villanos es afrenta
manchar el acero hidalgo.

(Vase.)

PELAYO
No le manche, por su vida.

SANCHO
¿Qué te parece?

PELAYO
Que estamos
desterrados de Galicia.

SANCHO
1600
Pierdo el seso imaginando
que este no obedezca al Rey
por tener cuatro vasallos.
Pues, ¡vive Dios...!

PELAYO
Sancho, tente,
que siempre es consejo sabio,
1605
ni pleitos con poderosos
ni amistades con criados.

SANCHO
Volvámonos a León.

PELAYO
Aquí los doblones traigo
que me dio el Rey; vamos luego.

SANCHO
1610
Direle lo que ha pasado.
¡Ay, mi Elvira! ¡Quién te viera!
Salid, suspiros, y en tanto
que vuelvo, decid que muero
de amores.

PELAYO
Camina, Sancho,
1615
que este no ha gozado a Elvira.

SANCHO
¿De qué lo sabes, Pelayo?

PELAYO
De que nos la hubiera vuelto
cuando la hubiera gozado.
(Vanse.)


Acto III

Sale el REY y el CONDE y DON ENRIQUE.

REY
El cielo sabe, conde, cuánto estimo
las amistades de mi madre.

CONDE
1620
Estimo
esas razones, gran señor, que en todo
muestras valor divino y soberano.

REY
Mi madre gravemente me ha ofendido;
mas considero que mi madre ha sido.

(Salen SANCHO y PELAYO.)

PELAYO
1625
[Aparte.]
(Digo que puedes llegar.

SANCHO
Ya, Pelayo, viendo estoy
a quien toda el alma doy,
que no tengo más que dar:
aquel castellano sol,
1630
aquel piadoso Trajano,
aquel Alcides cristiano
y aquel César español.

PELAYO
Yo, que no entiendo de historia[s]
de [Cides], son de marranos,
1635
estó mirando en sus manos,
mas que tien rayas, vitorias.
Llega y a sus pies te humilla,
besa aquella huerte mano.)

SANCHO
Emperador soberano,
1640
invicto rey de Castilla,
déjame besar el suelo
de tus pies, que por almohada
han de tener a Granada
presto, con favor del cielo,
1645
y por alfombra a Sevilla,
sirviéndoles de colores
las naves y varias flores
de su siempre hermosa orilla.
¿Conósceme?

REY
Pienso que eres
1650
un gallego labrador
que aquí me pidió favor.

SANCHO
Yo soy, señor.

REY
No te alteres.

SANCHO
Señor, mucho me ha pesado
de volver tan atrevido
1655
a darte enojos; no ha sido
posible haberlo escusado.
Pero, si yo soy villano
en la porfía, señor,
tú serás emperador,
1660
tú serás césar romano
para perdonar a quien
pide a tu clemencia real
justicia.

REY
Dime tu mal,
y advierte que te oigo bien,
1665
porque el pobre para mí,
tiene cartas de favor.

SANCHO
La tuya, invicto señor
a Tello en Galicia di,
para que, como era justo,
1670
me diese mi prenda amada.
Leída y no respetada,
causole mortal disgusto,
y no solo no volvió,
señor, la prenda que digo,
1675
pero con nuevo castigo
el porte de ella me dio;
que a mí y a este labrador
nos trataron de tal suerte,
que fue escapar de la muerte
1680
dicha y milagro, señor.
Hice algunas diligencias
por no volver a cansarte,
pero ninguna fue parte
a mover sus resistencias.
1685
Hablole el cura, que allí
tiene mucha autoridad,
y un santo y bendito abad
que tuvo piedad de mí,
y en san Pelayo de Samos
1690
reside. Pero mover
su pecho no pudo ser,
ni todos juntos bastamos.
No me dejó que la viera,
que aun eso me consolara;
1695
y así vine a ver tu cara,
y a que justicia me hiciera
la imagen de Dios, que en ella
resplandece, pues la imita.

REY
Carta de mi mano escrita...
1700
¿Mas que debió de rompella?

SANCHO
Aunque por moverte a ira
dijera de sí algún sabio,
no quiera Dios que mi agravio
te indigne con la mentira.
1705
Leyola y no la rompió.
Mas, miento, que fue rompella
leella y no hacer por ella
lo que su rey le mandó.
En una tabla su ley
1710
escribió Dios: ¿no es quebrar
la tabla el no la guardar?
Así el mandato de rey,
porque para que se crea
que es infiel, se entiende así:
1715
que lo que se rompe allí,
basta que el respeto sea.

REY
No es posible que no tengas
buena sangre, aunque te afligen
trabajos, y que de origen
1720
de nobles personas vengas,
como muestra tu buen modo
de hablar y de proceder.
Ahora bien, yo he de poner
de una vez remedio en todo.
Conde.

CONDE
Gran señor.

REY
1725
Enrique.

ENRIQUE
Señor.

REY
Yo he de ir a Galicia,
que me importa hacer justicia.
Y aquesto no se publique.

CONDE
Señor...

REY
¿Qué me replicáis?
1730
Poned del parque a las puertas
las postas.

CONDE
Pienso que abiertas
al vulgo se las dejáis.

REY
Pues, ¿cómo lo han de saber,
si enfermo dicen que estoy
los de mi cámara?

ENRIQUE
1735
Soy
de contrario parecer.

REY
Esta es ya resolución.
No me repliquéis.

CONDE
Pues sea
de aquí a dos días, y vea
1740
Castilla la prevención
de vuestra melancolía.

REY
Labradores...

SANCHO
Gran señor.

REY
Ofendido del rigor,
de la violencia y porfía
1745
de don Tello, yo en persona
le tengo de castigar.

SANCHO
¡Vos, señor! Sería humillar
al suelo vuestra corona.

REY
Id delante, y prevenid
1750
de vuestro suegro la casa,
sin decirle lo que pasa,
ni a hombre humano, y advertid
que esto es pena de la vida.

SANCHO
Pues ¿quién ha de hablar, señor?

REY
1755
Escuchad vos, labrador.
Aunque todo el mundo os pida
que digáis quién soy, decid
que un hidalgo castellano,
puesta en la boca la mano
1760
de esta manera... Advertid,
porque no habéis de quitar
de los labios los dos dedos.

PELAYO
Señor, los tendré tan quedos,
que no osaré bostezar.
1765
Pero, su merced, mirando
con piedad mi suficiencia,
me ha de dar una licencia
de comer de cuando en cuando.

REY
No se entiende que has de estar
1770
siempre la mano en la boca.

SANCHO
Señor, mirad que no os toca
tanto mi bajeza honrar.
Enviad, que es justa ley,
para que haga justicia,
1775
algún alcalde a Galicia.

REY
El mejor alcalde, el rey.

(Vanse todos y sale NUÑO y CELIO.)

NUÑO
En fin, ¿qué podré verla?

CELIO
Podréis verla;
don Tello, mi señor, licencia ha dado.

NUÑO
¿Qué importa, cuando soy tan desdichado?

CELIO
1780
No tenéis qué temer, que ella resiste
con gallardo valor y valentía
de mujer, que es mayor cuando porfía.

NUÑO
Y ¿podré yo creer que honor mantiene
mujer que en su poder un hombre tiene?

CELIO
1785
Pues es tanta verdad, que si quisiera
Elvira que su esposo Celio fuera,
tan seguro con ella me casara
como si en vuestra casa la tuviera.

NUÑO
¿Cuál decís que es la reja?

CELIO
Hacia esta parte
1790
de la torre se mira una ventana,
donde se ha de poner, como me ha dicho.

NUÑO
Pare[ce] que allí veo un blanco bulto,
si bien ya con la edad lo dificulto.

CELIO
Llegad, que yo me voy, porque si os viere,
1795
no me vean a mí, que lo he trazado
de vuestro justo amor importunado.

(Vase CELIO y sale ELVIRA.)

NUÑO
¿Eres tú, mi desdichada
hija?

ELVIRA
¿Quién, sino yo fuera?

NUÑO
Ya no pensé que te viera,
1800
no por presa y encerrada,
sino porque deshonrada
te juzgué siempre en mi idea;
y es cosa tan torpe y fea
la deshonra en el honrado,
1805
que aun a mí, que el ser te he dado,
me obliga a que no te vea.
¡Bien el honor heredado
de tus pasados guardaste,
pues que tan presto quebraste
1810
su cristal tan estimado!
Quien tan mala cuenta ha dado
de sí, padre no me llame;
porque hija tan infame
-y no es mucho que esto diga-
1815
solamente a un padre obliga
a que su sangre derrame.

ELVIRA
Padre, si en desdichas tales
y en tan continuos desvelos,
los que han de dar los consuelos
1820
vienen a aumentar los males,
los míos serán iguales
a la desdicha en que estoy,
porque si tu hija soy,
y el ser que tengo me has dado,
1825
es fuerza haber heredado
la nobleza que te doy.
Verdad es que este tirano
ha procurado vencerme;
yo he sabido defenderme
1830
con un valor más que humano;
y puedes estar ufano
de que he de perder la vida
primero que este homicida
llegue a triunfar de mi honor,
1835
aunque con tanto rigor
aquí me tiene escondida.

NUÑO
Ya del estrecho celoso,
hija, el corazón ensancho.

ELVIRA
¿Qué se ha hecho el pobre Sancho,
1840
que solía ser mi esposo?

NUÑO
Volvió a ver a aquel famoso
Alfonso, rey de Castilla.

ELVIRA
Luego, ¿no ha estado en la villa?

NUÑO
Hoy esperándole estoy.

ELVIRA
1845
Y yo que le maten hoy.

NUÑO
Tal crueldad me maravilla.

ELVIRA
Jura de hacerle pedazos.

NUÑO
Sancho se sabrá guardar.

ELVIRA
¡Oh, quién se pudiera echar
1850
de aquesta torre a tus brazos!

NUÑO
Desde aquí con mil abrazos
te quisiera recibir.

ELVIRA
Padre, yo me quiero ir,
que me buscan. Padre, a Dios.

NUÑO
1855
No nos veremos los dos,
que yo me voy a morir.

(Vase ELVIRA y sale TELLO.)

TELLO
¿Qué es esto? ¿Con quién habláis?

NUÑO
Señor, a estas piedras digo
mi dolor, y ellas conmigo
1860
sienten cuán mal me tratáis;
que, aunque vos las imitáis
en dureza, mi desvelo
huye siempre del consuelo
que anda a buscar mi tristeza;
1865
y aunque es tanta su dureza,
piedad les ha dado el cielo.

TELLO
Aunque más forméis, villanos,
quejas, llantos e invenciones,
la causa de mis pasiones
1870
no ha de salir de mis manos.
Vosotros sois los tiranos,
que no la queréis rogar
que dé a mi intento lugar;
que yo, que la adoro y quiero,
1875
¿cómo puede ser, si muero,
que pueda a Elvira matar?
¿Qué señora presumís
que es Elvira? ¿Es más agora
de una pobre labradora?
1880
Todos del campo vivís;
mas pienso que bien decís,
mirando la sujeción
del humano corazón,
que no hay mayor señorío
1885
que pocos años y brío,
hermosura y discreción.

NUÑO
Señor, vos decís muy bien.
El cielo os guarde.

TELLO
Si hará,
y a vosotros os dará
1890
el justo pago también.

NUÑO
[Aparte.]
(¡Que sufra el mundo que estén
sus leyes en tal lugar
que el pobre al rico ha de dar
su honor, y decir que es justo!
1895
Mas tiene por ley su gusto
y poder para matar.)

(Vase.)

TELLO
¡Celio!

(Sale CELIO.)

CELIO
Señor.

TELLO
Lleva luego
donde te he mandado a Elvira.

CELIO
Señor, lo que intentas mira.

TELLO
1900
No mira quien está ciego.

CELIO
Que repares bien, te ruego,
que forzalla es crueldad.

TELLO
Tuviera de mí piedad,
Celio, y yo no la forzara.

CELIO
1905
Estimo por cosa rara
su defensa y castidad.

TELLO
No repliques a mi gusto,
¡Pesar de mi sufrimiento!,
que ya es bajo pensamiento
1910
el sufrir tanto disgusto.
Tarquino tuvo por gusto
no esperar tan sola un hora,
y cuando vino la aurora
ya cesaban sus porfías.
1915
Pues, ¿es bien que tantos días
espere a una labradora?

CELIO
¿Y esperarás tú también
que te den castigo igual?
Tomar ejemplo del mal
1920
no es justo, sino del bien.

TELLO
Mal o bien, hoy su desdén,
Celio, ha de quedar vencido.
Ya es tema, si amor ha sido,
que aunque Elvira no es Tamar,
1925
a ella le ha de pesar,
y a mí vengarme su olvido.

(Vanse y salen SANCHO, PELAYO y JUANA.)

JUANA
Los dos seáis bien venidos.

SANCHO
No sé cómo lo seremos,
pero bien sucederá,
1930
Juana, si lo quiere el cielo.

PELAYO
Si lo quiere el cielo, Juana,
sucederá por lo menos...
que habemos llegado a casa.
Y pues que tienen sus piensos
1935
los rocines, no es razón
que envidia tengamos de ellos

JUANA
¿Ya nos vienes a matar?

SANCHO
¿Donde está señor?

JUANA
Yo creo
que es ido a hablar con Elvira.

SANCHO
1940
Pues, ¿déjala hablar don Tello?

JUANA
Allá por una ventana
de una torre, dijo Celio.

SANCHO
¿En torre está todavía?

PELAYO
No importa, que vendrá presto
quien le haga...

SANCHO
1945
[Aparte.]
(Advierte Pelayo...

PELAYO
Olvideme de los dedos.)

JUANA
Nuño viene.

(Sale NUÑO.)

SANCHO
¡Señor mío!

NUÑO
Hijo, ¿cómo vienes?

SANCHO
Vengo
más contento a tu servicio.

NUÑO
1950
¿De qué vienes más contento?

SANCHO
Traigo un gran pesquisidor.

PELAYO
Un pesquisidor traemos,
que tiene...

SANCHO
[Aparte.]
(Advierte Pelayo.

PELAYO
Olvideme de los dedos.)

NUÑO
1955
¿Viene gran gente con él?

SANCHO
Dos hombres.

NUÑO
Pues yo te ruego,
hijo, que no intentes nada,
que será vano tu intento;
que un poderoso en su tierra,
1960
con armas, gente y dinero,
o ha de torcer la justicia,
o alguna noche durmiendo,
matarnos en nuestra casa.

PELAYO
¿Matar? ¡Oh qué bueno es eso!
1965
¿Nunca habéis jugado al triunfo?
Haced cuenta que don Tello
ha metido la malilla,
pues la espadilla traemos.

SANCHO
[Aparte.]
(Pelayo, ¿tienes juicio?

PELAYO
1970
Olvideme de los dedos.)

SANCHO
Lo que habéis de hacer, señor,
es prevenir aposento,
porque es hombre muy honrado.

PELAYO
Y tan honrado que puedo
decir...

SANCHO
1975
[Aparte.]
(¡Vive Dios, villano!

PELAYO
Olvideme de los dedos,)
...que no habraré más palabra.

NUÑO
Hijo, descansa; que pienso
que te ha de costar la vida
1980
tu amoroso pensamiento.

SANCHO
Antes voy a ver la torre
donde mi Elvira se ha puesto;
que, como el sol deja sombra,
podrá ser que de su cuerpo
1985
haya quedado en la reja;
y si, como el sol traspuesto,
no la ha dejado, yo sé
que podrá formarla luego
mi propia imaginación.

(Vase.)

NUÑO
¡Qué estraño amor!

JUANA
1990
Yo no creo
que se haya visto en el mundo.

NUÑO
Ven acá, Pelayo.

PELAYO
Tengo
qué decir a la cocina.

NUÑO
Ven acá pues.

PELAYO
Luego vuelvo.

NUÑO
Ven acá.

PELAYO
1995
¿Qué es lo que quiere?

NUÑO
¿Quién es este caballero
pesquisidor que trae Sancho?

PELAYO
El pescador que traemos,
es un...
[Aparte.]
(¡Dios me tenga en buenas!)
2000
...es un hombre de buen seso,
descolorido, encendido,
alto, pequeño de cuerpo,
la boca por dónde come,
barbirrubio y barbinegro,
2005
y si no lo miré mal,
es médico, o quiere serlo,
porque, en mandando que sangren,
aunque sea del pescuezo...

NUÑO
¿Hay bestia como este, Juana?

(Sale BRITO.)

BRITO
2010
Señor Nuño, corre presto,
porque a la puerta de casa
se apean tres caballeros
de tres hermosos caballos,
con lindos vestidos nuevos,
2015
botas espuelas y plumas.

NUÑO
¡Válgame Dios, si son ellos!
Mas, ¡pesquisidor con plumas!

PELAYO
Señor, vendrán más ligeros,
porque la recta justicia,
2020
cuando no atiende a cohechos,
tan presto al Concejo vuelve,
como sale del Concejo.

NUÑO
¿Quién le ha enseñado a la bestia
esas malicias?

PELAYO
¿No vengo
2025
de la corte? ¿Qué se espanta?

(Vanse BRITO y JUANA, y salen el REY y los caballeros [DON ENRIQUE, el CONDE] de camino, y SANCHO.)

SANCHO
Puesto que os vi desde lejos,
os conocí.

REY
Cuenta, Sancho,
que aquí no han de conocernos.

NUÑO
Seáis, señor, bien venido.

REY
¿Quién sois?

SANCHO
2030
Es Nuño, mi suegro.

REY
Estéis en buen hora, Nuño.

NUÑO
Mil veces los pies os beso.

REY
Avisad los labradores
que no digan a don Tello
2035
que viene pesquisidor.

NUÑO
Cerrados pienso tenerlos
para que ninguno salga.
Pero, señor, tengo miedo
que traigáis dos hombres solos;
2040
que no hay en todo este reino
más poderoso señor,
más rico ni mas soberbio.

REY
Nuño, la vara del Rey
hace el oficio del trueno,
2045
que avisa que viene el rayo;
solo, como veis, pretendo
hacer por el rey justicia.

NUÑO
En vuestra presencia veo
tan magnánimo valor,
2050
que, siendo agraviado, tiemblo.

REY
La información quiero hacer.

NUÑO
Descansad, señor, primero,
que tiempo os sobra de hacella.

REY
Nunca a mí me sobra tiempo.
2055
¿Llegastes bueno, Pelayo?

PELAYO
Sí, señor, llegué muy bueno.
Sepa vuesa señoría...

REY
¿Qué os dije?

PELAYO
Póngome el freno.
¿Viene bueno su merced?

REY
2060
Gracias a Dios, bueno vengo.

PELAYO
A fe, que he de presentalle,
si salimos con el pleito,
un puerco de su tamaño.

SANCHO
¡Calla, bestia!

PELAYO
Pues un puerco
2065
como yo, que soy chiquito.

REY
Llamad esa gente presto.

(Sale BRITO, FILENO, JUANA y LEONOR.)

BRITO
¿Qué es, señor, lo que mandáis?

NUÑO
Si de los valles y cerros
han de venir los zagales,
2070
esperaréis mucho tiempo.

REY
Estos bastan que hay aquí.
¿Quién sois vos?

BRITO
Yo, señor bueno,
só Brito, un zagal del campo.

PELAYO
De casado le cogieron
2075
el principio, y ya es cabrito.

REY
¿Qué sabéis vos de don Tello
y del suceso de Elvira?

BRITO
La noche del casamiento
la llevaron unos hombres
2080
que aquestas puertas rompieron.

REY
Y vos, ¿quién sois?

JUANA
Señor, Juana,
su criada, que sirviendo
estaba a Elvira, a quien ya
sin honra y sin vida veo.

REY
2085
Y ¿quién es aquel buen hombre?

PELAYO
Señor, Fileno, el gaitero:
toca de noche a las brujas
que andan por esos barbechos,
y una noche le llevaron,
2090
de donde trujo el asiento
como ruedas de salmón.

REY
Diga lo que sabe de esto.

FILENO
Señor, yo vine a tañer,
y vi que mandó don Tello
2095
que no entrara el señor cura.
El matrimonio deshecho,
se llevó a su casa a Elvira,
donde su padre y sus deudos
la han visto.

REY
¿Y vos, labradora?

PELAYO
2100
Esta es [Leonora] de Cueto,
hija de Pero Miguel
de Cueto, de quien fue agüelo
Nuño de Cueto, y su tío
Martín Cueto, morganero
2105
del lugar, gente muy nobre;
tuvo dos tías que fueron
brujas, pero ha muchos años,
y tuvo un sobrino tuerto,
el primero que sembró
nabos en Galicia.

REY
2110
Bueno
está aquesto por agora.
Caballeros, descansemos,
para que a la tarde vamos
a visitar a don Tello.

CONDE
2115
Con menos información
pudieras tener por cierto
que no te ha engañado Sancho,
porque la inocencia de estos,
es la prueba más bastante.

REY
2120
[A NUÑO.]
(Haced traer de secreto
un clérigo y un verdugo.)

(Vase el REY y los caballeros [DON ENRIQUE, el CONDE].)

NUÑO
[Aparte a SANCHO.]
(Sancho.

SANCHO
Señor.

NUÑO
Yo no entiendo
este modo de juez:
sin cabeza de proceso
2125
pide clérigo y verdugo.

SANCHO
Nuño, yo no sé su intento.

NUÑO
Con un escuadrón armado
aun no pudiera prendello,
cuánto más con dos personas.

SANCHO
2130
Démosle a comer, que luego
se sabrá si puede o no.

NUÑO
¿Comerán juntos?

SANCHO
Yo creo
que el juez comerá solo,
y después comerán ellos.

NUÑO
2135
Escribano y alguacil
deben de ser.

SANCHO
Eso pienso.)

(Vase.)

NUÑO
Juana.

JUANA
Señor.

NUÑO
Adereza
ropa limpia, y al momento
matarás cuatro gallinas,
2140
y asarás un buen torrezno;
y pues estaba pelado,
pon aquel pavillo nuevo
a que se ase también,
mientras que baja Fileno
2145
a la bodega por vino.

[Vase FILENO y JUANA.]

PELAYO
¡Voto al sol, Nuño, que tengo
de comer hoy con el juez!

NUÑO
Este ya no tiene seso.

(Vase.)

PELAYO
Solo es desdicha en los reyes
2150
comer solos, y por eso
tienen siempre alrededor
los bufones y los perros.

(Vase [PELAYO, BRITO y LEONOR].)
(Sale ELVIRA, huyendo de DON TELLO, y FELICIANA, deteniéndole; sale por una parte y entra por otra.)

ELVIRA
¡Favor, cielo soberano,
pues en la tierra no espero
remedio!

(Vase.)

TELLO
2155
¡Matarla quiero!

FELICIANA
¡Detén la furiosa mano!

TELLO
¡Mira que te he de perder
el respeto, Feliciana!

FELICIANA
Merezca, por ser tu hermana,
2160
lo que no por ser mujer.

TELLO
¡Pese a la loca villana,
que por un villano amor
no respete a su señor,
de puro soberbia y vana!
2165
Pues no se canse en pensar
que se podrá resistir,
que la tengo de rendir
o la tengo de matar.

(Vase y sale CELIO.)

CELIO
No sé si es vano temor,
2170
señora, el que me ha engañado;
a Nuño he visto en cuidado
de huéspedes de valor.
Sancho ha venido a la villa.
Todos andan con recato;
2175
con algún fingido trato
le han despachado en Castilla.
No los he visto jamás
andar con tanto secreto.

FELICIANA
No fuiste, Celio, discreto,
2180
si en esa sospecha estás;
que ocasión no te faltara
para entrar y ver lo que es.

CELIO
Temí que Nuño después
de verme entrar se enojara,
2185
que a todos nos quiere mal.

FELICIANA
Quiero avisar a mi hermano
porque tiene este villano
bravo ingenio y natural.
Tú, Celio, quédate aquí
2190
para ver si alguno viene.

[Vase FELICIANA.]

CELIO
Siempre la conciencia tiene
este temor contra sí,
demás que tanta crueldad
al cielo pide castigo.

(Salen el REY, caballeros [DON ENRIQUE, el CONDE] y SANCHO.)

REY
2195
Entrad y haced lo que digo.

CELIO
¿Qué gente es esta?
Llamad.

SANCHO
Este, señor, es criado
de don Tello.

REY
¡Ah, hidalgo, oíd!

CELIO
¿Qué me queréis?

REY
Advertid
2200
a don Tello que he llegado
de Castilla y quiero hablalle.

CELIO
Y ¿quién diré que sois?

REY
Yo.

CELIO
¿No tenéis más nombre?

REY
No.

CELIO
¡«Yo» no más, y con buen talle!
2205
Puesto me habéis en cuidado.
Yo voy a decir que «yo»
está a la puerta.

(Vase.)

ENRIQUE
Ya entró.

CONDE
Temo que responda airado,
y era mejor declararte.

REY
2210
No era, porque su miedo
le dirá que solo puedo
llamarme «yo» en esta parte.

(Sale CELIO.)

CELIO
A don Tello, mi señor,
dije como «yo» os llamáis,
2215
y me dice que os volváis,
que el solo es «yo» por rigor;
que quien dijo «yo», por ley
justa del cielo y del suelo,
es solo Dios en el cielo,
2220
y en el suelo solo el Rey.

REY
Pues un alcalde decid
de su casa y corte.

([CELIO] túrbase.)

CELIO
Iré,
y ese nombre le diré.

(Vase.)

REY
En lo que os digo advertid.

CONDE
2225
Parece que el escudero
se ha turbado.

ENRIQUE
El nombre ha sido
la causa.

SANCHO
Nuño ha venido.
Licencia, señor, espero
para que llegue, si es gusto
vuestro.

REY
2230
Llegue, porque sea
en todo lo que desea
parte de lo que es tan justo,
como del pesar lo ha sido.

SANCHO
Llegad, Nuño, y desde afuera
mirad.

(Sale NUÑO, [JUANA, PELAYO] y todos los villanos.)

NUÑO
2235
Solo ver me altera
la casa de este atrevido.
Estad todos con silencio.

JUANA
Habla Pelayo, que es loco.

PELAYO
Vosotros veréis cuán poco
2240
de un mármol me diferencio.

NUÑO
¡Que con dos hombres no más
viniese! ¡Estraño valor!

(Sale FELICIANA, deteniendo a DON TELLO, y los criados.)

FELICIANA
Mira lo que haces, señor.
Tente, hermano, ¿dónde vas?

TELLO
2245
¿Sois por dicha, hidalgo, vos
el alcalde de Castilla
que me busca?

REY
¿Es maravilla?

TELLO
Y no pequeña, por Dios,
si sabéis quién soy aquí.

REY
2250
Pues, ¿qué diferencia tiene
del Rey quien en nombre viene
suyo?

TELLO
Mucha contra mí.
Y vos, ¿adónde traéis
la vara?

REY
En la vaina está,
2255
de donde presto saldrá,
y lo que pasa veréis.

TELLO
¿Vara en la vaina? ¡Oh, qué bien!
No debéis de conocerme.
Si el Rey no viene a prenderme,
2260
no hay en todo el mundo quién.

REY
¡Pues yo soy el Rey, villano!

PELAYO
¡Santo Domingo de Silos!

TELLO
Pues, señor, ¿tales estilos
tiene el poder castellano?
2265
¡Vos mismo! ¡Vos en persona!
Que me perdonéis os ruego.

REY
Quitadle las armas luego.
¡Villano, por mi corona,
que os he de hacer respetar
las cartas de Rey!

FELICIANA
2270
Señor,
que cese tanto rigor
os ruego.

REY
No hay que rogar.
Venga luego la mujer
de este pobre labrador.

TELLO
2275
No fue su mujer, señor.

REY
Basta que lo quiso ser.
Y ¿no está su padre aquí,
que ante mí se ha querellado?

TELLO
[Aparte.]
(Mi justa muerte ha llegado.
2280
A Dios y al Rey ofendí.)

(Sale ELVIRA, sueltos los cabellos.)

ELVIRA
Luego que tu nombre
oyeron mis quejas,
castellano Alfonso,
que a España gobiernas,
2285
salí de la cárcel
donde estaba presa,
a pedir justicia
a tu real clemencia.
Hija soy de Nuño
2290
de Aibar, cuyas prendas
son bien conocidas
por toda esta tierra.
Amor me tenía
Sancho de Roelas,
2295
súpolo mi padre,
casarnos intenta.
Sancho, que servía
a Tello de Neira,
para hacer la boda
2300
le pidió licencia.
Vino con su hermana;
los padrinos eran.
Viome y codiciome,
la traición concierta.
2305
Difiere la boda,
y viene a mi puerta
con hombres armados
y máscaras negras.
Llevome a su casa,
2310
donde con promesas
derribar pretende
mi casta firmeza;
y desde su casa
a un bosque me lleva,
2315
cerca de una quinta,
un cuarto de legua.
Allí, donde solo
la arboleda espesa,
que al sol no dejaba
2320
que testigo fuera,
escuchar podía
mis tristes endechas.
Digan mis cabellos,
pues saben las yerbas
2325
que deje en sus hojas
infinitas hebras,
qué defensas hice
contra sus ofensas;
y mis ojos digan
2330
qué lágrimas tiernas,
que a un duro peñasco
ablandar pudieran.
Viviré llorando,
pues no es bien que tenga
2335
contento ni gusto
quien sin honra queda.
Solo soy dichosa
en que pedir pueda
al mejor alcalde
2340
que gobierna y reina,
justicia y piedad
de maldad tan fiera.
Esta pido, Alfonso,
a tus pies, que besan
2345
mis humildes labios,
ansí libres vean
descendientes tuyos
las partes sujetas
de los fieros moros
2350
con felice guerra;
que si no te alaba
mi turbada lengua,
famas hay y historias
que la harán eterna.

REY
2355
Pésame de llegar tarde;
llegar a tiempo quisiera,
que pudiera remediar
de Sancho y Nuño las quejas.
Pero puedo hacer justicia
2360
cortándole la cabeza
a Tello. Venga el verdugo.

FELICIANA
Señor, tu real clemencia
tenga piedad de mi hermano.

REY
Cuando esta causa no hubiera,
2365
el desprecio de mi carta,
mi firma, mi propia letra,
¿no era bastante delito?
Hoy veré yo tu soberbia,
don Tello, puesta a mis pies.

TELLO
2370
Cuando hubiera mayor pena,
invictísimo señor,
que la muerte que me espera,
confieso que la merezco.

[ENRIQUE]
Si puedo en presencia vuestra...

CONDE
2375
Señor, muévaos a piedad
que os crie en aquesta tierra.

FELICIANA
Señor, el conde don Pedro
de vos por merced merezca
la vida de Tello.

REY
El conde
2380
merece que yo le tenga
por padre, pero también
es justo que el conde advierta
que ha de estar a mi justicia
obligado, de manera
2385
que no me ha de replicar.

CONDE
Pues la piedad, ¿es bajeza?

REY
Cuando pierde de su punto
la justicia, no se acierta
en admitir la piedad.
2390
Divinas y humanas letras
dan ejemplos: es traidor
todo hombre que no respeta
a su rey, y que habla mal
de su persona en ausencia.
2395
Da, Tello, a Elvira la mano
para que pagues la ofensa
con ser su esposo, y después
que te corten la cabeza,
podrá casarse con Sancho,
2400
con la mitad de tu hacienda
en dote. Y vos, Feliciana,
seréis dama de la Reina,
en tanto que os doy marido
conforme a vuestra nobleza.

NUÑO
Temblando estoy.

PELAYO
2405
¡Bravo Rey!

SANCHO
Y aquí acaba la comedia
del mejor alcalde, historia
que afirma por verdadera
la Corónica de España:
2410
la cuarta parte la cuenta.